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Psicologia & Sociedade

On-line version ISSN 1807-0310

Psicol. Soc. vol.23 no.2 Florianópolis May/Aug. 2011

http://dx.doi.org/10.1590/S0102-71822011000200020 

Fenomenología del divorcio (o la esencia de la separación) en mujeres

 

Fenomenologia do divórcio (ou a essência da separação) em mulheres

 

Phenomenology of divorce (or the essence of separation) in women

 

 

Javier Andrés Gómez-Díaz

Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia

 

 


RESUMEN

La experiencia de la separación y el divorcio en parejas heterosexuales suele tener significados diferentes asociadas a lo vivido antes, durante o después del hecho. Sin embargo, es posible hallar ciertas similitudes, así como significados emergentes que se posibilitan extraer al usar la fenomenología como un método. De un grupo de mujeres divorciadas/separadas, se extrajo información acerca de sus experiencias sobre éste fenómeno, con el propósito de comprender los sentimientos y emociones vivenciados por ellas y como medio terapéutico de significación de un hecho doloroso. Esto permitió comparar lo propuesto por fenomenólogos acerca de la separación emocional con lo vivenciado por las participantes de esta investigación.

Palabras clave: divorcio/separación; mujer; significado; fenomenología.


RESUMO

A experiência de separação e divórcio em casais heterossexuais muitas vezes tem significados diferentes associados com a vida antes, durante ou após o fato. No entanto, é possível encontrar semelhanças e significados diferentes que são possíveis de extrair usando a fenomenologia como um método. Em um grupo separado de mulheres divorciadas, foram obtidas informações sobre as suas experiências sobre esse fenômeno, a fim de compreender os sentimentos e emoções vividos por elas e como um meio terapêutico de significação de um fato doloroso. Isso permitiu comparar propostas dos fenomenólogos sobre a separação de afetividade com a experiência vivida pelas participantes deste estudo.

Palavras-chave: divórcio/separação; mulheres; significado; fenomenología.


ABSTRACT

The experience of separation and divorce in heterosexual couples often has different meanings associated to the lived fact before, during, and after it. Anyway, it is possible to find some similarities, as well as emergent meanings that are possible to extract from phenomenology as a method. From a group of separated/divorced women, information were extracted about their experience on this phenomenon, in order to understand the feelings and emotions lived by them and as a therapeutic significance of a painful episode. This allowed comparing what phenomenologists propose on emotional separation and what were experienced by the participants in this study.

Keywords: divorce/separation; woman; meaning; phenomenology.


 

 

Para Levinas (1974/1991), la filosofía es la sabiduría del amor al servicio del amor, más allá de su esencia, y es en la fenomenología donde la filosofía intenta descubrir la esencia de vivencias eminentemente humanas como el amor y el desamor, usando las experiencias y los relatos de otros para poder traducir en palabras el significado de tales vivencias.

Los fenomenólogos contemporáneos conciben la separación como la ruptura emocional que ha ligado dos o más situaciones (Birmingham, 2003; Critchley, 1998; Derrida, 1998; Jagger, 1997). En particular, Critchley (1998) se pregunta "si la separación radical de un trauma... requiere de reparación en un trabajo del amor?" (p. 79), lo que Levinas (1974/1991) propone como un trabajo de curación entre la lágrima y el reparo, entre el rasguño y la sanación sublime, entre el sujeto y la conciencia, entre la ética y la ontología; un ética que consiste en "regresar a lo mismo, pero a un lo mismo que ha sido alterado en sí mismo" (p. 79). De forma equivalente, se puede traducir este postulado al evento del divorcio o separación conyugal como un trauma difícil de superar en la medida en que no se transforme o resignifique lo sucedido y sin resignificarse a sí mismo paralelamente.

Al igual que Levinas, Birmingham (2003) considera la bidireccionalidad de cualquier separación. Para ella, es "la sensación de detestar con repugnancia que el individuo debe encontrar en ciertos rasgos, imágenes y fantasías…  y es al mismo tiempo el sentimiento de fascinación, dibujando al sujeto [objeto de repudio] para rechazarlo" (p. 66). Esta autora afirma que la transformación de la violencia en gratitud ocurre a través del duelo hacia el sujeto –ahora, objeto de duelo- que permanece extraño e impropio en una separación esencial e irrecuperable. De esta manera, el duelo es esencial para superar la separación y transformar los sentimientos y las emociones negativas en positivas, cuando las situaciones indican que esta es definitiva e irrevocable.

En cuanto a la dualidad que implica la separación, Jagger (1997), hablando sobre el nacimiento como otra forma de separación corpórea del ser humano, nos brinda una interesante pista que puede ser utilizada como analogía del divorcio:

Nuestra primera tarea reflexiva es entonces contemplar el tema dual del nacimiento y de la separación, de comenzar una nueva vida y de tomar renuentemente la propia distancia a partir del propio pasado. Esta reflexión nos conduce a contemplar la dimensión trágica de la vida humana, y nos recuerda la marcha del tiempo que nos conduce inexorablemente, a la vez, en dos direcciones (p. 217).

De igual manera, Jagger (1997) nos brinda otra pista acerca del proceso de curación, luego de la separación:

La esperanza que buscamos adelante nos dice de aventuras que esperan y de logros de satisfacción, mientras que una nostalgia, que mira hacia atrás, cuenta de nuevo lo que hemos perdido en el camino. Es de este modo es que nos estamos moviendo constantemente, acercándonos y alejándonos a la vez de lo que amamos [negrillas nuestras]. (pp. 217-218)

Este párrafo nos hace recordar incluso frases propias del estilo 'te quiero pero te odio', 'te amo pero te desprecio', que aparentemente no nos llevan a ningún lado y que por el contrario nos hacen más difícil continuar con el duelo que conlleva una ruptura amorosa, evocando frecuentemente el dolor causado por el sujeto-objeto de duelo: el otro a quien se pretende 'olvidar'1, o 'arrancar del corazón'. Bien dice Naas (2001), parafraseando a Derrida, que el corazón es el lugar de un 'duelo absoluto', un lugar donde lo que es incorporado o apropiado permanece por siempre inapropiable. Es justamente esa intangibilidad que implica el sentimiento de posesión y, posteriormente, de pérdida afectiva lo que hace que la dimensión temporal sin fin, el siempre y el jamás, estén presentes eternamente.

Según Schmidt (2005) esta dimensión temporal, preservada por el lenguaje y la memoria, es la única que puede ser sufrida2. No obstante, es difícil identificar cuál de todos los recuerdos que se rememoran en un divorcio es la más relevante o el más crucial para poder superar la pérdida. Por su parte, Hart (1973) afirma que "si una separación no puede ser explicada como una diferencia entre el ideal propio de "unidad" narrativa y su verdadera "cobertura" temporal, debemos retornar al momento mismo del Yo para identificar para qué sirve la nostalgia" (p. 408). Estos indicios terapéuticos retoman la importancia de la narrativa y de los significados que cada individuo forma en su mente acerca de los eventos que cotidianamente debe afrontar y, en particular, luego de una ruptura emocional que invade todas y cada una de sus áreas de ajuste psicológico.

En una entrevista realizada por Birmingham (2003), Kristeva afirma que para superar el duelo y reajustarse, se sugiere que las personas primero se familiaricen "con el lugar geométrico del dolor, es decir, con el desarraigo original, no para reprimirlo en un esfuerzo de reconstruir precipitadamente el hábitat, sino para inhabitar la deshabitación y la separación esencial" (p. 73). En otras palabras, es necesario desalojar el vacío que deja el otro cuando se va, así como la causa y el significado que se le da al evento mismo de la separación, para lograr readaptarse al nuevo 'estado civil' de individualidad, pero con la experiencia de lo vivido.

Las diferencias sexuales para experimentar situaciones como el divorcio han sido ampliamente abordadas a través de diferentes estudios y métodos de investigación. Derrida (1998), por su parte, expone al respecto, lo siguiente:

Si la mujer, en el silencio de su 'humanidad femenina', no es un hombre, ella permanece humana. La familiaridad del hogar no conduce la separación a un fin, no más de lo que la proximidad general lo hace, y no más de lo que el amor o el Eros implica fusión... con la familiaridad [del hogar], la separación es constituida como morada y habitación.(p. 29)

Este mismo autor propone, al igual que Jagger (1997), una alternativa para el manejo y la superación de la ruptura: "Existir en adelante significa morar. Morar... es una recolección, un volver a sí mismo, una casa de retiro consigo mismo, como un lugar de asilo o refugio, que responde a una hospitalidad, a una expectativa, a una bienvenida humana" (Derrida, 1998, p. 29).

A pesar de que todos los duelos son diferentes, al comparar la pérdida de un amigo con la de un cónyuge pueden llegar a ser equivalentes. Caputo (1999) afirma que la pérdida de un amigo no es tan difícil de superar a menos que se preserve la ausencia del amigo. Pero, si es el mismo amigo aquel que se pierde en el divorcio, entonces el dolor y la experiencia del duelo pueden ser sencillamente insoportables.

Entonces, es necesario aprender a significar la separación, a través del duelo, para elaborarla, resignificarla y así poder continuar la vida sin más traumatismos de los que experiencias misma de la separación ya ha dejado. Por lo cual, es conveniente preguntarse ¿Cuál es la esencia del divorcio (o de la ruptura conyugal), en términos de los sentimientos que experimenta una mujer, durante y después de la separación?; e igualmente presguntarse: ¿Cuáles son los significados y las definiciones que la mujer asigna a la experiencia de la separación?

 

Método

Muestra

Se realizó un muestreo mixto (Creswell, 2007) por conveniencia de caso típico basado en el criterio común de haber vivido la experiencia de la separación conyugal o afectiva. La muestra resultó ser homogénea ya que todas las participantes (8) fueron mujeres. De igual forma, puede considerarse una muestra teórica dado que las participantes ilustran ampliamente el fenómeno de la separación emocional luego de una convivencia que implica intimidad y reciprocidad por un tiempo no menor a dos años. La edad de las entrevistadas estuvo entre el rango de los 28 a los 46 años y el nivel educativo varió desde el técnico hasta doctorado. Sólo una de ellas no trabajaba ni ejercía su profesión, en el momento en que se llevaron a cabo las entrevistas. En los casos reportados, el tipo de vínculo conyugal común fue el matrimonio católico. Las relaciones conyugales duraron entre 5 y 23 años y el tiempo desde la separación varió entre los 8 meses y los 4,3 años. El número de hijos fluctuó entre 1 y 3. Sólo una de ellas manifestó no tener hijos.

Recolección de datos

Las participantes fueron contactadas a través de la técnica 'bola de nieve', por ser una efectiva forma de conseguir personas, en este caso mujeres, que hayan compartido la experiencia de una separación conyugal o afectiva. Todas las participantes aceptaron verbalmente su voluntad de participar como sujetos de investigación y se les aseguró la confidencialidad de la información brindada por ellas, en la medida en que no se alterase el significado de la experiencia de separación. Luego de asegurar estas condiciones, se les planteó las siguientes preguntas: (1) ¿Describa cuáles fueron sus sentimientos en el momento mismo de la separación?; (2) ¿Cuáles fueron sus sentimientos en los días o meses posteriores a la separación? (3) ¿Para usted qué fue lo más significativo de esa experiencia?; y (4) ¿Si alguien le preguntara cómo fue esa experiencia, con qué palabras la describiría?

Se usaron grabadoras de voz tipo periodista para registrar las entrevistas. El auxiliar de investigación (estudiantes de maestría en psicología) estaba en libertad de aclarar las preguntas si era necesario o así se solicitara, siempre y cuando no alterase el sentido de la misma. Una vez respondidas, se consideraba finalizada la entrevista, sin embargo, como ejercicio ético-profesional, la conversación podía continuar, a juicio del auxiliar de investigación, con el fin de normalizar los sentimientos de la participante y recobrar el equilibrio emocional con el que se inició la entrevista, para lo cual cada uno de los auxiliares fue entrenado. Las entrevistas duraron entre 25 y 45 minutos.

Tratamiento de las entrevistas

Se usó la metodología de Colaizzi (1978) para el análisis fenomenológico y se siguieron los siguientes pasos: (1) fueron leídas todas las entrevistas para identificar los sentimientos propios del investigador acerca del fenómeno de la separación; (2) Se extrajeron las frases más significativas de cada entrevista que hicieran alusión a dicho fenómeno. Sólo se tuvo en cuenta la primera frase, en caso de hallar otras frases iguales o similares; (3) Las frases fueron organizadas en dos grandes temas o categorías que emergieron de las descripciones hechas por las entrevistadas: Sentimientos y experiencias (a) emocionalmente negativas; y (b) positivas. Estos temas están constituidos por frases significativas extraídas de las entrevistas3 (Ver Tabla 1); (4) Se procuró mantener una relación directa entre las frases transcritas y el tema emergente; (5) Los temas fueron agrupados luego en los significados que emergieron de la lectura de las frases representativas para sugerir aspectos comunes a todas las descripciones dadas por las entrevistadas; (6) Finalmente, una descripción exhaustiva del fenómeno fue elaborada integrando los significados resultantes de los dos grandes temas emergentes, siempre que tal descripción reflejara la esencia del fenómeno de la separación conyugal.

Análisis de las entrevistas

Con las categorías mencionadas anteriormente en el punto 3  (Tratamiento de las entrevistas), se pretendió que las experiencias vividas por las entrevistadas pudiesen ser agrupadas de acuerdo con lo experimentado por el investigador, durante su lectura, en la primera fase del tratamiento de las entrevistas.

Sentimientos y experiencias emocionalmente negativas

Bajo esta categoría fueron agrupadas aquellas frases que describían situaciones y eventos emocionalmente significativos con significado negativo. Lo negativo de la experiencia fue asignado por el investigador de acuerdo con los sentimientos y las emociones negativas que evocaba la lectura de las entrevistas.

Sentimientos y experiencias liberadoras (o positivas)

Al igual que en la categoría anterior, las frases fueron asignadas por el investigador de acuerdo con los sentimientos y las emociones que evocó la lectura de las entrevistas.

Las siguientes tablas sintetizan las frases aludidas que describen la separación en sus diferentes fases y significados.

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De las tablas anteriores emergieron los siguientes significados de las experiencias positivas y negativas del divorcio, con el fin de sugerir aspectos comunes hallados en las entrevistadas.

Comparando cada uno de los significados emergentes con las frases descritas en las entrevistas, se logró validar cada uno de los significados teniendo en cuenta que éstos incluyeran, de forma sintética, todas las frases que constituían la descripción de los eventos y sentimientos experimentados tanto durante y como después de la experiencia de divorcio o separación conyugal.

A continuación se presenta la descripción exhaustiva del fenómeno de separación o divorcio que puede ser equivalente a la experimentada por una mujer:

La experiencia de separación o divorcio conyugal genera sentimientos de inseguridad como el temor o la angustia hacia el futuro inmediato y donde la vulnerabilidad está presente tanto física como emocionalmente. La incomodidad percibida va desde la sensación de pérdida hasta pensamientos con intenciones hostiles en diferentes niveles. Además exige mucho de sí misma para aceptar la inminencia de la ruptura afectiva que quiebra el frágil equilibrio emocional y físico previo al momento de enfrentar la situación. El desequilibrio resultante requiere de tiempo para recuperarse y en ocasiones no se logra. Sin embargo, es una experiencia que brinda la oportunidad de aprender de sí misma en muchos aspectos (integral) y hacerse cargo de sí misma, dando paso finalmente al descanso de las situaciones que produjeron la separación y permitiendo recuperar la valía personal en varios niveles en procura del bienestar propio.

Esta descripción exhaustiva, junto con los significados emergentes y las descripciones de los sentimientos y las experiencias fueron presentados a una de las participantes del estudio con el fin de validar tanto la descripción como los significados. Ella confirmó que las palabras usadas en su entrevista, así como las descritas por el resto de las participantes, se reflejan adecuadamente en la descripción exhaustiva elaborada por el investigador. De esta forma, es posible concluir que se ha capturado la esencia del fenómeno de divorcio o separación conyugal, así como el significado que este tiene para una mujer que lo ha vivido.

 

Discusión de los hallazgos

Es posible argumentar, con base en los hallazgos que el dolor y las heridas de una mujer, que pasa por una ruptura afectiva pueden, ser subsanadas y se reflejan en la elaboración final de la experiencia. Además, ese amor, unido alguna vez afectivamente a la ex-pareja, ahora se requiere para recuperar el amor propio e individual hacia sí misma y así sanar las heridas que ha dejado el lazo roto. Es un trabajo de amor como refiere Critchley (1998) y que implica la dualidad señalada por Jagger (1997), siempre que la separación corpórea del otro permita tomar distancia del pasado vivido. Complementariamente, se corroboran las sensaciones de aversión y perturbación hacia el sujeto -objeto de separación- mencionadas por Birmingham (2003), así como las fantasías de rechazo que ayudan a aceptar el duelo de la separación, según los reportes extraídos de las entrevistas realizadas.

Continuando con esta autora, otras sensaciones como las de abandono y pérdida hacen parte del proceso de duelo, sensaciones que son necesarias para recuperar el equilibrio emocional e incluso agradecer el hecho de haber pasado por el evento de la separación, aunque no sea claro a qué o a quienes se deba agradecer. En este caso, lo impropio y lo extraño no solo es el sujeto –objeto de separación - (Birmingham, 2003), sino también el sujeto-objeto de agradecimiento. Sin embargo, pueden ser el mismo, distinguiendo la remembranza negativa de la positiva, ya que el mismo sujeto-objeto hizo parte del evento de la separación y, sin ello, no hubiese sido posible la reflexión sanadora posterior. No obstante, esto puede influir notablemente en el mantenimiento de la dualidad en un conflicto de proximidad y alejamiento (Jagger, 1997), lo que a su vez dificulta y prolonga la llegada del momento de la aceptación del suceso.

Continuando con el mismo autor, la renuencia a tomar distancia para separarse temporal y emocionalmente del pasado es similar a un bucle que se nos hace evocar con frecuencia tanto las dificultades del pasado como las maniobras aprendidas (emergentes) que nos ayudaron a ir un paso más adelante hacia la aceptación y la recuperación. Sin este ir y venir en la memoria no se podría afianzar el amor propio que ha ayudado en la reparación emocional y afectiva. El paso a paso, el día a día, son la clave para la superación de cada dificultad, si se aprende a desacelerar la presión del disconfort que crea el trauma, la ruptura.

 

Conclusiones

El trauma del divorcio puede ser común como proceso de reparación, aunque las causas particulares de cada caso hayan sido evidentemente diferentes. Sin embargo, se mantienen en común la falacia de la propiedad emocional y afectiva del otro y de sus sentimientos. Es el frágil lazo que se mantiene más en la intangibilidad de las fantasías y los recuerdos que en la autenticidad que se hace evidente en el compartir los ires y venires del día a día con el otro. En este caso, Hart (1973) nos recuerda la importancia de identificar la función que cumple el recuerdo y la nostalgia en cada momento del duelo. Birmingham (2003) por su parte, sugiere rellenar nuevamente el vacío que deja el desarraigo a partir de la identificación de la fuente de dolor para así procurar la esencia de la separación.

Finalmente, tal como Derrida (1998) resalta la feminidad particular de la existencia que busca la fusión de los espacios en el hogar, a su vez implica un morar, un habitar en sí mismo para no perder la individualidad ni la esencia misma del ser humano, a pesar de las dificultades y del conflicto.

 

Notas

1 Si bien es cierto que el olvido no se presenta de manera efectiva y total, si es posible bloquear el recuerdo o reelaborar los sentimientos y emociones que lo acompañan o, como lo diría el análisis del comportamiento, las respuestas emocionales condicionadas negativas pueden ser nuevamente condicionadas positivamente.
2 De ahí que la frase popular "el tiempo lo cura todo", dice mucho acerca del duelo y la separación.
3 Existen frases construidas con fragmentos de los diferentes reportes brindados por las entrevistadas con el fin de agrupar aquellos sentimientos o experiencias comunes. En dichas frases, las palabras que aparecen con Mayúscula después de una coma ("..., Xxxx...") indican el fragmento agregado de otra entrevista. Las palabras que aparecen entre paréntesis fueron adicionadas deliberadamente por el investigador con el fin de completar y dar más claridad a las frases expresadas por las entrevistadas.

 

Referencias

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Recebido em: 16/06/2010
Revisão em: 23/11/2010
Aceite em: 27/12/2010

 

 

Javier Andrés Gómez-Díaz es docente del programa de psicología de la Universidad del Rosario y de la Universidad de la Sabana y trabaja actualmente en temas asociados con el comportamiento verbal. Dirección: Cl. 161 No. 54-10, Bogotá, Colombia. Email: javiera.gomez@urosario.edu.co

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