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Arquivos de Neuro-Psiquiatria

Print version ISSN 0004-282XOn-line version ISSN 1678-4227

Arq. Neuro-Psiquiatr. vol.64 no.4 São Paulo Dec. 2006

http://dx.doi.org/10.1590/S0004-282X2006000600034 

Meningoencefalitis amebiana primaria: comunicacion de dos nuevos casos Venezolanos

 

Primary amebic meningoencephalitis: two new cases report from Venezuela

 

 

Fátima PetitI; Varinka VilchezI; Gustavo TorresI; Omaira MolinaII; Saúl DorfmanIII; Eduardo MoraIV; José CardozoI

IDepartamento de Patología Hospital General del Sur
IIServicio de Neurología Hospital Universitario de Maracaibo
IIIDepartamento de Cirugía, Hospital Noriega Trigo
IVServicio de Radiología del Hospital Universitario. Maracaibo, Venezuela

 

 


RESUMEN

La meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) es infrecuente. Describimos dos nuevos casos de MAP en pacientes Venezolanos. Caso 1, Varón de 10 años, con fiebre, cefalea, vómitos y debilidad generalizada, y antecedente de inmersión en un estanque de agua días antes del inicio de sus síntomas, falleciendo 72 horas después del ingreso. Caso 2, Varón de 23 años con historia de cefalea, fiebre, vómitos, somnolencia y cambios de conducta. El paciente falleció 40 horas después. El estudio neuropatológico en ambos casos reveló MAP por Naegleria fowleri. La encefalitis por amebas anfizoicas debe sospecharse en casos de meningoencefalitis asépticas.

Palabras clave: amebas de vida libre, meningoencefalitis amebiana primaria, Naegleria fowleri.


ABSTRACT

Primary amebic menigoencephalitis (PAM) is rare. Two cases of PAM in Venezuelan patients are described. Case 1, a 10 year-old male with headache, fever, vomiting. The patient swam in a water reservoir before the onset of his disease. He died during his third hospital day. Case 2, a 23 year-old male with a history of headache, fever, vomiting, drowsiness, and behavioral disturbances. The patient died on his second hospital day. The diagnosis in both cases was PAM due to Naegleria fowleri. Central nervous system infection by free-living amebas should be considered in meningoencephalitides with bacterial-free cerebro-spinal fluid.

Key words: free-living amebas, primary amebic menigoencephalitis, Naegleria fowleri.


 

 

Durante la primera mitad del siglo XX las amibas de vida libre eran conocidas como amibas de suelos y se consideraban protozoos no patógenos con características de ubicuidad, pues estas se encuentran ampliamente distribuidas en la naturaleza y han sido aisladas de la tierra, aire, agua dulce y agua de mar1. En 1958 Culbertson demostró el potencial patógeno de la Acanthamoeba2-4. En 1965 Fowler y Carter reportaron el primer caso de meningoencefalitis amebiana primaria en Australia causada por amibas del género Naegleria. Desde entonces y hasta 1997 se habían reportado 81 casos solo en Estados Unidos3,4, y para el 2002, un total aproximado de 200 casos de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) en el mundo5. El primer caso venezolano de MAP fue descrito por Brass en 19726 y a la fecha se han comunicado un total de 4 casos en el país6-8. Sin embargo, se considera que la infección del sistema nervioso central producida por amebas de vida libre continúa siendo un evento poco frecuente a nivel mundial7,9,10.

La finalidad del presente trabajo es la descripción de dos nuevos casos de meningoencefalitis amebiana primaria en pacientes provenientes de la región occidental de Venezuela.

 

CASOS

Caso 1 – Masculino de 10 años de edad, procedente del medio rural, quien presenta desde el día anterior a su admisión hospitalaria fiebre no cuantificada, cefalea frontal de fuerte intensidad, vómitos, debilidad generalizada. El examen físico de ingreso evidenció un paciente en malas condiciones generales, hipotérmico (36ºC), conciente, disártrico, con disminución de la fuerza muscular en los cuatro miembros. Marcha atáxica. Signos de Kernig y Brudzinski positivos. Se recogió el antecedente de inmersión en un estanque de agua dulce cinco días antes del inicio de los síntomas y se realizó punción lumbar la cual permitió evidenciar trofozoitos de amebas de vida libre en el líquido cefalorraquídeo. Se inició terapia con Anfotericina B, sin embargo, la evolución fue tórpida, con deterioro progresivo del estado neurológico hasta el coma profundo con inestabilidad hemodinámica. El paciente murió 72 horas después de su ingreso. El estudio neuropatológico reveló un encéfalo de aspecto edematoso, con ensanchamiento de las circunvoluciones y borramiento de los surcos. Las leptomeninges lucían congestivas y opacas. Los cortes coronales permitieron observar extensas áreas de aspecto necrótico diseminadas en ambos hemisferios cerebrales y cerebelo (Fig 1). Superficies ventriculares despulidas y de aspecto granular. Numerosos vasos trombosados con necrosis perivascular. Al estudio microscópico se observó un conspicuo infiltrado de neutrófilos, numerosos trofozoitos de Naegleria fowlerii y extensas áreas de necrosis.

 

 

Caso 2 – Hombre de 23 años, natural y procedente del medio rural, sin antecedentes patológicos de importancia, quien presentó cefalea difusa de fuerte intensidad, fiebre no cuantificada, vómitos acuosos incontables, somnolencia y ulterior alteración del estado de conducta caracterizada por agitación psicomotriz y agresividad desde 4 días antes de su ingreso al hospital. El examen físico de ingreso evidenció un paciente estuporoso, no colaborador, con rigidez de nuca. Durante su estada intrahospitalaria presentó deterioro del estado de conciencia con progresión al coma. Adicionalmente el paciente presentó hipotensión refractaria y taquicardia con paro cardiorrespiratorio y falleció 40 horas después de su ingreso. El estudio neuropatológico evidenció un encéfalo con peso de 1580 g. Se observó ensanchamiento de las circunvoluciones y borramiento de los surcos con leptomeninges opacas y congestivas las cuales exhibían un incipiente exudado de aspecto purulento. Al corte se observaron áreas de aspecto necrótico en las porciones basales de ambos lóbulos frontales (Fig 2). En el estudio microscópico se identificaron trofozoitos de Naegleria en las meninges y en los espacios perivasculares (Fig 3), acompañados de exudado purulento e infiltrado inflamatorio de neutrófilos. La identificación de amibas del género Naegleria se confirmó por inmunofluorescencia indirecta (Fig 4). Luego de conocerse los resultados del estudio del encéfalo, se recogió el antecedente epidemiológico de que el paciente se bañaba en un estanque de agua dulce desde aproximadamente un mes antes de iniciarse los síntomas.

 

 

 

 

 

 

DISCUSION

Durante muchos años la Entamoeba histolítica fue considerada como la única ameba patógena para los humanos, sin embargo, recientemente han aparecido varias especies de amebas de vida libre que pueden infectar humanos y animales, ocasionando la muerte en la mayoría de los casos4,11,12. Se otorga el calificativo de vida libre a estos organismos por la ausencia de vectores conocidos, portadores humanos con importancia epidemiológica y por la escasa relación existente entre una higiene deficiente y la diseminación de la infección13. Estos microorganismos son capaces de causar tres síndromes neurológicos en el hombre: meningoencefalitis amebiana primaria causada por Naegleria fowlerii, encefalitis amebiana granulomatosa y queratitits causada por especies de Acantamoeba y Balamuthia mandrilaris4,7,9,10,12,14,15.

Los patógenos del género Naegleria fowleri tienen distribución mundial, encontrándose frecuentemente en cuerpos de agua dulce como: lagos, lagunas, estanques, piscinas y canales de riego4,5,9,14-16. Son amebas termofílicas que crecen muy bien en climas tropicales y subtropicales4. La meningoencefalitis amebiana primaria causada por estos microorganismos es una patología aguda infrecuente, la cual a menudo evoluciona a la muerte en un período corto. Por lo general estos casos se diagnostican erróneamente como meningitis bacteriana y por ende son manejados de forma incorrecta7. Este cuadro afecta con fastidiosa frecuencia a niños y adolescentes generalmente sanos, casi siempre con antecedentes de natación o juegos en fuentes de agua dulce4,9,15,16. La infección se produce al poner en contacto la mucosa nasal con aguas contaminadas por trofozoitos u organismos flagelados de Naegleria fowleri, los cuales cruzan la lámina cribosa del etmoides e invaden los bulbos olfatorios y se diseminan al resto del encéfalo y en ocasiones al cordón espinal, lo cual condiciona la instalación de una meningoencefalitis purulenta4,9,17,18. Los signos y síntomas aparecen durante los 2-5 días posteriores a la exposición y el curso de la enfermedad es fulminante con una mortalidad del 95% en el transcurso de los siete días que siguen al inicio del cuadro clínico. El predominio de los signos y síntomas secundarios a la irritación meníngea es notorio. Los síntomas más comunes son alteración en los sentidos del gusto y olfato, fiebre, anorexia, cefalea, signos de irritación meníngea, mareo, confusión y progreso rápido hacia el coma15,19. Los cambios de conducta, tales como se evidenciaron en el caso número 2, han sido comunicados infrecuentemente5 y los mismos obedecen a la afectación parenquimatosa de los lóbulos frontales. Se han descrito inusuales casos en los que las manifestaciones de mielitis, secundarias al compromiso del cordón espinal, han predominado sobre la sintomatología encefálica20. Los cambios patológicos se caracterizan por una meningoencefalitis necrótico-hemorrágica, con moderado exudado purulento, predominantemente en las porciones basales del cerebro y cerebelo. Los trofozoitos pueden verse en las lesiones del sistema nervioso central, localizados frecuentemente alrededor de los vasos sanguíneos4,7,9,14. La causa de muerte de los pacientes, se relaciona, en la mayoría de los casos con el marcado aumento de la presión intracraneal debido al edema cerebral3.

Actualmente se evidencia una dramática re-emergencia de algunas entidades patológicas que se creían controladas tales como la tuberculosis y el paludismo. Esto se ha observado tanto en países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo. Adicionalmente, es probable que la verdadera incidencia de estas enfermedades no se conozca debido al sub-registro de las mismas y es factible que el muy reducido número de casos de afectación del sistema nervioso central por amebas de vida libre en algunos países sea motivado al hecho de que no se sospecha este tipo de patología4,7. La clínica de esta entidad es a menudo confundida con la expresada por las meningoencefalitides de origen viral o bacteriano y en la mayoría de los casos el diagnóstico se realiza post-mortem. Como agravante es bien sabido que en numerosos países es mínimo o inexistente el número de autopsias que se practican7. El diagnóstico de afectación del sistema nervioso central por amebas de vida libre debe sospecharse en los casos de meningoencefalitis en los que no se aíslen bacterias. En esos casos es imperativo examinar el líquido cefalorraquídeo en fresco, para evidenciar amebas móviles4,7. En el primero de los dos casos reportados en este trabajo el diagnóstico se realizó a través de estudio del líquido céfalo raquídeo.

Agradecimiento – Los autores de este trabajo agradecen al Dr. Govinda Vivesvara del Center for Disease Control, en Atlanta, GA, EEUU de Norteamérica por su colaboración en la confirmación del caso 2 por inmunofluorecencia indirecta.

 

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Received 30 March 2006, received in final form 18 July 2006. Accepted 4 September 2006.

 

 

Dr. José Cardozo - MCO: 559 - P.O. Box 025233 - Miami, Fl 33102-5233 - USA. E-mail: cardozo1@telcel.net.ve

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