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Revista Estudos Feministas

Print version ISSN 0104-026XOn-line version ISSN 1806-9584

Rev. Estud. Fem. vol.12 no.spe Florianópolis Sept./Dec. 2004

http://dx.doi.org/10.1590/S0104-026X2004000300007 

FEMINISMOS NO EXTERIOR

 

Debatiendo sobre el feminismo en México

 

Discussing feminism in Mexico

 

 

Cecilia Olivares

Debate Feminista

 

 


RESUMEN

Debate feminista ha publicado más de 7,000 páginas de textos escritos por mujeres o sobre mujeres en sus trece años de vida. Los objetivos de la revista ser un puente entre el trabajo académico y el político y establecer un diálogo con el movimiento feminista. Se hace un recuento de los temas tratados por la revista, a partir de los números más solicitados. A partir de una pequeña encuesta con académicas y activistas se concluye que la revista se lee por su utilidad práctica y los artículos de mayor interés son los teóricos. Se agrega al final una breve historia de la revista Fem.

Palabras clave: debate feminista, recuento, encuesta, teoría, utilidad.


ABSTRACT

Debate feminist has published more than 7,000 pages of texts written by women or about them, during its thirteen years of life. The aims of the journal are to be a bridge between scholarly and political work and to establish a dialogue with the feminist movement. An account of the topics addressed by the journal is presented, by making an account of the journal's best-selling numbers. Based on a small survey with academics and activists, the article concludes with the assertion that the readers value debate feminista for its practical usefulness and for its theoretical articles. To conclude there is a brief history of Fem. magazine.

Keywords: debate feminista, history, survey, theory, practical.


 

 

"…porque en el caso de la mujer, su falta de correspondencia con la representación social [en
la música popular, Lacan o el papa] no invalida la representación"
IPAZIA, Grupo de la Librería de Mujeres de Milán

 

Me gusta pensar que debate feminista se dedica a invalidar esa representación social de las mujeres que las pinta como incapaces de vivir un minuto más sin él (las canciones populares), como no existentes e incapaces de pensar (Lacan), como entes preocupados sólo por complacerlo a él y a sus hijos (el papa). Aunque ese no haya sido su objetivo primario, ahora que leí y releí los 28 números de la revista para hacer esta ponencia, la sensación que me queda es de júbilo y de satisfacción. No sólo porque en estos 28 números debate ha publicado artículos sobre mujeres fuertes y luchonas (como se dice en México) que han dejado marcas profundas en ámbitos de todo tipo: feministas pioneras de principios de siglo y de los setenta; mujeres que desde los años 30 han impulsado leyes para legalizar el aborto; mujeres lesbianas que han dado visibilidad a la importancia del respeto y la inclusión de la diversidad sexual; indígenas zapatistas, comandantas o no; feministas activistas de América Latina y El Caribe que en Beijing y en Beijing+5 expresaron con tremenda fuerza lo que las mujeres han logrado, lo que exigen y lo que no están dispuestas a aceptar. No es sólo, aunque no es en absoluto menor, por esa recopilación de historias entrañables de mujeres acerca de otras mujeres, sino también por la serie, casi interminable (unas 7,000 páginas), de textos escritos por tantas mujeres brillantes con el afán de desentrañar, ordenar, desmitificar, aclarar, proponer, debatir. Leerlas me ha llevado a comprobar que sí, que la representación social prevaleciente sobre la mujer no tiene sustento en la realidad, y si no fuera suficiente con lo que vemos a diario por todos lados –todas las mujeres fuertes y decididas que vemos en nuestros barrios, entre nuestras amigas, en las manifestaciones–, en debate queda claro que las mujeres tienen mucho que decir y tienen mucho que decir sobre infinidad de asuntos.

Debate feminista salió a la luz por primera vez en marzo de 1990. Desde un principio se planteó como una revista semestral de unas 400 páginas, periodicidad y tamaño que permitirían publicar textos extensos y densos, y traducciones, así como buscar colaboraciones que posibilitaran, si no hacer números totalmente monográficos, por lo menos dedicar secciones amplias que profundizasen en un solo tema.

En el editorial de ese primer número dedicado al amor y a la democracia, Marta Lamas explicita con claridad el lugar en el que se ubica la revista, que nace, dice,

de la necesidad compartida entre varias feministas de disponer de un medio de reflexión y debate, un puente entre el trabajo académico y el político, que contribuya a movilizar la investigación y la teoría feministas, dentro y fuera de las instituciones académicas, y ayude a superar la esterilidad de los estudios aislados del debate político. No compartimos la concepción de "mujerólogas" (especialistas en el tema de la mujer, desvinculadas del movimiento feminista) y tampoco aprobamos el antiintelectualismo que tiñe algunas posiciones en el movimiento.1

Se planteaba asimismo, en este primer número, un diálogo con el movimiento feminista y otros movimientos sociales. Es difícil saber si este diálogo existe pues no contamos con retroalimentación concreta. A juzgar, sin embargo, por el interés que demuestran por la revista las feministas activistas en toda América Latina, suponemos que el material les es útil y también atractivo.

Por otro lado, yo había entendido que en este congreso iba a participar en una mesa sobre la importancia de las revistas feministas para los estudios de género, así que para esta ponencia decidí hacer una pequeña encuesta con académicas de México, activistas de otros países y estudiantes de estudios de género en México. No importa si el tema se dejó de lado, pues fueron interesantes los resultados de las encuestas, aunque ya no busqué armar una muestra más grande.

Los resultados no son representativos, pues la muestra es pequeña, hecha al azar y sin ningún método, pero los resultados son interesantes. Antes de pasar a ellos, quisiera presentar un breve recuento de los temas que ha tocado debate durante 13 años de existencia.

 

Recuento

Ha habido números que, al parecer, han tocado temas de interés muy amplio pues se han agotado, y esto, que el tiraje de un número se venda en su totalidad, es un fenómeno poco común en la vida de debate feminista. Un breve recuento de lo que estos números propusieron me servirá para dar a conocer, aunque sea a vuelo de pájaro, una historia de debate.

Está agotado el núm. 1 de la revista (1990), en el que se incluyeron los trabajos presentados en una serie de mesas redondas sobre "El amor en los tiempos de la democracia" que la revista organizó, y que convocó a políticos, periodistas, escritoras, psicoanalistas, etc. Esta convocatoria da inicio a uno de los elementos que caracterizan a debate, es decir, intentar –porque no siempre se puede– tocar un mismo tema desde diversos ángulos, desde las perspectivas de diferentes disciplinas, así como desde el testimonio.

También está agotado el núm. 5 (1992), que se titula Conquistas, reconquistas y desconquistas, y trata sobre la conquista y colonización de América, el racismo y la situación de los indígenas en América Latina, por un lado; la conquista de la teoría con textos críticos sobre la posmodernidad, por otro; y sobre la reconquista del cuerpo, con textos acerca de la vejez y de los mitos sobre la "belleza femenina". Incluye además una sección con cinco artículos sobre el cine de mujeres o de protagonistas mujeres. Entre los autores de los artículos están Teresa de Lauretis, Margaret Atwood, Carmen Martín Gaite, Guilia Colaizzi, Roger Bartra, Gianni Vattimo, Naomi Wolf y Simone de Beauvoir.

El núm. 11 (1995), sobre Sexualidad: teoría y práctica, ofrece, como explica el editorial, "un panorama de las maneras en que diferentes sexualidades se autonombran, se cuestionan, se expresan y se escriben. No puede ser completamente abarcador, pero al menos quiere ser heterodoxo y contradictorio, disonante y perturbador".2 Se incluyen, además, un texto, ya clásico en esa época, de Julia Kristeva, "El tiempo de las mujeres", así como una reflexión de Teresa de Lauretis sobre "Imaginario materno y sexualidad", entre otros.

El núm. 12 (1995), Feminismo: movimiento y pensamiento, contiene una sección sobre Beijing con nueve textos sobre la Conferencia de 1995; otra sobre la evolución de la teoría feminista con artículos de Michele Barret, Amelia Valcárcel y Luis Muraro, entre otras; y una mesa redonda sobre el financiamiento de las ONGs, tema polémico como pocos dentro del movimiento. Forma parte también de este número un artículo de Marisa Belausteguigoitia sobre la ausencia de las mujeres en el movimiento zapatista (curiosamente en el último número de debate, el 28, publicamos un ensayo de Teresa Carbó sobre la impresionante presencia de la comandanta Esther en el Congreso de México en 2001).

El núm. 18, Público/privado y sexualidad, debe ser uno de los mejores números que se han publicado. Incluye cuatro textos sobre la dicotomía público/privado; una sección con seis textos que informan sobre los resultados de investigaciones que tienen como tema diferentes manifestaciones de la sexualidad en México; un recuento del Primer Foro sobre Diversidad Sexual y Derechos Humanos convocado por la asamblea legislativa del Distrito Federal; un artículo de García Canclini que analiza la trayectoria crítica de Jean Franco; una disquisición sobre la etimología de la tortilla (tortilleras se les dice en México a las lesbianas); y un artículo de Judith Butler sobre la fenomenología y el feminismo.

Y, finalmente, también se vendió en su totalidad el núm. 19, titulado Ley, cuerpo y sujeto, que vuelve a tocar los temas de la privacidad, la sexualidad y el cuerpo, esta vez, en relación a las leyes: el aborto, los matrimonios gays, la clonación, la violencia de género, el papa, la identidad chicana, los usos de la igualdad.

A partir del interés de los lectores por estos números –o por lo menos a partir del éxito de venta que tuvieron– se puede deducir que los temas que mayor expectativa despiertan entre quienes compran la revista (el tiraje fue de1.500 para estos números) son el cuerpo y la sexualidad en el marco de lo privado y lo público. Parece haber un grupo de lectores que no compra siempre debate y que tiene un gran interés por saber más sobre los nuevos enfoques, sobre lo que se está reflexionando y discutiendo acerca de temas que tocan cuestiones pertenecientes a la vida personal y a la relación entre ésta y la sociedad.

 

La encuesta

Los resultados de 20 encuestas y 4 entrevistas a académicas, estudiantes de maestrías en género y activistas nos dejan ver que debate feminista tiene para sus lectoras y lectores, principalmente, una utilidad práctica. La mayoría de las personas sólo leen sobre los temas que ya les interesan de antemano, sin embargo, una de las características del saber feminista es que un mismo tema cruza varios ámbitos. Así, por ejemplo, el tema de la identidad pasa por el del cuerpo, por el de las opciones sexuales, la política. El tema de lo privado y lo público atraviesa la escritura, el aborto, el trabajo, las políticas públicas. De este modo, el abanico de intereses de quienes leen la revista se abre para abarcar una serie de perspectivas, y esta apertura de puntos de vista es uno de los aspectos que las encuestadas consideraron como una de las cualidades de la revista.

A la pregunta sobre qué tipo de artículos consideraban más útiles, la mayoría contestó que los artículos teóricos; y en cuanto a los intereses, lo teórico también tuvo un primer lugar. Pocas personas contestaron que leían la revista por placer; la mayoría adujo razones de trabajo académico, de preparación de ponencias o de clases. Aunque insisto en que sé que la muestra no es representativa del universo de lectores, creo que sí puede afirmarse que debate es considerada una herramienta de trabajo tanto por quienes se dedican a la academia como por quienes son activistas del feminismo.

Otro de los puntos que surgió varias veces en las encuestas y entrevistas fue el de que los textos traducidos de autoras inglesas, estadounidenses, francesas e italianas son los más leídos y apreciados. Aunque en debate no se prioriza la traducción de textos de reciente aparición -y de todas maneras la revista sale dos veces al año, así que no pretende estar en lo último siempre-, sí se traducen textos que por una u otra razón no se consiguen en español todavía o no se van a traducir nunca. Este enlace que establece debate, y que una de las académicas considera que más que de información se trata de formación para quienes no tienen acceso a revistas extranjeras ni a otras lenguas, este enlace, digo, también coloca a debate como una revista sobre todo útil.

Si parece que insisto mucho en lo útil que resulta la revista a sus lectoras, tal vez sea porque yo personalmente esperaba más menciones al placer de la lectura y ello se deba a una visión sesgada mía, pues detrás de la revista ya terminada está su planeamiento y elaboración, tareas que disfrutamos mucho, mucho, o como dice Marta Lamas hablando de cómo empezó la revista y lo que es actualmente: "Hoy tenemos más claro el motor del goce en la hechura, nuestros disfrutes y nuestras inquietudes. Hacemos muchos números a partir de nuestras necesidades, esperando y suponiendo que más personas las comparten".

En este sentido, fue muy grato constatar que esas necesidades o intereses sí son compartidos. Una feminista peruana a la que entrevisté expresó que en debate han encontrado un respaldo teórico para el trabajo cotidiano del movimiento. Así, en 1998, durante un debate sobre la articulación de la agenda feminista y la democrática, los artículos sobre política feminista que aparecieron en el número 15 de la revista las ayudaron a definir estrategias para enfrentarse al gobierno de Fujimori, especialmente los artículos de Shuma Schumaher y Elisabeth Vargas, y el de Sonia Álvarez. Ella misma contó sobre la inspiración que le brindaron las canciones de Liliana Felipe, que siempre se publican en la última parte de la revista, a un grupo de teatro que trabaja con temas relacionados con las mujeres de una manera irreverente y divertida. Por su parte, una feminista uruguaya contó que el número 24 sobre racismo y mestizaje fue uno de los textos que leyó para preparar su participación en la Conferencia de la ONU en contra del Racismo que se realizó en Sudáfrica, en 2001.

Finalmente, en la encuesta se preguntaba sobre cómo podría mejorarse la revista y fue constante la mención al hecho de que la distribución debe ser más amplia, y éste es un problema de difícil solución. El precio le pareció a mucha gente muy alto, y aquí hay que aclarar que el costo de la revista es mucho más alto que su precio, y que la revista se mantiene con los ingresos de los anuncios que conseguimos. Muchas personas mencionaron que les gustaría que se publicaran más artículos de autoras de Sudamérica, incluyendo a Brasil, y este es un tema que, ojalá, podamos tocar aquí.

Para terminar quisiera compartir con ustedes un pequeño homenaje a la revista Fem., ya que sus comienzos y su continuidad siguen siendo una inspiración para todas las revistas feministas que se publican en México.

 

Fem.

Fem. es, por supuesto, la madre de todas la revistas feministas en México. La idea de hacer una revista feminista se les ocurre a Alaíde Foppa y a Margarita García Flores. Ellas arman un equipo de mujeres feministas y/o académicas y/o escritoras, entre las que están Elena Poniatowska, Elena Urrutia, Lourdes Arizpe, Marta Lamas, Tununa Mercado y Teresita de Barbieri. Se integran también Claudia Hinojosa, Rosa María Roffiel, Mariclaire Acosta, Flora Botton, entre otras. Fem. pretende reconstruir la historia del feminismo y construir, digo yo, en el proceso, un feminismo interesado en todo lo que tenga que ver con las mujeres a través del ensayo, la información y la creación literaria. Entonces, el primer número de Fem. se publica en 1976 con un tiraje de 2 mil ejemplares. En 1980 Alaíde Foppa es secuestrada en Guatemala, torturada y asesinada. Además del golpe brutal que significó la desaparición de Alaíde, por la persona que era y lo que representaba, ella era para muchas el "espíritu motor" de la revista, así que Fem. cambia. A partir de 1981 y hasta 1986 la revista se dedica a hacer números monográficos, y tiene una dirección colectiva. Estos números monográficos eran impresionantemente monográficos: desde los artículos de fondo, hasta la poesía y las reseñas incluidas trataban el mismo tema: mujer y salud, violencia, el amor, las chicanas… En 1987 se contrata a una persona como directora de la revista, Berta Hiriart, y se dejan de producir los números dedicados a un solo tema. En 1988 asume la dirección Esperanza Brito, la revista se vuelve mensual, -hasta entonces había sido bimestral-, y Fem. vuelve a cambiar, tanto, que es difícil reconocer a la revista de los años setenta y ochenta que fue maestra de muchas mujeres, pues en ella aprendieron por primera vez que tenían derecho a tener derechos.

 

Notas

Copyright ã 2004 by Revista Estudos Feministas.

1 Marta LAMAS, 1990, p. 1.

2 Hortensia MORENO, 1995, p. xi.

 

Fuentes

LAMAS, Marta. "Editorial". In: Debate Feminista, México, n. 1, p. 1-5, marzo 1990.         [ Links ]

MORENO, Hortensia. "Editorial". In: Debate Feminista, México, n. 11, p. ix-xii, 1995.         [ Links ]

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