SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.16 special issueAlcohol, alcoholism and alcohol addicts: conceptions and attitudes of nurses from district basic health centersConsumption of energy drinks among physical education students author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

Share


Revista Latino-Americana de Enfermagem

On-line version ISSN 1518-8345

Rev. Latino-Am. Enfermagem vol.16 no.spe Ribeirão Preto July/Aug. 2008

http://dx.doi.org/10.1590/S0104-11692008000700008 

ARTIGO ORIGINAL

 

Opiniones de los adolescentes escolares sobre consumo de drogas: un estudio de caso en Lima, Perú

 

 

Hilda Luz Bolaños GilI; Débora Falleiros de MelloII; Maria das Graças Carvalho FerrianiIII; Marta Angélica Iossi SilvaIV

IProfesor Auxiliar de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Facultad de Enfermería, Peru, e-mail: hbolanos@upch.edu.pe
IIProfesor Asociado, e-mail:defmello@eerp.usp.br
IIIProfesor Titular, e-mail: caroline@eerp.usp.br
IVProfesor Doctor, e-mail: maiossi@eerp.usp.br. Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo, Centro Colaborador de la OMS para el Desarrollo de la Investigación en Enfermería, Brasil

 

 


RESUMEN

El consumo de drogas ha aumentado en todas las regiones del mundo, volviéndose un problema de salud pública, afectando especialmente a los adolescentes. Este estudio tiene como objetivos identificar las opiniones de los adolescentes escolares sobre el uso de drogas e identificar la opinión sobre el consumidor de drogas, en un colegio de Lima-Perú. Estudio descriptivo y transversal, se usó un cuestionario autoaplicado a 386 estudiantes. Se obtuvo datos personales del escolar, la percepción de riesgo del consumo de drogas, motivaciones, información acerca de medidas preventivas, disponibilidad de la droga, la opinión sobre el consumidor de drogas e la aceptación social y familiar al consumidor de drogas. Predomina el sexo masculino en las características personales. Al opinar sobre la percepción de riesgo la mayoría tiene opinión desfavorable de los motivos de consumo y esta a favor de la información. Tenemos un relevante papel tanto para explicar las conductas como para la puesta en práctica de programas adecuados y eficaces de prevención y tratamiento.

Descriptores: adolescente; drogas ilícitas; transtornos relacionados ao uso de substâncias


 

 

INTRODUCCIÓN

En los últimos 30 años el consumo de drogas ha aumentado alarmantemente en todas las regiones del mundo, convirtiéndose en problema de salud pública y en el tercer flagelo de la humanidad. La Organización de las Naciones Unidas estima que el 5.09% de la población mundial entre las edades de 15 a 64 años, ha consumido drogas y el aumento del tráfico de drogas en los diferentes continentes afecta aproximadamente a 200 millones de personas en el mundo, fenómeno que es responsable de más del 50% de la delincuencia juvenil, siendo los adolescentes un grupo vulnerable al problema de consumo de drogas ilícitas(1).

El consumo de drogas constituye una de las conductas más ampliamente percibidas como problema por la sociedad, afecta especialmente a los adolescentes. La prevalencia del uso y abuso de drogas en la etapa adolescente son altas. Por la disponibilidad, en la actualidad, los adolescentes tienen que aprender a convivir con las drogas, tomando decisiones sobre su consumo o la abstinencia de las mismas.

La creciente necesidad de autonomía que experimenta el adolescente le lleva a rechazar la protección de los adultos y a enfrentarse a situaciones y conductas de riesgo, que pueden presentar una grave amenaza para su desarrollo. La necesidad de sentirse especial puede llevarle a creer que es invulnerable y que no sufrirá las consecuencias más probables de los riesgos en los que incurre. Los jóvenes que fuman y beben de forma regular tienen una alta prevalencia de experimentación con otras drogas y tienen una actitud más positiva hacia el consumo de drogas ilegales(2).

Un estudio sobre droga y delito(1) sostiene que los adolescentes inician el consumo de drogas ilícitas cada vez más jóvenes, siendo el principal problema el alcohol, el consumo de drogas legales e ilegales está aumentando peligrosamente entre los escolares. El consumo de la marihuana asciende a 61,988 escolares, 35,143 escolares en PBC y 39,200 escolares en cocaína. En cuanto a las drogas legales (alcohol y tabaco, pero ilegales para los menores) la cifra es de 646,755 escolares. Otro estudio(3) respecto al éxtasis, una droga sintética de uso oral con propiedades estimulantes, indicó que los escolares de secundaria han reportado inesperadamente altos índices de consumo, que estarían en 6,9 por ciento. La población adolescente en el Perú corresponde al 29 % de la población nacional, de ellos aproximadamente el 70% viven en zonas urbanas(4).

Este trabajo se justifica, porque las ultimas investigaciones realizadas en nuestro medio muestran que los adolescentes y jóvenes consumen algún tipo de droga ilícita, esto es más preocupante primero cuando la edad de inicio es más temprana iniciándose con las llamadas drogas sociales alcohol y tabaco, debido a que esta etapa, de cambios emocionales, fisiológicos y psicológicos de los adolescentes, así como la presencia de varios factores de riesgo: bajo apego escolar, tener amigos o familiares consumidores de alguna droga o alguna situación estresante y es aquí cuando tienen la mayor curiosidad por experimentar, por lo que se hace imperioso conocer lo que opinan los jóvenes sobre el consumo, para poder realizar acciones de intervención en la prevención primaria, para fortalecer los factores protectores y motivar al adolescente como agente de su propio cambio.

Este estudio tiene como objetivos identificar la opinión de los adolescentes escolares sobre el uso de drogas e identificar la opinión de los adolescentes escolares sobre el consumidor de drogas, se realizo e un colegio de Lima-Perú.

 

METODOLOGÍA

Este estudio es descriptivo y transversal. Se realizó en un colegio nacional mixto, ubicado en una área peri-urbana de la ciudad de Lima-Perú. El colegio brinda educación en los niveles primario y secundario. Son 17 las secciones de 1er al 5to año de estudios secundarios, a donde asiste los adolescentes que residen en su mayoría en el asentamiento humano San Martín.

La población de los sujetos esta conformada por los escolares que cumplieron con los siguientes criterios de inclusión: escolares que se encuentren matriculados en el año lectivo 2007 según referencia de la subdirección del colegio; que no presenten enfermedad mental aguda o crónica; que consientan libremente su participación en el estudio. En total son 470 estudiantes que actualmente cursan el nivel secundario del 1er año al 5to año, cuyas edades están entre 12 y 19 años de ambos sexos.

El tamaño de muestra fue calculado mediante la aplicación de la fórmula para muestreo con fijación proporcional, tomando en cuenta el número de estudiantes de cada un de los años de estudios. La muestra fue: primer año 85 estudiantes de una población de 106; segundo año 84 de 105; tercer año 76 de 93; cuarto año 64 de 75; quinto año 77 de 95 estudiantes, totalizando una muestra de 386 estudiantes. La selección de los sujetos fue aleatoria y sistemática, en donde se utilizó como marco muestral las listas de alumnos de cada año de estudios. El número de arranque en cada marco muestral (por año de estudio) fue seleccionado utilizando la tabla de números aleatorios. Seguidamente se seleccionó a los participantes de manera sistemática.

En la presente investigación se usó un cuestionario autoaplicado, adaptado de otro estudio(5). El instrumento consigna un total de 35 ítems con tres segmentos. En el primero se consignan datos personales del escolar. El segundo, con 25 ítems, incluye la opinión del escolar sobre el consumo de drogas (percepción de riesgo del consumo de drogas = 7 ítems; motivaciones que llevan al consumo de drogas = 6 ítems; información acerca de medidas preventivas = 7 ítems; disponibilidad de la droga = 5 ítems). El tercer segmento es indagar la opinión sobre el consumidor de drogas (4 ítems) e la aceptación social y familiar al consumidor de drogas (6 ítems). Cada un de los ítems fue evaluado en una escala tipo Lickert con puntajes del 1 al 4 asignados para cada respuesta de manera directa (muy de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo, muy en desacuerdo) e inversa (muy en desacuerdo, en desacuerdo, de acuerdo, muy de acuerdo). El puntaje total obtenido por los estudiantes fue calificado como opiniones favorable (opinión a favor del consumo de drogas) o desfavorable (opinión en contra del consumo de drogas).

El proyecto fue aprobado pelo Comité de Ética en Pesquisa de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Para la recolección de datos se solicito la autorización de la dirección del colegio, se coordino con el profesor de aula para tener acceso y acercamiento con los estudiantes y aplicar el instrumento. Se asigno un código a cada una de las encuestas lo que permitió mantener en reserva la identidad del adolescente participante del estudio. El instrumento se aplicó en forma individual, con previo conocimiento, y firma del consentimiento y asentimiento informado de los adolescentes sujetos de esta investigación.

El análisis de los datos fue realizado basado en el levantamiento de opiniones de los adolescentes, fundamentado en la estadística descriptiva, estableciendo una discusión mediada por aspectos destacados en investigaciones desarrolladas con escolares de otros países.

 

RESULTADOS

De acuerdo a los resultados del cuestionario, el porcentaje de mujeres que asisten al colegio secundario es ligeramente menor que el porcentaje de varones, 44,25% versus 55.75 %. El rango de edad de los estudiantes, por su parte, se concentra el mayor numero entre los 14 y 16 años (54.93%). El 46.9% viven con su padres y el 53.1% viven solo con su madre.

Al analizar la opinión de los adolescentes sobre el consumo de drogas se encontró que 52.6% tiene opinión desfavorable sobre el consumo de drogas y el 47.4% esta a favor del consumo, como observamos en la Figura a seguir.

 

 

En la Tabla 1 presentamos que el sexo femenino 24% tiene opinión favorable y el 26% tiene opinión desfavorable, y el sexo masculino 29% esta a favor e 22% contra el consumo de drogas.

 

 

En relación a la percepción de riesgo de los adolescentes, observamos en la Tabla 2 que 52,3% tiene opinión desfavorable y el 47,4% es favorable. La motivación acerca del consumo es desfavorable para 53,6% y favorable para 46,4% de los adolescentes.

 

 

Consideran las informaciones sobre consumo de drogas favorable 38,6% y desfavorable 61,4% los entrevistados. No tocante a la disponibilidad para el consumo, 44,8% son desfavorables y el 55,2% favorables.

En la Tabla 3, presentamos las opiniones de los adolescentes sobre el consumidor de drogas.

 

 

El 58.6% de adolescente tiene una opinión desaprobatoria al consumidor de drogas y el 41.5% acepta a los jóvenes consumidores. De igual manera la aceptación social y familiar la mayoría es desaprobatoria, el 55.4% esta en contra y el 46.5 esta a favor.

Al referirse a la información que los adolescentes reciben sobre consumo de drogas se encontró la opinión a favor de recibir información y manifiestan que desean recibir información de sus profesores, seguido por personal de salud, en este caso de la enfermera, y muy pocos manifiestan desear recibir la información de sus padres.

 

DISCUSIÓN

Nos llama la atención que de 53% de los adolescentes entrevistados estén a favor del consumo, aliándose a estos datos el hecho de que 52,3% tengan opinión desfavorable a la percepción de riesgo.

Un trabajo(6) en población de adolescentes de escuela secundaria de ambos sexos que se realizó en Lima, el año 2002, se encontró que 94.5% opinan que consumen drogas y es dañino para la salud, y solo el 2.5 % opino que no causan daño, y el 6.5% opino que son peligrosas, lo que hace a este sector más vulnerable a las drogas.

Los individuos con mayor riesgo de involucrarse en estas conductas tienden a sobreestimar la prevalencia de consumo en su entorno y de factores individuales, como el uso experimental determinado por la intención razonada o decisión de los adolescentes de iniciar o no la conducta de consumo. Primero, la decisión es afectada por la actitud de los adolescentes respecto a su propia experimentación, la actitud está en función de las consecuencias personales (costo beneficio) que los adolescentes esperan de la experimentación y del valor afectivo que le dan a esas consecuencias. En este sentido los adolescentes pueden tener una actitud positiva hacia el consumo si sus expectativas de beneficio son más altas que las expectativas del costo del consumo. Segundo, la decisión es afectada por las creencias de los adolescentes respecto a las normas sociales en relación al consumo.

Los adolescentes perciben el riesgo con el uso de drogas, y demuestran reconocer como grupo más vulnerable a los jóvenes aunado a los niños bien como que no es peligroso el usar drogas. La percepción de riesgo se establece desde las decisiones razonadas del individuo para involucrarse o no en el consumo, en las creencias, expectativas y valor afectivo atribuido a las mismas, la percepción de expectativas de personas significativas y la auto eficacia, es decir el control que tiene sobre las drogas los adolescentes al no tener una alta percepción de riesgo están en mayor peligro de iniciar el consumo de drogas, ya que por un lado creen en general que las drogas no son tan peligrosas y pueden dejarlos en cualquier momento(7).

Es característico en los adolescentes la percepción de que no pasa nada y que puede controlar la situación, eso conlleva una menor percepción de riesgo, aumenta el consumo de drogas y, a la inversa, una baja percepción de riesgo las aumenta. Los supuestos teóricos acerca de cómo la percepción del adolescente sobre la peligrosidad del consumo de drogas para la salud es La Teoría de Acción Razonada (TAR). Trata de explicar las conductas que están bajo control consciente de los individuos a partir de distintos determinantes que la preceden y la explican. El determinante inmediato de la conducta no es la actitud propiamente dicha, sino la intención del adolescente de llevar a cabo la acción. A su vez, la intención de conducta tiene dos precursores que la explican: uno estrictamente individual, como es la actitud acerca de la conducta, y otro de carácter colectivo y social, que hace referencia al contexto socio-cultural del individuo, acuñado como norma subjetiva(8).

Sobre la motivación que tiene los jóvenes para consumir drogas, su uso o abuso de substancias psicoativas es multifactorial, con implicancias de factores psicológicos, biológicos y sociales. Estos factores están normalmente relacionados a la curiosidad, obteniendo placer y satisfacción, relax de tensiones psicológicas, facilitando la socialización, presión social en su grupo, aislamiento social, dinámica familiar, baja auto-estima, manejo inapropiado de medidas sobre drogas, influencias genéticas, problemas alcohólicos en familiares. Todavía el carácter lúdico, la curiosidad natural de los adolescentes sea constituido en uno de los factores internos de mayor influencia de experimentación(9). Así mismo, como todo ser humano, el adolescente no es un ser homogéneo, dentro de si habitan múltiples personajes que le impulsa a vivir diferentes experiencias, desafiando o desconocido reflejo del deseo de conocer siempre mas y romper limites, pudiendo algunas de esas experiencias atender a esos deseos, ejemplo de las drogas.

Dentro de los factores externos, o modismo es particularmente importante, la adolescencia es influenciada en la escolia de su propio estilo. Se suma a esos factores el deseo de pertenecer a un grupo, la opinión de amigos, el modelo social (mundo adolescente como producto, reproducción del mundo adulto), la facilidad de acceso a las drogas, los modelos de ídolos y la posibilidad de un ambiente propicio para la experimentación de drogas.

En las propias "motivaciones" subjetivas de los jóvenes, el deseo de estimulación y de riesgo parece desempeñar un papel importante. En un estudio realizado por nuestro equipo de trabajo con adolescentes escolarizados, la curiosidad y el deseo de "experimentar nuevas sensaciones" fueron las "motivaciones para consumir" señaladas con mayor frecuencia. En otro trabajo se ha encontrado que la búsqueda de riesgo y aventuras, la curiosidad y el deseo de superar el aburrimiento son "razones" frecuentemente indicadas cuando se pregunta a los jóvenes sobre los "porqués" de su conducta delictiva(10).

A disponibilidad de informaciones es factor de protección para no usar o interrumpir la reducción de daños de uso de drogas. La disponibilidad y aceptación de las informaciones recibidas por los medios en busca de informaciones acerca de las drogas han sido objeto de estudio, los que mas destacan es la familia como a principal divulgadora, por medio de establecer de diálogos sobre el tema, sus profesores, amigos y personal de salud, además de medios de comunicación como radio, televisión y medios escritas, especialmente medios para jóvenes(11-14).

Aunque los jóvenes perciben que sus conocimientos sobre las drogas son cada vez mayores, demandan principalmente una información fiable y creíble sobre todas las drogas y una educación sobre la prevención y la reducción de los daños, lo que coincide con las demandas de los jóvenes de otros países europeos. Los medios de comunicación necesitan fomentar actitudes y transmitir conocimientos en materia de drogas y drogadicción adecuadamente, caso contrario la información inadecuada puede llegar a extender el consumo de las drogas o agravar la reacción de la sociedad con los drogodependiente, traumatizar a los padres y provocar desprecio, marginación y aislamiento de los dependientes de la droga.

Los jóvenes han expresado su preocupación ante el consumo cada vez más extendido y precoz de drogas ilegales, que ellos relacionan con una facilidad de acceso que, a determinada edad, puede ser incluso superior a la de las drogas legales. La experimentación precoz con las drogas, por otra parte, ha sido vinculada a la persistencia en su uso. Los escolares de 13 y 14 años, el 22% declaró tener amigos que habían probado las drogas ilegales, lo que apoya la percepción de los jóvenes de que el contacto con las drogas ilegales es cada vez más precoz. La disponibilidad de dinero se asocia con el consumo de tabaco, alcohol, Cannabis y otras drogas ilegales así como específicamente con el consumo de cocaína en escolares(10).

En relación a la opinión sobre el consumidor de drogas, la opinión en contra coincide con un trabajo(15) que se realizó en Madrid, se encontró que el 26% opina que los consumidores son efecto de las circunstancias, el 24.5% son personas enfermas, el 21.15% esta de acuerdo en tratar con dureza a los adolescentes que consumen drogas, el 73% esta en desacuerdo de que no se puede ser comprensivo con los drogodependientes, al fin y al cabo el problema es suyo, de igual manera el 36.7% opina que, el drogodependiente lo hace por evadir la realidad, de igual manera que 36.2% son inestables emocionalmente. Sobre la ayuda que debe de recibir se encontró 60.6% que necesita ayuda, pero no en la cárcel.

En relación a la opinión de aceptación social y familiar del joven consumidor, en el trabajo(15) encontró que al 56.0% no le importaría asistir a una consulta con un joven adicto. En relación a aceptar en su entorno el 23% dicen que les parece correcto aunque no me movilizaría a su favor, a diferencia del 29. 8% dice sentirse molesto, pero no me opondría activamente, el 77.7% opina que los drogodependientes y la atención que requieren es un problema de todos y a todos nos incumbe(15). Estas creencias se establecen, por un lado, por la percepción de las creencias que tienen las otras personas significativas acerca de la conducta que el individuo debe realizar y, por otro lado, por la motivación del individuo para satisfacer las expectativas que los otros significativos tienen sobre él. Es decir, los adolescentes pueden sentir una fuerte presión para usar drogas si ellos creen que sus amigos o su familia apoyan el consumo, o si creen que hay consumo entre sus amigos y los adultos en general.

La cohesión familiar es un aspecto importante para que la familia acepte a un joven consumidor, porque tiene la capacidad para funcionar integrada y coherentemente como un todo articulado beneficiando al desarrollo individual y favorece el sentimiento de pertenencia y con efecto protector(16). En un estudio(7) se encontró en el países bajos niveles de cohesión familiar en familias con hijos drogodependientes. Aquellos padres muy involucrados en la vida de sus hijos adolescentes siempre logran reducir la probabilidad de consumo de drogas de éstos o al menos evitar el paso de sus hijos hacia conductas de consumo de drogas más abusivas(17). En el caso de Argentina el consumo reciente de cualquier droga ilícita aumenta de 4,9% en estudiantes con padres muy involucrados a 16,3% en aquellos con padres nada involucrados. En el caso de Chile la prevalencia es de 10,8% en estudiantes con padres muy involucrados a 36,6% en aquellos que consideran que sus padres no están nada involucrados en sus vidas. En Ecuador la prevalencia ascienden de 2,6% a 12% en estudiantes con padres muy involucrados y nada involucrados respectivamente. Entre los estudiantes de Paraguay la prevalencia va de 2,1% en estudiantes con padres muy involucrados a 12,1% en aquellos estudiantes con padres nada involucrados. En Perú las prevalencias son de 2% a 8,4% en estudiantes con padres muy involucrados y nada involucrados respectivamente. Entre estudiantes de Uruguay las tasas de consumo reciente aumentan de 5,8% en aquellos con padres muy involucrados a 26,7% en los que tienen padres nada involucrados(7).

 

CONSIDERACIONES FINALES

En este estudio de caso en un colegio fue posible averiguar, en relación a las características personales de los adolescentes, predomina el sexo masculino. Al opinar sobre la percepción de riesgo en los adolescentes la mayoría tiene una opinión desfavorable, indicando conocimiento sobre riesgo del consumo. De manera similar tienen opinión desfavorable de los motivos de consumo y están a favor de la información.

La opinión desfavorable sobre la disponibilidad de las drogas también se resalta en esta investigación. Los adolescentes tienen una opinión desfavorable del consumidor de drogas, de igual manera de la aceptación social y familiar hacia el adolescente que consume drogas.

El proceso de socialización, con la familia, amigos, escuela y medios de comunicación es importante en ello. La percepción de riesgo y los factores de riesgo, junto al ocio, tiempo libre y vida recreativa, son elementos que debemos considerar para comprender esta problemática. Tenemos un relevante papel que cumplir tanto para explicar esta compleja conducta como para la puesta en práctica de programas adecuados y eficaces de prevención y tratamiento.

 

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos a la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas/CICAD de la Subsecretaría de Seguridad Multidimensional de la Organización De los Estados Americanos/OEA, la Secretaría Nacional Antidrogas/SENAD, a los docentes de la Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo, Centro Colaborador de la OMS para el desarrollo de la investigación en enfermería, a la población que sirvió como muestra en los estudios y a los representantes de los ocho países Latinoamericanos que participaron del I y II Programa de Especialización On-line de Capacitación en Investigación sobre el Fenómeno de las Drogas-PREINVEST, ofrecido en 2005/2006 por la Escuela de Enfermería de Ribeirão Preto, de la Universidad de São Paulo, en la modalidad de educación a distancia.

 

REFERENCIAS

1. Organización Naciones Unidas. Oficina contra las drogas y delito: tendencia mundial de drogas ilícitas. Viena (Austria); 2004.         [ Links ]

2. Laespada T, Iraurgi I, Arostegui E. Factores de riesgo y de protección frente al consumo de drogas: hacia un modelo explicativo del consumo de drogas en jóvenes de la CAPV. Observatorio Vasco de Drogodependencias, Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales. Vitoria-Gasteiz: Editorial Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco; 2004.         [ Links ]

3. Vassilaqui A. Informe publicado por el Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro). Revisado 01.09.2006. Disponible in:< http://www.spanish.xinhuanet.com/spanish/2006-09/01/content>         [ Links ].

4. Ministerio de Salud (Perú). Modelo de atención del adolescente. Lima (Perú): Ministerio de Salud; [actualizado en 6 septiembre 2006] Disponible in: <http://www.minsa.gob.Mais/3_Mais_Adolescente>         [ Links ].

5. Martínez PCC, Márquez JMR, García DM. Percepción de la farmacodependencia por estudiantes adolescentes de educación secundaria. Revista de Salud Pública y Nutrición 2002; 3(2):1-8.         [ Links ]

6. Ministerio de Educación (Perú). Estudio epidemiológico sobre el consumo de drogas en la población escolar de secundaria de menores. Lima (Perú): Ministerio de Educación; 2002.         [ Links ]

7. Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD). Jóvenes y drogas en países sudamericanos: un desafío para las políticas públicas: primer estudio comparativo sobre uso de drogas en población escolar secundaria de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay. [Septiembre 2006] Disponible in: <http://www.cicad.oas.org>         [ Links ].

8. Salovey M, Rothman A. Acción razonada y reacción social: creencias sobre salud y comportamiento relativo a la salud. Lisboa: Psicologia Social da Saúde; 2003.         [ Links ]

9. Scivoletto S, Morihisa RS. Conceitos básicos em dependência de álcool e outras drogas na adolescência. J Bras Dependência Química 2001; 2 (Supl 1): 30-3.         [ Links ]

10. Luengo MA, Romero JA, Gómez A, Guerra ML. La prevención del consumo de drogas y la conducta antisocial en la escuela: análisis y evaluación de un programa. Santiago de Compostela (España): Ministerio de Educación y Cultura; 1997.         [ Links ]

11. Kelly KJ, Comello MLG, Hunn LCP. Parent-child communication, perceived sanctions against drug use and youth drug involvement. Adolescence 2002; 37(1):775-87.         [ Links ]

12. Sanchez ZVM, Oliveira LG, Nappo SA. Razões para o não-uso de drogas ilícitas entre jovens em situação de risco. Rev Saúde Pública 2005; 39(4): 599-605.         [ Links ]

13. Boyle MH, Sanford M, Szatmari P, Merikangas K, Offord DR. Familial influences on substance use by adolescents and young adults. Can J Public Health 2001; 92 (1):206-9.         [ Links ]

14. Oliveira MR, Villar MA. Factores de riesgo para el consumo de alcohol en escolares de 10 a 18 años, de establecimientos educativos fiscales en la ciudad de La Paz - Bolivia (2003-2004). Rev Latino-am Enfermagem 2005; 13(special): 880-7.         [ Links ]

15. Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Percepción social de las drogas en la comunidad de Madrid. Estudio nº 2.425. [Citado 2001 Julio]. Disponible in:<htpp//www.cis.es/cis/export/sites/default/rchivos/Marginales /2420_2439/Es24>         [ Links ].

16. Sanz M, Iraurgi I, Martínez-Pampliega A, Cosgaya L. Conflicto marital y consumo de drogas en los hijos. Adicciones [serial on line] 2006 [Citado 2006 Noviembre]; 18 (1): 39-48. Disponible in:<http://www.adicciones.es>         [ Links ].

17. Galindo J, Alfaro I, Osso L, Mormontoy W. Vulnerabilidad familiar en el consumo de drogas en familias de adolescentes. Rev Psiquiatr Salud Mental Hermilio Valdizan 2004; l(1):3-35.         [ Links ]

 

 

Recebido em: 12.11.2007
Aprovado em: 7.3.2008

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License