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Sociedade e Estado

versión impresa ISSN 0102-6992

Soc. estado. vol.29 no.1 Brasília enero/abr. 2014

http://dx.doi.org/10.1590/S0102-69922014000100003 

DOSSIÊ DESAFIOS DA CONSOLIDAÇÃO DEMOCRÁTICA NA AMÉRICA LATINA

 

Democracia liberal, camino de la autoridad humana y transición al vivir bien

 

 

Walter D. Mignolo

Professor na Duke University. <walter.mignolo@gmail.com>

 

 


RESUMEN

Este trabajo cuestiona el uso acrítico de la palabra "democracia". Establece una distinción entre la democracia como un medio, y la democracia como un fin. Defiende que el ideal de la vida plena, justa y armoniosa no es aplicable sólo a la democracia, y que hay otros caminos de llegarse a él, al lado de lo recorrido por la democracia liberal. Más: sostiene que los medios adoptados por la democracia liberal, no sólo no pueden imponerse a las demás regiones del mundo, si no que no han tenido éxito en el propio Occidente. Finalmente, examina los medios alternativos para lograr los mismos fines propugnados por la democracia occidental, más concretamente la vía de la autoridad humana de la filosofía política confuciana, y el "vivir bien" (suma qamaña, en aymara, y suma kawsay, en quichua del Ecuador) del lenguaje político del Estado boliviano y de los debates de la sociedad política boliviana y latinoamericana. Tales vías paralelas tienen en común el hecho de que no están relacionados con la genealogía que va desde Grecia a Roma y de Roma a la Europa secular, así como la percepción de la necesidad de desengancharse del universalismo de la democracia (neo)liberal reduciéndola a su localidad, lo que permite el resurgir de otras historias locales destituidas en nombre de la democracia. Concluye que esas y todas las demás trayectorias se enfrentan al reto de gestionar recursos escasos, una tarea a la que los Estados-nación no han se mostrado capaces. De ahí el surgimiento de la sociedad política global y la politización de la sociedad civil en todo el mundo, en todas las civilizaciones que están reemergiendo esta vez sobre los logros - y no sobre las ruinas - de la Europa sur-occidental (Grecia, Italia, España, Portugal) y la pérdida de hegemonía de los Estados Unidos.

Palabras clave: democracia como medio; democracia como fin; desacoplamiento; medios alternativos.


ABSTRACT

This work questions the uncritical use of the word "democracy." It draws a distinction between democracy as a means and democracy as an end. It argues that the ideal of full, fair and harmonious life is not unique to democracy, and that there are other ways to come near it, besides the one taken by liberal democracy. More: it argues that the means adopted by liberal democracy, not only cannot be imposed on other regions of the world, but they have not been successful in the West itself. Finally, it examines alternative means to achieve the same goals espoused by Western democracy, specifically the path of human authority of Confucian political philosophy, and the "live well" (qamaña sum , in Aymara, and sum kawsay in Quichua of Ecuador) of the political language of the Bolivian State, and of the discussions of Bolivian and Latin American political society. Such parallel pathways have in common the fact that they are unrelated to the genealogy that goes from Greece to Rome and from Rome to secular Europe, and the perceived need to disengage from the universalism of the (neo) liberal democracy by reducing it to its locality, allowing the resurgence of other local histories dismissed in the name of democracy. It concludes that these and all other paths are facing the challenge of managing scarce resources, a task to which nation states have not shown themselves capable. Hence the emergence of the global political society and the politicization of civil society throughout the world, in all civilizations that are reemerging and reemerging this time on achievements - and not on the ruins - of Southwestern Europe (Greece, Italy, Spain, Portugal) and the loss of U.S. hegemony.

Keywords: democracy as a means; democracy as an end; disengagement; alternative paths.


 

Para el Senador Cristovam Buarque, con quien comparto mucho de sus análisis, de sus propuestas educativas y de su incansable y persistente convicción.

 

Introducción

La conferencia de la cual esta ponencia aquí revisada formó parte, se tituló "Desafíos a la consolidación democrática en América Latina". La conferencia se realizó entre los días 11 y 13 de Junio del 2013. Regresé a Estados Unidos el viernes 14. Al llegar me enteré de que las masivas manifestaciones que durarían varias semanas se habían iniciado ese mismo día, el 14 de Junio, en Brasilia, el mismo lugar de la conferencia. "La desconexión democrática" que exploré en mi ponencia el día 11, y que reproduzco aquí, se hizo presente en Brasil cuando nadie la esperaba. Al concluir la revisión de la ponencia, acabamos de vivir la experiencia de otra "desconexión democrática" esta vez no entre el estado y la nación sino en el mismo seno del gobierno, lo que llevó al cierre temporario del estado en Washington.

Para quienes vivimos, sentimos y pensamos en la opción descolonial, una opción entre varias coexistentes hoy, la idea liberal de democracia que ingresó en el vocabulario de la teoría política europea secular desde finales del siglo XVII (e.g., John Locke, Dos tratados sobre el gobierno civil, 1680-1690), marca un momento fundamental en la reorganización del patrón (o matriz) colonial de poder cuya gestación comenzó en el siglo XVI en el proceso de gestionar el control de las Indias Occidentales, de sus gentes, sus tierras, sus riquezas naturales, la extracción de oro y plata y el cultivo de las ricas tierras del Caribe insular y continental. La organización de la sociedad civil Europea, comenzando por Inglaterra a finales del XVII, siguiendo por la fundación de los Estados Unidos de América del Norte en la segunda mitad del siglo XVIII y culminando en Francia, poco más de una década después, con la Revolución Francesa, implica que el control del patrón colonial de poder ya no lo maneja el papado y sus monarquías, sino que ha cambiado de mano. En se sentido, la democracia liberal fue un momento crucial de emancipación de la emergente etnoclase burguesa al mismo tiempo que un momento crucial en la re-organización del control político y económico de las colonias. Al mismo tiempo, consolidación político-económica que sustentó el despegue posterior - la colonización de gran parte de África y Asia y el comienzo de la colonialidad sin colonias: las repúblicas iberoamericanas y la guerra del opio que subyugó a China al control de los estados y economías occidentales.

Hoy la democracia liberal fue confundida con el neoliberalismo, lo cual aceleró y puso en evidencia las miserias de la democracia. Varias opciones surgen de su quebrantamiento, de sus ruinas: el camino hacia la autoridad humana, en China, y la transición hacia el "Vivir Bien", en Bolivia, con repercusiones continentales. Al mismo tiempo el término "democracia" a secas se emplea hoy asumiendo que la palabra lleva en sí misma la propuesta de presentes y futuros justos, donde los seres humanos no se explotan unos a los otros, donde unos no sacan ventajas de los otros, donde los unos no expropian a los otros. Examino la coexistencia presente y futuro de tres trayectorias, una de ellas es la democracia liberal. Y cuestiono también el uso acrítico de la palabra "democracia".

 

Esplendores y miserias de la democracia liberal

Dado que la democracia liberal tiene un comienzo ambiguo - emancipación al mismo tiempo que reorganización del a colonialidad en nombre de la modernidad - es imperativo hoy desacoplar la democracia como medio de la democracia como fin. Las condiciones históricas han cambiado radicalmente. La etnoclase que a finales del siglo XVII y durante el XVIII marchaba hacia su emancipación de la iglesia y la monarquía ocupa hoy la posición ocupada hace tres siglos por iglesia y monarquía. Además, las dos anteriores no han desaparecido sino que coexisten y son los fundamentos de la civilización occidental, teológica y secular.

Al desacoplar democracia como medio y democracia como fin nos liberamos del presupuesto que el medio hacia la vida plena, justa y armónica es la democracia y que el fin - el ideal vida plena, justa y armónica - es sinónimo y solo se alcanza por la democracia. Hoy sabemos que tanto en sus comienzos como en la actualidad, la democracia liberal es un arma de doble filo. Por lo tanto asumir todavía que democracia como medio equivale a bipartidismo, que la mejor organización política es el Estados dividido en Ejecutivo, Legislativo y Judicial, es asumir demasiado; y asumir que el fin de la democracia es la libertad individual más que el bienestar de la comunidad, no es sin duda un principio universal. Además, cuando los ideales de democracia como medio y como fin se asumen como universales para imponer, por diplomacia o por fuerza, lleva implícito un sueño imperial que desembocó en el neoliberalismo.

Así como la democracia liberal fue la salida y la solución para la etnoclase burguesa europea en ascenso, la dimensión imperial de la democracia que pudo por un tiempo subyugar y desestabilizar al resto del mundo produjo necesidades de emancipación en las gentes y las regiones en la que occidente intervino por medios diplomáticos, económicos, políticos, militares, artísticos, religiosos, éticos, epistémicos.

Surgen así hoy concepciones de vida y de gobernabilidad subyugados en el andar de la democracia, tanto por el ejemplo de los estados Europeos imperiales y Estados Unidos. La ilusión de que el resto del mundo podría ser económicamente desarrollado y políticamente democrático, tal el ejemplo de los estados para los cuales el concepto de democracia fue un pilar en su propia construcción, comenzó a disiparse con la toma de conciencia que el ejemplo de los estados industrializados y económicamente fuertes lo fueron gracias a la explotación y control del resto del mundo. Hoy estamos en el mero comienzo de varios procesos de descolonizar y desoccidentalizar la democracia.

El problema agregado es que hoy el vocablo "democracia" ha adquirido un valor metafórico y como tal es empleado oscureciendo el hecho de que así empleado el vocablo se transforma en expresión anti-democrática de lo que la democracia liberal propone. Si mantenemos el vocablo "democracia" en el vocabulario mediático, disciplinario, político de hoy es por pura costumbre más que por debida reflexión. Empleado así, "democracia" se transforma en un conector de distintas visiones de organizaciones comunitarias, seglares y religiosas (entre los Americanos Nativos tanto teólogos de la liberación como activistas y pensadores seglares, hay acuerdos básicos en cuanto a su historia y sus relaciones con los antepasados, con la tierra y frente al estado-nación democrático anglo-sajón). Democracia es un concepto occidentalizado (tomado de la cultura y lengua Griega) que fue incorporado a la civilización occidental y vertido en la ideología liberal. De modo que "democracia" es uno de los tantos vocablos que proponen una visión de vida comunitaria-social plena y armónica. Democracia liberal, en definitiva, es una opción de vida y de organización comunitario social. Democracia a secas esconde otras opciones existentes cuyo fin es también el bienestar, la paz y la armonía, pero que difieren en los acentos, las prioridades y los medios para lograr los fines. Debemos pues reducir el vocablo y concepto de "democracia" a su justo tamaño y medida. Descolonizar la democracia no significa rechazarla sino des-universalizarla para dar lugar a propuestas equivalentes que honran formas de vida, lenguas y tradiciones ajenas a la tradición sobre la que se fundó la democracia liberal y se empleó, y emplea, como un arma y un justificativo para la expansión imperial.

 

"La desconexión democrática"

La democracia liberal, al confundir el medio con el fin, colonizó el fin y lo sujetó al medio. En tanto medio para un fin, democracia define un procedimiento; pero el procedimiento, que es un camino, no puede de ninguna manera ser el fin. El fin al que apunta la democracia liberal es lograr comunidades y organizaciones socio-económicas armónicas en las cuales las formas de gobierno) aseguren la vida armónica de la comunidad o la organización social y la vida plena de los individuos. Pero ese fin no es exclusivo de la democracia liberal. La mayoría de las civilizaciones existentes cuentan con enunciados y legados de su propia historia en las que el fin de la organización social no era la guerra permanente y la destrucción y odio mutuo de todos sus habitantes, sino de la paz y la armonía. La democracia liberal enfatizó un aspecto particular: la libertad individual junto al crecimiento económico del estado-nación. De modo que si hoy cuando nos referimos a "democracia" y a procesos democráticos debemos distinguir su significado restricto (democracia particular) de su significado metafórico (orden comunal-social armónico). La democracia liberal es una vía para lograr el orden comunal y social armónico, pero no la única vía. Veamos.

El informe sobre La desconexión democrática recientemente publicad1 se ocupa fundamentalmente de Estados Unidos y Canadá, de la Unión Europea, de casos marginales a la Unión Europea como Hungría, el caso de Rusia y de Georgia. La selección de casos no puede ser más sintomática e ilustrativa. En todo caso, marcando el regionalismo y provincialismo del informe, veamos algunos puntos claves que nos servirán para reflexionar sobre el estado de la democracia liberal en los 190 y tantos estados-nacionales que existen hoy en el planeta. Así como fue imposible globalizar el socialismo será igualmente imposible globalizar el liberalismo, menos aún en su versión neo-liberal. Para compensar el Eurocentrismo del informe, después de comentarlo me ocupo de China y Bolivia.

¿Por qué? Porque las historias locales de la mayoría de los estados del planeta tienen memorias, formas de vida y de gobierno cuyas raíces no son Grecia y Roma. Y si Grecia lo es en parte para el mundo árabe, el destino de ese legado siguió un camino distinto al del occidente cristiano. La mayoría de los estados (países) del planeta han visto sus historias locales interrumpidas por distintas formas de invasión de la civilización occidental. Las relaciones con occidente fueron y son complejas. En un primer momento, para la mayoría de las regiones, el problema era como occidentalizarse, es decir, guiarse por el modelo de los estados nacionales occidentales. No llevó mucho tiempo a los líderes de estados y regiones darse cuenta que ese ideal sería imposible de lograr, por variadas y complejas razones. Hoy en día, el asunto es como desoccidentalizarse, en lo que atañe a los estados, y como descolonizarse en lo que atañe a la sociedad política global, incluidos por ciertos, académicos intelectuales, artistas, activistas urbanos, asociaciones indígenas y de la diáspora africana, vía campesina y soberanía alimentaria, las números y crecientes marchas, en Europa, golpeando las puertas de la Troika. La desoccidentalización opera en general en la esfera de los estados a instituciones estatales. La descolonialidad es un asunto de la sociedad política global, es decir, de organizaciones, proyectos, creatividad intelectual y artística, involucrados en actividades y procesos de descolonización de los saberes y de las subjetividades apresadas en categorías raciales, sexuales, de género, de etnicidad, estéticas, religiosas, políticas, económicas. Tareas y procesos de extrema importancia que los estados, aún los más progresistas, no pueden hoy ocuparse. Los "estados" están atrapados en las relaciones político-económica "inter-estatales".

Volvamos a La desconexión democrática. En el apartado "Liberalismo y democracia" el informe señala que de acuerdo a sus criterios los principales componentes de un orden político democrático-liberal son los siguientes:

  • ciudadanía con derechos y responsabilidades políticas;
  • gobiernos representativos y responsables;
  • normas de derecho y sistema judicial independiente;
  • sociedad civil y participación popular;
  • libertad económica.2

Cuando le preguntaron a Gandhi que opinaba de la Civilización dijo que era una buena idea. A la luz de la historia de la democracia liberal y del presente, en los últimos cinco años, podemos emular a Gandhi y decir que la democracia liberal es una buena idea pero que a la vez se apoya en principios incompatibles: la libertad económica y la celebración del crecimiento económico del estado y el éxito económico de los individuos atentan contra todos los demás componentes del orden sociopolítico. En la medida en que las sociedades montadas sobre los principios y componentes de la democracia liberal fue montada por una elite que la construyó de acuerdo a sus deseos, necesidades e intereses (sobre todo el de libertad económica) es incompatible con la mayoría de la población de los estados nacionales liberales democráticos cuyos intereses no son ni acuñar poder político ni tampoco desmedidas fortunas económicas. Si alguien dice que a todos nos interesa el dinero, yo respondo que es así porque vivimos en una sociedad que impuso el dinero como medida de la libertad económica y como ideal de felicidad. Si cambiamos esa visión, cambiaremos también los principios de organización política. La democracia liberal es una trampa de la modernidad que beneficia a unos pocos y margina a los más.

La democracia fue montada en los estados hoy dichos desarrollados durante los años en que estos crecieron económicamente a costa de las ganancias económicas de las colonias o del comercio intempestivo generado por ejemplo con la Guerra del Opio. Las poblaciones de esos estados gozaban de los beneficio de la explotación del trabajo, de la apropiación de recursos naturales y de la recolección de piezas arqueológicas para adornar el British Museum, el Louvre y el Museo Etnológico de Berlín. Hacia finales del siglo XX los procesos de descolonización y de desoccidentalización impusieron coto a la expansión imperial, las ganancias se redujeron, las elites económicas entonces comenzaron a expoliar a sus propios connacionales, los estados desarrollados tuvieron que acelerar la guerra para "derrotar a tiranos" que ocupaban puestos en países con grandes recursos naturales, y se negaban a hacer lo que occidente esperaba y les decía que hicieran. La "desconexión democrática" hoy es doble: en el interior de los estados nacionales de occidente y en el aumento de la violencia de occidente hacia estados "no democráticos" a los que "hay" que democratizar.

Veamos si no es eso lo que el informe nos dice en el convencimiento de que esos principios fomentan sociedades justas y equitativas, donde los individuos libres puedan vivir en armonía y en plenitud en vez de vivir en competencia:

Si bien sabemos cuáles son algunas de las instituciones y normas democráticas básicas - como las elecciones libres y justas, derecho de voto y el derecho a presentarse a las elecciones, la libertad de expresión y de asociación - también somos cada vez más conscientes de la importancia de profundizar factores estructurales que deben complementar los aspectos procesales más formales de la democracia. Algunas de estas tensiones no son nuevas. Sin embargo, lo que es diferente en la era de las globalizaciones es el desafío de la simultaneidad. Esto se refiere a la triple exigencia de construir instituciones estatales desde el principio: aceptar las presiones para una mayor apertura económica, la privatización y la desregulación. Y fomentar la participación activa de los ciudadanos en una época en la que la mayor movilidad lo convierte en una salida más fácil, sobre todo para los más jóvenes y más educados - y para resolver todos estos problemas al mismo tiempo.3

El párrafo reúne los principios de la democracia liberal con los principios del globalismo neoliberal. El párrafo construye una imagen de castillos en el aire bajo la creencia de que es posible contener el aluvión provocado por la politización de la sociedad civil, por la desoccidentalización político-económica y por la creciente fuerza de la sociedad política global. En fin, el informe asume que de todas las opciones posibles, la democracia liberal es la que sobresale por sobre todas las demás. Sobra decir que los autores del informe son liberales. Un informe cristiano o marxista haría una afirmación semejante con respecto a las ventajas que el cristianismo y el marxismo tienen sobre el liberalismo. Pero lo más curioso es que no tienen en cuenta que las condiciones globales de la democracia de ayer no son las mismas de las condiciones de hoy. Los procesos de descolonización de la sociedad política y la politización de la sociedad civil, paralelo a la desoccidentalización de los estados y economías "emergentes" (Brics), hacen ya imposible la antigua "conexión democrática". Pero sin duda, hay más, y ya vuelvo sobre ello. Antes de hacerlo, cierro esta sección recordando lo que la democracia liberal promueve casa adentro es el nacionalismo y casa afuera es el imperialismo, disfrazado en la retórica de la globalización. Globalización se emplea como algo que ocurre independiente de los seres humanos, es la Historia. En verdad lo que se oculta es que la globalización en verdad es globalismo: el proyecto neoliberal y el consenso de Washington que, en estos momentos y después de su fracaso como tal, se renueva en la re-occidentalización (e.g., la Unión del Pacífico).

El informe reconoce que:

Hay por lo tanto muchos sistemas políticos que compiten en coexistencia en el mundo de hoy, pero creemos la democracia liberal se destaca en su atractivo universal y su capacidad para orquestar la transferencia pacífica del poder. Sin embargo, se encuentra en un estado de urgente reparación al mismo tiempo que las propuestas imaginativas para la reforma institucional y la renovación dentro y fuera democracias liberales occidentales son pocas y distantes entre sí.4

La confianza en la democracia liberal enunciada por un grupo de investigadores liberales, no debe sorprendernos: promueve sus propias creencias y las confunden con lo que todos debemos creer. Es de notar, sin embargo, que la afirmación tiene detrás de sí el reconocimiento de que en estos momentos hay patente desconexión entre los gobiernos de los estados democráticos-liberales y la población a la cual los estados deben estar a su servicio. Los autores agregan:

Somos conscientes de que hay un momento democrático de desconexión, una brecha entre los ciudadanos y las instituciones en los planos nacional, regional y transnacional encargados de responder a los desafíos de la gobernabilidad (itálicas agregadas).5

Los desafíos a la democracia liberal hoy provienen del hecho de que las condiciones históricas en las cuales la democracia liberal surgió como una solución han cambiado. Y para las condiciones de hoy la democracia liberal es un problema más que una solución. O, mejor dicho, si la democracia liberal tiene hoy problemas que la democracia liberal misma debe solucionar, las condiciones históricas están abiertas a variados vías o medios para alcanzar el fin: comunidades armónicas en las que los individuos vivan plenamente, no al servicio de otros individuos e instituciones, sino en la libertad de ejercer sus libertades creativas para vidas plenas no a costa de otros individuos o interfiriendo en comunidades que no son las suyas.

De tal modo que hoy la "democracia" no puede ya pensarse solamente como un problema político. Nunca la democracia estuvo desligada de la economía, aunque esa ligazón fue invisible. Hoy, el triunfo inicial y el fracaso final del neoliberalismo ha hecho visible cuánto y de qué modo las corporaciones deciden los procesos políticos y por lo tanto que la democracia liberal como medio que asegure el orden social es insostenible.

 

De la democracia liberal ayer al neoliberalismo de hoy

¿Cuáles son las condiciones históricas que muestran la crisis de la democracia liberal? Intentemos algunas respuestas. En el momento de su fundación histórica, la economía era parte de la sociedad. Adam Smith6 nos legó la primera sistematización del orden económico que había surgido, dos siglos y medio antes, con la emergencia de los circuitos comerciales del Atlántico. La fundación histórica del estado-nación secular y liberal estaba apoyada por la nueva economía, puesto que la elite económica y la elite política pertenecían a la misma clase, la etnoburguesía en ascenso.

Ese fue sin duda un largo momento, un proceso revolucionario en la historia de la civilización occidental y en la formación y consolidación del Atlántico Norte en el orden global.

Hoy las condiciones han cambiado radicalmente. Si en aquel entonces la economía era parte del estado y de la sociedad, hoy el estado y la sociedad son partes de la economía. La crisis de la democracia hoy es doble, en tanto medio, es decir, estructura y formas de gobierno, y en tanto fin, los derechos del Hombre y del Ciudadano que hacen posible la Libertad (Freedom) individual y económica. En tanto medio, la democracia liberal ha promovido las mayores desigualdades económicas de la historia.7 En tanto fin, ha contribuido más a reforzar los medios que implementar los medios para lograr los fines libertad, igualdad y fraternidad.

El segundo cambio de las condiciones histórica es que, mientras que en los siglos XVII y XVIII, un nuevo actor social disputó el control de la matriz colonial de poder a la iglesia y a la monarquía también creó las condiciones de sujeción y desigualdades, en Europa y en sus colonias, que hoy se enfrentan a la clase burguesa emancipada en el siglo XVIII y hoy dueña del mundo en el siglo XXI. Estamos hoy en presencia de múltiples y variadas manifestaciones y expresiones en el planeta. Ya no se trata de una clase social, más o menos homogénea, como era la burguesía europea cristiana y secular, sino de las más diversas historias locales, lenguas, religiones, formas de pensar y de ser, enganchadas, por fuerza, a la historia de Europa y de Estados Unidos. Son no sólo los actores no sólo marginados sino desfavorecidos de distinta manera por el proyecto democrático, sino también los indignados, clase media, artistas, intelectuales, académicos, profesionales para quienes la ética se antepone a las políticas estatales degeneradas y a la economía. En el interior de los estados-nacionales, las minorías de distinto tipo (étnico, sexual, económico, político, religioso) han logrado ya una presencia insoslayable reclamando sus derechos, derechos que los estados-nacionales tienen dificultades no sólo en reconocer sino en implementar. Veremos en seguida por qué.

En tercer lugar, la democracia liberal que nació y creció junto a la revolución industrial y, por lo tanto, al cambio radical de la función de la economía en la matriz colonial de poder, se enfrenta hoy con el hecho de que ya no puede controlar la economía que contribuyó, con sus políticas democráticas, a desarrollar. El desarrollo económico de estados no euro-americanos (e.g. Brics, Turquía, Indonesia), traen consigo el replanteo de las formas legítimas y locales de gobierno. Así, desde perspectivas no-europeas, la democracia liberal es legítima localmente, con sus aciertos y sus errores, pero de ninguna manera universal y menos aún universalizable.

En ambos casos (las economías emergentes, y la politización de la sociedad civil junto a la emergencia de la sociedad política) el control del patrón colonial de poder por parte de los estados imperiales del Atlántico Norte está en litigio. Por un lado, la disputa de su control por las economías emergentes; por el otro, la insatisfacción (sociedad civil politizada) y el desenganche (sociedad política). En el primer caso se trata de trayectorias desoccidentalizantes: esto es, no se cuestiona el capitalismo ni el desarrollo, pero sí todas las otras esferas del patrón colonial de poder (conocimiento, política, racialización, derechos humanos, religiosidad, estética, género y sexualidad). En el segundo caso se trata de caminos y proyectos hacia la descolonización del saber y del ser (lo cual incluye la despatriarcalización).

Las crisis de la Unión Europa y la pérdida de confianza en Estados Unidos en su liderazgo global están relacionados con este hecho: que la matriz colonial se le fue de las manos a quienes la crearon. Y todo ello tiene que ver por cierto con la crisis de la democracia y con los futuros posibles que emergen de esta situación histórica que marca, en la fórmula de José de Souza Silva, un cambio de época más que una época de cambios.

Que hacemos entonces con la "democracia", liberal o no, si tanto China como Singapur pudieron crecer económicamente gracias a su desobediencia a las políticas económicas del Fondo Monetario, del Banco Mundial, de los estados Europeos fuertes y de Estados Unidos? Al desobedecer las políticas económicas desobedecieron también los principios de la democracia liberal y, luego, de la neoliberal y el consenso de Washington. La desobediencia y la creatividad le permitieron a Lee Kwan Lew y a Deng Xaoping iniciar un auge económico sin precedentes, un auge económico que apoya hoy su creciente role político global. El futuro de América del Sur y del Caribe (y por cierto el de Estados Unidos), depende ya de la presencia innegable, para bien o para mal, de China y las consecuencias, tanto en los estados del grupo Brics. Pero vayamos por parte. Examinemos primero los desafíos a la democracia liberal y socialista por parte de los estados-nacionales emergentes y luego veamos los desafíos a la democracia liberal y socialista por parte de la politización de la sociedad civil y la emergencia de la sociedad política global.

Descolonizar la democracia: trajectorias hacia la pluriversalidad del vivir, en armonía y plenitud

 

El principio de armonía y de la autoridad humana

La democracia liberal es regional. Sin embargo, la expansión imperial de occidente y el dominio que ejerció la civilización en los últimos 300 años (aunque las bases se encuentran en el renacimiento: expulsión de moros y judíos, conquista y colonización de las Américas, desposesión de tierras, esclavitud y explotación del trabajo), creó la ilusión que, como dice el informe, es preferible a las todas otras opciones. La democracia liberal es una opción, eso es innegable. Lo que está en tela de juicio es si es la preferible, para quién es preferible y si es la mejor opción para el orden global. En medio de la crisis financiera del 2007 el Financial Times publicó un dossier en el cual se argumentaba que el capitalismo no era perfecto, pero que no había otra opción. Quienes lo decían, obviamente, eran miembros dela comunidad de creyentes en el capitalismo. El informe reconoce los problemas, pero los devuelve a la solución liberal:

Como se sabe, la democracia promueve la libertad individual y colectiva para asegurar el bienestar económico y fomentar el bienestar individual y colectivo, asegurando el uso eficiente de los escasos recursos a través de todas las fronteras. Ahora bien, surge la pregunta: ¿Los dos fenómenos van juntos y se refuerzan uno al otro o se socavan mutuamente? Existe alguna evidencia reconfortante de un nexo positivo entre los dos. El aumento del comercio y apertura financiera tienden a elevar las expectativas de democratización (aunque hay contra ejemplos prominentes, China).8

Verdad que así es. Pero por razones que el informe no contempla. Tomaré dos casos, los debates en China concerniente a las relaciones con occidente y los debates en los Andes Sudamerianos (a partir de las experiencias de Ecuador y Bolivia) en torno a Sumak Kawsay y Suma-Kamaña. Dejo para otra oportunidad casos equivalentes como de Ubuntu reavivado en Sur África a partir del fin del apartheid y el de Sari´a y Umma en islam.9

Todas estas expresiones son equivalentes. "Democracia" colonizó saberes y proyectos existentes que hoy están reemergiendo en diálogo conflictivo con "democracia". Lo cual es inevitable. Las epistemologías de frontera surgen de esas reemergencias, tanto en el norte como en el sur.

Comencemos por el principio del "orden armónico" derivado de los legados de Confucio. Ni Peimin explica el resurgir del confucianismo en China: Me animo a decir, sin estadísticas que lo confirmen, que lo aquí dicho es conocimiento generalizado en la población China. Esta fue una ponencia leída en el World Public Forum realizado en Rhodas en Octubre del 2011. La ponencia tiene las características de toda ponencia de 20 minutos. Para los propósitos de mi argumento, aquí, la forma sucinta y clara en la que Pimin explica aspectos fundamentales del Confucianismo, hoy, es suficiente. Pimin señala cuatro aspectos relevantes:

1. El confucianismo es una espiritualidad que tiene como objetivo hacer lo sagrado secular, o como algunos lo llamaban, una "trascendencia inmanente". Sabemos que uno de los principales problemas de la modernidad secular es que, para liberar la política de los modelos clericales y autocráticos de control, ella hace el mundo completamente "desencantado".

2. Otra característica importante de la espiritualidad confuciana es su apertura. Uno de los peligros de la fe religiosa es que es responsable ante el defecto de ser dogmática y excluyente. Sin embargo, el confucianismo es por su naturaleza de mente abierta. Confucio nunca reclamó ser un dios o infalible. Por el contrario, él siempre estaba dispuesto a aprender de los demás y a corregirse a sí mismo.

3. Otra característica definitoria de la espiritualidad confuciana es su visión de la relación como fundamental para nuestra existencia individual. Según Confucio, no sólo somos dependientes unos de otros en un sentido material, como un comedor de carne depende de la existencia y del sacrificio de los animales, somos interdependientes también en el sentido de que el cuidado de los demás es el camino a través del cual podemos encontrar el significado de la vida y manifestar nuestra propia santidad.

4. Una última característica definitoria de la espiritualidad confuciana que quiero mencionar es su énfasis en el desarrollo del arte de vivir, en lugar de seguir las normas universales. Durante la era secular, la moral es en gran medida una cuestión de la definición de principios o reglas universales. Concedido que algunos de los principios que han desempeñado funciones vitales en la vida humana y en la política, son por naturaleza abstractos (o "finos"), y no pueden dar cuenta de la riqueza de las diferentes culturas locales y circunstancias únicas.10

Una de las críticas comunes al confucianismo que encontramos a menudo en libros, artículos y periodismo en occidente, es que en el confucianismo se basa en valores y no en en el estado de derecho (the rule of law). El principio de regulación legal está inscripto en la Constitución, aunque la regulación por medio e los valores empotrados en la vida de la población y de los dirigentes, complementa la regulación legal. Por el contrario, vistos desde el confucianismo, los principios de regulación legal en occidente carecen del complemento de los valores y, en ese respecto, la ley es manipulada por juegos argumentativos que reprimen los valores y las subjetividades.11

De tal modo que el principio del orden armónico que se deriva de las enseñanzas de Confucio está inscripto en las memorias indígenas de la población China de manera semejante al orden armónico liberal que está inscripto de las memorias indígenas Europeas (y por cierto trasvasadas a la población anglo-americana nativa, es decir, la población anglo que nació en el Nuevo Mundo). El hecho de que el orden liberal indígena Europeo se haya impuesto, en y por un momento histórico, como el modelo preferible, no significa que sea el orden preferible y aceptable para la dirigencia y la población China. Si invertimos la ecuación y nos imaginamos que el orden armónico en China debería ser preferible al orden armónico liberal en Francia, Alemania y Francia, nos daríamos cuenta del absurdo.

Los cuatro puntos que resume Peimin son consistentes con el principio y objetivo de armonía social conjugando, para lograr ese fin, socialismo con confucianismo. Un caso ejemplar de epistemología de frontera por la cual no se trata de "integrar" el confucianismo al socialismo (lo cual consistiría en "asimilación") sino al revés, integrar el socialismo al confucianismo (lo cual consiste en desengancharse, delinking). De ahí se deriva el conflicto entre el estado de derecho (rule of law). Estos principios son ya tan conocidos que hasta Wikipedia los resume. La expresión "sociedad o comunidad armónica o en armonía" se expresa a veces con el adjetivo socialista: "sociedad armónica socialista".12 Lo cual puede leerse como "sociedad armónica basada en las virtudes confucianas y estado de derecho basado en las leyes socialistas". La expresión que, como vimos, tiene su larga historia en la cultura China, la introdujo Hu Jintao en el actual plan de gobierno, junto a expresiones como "desarrollo científico y pacífico" cuyo fin es generar una clase media fuerte. La visión introducida por Hu Jintao complementa el desarrollo económico con el del bienestar social. De ahí que a pesar de la diversidad de opiniones, prevalezca en China la idea de que la democracia liberal no es el camino a seguir.13 "Sociedad armónica" es la visión equivalente, en China, a la promoción de la libertad individual y colectiva para promover el bienestar social. La implementación de estos principios llega a ser contraproducente, como lo es también la implementación de los principios liberales del desarrollo y de la democracia. Y el problema es el mismo: la fe en la economía de acumulación pone el carro delante de los bueyes. Primero la institución (el estado nación) y luego las personas que viven en él o que migran a él.

En la filosofía política, sin embargo, el bienestar social de la democracia liberal se conjuga con la sociedad armónica en la filosofía política china. La filosofía política y económica de China ambas se complementan, en tanto que en la democracia liberal la "libertad económica" que en un primer momento estaba supeditada a la libertad política, desde 1950, y particularmente desde 1980, la política está supeditada a la libertad económica. Este fue el gran cambio en la mutación del liberalismo democrático al neoliberalismo conservador oculto bajo la retórica de la democracia.14

Veamos un ejemplo paralelo al del informe sobre La desconexión democrática - el debate en China en torno al constitucionalismo confuciano. Este no es un proyecto del gobierno sino un debate llevado adelante por "ciudadanos intelectuales" como ellos mismos se describen, paralelo a la preocupación ciudadana de La desconexión. Para algunos, este es un proyecto conservador en la medida en que "vuelve" sobre los legados de Confucio. Aplicando estos criterios diríamos que la democracia liberal es un proyecto conservador, puesto que se construyó sobre los legados de Aristóteles y la democracia griega imaginada por filósofos del a ilustración en Europa.

Hay sin duda paralelos entre el debate entre ciudadanos intelectuales y el "socialismo estilo Chino" enunciado por Hu Jintao. Pero hay también diferencias. La Constitución actual de la República Popular China actual adoptada en 1982 y revisada varias veces, hasta la última versión del 2004. El discurso de Hu Jintao argumenta como la política del gobierno de China intenta armonizar socialismo y economía de crecimiento (e.g., colonialidad económica) con los legados milenario legados de la civilización China. Cómo entender lo aparentemente incompatible? El socialismo es el principio que asienta la distribución equitativa de las riquezas, la inversión educativa y en la salud de la población. Para ello, es necesario "sacrificar" parte del excedente económico y también "evitar" que una elite económica gobierne el país. Pero, por otro lado, ni socialismo ni capitalismo son formas de gobierno heredados de la historia y memoria China. Para ello es necesario reconstruir los "fundamentos" puesto que socialismo y capitalismo son formas surgida de los "fundamentos" históricos de la historia y memoria de occidente.15 De ahí que el Confucianismo sea retomado hoy como política cultural y que, así como Inglaterra, Francia, Italia, España y Alemania abrieron sus academias, alianzas, institutos en todas partes del mundo, hoy contamos ya con casi 200 institutos confucianos instalados en todo el planeta. De aquí surgen también ideales de vida y formas de gobierno que "absorben" el socialismo y el capitalismo en la civilización China.

Pero volvamos al debate sobre confucianismo constitucional con el propósito de reconocer y al mismo tiempo reducir "democracia" a sus justos y locales términos. El debate sobre el tema está centrado en el ensayo de Jiang Qing, A confucian constitutional order. How China ancient past can shape its political future, editado por Daniel A Bell, un politólogo estadounidense que reside en China, y es profesor en la universidad Tsinghua, en Beijing. Que es por cierto la más prestigiosa de China. El debate estaba ya en curso cuando Hillary Clinton, la secretaria de Estado en su visita a Mongolia, en Julio del 2012, denunció los gobiernos asiáticos - y en especial China - que buscan restringen el acceso de las personas a las ideas y la información, encarcelarlos por expresar sus puntos de vista, y de usurpar los derechos de los ciudadanos en la elección de sus líderes. Jiang Qing y Daniel A. Bell respondieron en el New York Times con un artículo de opinión titulado "Una constitución confuciana para China". Reconocieron que las palabras de Clinton fue golpe fuerte para el sistema político autoritario de china. La opinión de que China debería ser más democrática es muy frecuente en Occidente. Pero enmarcar el debate en términos de democracia contra el autoritarismo no es la manera más adecuada de hacerlo.16

A continuación agregan sin titubeos un punto sobre el cual Qing vuelve repetidas veces en su ensayo marcando en cada ocasión las diferencias entre democracia liberal y el camino hacia la autoridad humana.

El futuro político de China es mucho más probable que será determinado por la tradición confuciana de larga data de "autoridad humana" que por las elecciones multipartidistas de estilo occidental. Después de todo, la democracia es defectuosa como un ideal. La legitimidad política se basa únicamente en la soberanía del pueblo - más específicamente, a un gobierno que otorga poder a los representantes elegidos democráticamente. Pero no hay ninguna razón de peso para un gobierno que sólo tiene una fuente de legitimidad.

Semejante a las necesidades que llevaron a las Asambleas Constituyentes en Bolivia y en Ecuador, en China el debate preparatorio está en marcha. No sabemos qué resultará de ello, pero sí que los argumentos que proponen una constitución confuciana son fuertes.

En China, los políticos confucianos defienden un enfoque alternativo: el Camino de la Autoridad Protectora de Animales. La cuestión de la legitimidad política es central en su pensamiento constitucional. La legitimidad no es simplemente lo que la gente piensa de sus gobernantes, sino que es el factor decisivo para determinar si un gobernante tiene el derecho de gobernar. Y a diferencia de la democracia al estilo occidental, hay más de una fuente de legitimidad.17

Son tres las fuentes de legitimidad. Dos de ellas sobrepasan los requerimientos de la democracia liberal: la legitimidad del cielo (lo trascendente), la legitimidad de la tierra (la historia y la cultura) y la legitimidad de lo humano (la obediencia política expresada en la voluntad popular). Dos de estas fuentes de legitimidad sobrepasan la democracia liberal en dos sentidos:

  • La primera, la legitimidad del cielo, no tiene cabida en la democracia liberal. En verdad, el secularismo lo ha eliminado. Ahora bien, la legitimidad del cielo en la filosofía confuciana es muy distinta a la legitimidad de la teología cristiana a la cual la democracia liberal se sobrepuso. El Confucianismo no es una "religión" en el sentido en que los son las tres "religiones del libro". El confucianismo es "religión secular" si se quiere: en el sentido original de religio, formar comunidad. La extrema dependencia del Dios soberano en el Judaismo, Cristianismo e Islamismo no corresponde al Confucianismo. No hay en esta filosofía una instancia específica, un ente específico y supremo.
  • En cuanto al segundo, ambos democracia liberal y confucianismo comparten la legitimidad de la tierra, pero las historias y las culturas no las comparten, emanan de distintas fuentes, lenguas, creencias, historias, sensibilidades, etc.18

Me limito aquí solamente a la filosofía y me detengo en el marco de las propuestas y argumentos que avalan la constitución confuciana al mismo tiempo que rebaten la democracia liberal. Dejo de lado las propuestas para la organización del gobierno que se derivan de esta filosofía política. Solo tengo tiempo aquí para subrayar el eje de mi

argumento: la necesidad de desacoplar la democracia como fin de la democracia como medio. Si, como dije, la democracia como fin se propone el bienestar de la comunidad-sociedad, también el confucianismo y la filosofía del "Buen vivir" se proponen lo mismo. Ninguna de estas tres filosofías de lo comunitario/societal proponer la guerra y el conflicto, sino la paz, el bienestar y la armonía.

 

El principio del "buen vivir"

(sumak kawsay, suma qamaña)

Mucho se ha escrito y hablado, la audiencia aquí presente está al tanto, sobre Buen Vivir o Bien Vivir, sobre Suma Qamaña y Sumak Kawsay. Entrar en ese debate exige tres días de conferencias. De modo que me limito a subrayar algunos puntos que aclaren y contribuyan a mi argumento: los fines a los que se apunta hoy con el variado y ambiguo empleo de la palabra "democracia" son comunes a la democracia liberal, al "principio de armonía y camino de la autoridad humana" y a la transición hacia el "buen vivir". Lo que no debe perderse de vista es que la democracia está en cuestión y las soluciones a los problemas de la democracia ya no podrían surgir de la historia en la que surgió la democracia.

Cada una de estas expresiones se nutre de historias locales. La democracia liberal es presentada, por quienes creen en ella, como la opción preferida. Igual ocurre con las otras opciones. Sin embargo, el diferencial de poder está todavía vigente. "Democracia" todavía reina en el sentido común. La tarea de descolonizar la democracia consiste en remover las espesas capas del sentido común que consume la idea de democracia sin reflexionar en que acarrea en ella las huellas de la colonialidad. La cuestión es que si siempre fue una aberración pretender que los fines que proponen la filosofía política y económica de una historia local sean válidos para las otras, la aberración comenzó ya a ser corregida.

Sabemos que cada opción no es monolítica en cada historia local, y que tampoco es consensual. Pero es indiscutible que las que menciono son ya tres opciones en debates cuya existencia no se puede negar ni pretender que no existen. Demás está decir que al levantar cuestiones críticas sobre la democracia no estoy abogando por la tiranía, el despotismo, el totalitarismo sino, al contrario, insistir en lo que queremos son sociedades justas y equitativas y para ello no es necesario imperializar la idea de que democracia es la única manera de conseguir tales fines. Por lo cual en nombre de la democracia se han cometido y continúan cometiéndose crímenes de lesa humanidad.19

Veamos entonces que propone "la transición al buen vivir", la tercera de las opciones en consideración. Tomemos como caso, un libro reciente publicado por la Vicepresidencia de la República de Bolivia, se titula provocativamente Transiciones hacia el vivir bien o la construcción de un nuevo proyecto político del Estado Plurinacional de Bolivia (2012) coordinado por Katu Arkonada.20 Este libro por cierto no "representa" el debate que se extiende en la sociedad civil y que también encuentra sus críticas en Conamaq. No obstante, el libro muestra que el debate está en curso, y el debate en curso muestra además que es posible y necesario que el ideal de sociedades justas y equitativas se monten sobre experiencias y circunstancias que no son las de Europa y la de Estados Unidos a finales del siglo XVIII. La referencia a este libro es pedagógica y con los fines de mi argumento. Lo cual no implica mi adhesión a las propuestas aquí expresadas. Esta observación es válida para lo dicho anteriormente sobre los debates constitucionales en China.

Hay en primer lugar ambigüedades en las interpretaciones de los conceptos Aymara (Suma Qamaña) y Quichua (Sumak Kawsay) por un lado y "Vivir Bien o Buen Vivir" por el otro. Los dos primeros se traducen mejor, según quienes los han analizado etimológicamente, en "vivir en armonía y en plenitud". "Kawsay" por ejemplo es un concepto que se sitúa en el centro del proyecto de educación superior Amawtay Wasi.21 El significado que se le atribuye es el de "Sabiduría" y "Vida". La fusión de ambos conceptos no es extraña: vivir implica saber o conocer y conocer y saber es vivir. "Bien vivir o Buen vivir" se postula como la traducción al castellano de las expresiones aymaras y kichua. En la versión de Arkonada estos conceptos sostienen un "nuevo paradigma".

Este nuevo paradigma ha permitido en Bolivia dar una orientación, crítica con el capitalismo y la modernidad, a una nueva Constitución Política del Estado (CPE), que consagra el vivir bien como un horizonte civilizatorio y cultural alternativo al capitalismo y a la modernidad que nace en las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, y las comunidades interculturales y afro-bolivianas, y es concebido en el contexto de la interculturalidad. La CPE, aprobada en referéndum popular en enero de 2009, trata de orientar el vivir bien en un nuevo modelo de Estado (plurinacional), un nuevo modelo territorial (autonómico) y un nuevo modelo económico (economía plural con base en la social y comunitaria), modelos sustentados en los pilares de la descolonización y la despatriarcalización, además de la armonía con la Madre Tierra.22

Cómo es que crítica al capitalismo, se preguntara el lector inquisitivo, si Bolivia es un estado corporativo de izquierda? Pues de eso se trata. La crítica al capitalismo es al capitalismo neo-liberal y a la modernidad neo-liberal. La desoccidentalización se apropia de la economía de acumulación, colonialidad económca y se enfrenta al capitalismo neo-liberal que celebra la democracia. Por eso las palabras claves son decolonialidad y depatriarcalidad y el horizonte el "buen vivir".23

Lo que nos interesa aquí que las expresiones en las lenguas de los pueblos originarios y su traducción a la lengua oficial del Estado, no tienen su punto de originación ni en Grecia ni en Roma, ni en Alemania y Francia ni en Estados Unidos, sino en la historia colonial de Bolivia. No sabemos si estas expresiones existían como tales antes de la invasión hispánica o si son creaciones en la lengua Aymara, Kechua y Kichua. Lo cual por cierto no le resta valor, puesto que las lenguas originarias no son lenguas muertas, a pesar de que el castellano intentó matarlas y lo sigue intentando. Si las expresiones existían, con seguridad se ha conservado transformadas en diálogo conflictivo con la organización social de base teológica y luego con la secularidad de las repúblicas manejadas por elites criollas. Si no existían, son creaciones lingüísticas que vierten en las lenguas originarias ideales de sociedad y de vida. Estas expresiones han entrado en el debate público donde ya no hay regreso.

Veo un paralelo pues entre la "la vía de la autoridad humana" en la filosofía política confuciana hoy y el "buen vivir, vivir bien" en el lenguaje político del estado Boliviano pero también en los debates de las sociedad política boliviana y latinoamericana: ninguna de estas dos expresiones se originaron en la genealogía que va de Grecia a Roma y de Roma a la Europa secular. Hay enormes diferencias, demás está notarlo, entre China y Bolivia, tanto en el número de la población, el volumen de la economía y las historias locales, pero también significante analogías: la necesidad de desengancharse de la democracia neo-liberal haciendo resurgir las historias locales de China, por un lado, y de los pueblos originas en Bolivia por el otro. No todos son paralelos, puesto que en China el gobierno y la cosa pública está en manos de personas étnicamente Han que hacen re emerger su propia historia. Mientras que en Bolivia el gobierno está fundamentalmente en manos de personas de descendencia Europea para quienes la memoria indígena no es propiamente la suya. Este entretejido es parte importante del debate global hacia formas vida armónicas y plenas que no se subsuman a UN concepto y modelo de democracia.

Ahora bien, el proyecto comunal del buen vivir (socialismo comunitario en la expresión de los criollos, democracia comunal en el lenguaje de pensadores indígenas y mestizos-as) tienen un desafío distinto al que tiene la crisis de la democracia liberal y neo-liberal. La democracia liberal tiene que sobreponerse a la crisis que ella misma a provocado: el desmedido enriquecimiento de elites de la industria pesada y tecnológica y de las elites financieras, y la capitulación de los estados antes las corporaciones y los bancos dirigidas por tales elites. En cambio, para China y Bolivia es el problema principal es el de conjugar economía de crecimiento con ideales socialistas basados en las respectivas historias locales, tanto desde sus oscuros orígenes como, fundamentalmente, desde el momento en que las historias locales originarias, de China y Bolivia, se vieron interferidas por agentes (instituciones y personas) originarias de Europa. Esto es, indígenas Europeos. El problema principal, tanto para Bolivia como para China, es el de no caer en las redes del neoliberalismo desastre neoliberal, bajo el cual se esconde hoy la democracia liberal. En este conflicto, la colonialidad no desaparece sino que entra en disputa: la disputa por el control de la matriz colonial de poder enfrenta los proyectos de re occidentalización con los de des occidentalización y en ese conflicto se juega los futuros posibles en búsqueda de comunidades y sociedades armónicas y de vida plena. Es decir, sociedades no sujetas a la explotación, la guerra, las enfermedades, el hambre, el odio racial, la inquina género-sexual, etc. La democracia liberal no nos ha dado pruebas fehacientes de que sea el modelo para lograr estos fines.

En Bolivia, como ya mencioné, el lenguaje es el de "decolonización" y "depatriarchalización" de manera paralela el Confucianismo en China. En ambos son procesos de des-occientalización: economía de acumulación vertida en retórica socialista y re-inscripción de memorias ancestrales. La diferencia es que en China las memorias ancestrales son las de los dirigentes mientras que en Bolivia no lo son. Los dirigentes bolivianos, con excepción de su Presidente y un ministro, son de ascendencia Europea. De ahí el conflicto entre el discurso estatal por parte de nativos bolivianos y el discurso de la intelectual aymara y quechua, indígenas bolivianos. Sigamos viendo el discurso estatal. Se la plantea, en planos ya conocidos, en el plano de la estrategia y en el de la táctica. El plano de las estrategias contempla

[...] la definición estratégica de la descolonización se encuentra en la misma Constitución Política en su artículo 9no: es un fin esencial del Estado para:

i) constituir una sociedad justa y armoniosa

ii) sin discriminación, ni exclusión

iii) con plena justicia social

iv) para consolidar las identidades plurinacionales.24

El plano de las tácticas contempla lo siguiente:

i) Visibilizar el proceso de colonización como problema ideológico central,

ii) desestabilizarlo en cuanto políticas públicas o modelos normativos, ideológicamente concebidos, y,

iii) pasar a su transformación histórica revolucionaria.25

Se aclara por cierto que estos pasos no diseñan una secuencia ordenada sino un conjunto de tácticas a llevar delante de acuerdo a las circunstancia. Marcan una orientación general más que un plan que debe ser cumplido a la letra.

El plan descolonizador y despatriarcal del gobierno choca en el debate público con el plan también descolonizador del Conamaq. Descolonizar en esta expresión conjunta racismo y patriarcado, mientras que el discurso estatal habla de descolonización en el plano del racismo y de despatriarcalización en el plano del patriarcado. Pero por cierto este no es un problema fundamental. El problema está en qué entiende la sociedad política Conamaq y que entiende el estado por "descolonizaicón". El estado plantea la descolonización del estado en el estado mismo. Conamaq concibe la descolonización política y económica en la reconstitución de los Ayllus y Markas del Colasuyo.26 El proyecto descolonizador del Colasuyo conjuga con el proyecto Zapatista.27 Ambos están enfrentados al estado, aunque las diferencias entre el estado boliviano y el mexicano son notables: el conflicto Zapatista es con la tendencia neoliberal del estado Mexicano y mientras que el de Conamaq el conflicto es con la descolonización-despatriarcalización del estado corporativo-socialista Boliviano.

 

Suma y sigue

La democracia en el siglo XXI está ya en tela de juicio. Por un lado, y habida cuenta de las contribuciones de la democracia liberal al orden global, debe al mismo tiempo reparar sus deficiencias y sus abusos. Deficiencias en el plano de los estados nacionales y abusos en los diseños y designios de homogeneización global y de un control único de los destinos del planeta.

Para salir del espejismo democrático, propongo desacoplar la democracia como fin de la democracia como medio. La democracia como medio contempla la división de poderes, el bipartidismo como mínimo de fuerzas en la contienda por el control temporal del estado y el manejo de la cosa pública (res publica). La democracia como fin contempla el bienestar y la paz sobre la base de los derechos y deberes de los-las ciudadanos-as, la libertad individual y la libertad económica.

La "el camino de la autoridad humana" como fin, en vez de la democracia liberal, concibe el bienestar y la paz sobre la base de la armonía comunal y social, y en el plano internacional, el crecimiento y pacífico auge económico. Como medio, la "autoridad humana" se estructura en tres esferas de legitimidad: la celestial, la terrena, y la humana. Sobre esa base se estructuran las formas de gobierno (la Autoridad Humana debe ser ejercida por una legislatura tricameral: una Cámara de Personas Ejemplares que representa la legitimidad del cielo y la transcendencia, una casa de la Nación que representa la legitimidad de la tierra, histórica y cultural, y una Casa de la Gente que representa la legitimidad de los miembros de la comunidad/sociedad).

La democracia liberal, el principio de armonía y de la autoridad humana, la transición al buen vivir están delineando las rutas de los futuros posibles. A ello hay que agregar los debates ya abiertos en torno a Shari'a y Umma en el ámbito Islámico y Ubuntu en el África sub-sahariana. La multipolaridad de la que se habla en el orden político-económico (e.g. Brics) va acompañada de la pluriversalidad en el orden político-epistémico, religioso, estético y en el renacer de subjetividades atrapadas en la colonialidad del ser. Se podría pensar que estoy viendo un futuro de "relativismo cultural". No, el concepto de "relativismo cultural" es un concepto que proviene de la hegemonía epistémico-política occidental, de derecha o/y de izquierda, la cual hegemonía es asumida por los sujetos en su presunta universalidad. Este ciclo, el de la universalidad cristiana-secular de occidente llega al cierre del ciclo abierto en 1500. La pluriversalidad no deja ya lugar para ningún sujeto universal que tiene en sus manos la solución para todos los seres humanos del planeta. Todos y todas estamos implicados en algunas de las trayectorias posibles y si nos asumimos como sujetos pluriversales sabemos que nuestra verdad es verdad entre paréntesis, y no la verdad sin paréntesis, la universal que ocurre coincide con nuestras limitadas creencias. Como sujetos pluriversales nuestras formas de existencia, de pensar y de hacer operarán siempre en los bordes, de donde surgen las epistemologías de frontera.

Por otra parte, hoy, a partir del fin de la guerra fría, los desafíos que enfrentan las tres trayectorias señaladas (y que no son las únicas, ni lo serán) en la construcción de subjetivas liberadas del mercado, el consumismo, los main-stream media, los discursos ficticios de los y las dirigentes de turno, son y serán sobreponernos a las dificultades que nos privan y nos (des) orientan de los objetivos básicos: la vida digna de todas las personas (ciudadanos o no). El dilema aquí es el siguiente: Las tres trayectorias examinadas (democracia (neo) liberal, principio de armonía y autoridad humana y buen vivir) en sus formas estatales todas ellas asumen el desarrollo económico, lo cual implica la creación de clases medias globales en los estados de economías emergentes fuertes (Brics, Turquía, Indonesia, Malasia, México). Tanto en China and Bolivia, para tomar dos ejemplos extremos en la magnitud poblacional y económica de esos dos estados, el crecimiento de la clase media fue notable en las últimas década y en Bolivia, el crecimiento de una clase media "indígena", esto es, acceso a las clases medias de sectores poblacionales que por la racialización de los estados controlados por las elites criollas "democráticas" no tenían acceso a los beneficios económicos.

No sería ético, ni tampoco tendría ningún sentido común argumentar que China y Bolivia no deberían impulsar el crecimiento de la clase media puesto que la clase media consumista contribuye a la depredación ecológica y a la devastación del planeta, para que las clases medias de Alemana, España y Estados Unidos puedan mantener su estilo de vida. Por otro lado, la devastación del planeta requiere de posiciones éticas, en las tres trayectorias, que determine políticas públicas y economías que administren la escasez y no economías que aumenten el consumo y para ello necesitan una clase media consumista.

Los estados-naciones hoy no pueden resolver este dilema. ¿Por qué? Porque los estados nacionales, por definición, se ocupan primero de sus propios ciudadanos a costa del "resto". El "resto" es relegado a ciudadanía de segunda, tercera o cuarta mano. La "democracia" liberal denuncia de inmediato sus límites cuando se la considera en las relaciones inter-estatales (mal llamadas relaciones inter-nacionales, puesto que no son las naciones las que se relacionan sino los estados). Para los estados naciones, y sobre todo para los estados nacionales que se construyeron en Europa y EE.UU a partir del siglo XVIII el resto de la humanidad y el planeta son preocupaciones secundarias. Lo que estamos viendo, como resultado de dilemas y desafíos como el señalado (crecimiento económico, crecimiento global de la clase media y devastación del planeta) no pueden ser resueltos por el estado. Como consecuencia, hemos visto emerger y crecer en las últimas dos o tres décadas dos agencias políticas en la administración de la cosa pública: la emergencia de la sociedad política global (generalmente asociadas con los "movimientos sociales") y la politización de la sociedad civil, mediantes ONGs y a través de manifestaciones destinadas a frenar los excesos políticos de los gobiernos (cf., las manifestaciones en el Norte de África, los indignados de España, los movimientos que destituyeron cuatro gobiernos en las últimas dos décadas entre Bolivia y Ecuador, el comienzo de las manifestaciones en Turquía que comenzó cuando un grupo de ciudadanos se interpuso a las máquinas destinadas a arrancar árboles centenarios en un parque de Estambul).

Los estados democrático (neo) liberales han entrado en una espiral que puede sólo ser detenida por su propia auto-destrucción o por el creciente accionar de la sociedad civil politizada y la sociedad política global. O, en el mejor de los casos, por las fuerzas conjuntas de la toma de conciencia de una gran parte de las elites políticas y económicas que se han apoderado del control de un planeta con 7 mil millones de habitantes junto con la visión de futuros posibles alimentados por imaginarios políticos que privilegien la vida, la harmonía y la plenitud de las relaciones humanas, por sobre el crecimiento, la competencia y la muerte. Para describir este estado de cosas circula ya la metáfora: The Truman Show (Una vida en directo), es decir, la ilusión mantenida por los media y las clases dominantes que vivimos en un mundo con problemas pero que va a mejorar, mientras se oculta que esa ilusión es parte del control, la explotación y el empobrecimiento. Otros describen la situación en la renovada retórica de la modernidad que oculta y se nutre de la lógica de la colonialidad.

La democracia liberal ya no ofrece soluciones para estos problemas. Por eso también han surgido "el camino de la autoridad humana" y la "transición al vivir bien", además de ideas semejantes en otras latitudes ya mencionadas. El hecho de que surjan otras opciones no implica que las propuestas sean por su mera existencia exitosas y justas ni tampoco, como dije, que la idea de democracia deba desaparecer. Lo que debe eliminarse son los diseños imperiales que se esconden detrás del concepto. Una clara instancia de cómo la retórica de la modernidad (democracia) esconde la lógica de la colonialidad (dominación imperial en nombre de la democracia). Significa que ya no es posible pensar los futuros posibles en los términos de la democracia liberal, ni tampoco tomar el concepto de democracia como si la palabra marcar un ideario futuro paradisíaco para los 7 mil millones de personas en el planeta, y para todas las regiones del planeta dividida en 190 y tantos estados nacionales: muestra fehaciente de que el estado-nación fue el instrumento político más contundente de occidentalización desde principios del siglo XIX.

Ninguna de esas tres opciones, ni otras que podemos agregar en estas reflexiones, pueden ya presentarse o asumirse en su universalidad sin paréntesis. Son opciones que en un orden global de convivencia y armonía tendrán que convivir y trabajar para el bien de todos. Para ello es necesario eliminar la competencia tanto individual como inter-estatal. Individual en primer lugar porque quienes gobiernan son individuos, no instituciones. Los horizontes decoloniales, si no son revertidos al orden competitivo, en el cual orden ciertos proyectos se considerarían los "verdaderos" porque los individuos que lo proponen y lo dirigen "están en lo cierto" y todos los demás en "el error", los horizontes decoloniales tendrían como tarea primera la auto-formación de subjetividades no competitivas a cargo de las instituciones que coordinan el orden comunal a varios niveles.

La situación en la que vivimos hoy tiene, a grandes rasgos, dos orientaciones que, en su diversidad, aspiran a futuros posibles: Por un lado, la devastación por acumulación y explotación de las corporaciones con el apoyo de los estados nacionales. Por el otro, la creciente organización de la sociedad política que aspira a revertir la idea de que no hay futuro sin crecimiento económico. Las dos primeras trayectorias están definidas por la competencia entre el estado al servicio del capital (Estados Unidos y la Unión Europea) y el capital al servicio del Estado (Brics, Turquía, Indonesia, Bolivia, Ecuador). La segunda, por la politización de la sociedad civil y la emergente sociedad política global - las organizaciones que se enfrenta tanto a Monsanto, al extractivismo, a las deshumanizadas condiciones de trabajo que abaratan costos de producción, como a los estados-nacionales que trabajan de forma conjunta con las corporaciones. Estas tres trayectorias (desoccidentalización, reoccidentalización y decolonialidad) orientan el presente y los futuros posibles.

En la América "Latina" la "consolidación democrática" se enfrenta hoy y en el futuro inmediato con el conflicto entre estas tres trayectorias: la desoccidentalización liderada por Mercosur y por el papel de Brasil en los Brics, la reoccidentalización liderada por la Alianza del Pacífico, y la des-colonialidad liderada por variados procesos y proyectos de decolonialidad que incluyen desracialización y depatriarchalización, lo cual implica re-orientar la manera en que concebimos y actuamos en torno a la gobernabilidad, política y económica, para que ésta no se transforme en competencias inter-estatales por el botín y el liderazgo político ni que mantenga los privilegios de las elites económicas y los privilegios políticos. Tarea sin duda muy difícil sin pensamos en el peso institucional que estas dos instancias tienen, además del presupuesto militar. ¿Qué es lo que puede hacer la politización de la sociedad civil saliendo a la calle en protestas y la sociedad política, generando y llevando adelante proyectos descoloniales? Esta es la gran pregunta para el siglo XXI: o bien no es posible hacer nada y lo que resta es esperar el tiempo de la catástrofe provocada por lo que hoy se describe como "crisis civilizatoria" o bien el hacer y pensar del 80% del planeta, junto a la toma de conciencia de dirigentes políticos y elites económicas, que también ellos y ellas serán víctimas de la catástrofe, generan un radical cambio de orientación hacia la armonía y la plenitud en el goce del vivir en convivialidad sin los estados-nacionales y sus proyectos de desarrollo económico. ¿Por qué seguir pensando y actuando en la creencia de que consumir nos hace felices y deprimirnos cuando las crisis económicas no nos permiten consumir? ¿Por qué seguir pensando que la paz del orden global depende de la eliminación o la contención de quienes no son como nosotros? ¿Por qué seguir pensando y actuando en competencia manteniendo la creencia de que algún día la competencia mutará en convivialidad?

 

 

Recebido: 27.12.13
Aprovado: 20.02.14

 

 

1. The democratic disconnect. Citizenship and accountability in the transatlatic community. Firmado por Seyla Benhabig, David Cameron, Anna Dolidze, Gábor Halmai, Gunther Hellmann, Kateryna Pischikova, Richard Young. Transatlantic Academy, May 2013. <http://www.bosch-stiftung.de/content/language2/downloads/Transatlantic_Academy_Report_2013.pdf>. Visitada 15 octubre 2013.
2. The democratic disconnect. Citizenship and accountability in the transatlatic community, op. cit., p. 11.
3. La desconexión, p. 12.
4. The democratic disconnect. Citizenship and accountability in the transatlatic community, op. cit., p. 5
5. The democratic disconnect, op. cit., p. 5. La "desconexión democrática" hoy en Estados Unidos es doble. Por un lado, la desconexión con la nación, el pueblo, que Robert Reich documentó en su documental "Inequality for all". <http://inequalityforall.com/>. Y, por otro, la desconexión democrática en el gobierno mismo, como lo hemos presenciado en el cierre del gobierno de Estados Unidos y el "racismo" no declarado en la conducta del Tea Party. Uno de muchos casos, <http://www.youtube.com/h?v=pVKNUK7hxuo>. Y el comentario de Al Sharpton, <http://www.youtube.com/ch?v=iGfqq4aKMNY>. Visitadas ambas páginas en 15 octubre 2013.
6. Adam Smith, The wealth of nations.
7. "La pobreza se hace fuerte en los suburbios de Estados Unidos". <http://actualidad.rt.com/actualidad/view/95028-eeuu-pobreza-suburbio-desigualdad>.
8. La desconexión.
9. En general, el Islam consiste en una comunidad de creyentes, la umma. Tradicionalmente se están protegidas por un khalifa o imama. Dios es soberano, y la sharia, la ley religiosa islámica, es la autoridad legal. Sharia es también de todo el cuerpo de la ley revelada por Dios y el camino de Allah, que determina toda la vida del creyente musulmán desde el nacimiento hasta la muerte, y asegura su felicidad en este mundo y el más allá. Su autoridad y validez nunca han sido cuestionados significativamente, ya sea por el Islam sunita o por la mayoría de las sectas.
10. Ni Peimin, "Recent revival of confucianism and post-secular world politics". World Public Forum. April 2012, <http://wpfdc.org/blog/society/18707-recent-revival-of-confucianism-and-post-secular-world-politics>. Visitado en 19 Octubre 2013.
11. Guoji Qin, "The thinking way of confucianism and the rule of law", Journal of Political Law. 1/1 Mayo 2008, p. 68-75.
12. Hu Jintao, "Speech at CPC anniversary gathering", 2011, <http://news.xinhuanet.com/english2010/china/2011-/01/c_13960505_2.htm>. Visitado en 15 Octubre 2013. El sentimiento de desenganche con los dictámenes y deseos de Europa Occidental y Estados Unidos fueron enunciados ya por Sun-yat Sen en su famoso discurso llamando al pan-asianismo: "Pan Asianism. Speech by Sun Yat Sen given in Kobe, Japan", November 1924. International Relations and Security Network. <www.isn.ethz.ch>.
13. Varias publicaciones traducidas al inglés facilitan el seguimiento de estos debates. Ver, por ejemplo, Jian Qing, A confucian constitutional order. How China's ancient past can shape its pollitical future. Translated by Edmund Ryden. Editen by Daniel A. Bell and Ruiping Fan. Princeton: Princeton University Press, 2013. Ver, también, Confucianism for the modern world. Editado por Daniel A. Bell and Hahm Chaibong. Cambridge: Cambridge University Press, 2003.
14. El proyecto Chino fue expuesto en Davos por Hua Jianmin, consejero estatal y secretario general del Consejo Estatal de la República Popular China. Special message by Mr. Hua Jianmin State Councilor and Secretary General of the State Council of The People's Republic of China, <http://www.fmprc.gov.cn/eng/zxxx/t292625.htm>. Visitado en 15 Octubre 2013.
15. Estos debates se registran también en los blogs <http://es.globalvoicesonline.org/2011/02/09/china-la-madurez-del-confucianismo-politico/>.
16. Jian Qing and Daniel Bell, "A confucian constitution in China", New York Times, July 2012, <http://www.nytimes.com/2012/07/11/opinion/a-confucian-constitution-in-china.html?_r=0>. Visitado en 15 de Octubre del 2013.
17. Qing and Bell, op.cit, <http://www.nytimes.com/2012/07/11/opinion/a-confucian-constitution-in-china.html?_r=0>. Visitado en 15 Octubre 2013.
18. Según el Gongyang Zhuan, el poder político - en la tradición confuciana - se justifica a través de tres fuentes: la legitimidad del cielo (un lugar sagrado, el sentido trascendente de la moral natural), la legitimidad de la tierra (la sabiduría de la historia y la cultura), y la legitimidad de lo humano (obediencia política a través de la voluntad popular). Qing and Bell, op. cit.
19. <http://www.bbc.co.uk/news/world-middle-east-24547256>, ver también el video Baghdad, <http://www.youtube.com/watch?v=lDutkYQF9d8>.
20. Katu Arkonada es oficialmente "colaborador del gobierno boliviano". <http://www.bolpress.com/art.phd?Cod=2013010904>.
21. El proyecto Amawtay Wasi liderado por indígenas nas ecuatorianos ha sido y sigue siendo "perseguido" por el gobierno de Rafael Correa. La educación indígena no tiene cabida en el gobierno liberal y desoccidetnalizante manejado por nativos (criollos, mestizos) ecuatorianos. <http://www.amawtaywasi.edu.ec/>.
22. Katu Arkonada, "Transiciones hacia el vivir bien". Rebelión, Diciembre 19, 2012. <http://www.rebelion.org/noticia.php?id=161010>. Visitado en 15 Octubre 2013.
23. Las investigaciones y los argumentos del investigador y activista Uruguayo Eduardo Gudynas, están contribuyendo al debate. Colaborar con Alberto Acosta, ambos realizan una tarea importante en la sociedad política que es a la vez crítica del desarrollo, de la modernidad, de la democracia y de los estados en América Latina que se apropian del concepto para encubrir políticas desoccidentalizantes. <http://www.theguardian.com/sustainable-business/blog/buen-vivir-philosophy-south-america-eduardo-gudynas>. Es de notar que ninguno de los cuatro estados de la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México) entran en este debate. Para la Alianza del Pacífico el asunto no es "vivir en plenitud y armonía" sino crecer económicamente lo más que se pueda. He ahí el dilema "democrático" en América Latina hoy y en las próximas décadas.
24. Arkonada, op.cit. p. 24.
25. Idón Moisés Chivi Vargas, "Descolonización y despatriarcalización en las políticas públicas", p. 25, en Arkonada, op.cit.
26. Para una visión Aymara, ver el estudio de Esteban Ticonab Alejo, Saberes, conocimientos y prácticas anticoloniales del pueblo aymara-quechua en Bolivia. La Paz: Plural, 2010. También el artículo del intelectual Aymara Pedro Ramirez Mamai, "Falsa Descolonización". Boldpress, Enero 1, 2013. <http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2013010904>. Visitado en 15 Octubre 2013.
27. <http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2013/02/02/pronunciamiento-de-apoyo-al-conamaq-y-los-movimientos-indigenas-de-bolivia-que-resisten-la-represion-parte-del-gobierno-evista/>.

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