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Saúde e Sociedade

Print version ISSN 0104-1290On-line version ISSN 1984-0470

Saude soc. vol.28 no.3 São Paulo July/Sept. 2019  Epub Oct 07, 2019

http://dx.doi.org/10.1590/s0104-12902019181104 

Artículos

¿La información sobre salud está condicionada por la nacionalidad de los enfermos? El ébola como estudio de caso

Alberto Peña Gómeza 
http://orcid.org/0000-0003-4642-7619

Raquel Rodríguez Díazb 
http://orcid.org/0000-0002-8097-6585

aAgencia Efe. Santiago, Chile. E-mail: albertopenagomez@gmail.com

bUniversidad Rey Juan Carlos. Facultad de Ciencias de la Comunicación. Departamento de Ciencias de la Comunicación y Sociología. Madrid, España. E-mail: raquel.rodriguez@urjc.es


Resumen

La salud cada vez tiene más presencia en la prensa generalista, especialmente cuando los temas que se abordan afectan a países desarrollados. Esta investigación expone las diferencias que se generan en la cobertura periodista cuando ocurre un hecho relevante como pueda ser una epidemia y que afecta tanto a países occidentales como a países africanos subdesarrollados. El trabajo que presentamos evidencia que en la epidemia de Ébola, reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud en el año 2014, el volumen de las noticias sobre la epidemia solo aumentó la información relativa a esta enfermedad cuando hubo occidentales afectados directamente por la misma. Así se observa en los resultados que ofrece el análisis de contenido realizado en tres diarios de diferentes nacionalidades como son el español El País, el francés Le Figaro y el mexicano Reforma durante las fechas de marzo de 2014 a enero de 2015.

Palabras clave: Ébola; África; Agenda; Salud y Comunicación

Abstract

It is increasingly common to see the issue of health included in the general press, particularly when the topic being discussed affects developed nations. This research project shows the differences that appear in press coverage when there is a relevant event, such as an epidemic, which affects both developed, western nations and underdeveloped African ones. This work shows that, in the case of the Ebola epidemic - which was recognised as such by the World Health Organisation in 2014 -, the press only gave the problem greater coverage when there were cases of westerners being directly affected by it. That can be observed in the results of the content analysis in three daily newspapers from different countries: El País (Spain), Le Figaro (France) and Reforma (Mexico), between March 2014 and January 2015.

Keywords: Ebola; Africa; Agenda; Health and Communication

Introducción

Los medios de comunicación desempeñan una gran labor a la hora informar sobre salud, no solo porque relatan cuáles son los principales temas de nuestra realidad vinculados a este ámbito, sino porque la salud es un tema de preocupación constante para la opinión pública, según expresa el barómetro sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, 2012). Los ciudadanos recurren a la prensa para estar informados igualmente sobre contenidos sanitarios y aspectos saludables ligados a la salud pública, de manera que este tipo de dinámica puede convertirlos en divulgadores y promotores de la salud (Arredondo, 1994).

La prensa de referencia incluye cada vez más contenidos de salud, a la vez que, por parte de las audiencias, existe una demanda de estos contenidos tal y como expresa el informe de la Fundació Vila Casas denominado Informe Quiral 10 años (Revuelta; de Semir, 2008). Igualmente así lo atestiguan diferentes investigadores (Ronco; Peñafiel; Echegaray, 2014) e incluso tan específicos como puedan ser para esta investigación el Informe Quiral 2014: La Comunicación Pública sobre la Enfermedad del Ébola (Revuelta et al., 2015), dedicado al Ébola.

Una buena información periodística en el ámbito de la sanidad pública no solo contribuye a estar bien informado, sino que se convierte en altavoz didáctico y pedagógico para la sociedad, ya que los ciudadanos bien informados pueden prevenir enfermedades, detectarlas en una fase precoz o hacer mejor frente a la dolencia (Camacho, 2010). La calidad de este tipo de textos conlleva que el redactor esté formado y sepa explicar las noticias periodísticas no solo con el objeto de informar, sino de aportar información que mejore la calidad de vida de una sociedad (Calvo, 1992; Costa, 2008; Dalleya; Buunka; Umitic, 2009).

Por otro lado, hay que resaltar que la información sanitaria y científica resulta demasiado compleja dependiendo del grado de especialización de que se trate, por ello necesita de profesionales de la información que la simplifiquen, resaltando los aspectos clave que la ciudadanía debe conocer (España, 1999; Fernández; Pritchard, 2012; Giraldo; Rodríguez, 2017; Guzmán; Rodríguez, 2016; Roberts; Good, 2010). Diferentes autores y estudios sostienen que el nexo de comunicación y salud conlleva una relación necesaria e instrumental para los individuos (Miller et al., 1998; Seale, 2003; Slater et al., 2009) pese a que los aspectos que afectan a mayorías, países desarrollados frente a subdesarrollados y capacidad frente a discapacidad (Rivarola; Rodríguez, 2015) tienen mayor presencia en los medios de comunicación.

El caso del Ébola

El virus del Ébola causó una epidemia durante 2014 y 2015, y hasta la fecha ha sido la más grave con diferencia desde que se registran datos de esta enfermedad según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015). El número total de infectados diagnosticados por el virus EVE - nombre técnico del Ébola - asciende a 25.550, de los cuales han fallecido 10.587 a causa de la enfermedad (OMS, 2015).

La diferencia principal en esta ocasión fue la detección del virus en tres continentes distintos-África, Europa y Norteamérica-, ya que en ocasiones anteriores los focos epidémicos se localizaron y controlaron en regiones concretas y determinadas. Este caso siguió, en los primeros momentos, los patrones históricos del virus concentrándose en Guinea, pero la diseminación de profesionales sanitarios europeos y norteamericanos en la zona para combatir el Ébola, además de los voluntarios y religiosos desplazados al lugar del primer foco, generó una propagación rápida y descontrolada acrecentada por la porosidad de las fronteras de esos países, afectando en poco tiempo a naciones vecinas como Sierra Leona, Liberia, Mali, Nigeria y Senegal.

Pese a la propagación del virus a estos países, la epidemia de Ébola estaba geográficamente identificada aunque estaba descontrolada. Sin embargo, la diagnosis del virus en ciudadanos occidentales que trabajaban sobre el terreno y sus posteriores repatriaciones se tradujo en una expansión del Ébola fuera del continente africano, donde hasta el momento era impensable que pudiera afectar el contagio.

España, Estados Unidos y Reino Unido recibieron ciudadanos que habían estado expuestos o estaban infectados por el virus, lo que supuso un cambio de tendencia para los medios de comunicación de masas a la hora de informar sobre la epidemia. Hasta entonces las informaciones se centraban en ciudadanos de países africanos que morían por miles en dicho continente, pero, a partir de ese momento, la información dio un giro, ahora eran ciudadanos occidentales los que morían dentro de sus propios países y no en los de África.

Este acontecimiento provocó que, aunque la crisis epidémica se mantenía en África, el foco informativo se trasladara al Occidente. Del total de 25.550 afectados por el virus del Ébola en el mundo hasta la fecha, solo nueve de ellos eran occidentales, sin embargo, la prensa internacional los trató de forma diferente dependiendo del origen de cada cual y la localización geográfica donde sucedía. Para entender este suceso es preciso matizar que casi la totalidad del flujo informativo mundial se genera en el Hemisferio Norte, concretamente en Europa y Norteamérica, lo que supone una visión informativa parcial de lo representa la cultura, la historia, las costumbres, la religión, la política y la economía de estos lugares.

La diferenciación entre la información sobre África y sobre Europa o Norteamérica no solo es palpable en el caso que afecta al estudio, sino que podría hacerse extensiva a sucesos de diferente naturaleza, como atentados terroristas (Universidad de Garissa, Kenia 2015; y Charlie Hebdo, Francia 2015), accidentes aéreos (Air Algérie, Mali 2014; y Germanwings, Francia 2015), conflicto armado (Ruanda 1994 y Yugoslavia 1991-1999) o catástrofes naturales (Crisis alimentaria en el cuerno de África, Somalia, Etiopía, Kenia 2011-2012; y Huracán Katrina, Bahamas, Cuba, EE.UU. 2005).

Estos elementos son la base de la investigación que presentamos aplicándolo al caso concreto de la epidemia de Ébola de 2014-2015. Pese a ser África el continente con casi la totalidad de afectados, la prensa de los países desarrollados le dio mayor visibilidad cuando hubo occidentales implicados directamente. Estudios anteriores señalan que, en general, la información y posible solución a enfermedades ubicadas en países subdesarrollados no parecen importar al mundo si no existe una rentabilidad. Jurado (2003) expresa que mientras en África la enfermedad sigue matando a gente, las multinacionales farmacéuticas miran a otro lado hasta que encuentren que es beneficioso invertir porque habrá occidentales infectados y la hipotética vacuna les sea rentable.

Recientemente, ha acaparado la atención a nivel global debido a la magnitud y a la diseminación de la enfermedad en países de África Occidental, en los cuales nunca antes había estado presente. En vista de que el brote continuaba expandiéndose, muchos doctores voluntarios y trabajadores de la salud de otros países resultaron infectados, y fueron enviados de regreso a sus respectivos países a pesar de las quejas de sus compatriotas. (Roberts, 2015, p. 6-7)

El fenómeno de repatriación de enfermos hizo más fuerte la epidemia gracias a la facilidad de expansión que encontró con estos traslados. Los afectados por el Ébola dejaron de estar localizados en la zona de origen de la infección, y dio inicio a diversos focos en países vecinos como Liberia o Sierra Leona, y, posteriormente, el regreso de los occidentales tuvo el mismo efecto en Europa y Norteamérica.

El factor propagación del virus a países no endémicos hizo que el centro informativo se trasladase también allí debido a la cercanía del suceso con el mundo occidental y, por ende, con la población y la cultura occidental. Mientras el Ébola estaba en el continente africano, el virus era una noticia lejana, sin embargo, a medida que los casos de europeos y norteamericanos eran detectados, las noticias comenzaron a copar la agenda mediática.

Marco teórico

La prensa desempeña una función de orientadora social, los temas que los medios seleccionan nos presentan una realidad de segunda mano o de pseudorealidad (Lippmann, 1922). La teoría de la agenda (McCombs, 2006; McCombs; Shaw, 1972) resalta la importancia de la capacidad de la prensa a la hora de decidir cuáles serán los temas informativos más destacados; de su inclusión y desarrollo mediático, dependerá el debate en la agenda pública. Es por ello que “los medios no son, en absoluto, un canal para los grandes acontecimientos del día. Los medios construyen y presentan al público un pseudoentorno que moldea de forma significativa la manera en la que éste ve el mundo” (McCombs, 2006, p. 58).

La prensa puede, según sea el tratamiento de un tema en los medios, contribuir a la creación de la imagen pública de ese tema, a su inclusión en las agendas, a concienciar y a hacer pedagogía en el ámbito de la salud (Peñafiel et al., 2014; Revuelta, 2006, 2012; Ugarte; Menéndez; Cuesta, 2010; Wallington et al., 2010). En este sentido, la teoría de la agenda-setting va más allá del concepto clásico expuesto por Cohen (1963), en el que se plantea que las noticias nos dicen sobre qué temas pensar. McCombs y Shaw (1993) aprecian que la forma en la que un tema es enfocado en la prensa puede tener repercusiones en el comportamiento de las audiencias o en la agenda pública. En esta línea, la prensa contribuye con una agenda de propuestas informativas, con temas de salud, con clara influencia en la precepción que tiene la audiencia sobre las noticias (Martín, 2000).

Los medios de comunicación no solo establecen la agenda de temas del debate público, sino que también definen una serie de pautas o marcos con los que pretenden aportar las claves para ofrecer a sus lectores una determinada interpretación de los hechos sobre los que informan. La teoría del framing plantea un análisis de los temas de agenda, o alguno de ellos, bajo el criterio de marcos cognitivos centrados en simplificar e interpretar la realidad. La propia selección de la agenda de temas que destaca la prensa ya ofrece marcos de interpretación, necesarios para las audiencias como simplificadoras de una realidad más compleja, al mismo tiempo que forman un punto de partida en la construcción del relato periodístico.

Entman (1993), en su definición de encuadre o framing, plantea que encuadrar supone la selección de solo algunos aspectos de una realidad o un tema para ofrecer un ángulo interpretativo concreto. En este sentido, el autor expone en un frame sobre un tema mediático si aporta una posible definición del problema determinado, una interpretación que explica la causa de ese problema o tema, una evaluación moral y/o una recomendación o solución para el asunto.

La teoría del framing vino a romper con las pretensiones objetivas al introducir el elemento subjetivo en el proceso comunicativo. Los periodistas dependiendo de sus orientaciones ideológicas, culturales, religiosas, de sus experiencias y vivencias personales construyen la realidad desde un punto de vista subjetivo. (Giménez Armentia, 2006, p. 55)

Agenda-setting y framing son dos procesos diferentes con claras conexiones entre ellos, en el que los frames no se centran en los temas, pese a que se parte uno o varios de ellos, sino en las posibles interpretaciones de ellos. Ambos procesos evidencian que los medios ocupan un lugar destacado en el proceso cognitivo, especialmente desde la inclusión del tema en la agenda mediática. En este sentido, interpretamos cuáles son los temas más importantes de nuestro entorno. Incluso, aprendemos de los medios de comunicación a otorgarles a esos temas la relevancia, por medio de la frecuencia y visibilidad, que les da la propia prensa (Dearing; Rogers, 1996; McCombs, 1996; McCombs; Shaw, 1972; Rodríguez, 2004).

En los procesos periodísticos, las redacciones se encuentran limitadas, por economía, tiempo y recursos en general para poder cubrir parte de ese “todo” que sucede el mundo para desplazar a los profesionales a cada uno de los lugares lejanos a sus centros informativos cuando ocurren los sucesos. En estos casos son las agencias de noticias internacionales las que en la mayor parte de las ocasiones cubren acontecimientos lejos de las fronteras de los países de los medios de comunicación occidentales. La prensa internacional tiene que nutrirse de las agencias de noticias para obtener un mayor rango de alcance haciéndolas un factor clave en su ejercicio de comunicación.

Aunque éstas (las agencias internacionales de información) no son absolutamente dominantes para el total de las noticias (se presentan en proporciones similares a las del corresponsal o enviado especial), sí lo son para la cobertura del subdesarrollo: en términos generales, conforme nos alejamos del centro, las fuentes de las noticias, por un lado, van haciéndose menos directas (al disminuirse las proporciones tanto de corresponsal como de agencia española); y por otro, van siendo menos importantes para ser comentadas a través de artículos. (Penalva, 1998, p. 356)

Las agencias de noticias son el elemento dominante y dinamizador de la propuesta de un tema informativo y su enfoque, especialmente aquellos lugares donde los redactores propios de los medios tienen menos acceso o recursos. En esta dirección, Gelado (2009, p. 249) apunta que: “Ya que las principales agencias de noticias actuales como sus clientes son, en su inmensa mayoría, occidentales, el sesgo etnocéntrico es evidente; no solo en lo que se refiere a la cantidad de noticias, sino también al carácter de esta”.

El tratamiento de la información sobre la epidemia del Ébola ocupa el lugar central en este estudio, numerosos países occidentales vivieron este acontecimiento no sólo como una crisis de salud pública, sino también como una crisis informativa y política. Este fue el caso de España, tal y como lo relatan varios estudios (Barberá; Cuesta, 2015; Jurado; Jurado, 2014). A ello se sumó el Informe Quiral 2014 (Revuelta et al., 2015) dedicado igualmente a esta enfermedad, ya mencionado anteriormente, evidenciando que hay que mejorar la comunicación en los brotes epidémicos y los existentes dilemas éticos que pueden aparecer en la gestión y comunicación.

Objetivos, hipótesis y metodología

La crisis humanitaria que se generó a raíz de la ampliación geográfica de la enfermedad, desde su origen en Guinea hasta repercutir en España, Estados Unidos y Reino Unido, permite hacer un balance a posteriori del tratamiento informativo que se llevó a cabo por algunos medios sobre esta epidemia.

Se pretende dirimir la trascendencia con la que estos medios de comunicación concretos en los que se basa el estudio -El País, Le Figaro y Reforma- trataron las informaciones respecto del virus dependiendo de la naturaleza de los afectados o las víctimas.

A tenor de las peculiaridades que existen cuando se informa sobre África y sobre una noticia sanitaria, la epidemia en este continente, en Europa y en Norteamérica posteriormente, reúne condicionantes para que las noticias se desarrollen de manera diversa según sea el centro geográfico de la información. El objetivo de este trabajo reside en analizar el tratamiento informativo de las noticias sobre el virus en función de dónde se desarrollan los acontecimientos: en territorio o sobre población africana, o bien en territorio o sobre población europea o norteamericana.

El objetivo del estudio es evidenciar que tanto África como los ciudadanos de este continente apenas entran en la agenda mediática a no ser que un suceso excepcional entre en escena, como fue la epidemia de Ébola. Aun así, la nacionalidad y la localización geográfica de los afectados supusieron un elemento decisivo en la cobertura informativa, teniendo más o menos visibilidad en la agenda de los medios. Analizar la prensa occidental en diferentes zonas geográficas y si ésta introdujo a África como tema de agenda con el caso del virus Ébola es el elemento central en la investigación.

Según los datos expuestos por la OMS (2015), el número de ciudadanos occidentales afectados por el virus Ébola representaban en ese momento una mínima parte (solo el 0,35%) del total de afectados en la epidemia. Pese a ello, la mayoría de las informaciones de países desarrollados estuvieron centradas en esos casos de enfermos de nacionalidades procedentes de países desarrollados.

Con base en estos elementos planteamos como hipótesis de esta investigación:

H1 - La cobertura informativa del Ébola en África entra de manera significativa en la agenda mediática cuando el hecho afecta a unos pocos occidentales.

Muestra

Se realizó un análisis de contenido en tres medios de comunicación de prensa escrita, de tirada nacional, de tres países distintos en función de la relación con la epidemia del virus Ébola: la versión impresa de El País (España) por ser un país occidental que se vio afectado directamente por el virus (varios afectados); la versión impresa de Le Figaro (Francia) por ser un país europeo, sin contagios dentro de sus fronteras y por la relación informativa del país galo con sus antiguas colonias, algunas afectadas por la epidemia; y Reforma (México) por ser un país sin vinculación a los acontecimientos.

Teniendo en cuenta que al término de este estudio la epidemia de Ébola aún no había terminado, se eligió analizar las noticias de estos tres medios entre las siguientes fechas: desde el 21 de marzo de 2014, primera confirmación del virus en Guinea por parte de la Organización Mundial de la Salud hasta el 24 de enero de 2015, fecha de alta hospitalaria de la última paciente occidental contagiada que pone la fecha límite al caso de estudio. Estas fechas conformaron un total de 11 meses en los que el contagio se propagó primero por los países africanos y posteriormente a Europa y Norteamérica.

A modo de cronología y por lo que afecta al caso español, nos parece pertinente introducir la secuencia de los hechos de varios casos españoles que tuvieron una amplia difusión en la prensa, especialmente, en la española y en la internacional. Además de ser uno de los casos, un contagio en España, igualmente curado en este país. Barberá y Cuesta (2015) relatan en los siguientes párrafos quiénes fueron los enfermos españoles (año 2014), cómo se contagiaron y en dónde sucedieron los hechos:

El sacerdote Miguel Pajares, con Ébola, y la religiosa Juliana Bonoha, sin el virus, son repatriados desde Liberia hasta Madrid. Ambos ingresan en el hospital Carlos III de Madrid. Anteriormente, el 22 de marzo de ese año el Ministerio de Sanidad de Guinea Conakry informó a la Organización Mundial de la Salud de un brote de fiebre hemorrágica por el virus Ébola.

El 12 de agosto fallece Miguel Pajares, convirtiéndose en la primera víctima mortal por Ébola fuera de África. Y tras 21 días de aislamiento, la religiosa abandona el hospital. El gobierno español anuncia el 20 de septiembre que repatriará a otro sacerdote, Manuel García Viejo, quien fallece cinco días después en el mismo hospital. No se le pudo suministrar ningún fármaco al estar agotadas las existencias del suero experimental ZMapp.

El 29 de septiembre, Teresa Romero, auxiliar de enfermería que había asistido a los dos religiosos, siente episodios febriles. El 5 de octubre es trasladada al hospital de Alcorcón y al día siguiente se constata el primer caso de contagio de Ébola fuera de África y es llevada al Carlos III de Madrid. En esta fecha, la ministra de Sanidad da una rueda de prensa, que más tarde origina polémica, para explicar la situación. Un mes después, el 6 de noviembre, Romero es dada de alta.

Para delimitar la muestra de estudio de los tres periódicos mencionados anteriormente, se utilizó la base de datos en línea Lexis Nexis Academic, y se introdujeron como motores de búsqueda para realizar la selección de la muestra que el descriptor “ébola” figurará en los titulares de las noticias, analizándose después el titular, el subtítulo y los primeros párrafos de la noticia para determinar la temática de cada información y así clasificarlas.

El resultado final tras el análisis de la muestra generó 446 noticias, aunque durante el proceso se apreció que algunas de ellas aparecían duplicadas al pertenecer a diferentes versiones de los periódicos, por lo que eliminando las noticias repetidas la muestra final quedó en 410 noticias entre los tres periódicos repartidas de la siguiente manera: 222 noticias (240 antes de aplicar el filtro de repetición) en el periódico El País (España), 116 noticias (134 antes de aplicar el filtro de repetición) en el diario Le Figaro (Francia), y 72 noticias (72 antes de aplicar el filtro de repetición) para el periódico Reforma (México).

Al comienzo del estudio se consideraron diferentes variables con diversas categorías que ofrecían dudas para algunas de ellas, por lo que se realizó un pretest (se analizó el 10% de la muestra de cada uno de los periódicos) sobre la muestra que ayudó a perfilar y se concretar las variables y sus categorías. Del resultado del pretest se definió la ficha de codificación expuesta en el Anexo. Por medio de las variables finales, se establecieron diversos elementos como: medio, fecha, origen, sección, localización geográfica del suceso, valoración de la noticia, el tema sobre el que se habla y el tamaño de la noticia.

Resultados

Como ya hemos señalado, el análisis de la muestra resultó un total de 410 noticias entre los tres medios de comunicación, siendo El País por sí mismo el que recoge un mayor número de informaciones, un 54% de la muestra, seguido de Le Figaro con un 28% y de Reforma con un 18%.

Las noticias de la muestra no se reparten de forma equitativa a lo largo de la serie histórica, sino que aumentan y disminuyen en coincidencia con las infecciones de occidentales y sus traslados a sus países de origen. El Gráfico 1 muestra la cronología de los sucesos e ilustra la tendencia informativa según qué momento.

Gráfico 1 Temporalidad de las noticias según los medios 

Desde que comienza la cronología del estudio, a raíz del primer caso diagnosticado en Guinea el 21 de marzo de 2014, es muy destacable que apenas haya noticias sobre el Ébola en ninguno de los tres medios de comunicación hasta pasados cinco meses, cuando la situación en África durante ese tiempo coincide con la fugaz propagación del virus a los países vecinos generando miles de afectados y fallecidos.

Sin embargo, en el mes de julio suceden dos acontecimientos importantes que cambian la tendencia informativa: Nigeria se ve afectada por el virus y, sobre todo, muere la primera víctima no africana, Samuel Brisbane, médico estadounidense. A raíz del primer caso occidental, las noticias se disparan acrecentadas por la infección por Ébola del religioso español Miguel Pajares a comienzos de agosto, siendo repatriado a España, donde muere en unos días en un hospital de Madrid.

En octubre se registran los picos de mayor actividad informativa porque coinciden las primeras infecciones dentro de España y Estados Unidos. En un análisis más pormenorizado de cada uno de los medios de comunicación cruzando datos cronológicos y de origen geográfico de la información (África, Europa o Norteamérica), se observa que tanto El País como Le Figaro siguen un patrón similar en su tendencia informativa, dando la mayor relevancia al continente africano hasta el mes de septiembre, cuando Europa toma el protagonismo - por los casos españoles citados. En el caso de Reforma el patrón es totalmente diferente, otorgando máximo protagonismo en todo momento a Norteamérica, por lo que se puede deducir que el factor geográfico también influye en este caso.

Con base en los datos cronológicos y en los cambios de tendencia según el criterio geográfico, se analizó el contenido de la muestra para conocer la cantidad de noticias que cada medio de comunicación dedicó a cada localización del suceso (Tabla 1).

Tabla 1 Alusión geográfica de las noticias en cada medio de comunicación 

Localización El País Le Figaro Reforma Total
África 91 41% 69 59% 22 31% 182
Norteamérica 24 11% 14 12% 46 64% 84
Europa 107 48% 33 28% 4 6% 144
Total 222 116 72

Las cantidades de noticias reflejan que cada medio de comunicación dedicó mayor número de noticias a la zona geográfica con la que tiene más influencia. Así El País dedicó la mayoría de las noticias a lo que sucedía en Europa-y más concretamente en España-, el diario Le Figaro hizo lo propio con África por su relación histórica con el continente y Reforma enfocó sus noticias a los contagios en EE.UU. y la forma de evitar que se extendiera a México.

Para añadir más valor al criterio de repercusión de las noticias según la variable localización geográfica, se tuvo en cuenta la cantidad de elementos de la muestra que aporta cada uno de los criterios (África, Europa y Norteamérica) a dicha variable. Del total de 410 noticias, 182 versaban sobre África o africanos, 144 sobre Europa o europeos, y 84 sobre Norteamérica o norteamericanos.

Como la intención del estudio es establecer una relación entre el total de noticias que cada medio dedica a cada localización y la cantidad de afectados por la epidemia de Ébola, dependiendo de si acontece en África o en Occidente (Europa y Norteamérica), se realizó un sumatorio de las cantidades de dichos continentes para compararlos. Lo que supone 182 noticias sobre África y africanos (el 99,65% de los afectados), y 228 noticias sobre Occidente y occidentales (el 0,35% del total de afectados).

Por otro lado, se llevó a cabo un análisis de las secciones del periódico donde se ubicaban las noticias en cada uno de los medios con la intención de observar cómo enfocaba cada uno de ellos la epidemia de Ébola según la naturaleza de cada cual (Gráfico 2).

Gráfico 2 Distribución por secciones según el medio de comunicación 

Con base en los resultados tan dispares según la sección donde los diarios ubicaban las noticias sobre la epidemia del Ébola, predomina en El País la sección “Sociedad” (54%), en Le Figaro la sección “Salud” (69%) y en Reforma la sección “Nacional” (38%). Para el caso español, es probable que la redacción del diario centrara el caso de la auxiliar de enfermería en esa sección, contagiada en el Hospital de Alcorcón (Madrid).

El Gráfico 3 desglosa los argumentos en los que se basaba cada una de las informaciones, siendo las noticias sobre afectados, actuaciones para combatir el virus y localizaciones geográficas concretas las más repetidas en los tres periódicos, con la particularidad de que en El País son los afectados el argumento que copa mayor cobertura informativa con un 26% del total de la muestra. Mientras que Le Figaro y Reforma son las actuaciones para combatir el virus el tema más recurrente con un 33% y un 38%, respectivamente.

Gráfico 3 Argumento de la noticia según medio de comunicación  

El País destacó en sus informaciones argumentos o temáticas referentes a afectados o a las actuaciones para combatir el virus, pero dependiendo de cuál sea la localización geográfica del acontecimiento; en cada una de las informaciones se apreciaron ciertos detalles interesantes. Las noticias referentes a África tuvieron como argumento en un 27% lugares geográficos concretos afectados por el virus. En cuanto a las informaciones sobre Norteamérica, el argumento más destacado se centraba en las actuaciones para combatir o prevenir el Ébola (42%), además de un remarcable 8% en noticias relacionadas con repatriaciones. Este último criterio también fue compartido por las noticias que versan sobre Europa o europeos, en las cuales se apreció un significativo 12% de informaciones que relacionaban el Ébola con política.

En la distribución que realiza Le Figaro en cuanto a la elección de los argumentos, destacaron por volumen de noticias las que estaban relacionadas con Norteamérica y Europa. Por encima de todo, resaltaron las informaciones sobre las actuaciones para combatir o prevenir esta enfermedad tanto en Europa como en Norteamérica (45% y 43%, respectivamente) frente a algo más de un 20% que tenían su localización geográfica África.

En el caso de Reforma es importante remarcar que los resultados en cuanto a las cantidades de noticias de cada una de las localizaciones geográficas fueron bastante dispares entre sí. Pese a ello, cabe resaltar cómo abundan las noticias informativas sobre el virus del Ébola en las informaciones de África (29%). Respecto a Norteamérica, destacaron por encima del resto las noticias relacionadas con las actuaciones para combatir o prevenir el virus, aunque realmente en este caso la gran mayoría giraban sobre métodos para evitar que se propagase de EE.UU. hacia México.

Discusión y conclusiones

Según los resultados obtenidos, se puede observar que, pese a que el virus del Ébola ya afectaba a Guinea antes del periodo incluido en el estudio, apenas hubo noticias durante los cinco primeros meses (de marzo a julio de 2014) desde que la OMS determinara que el Ébola era un virus peligroso y confirmara los primeros casos en África. La investigación mostrada en este artículo evidencia con su hipótesis que los hechos informativos que afectan a occidentales tienen mayor repercusión en la prensa a pesar de ser muy superior, en un caso de epidemia como fue el Ébola en África, el número de afectados en este otro continente.

Los resultados desvelan que, una vez que se infectó un occidental, los afectados africanos pasaron a un segundo plano informativo pese a ser el 99,65% del total de afectados por la epidemia, el tratamiento informativo que se dio al tema concreto estuvo en función de si había afectados de países desarrollados versus subdesarrollados.

Se mencionaba que un 0,35% de los afectados eran occidentales (europeos y norteamericanos), según los datos de la OMS (2015), representando el 56% de la actualidad informativa en los tres medios de comunicación analizados (Figura 1). Si realizáramos una “estimación simbólica”, la repercusión mediática que tuvo cada uno de los ciudadanos occidentales afectados y la equivalencia que ésta suponía en cuanto a ciudadanos africanos.

Figura 1 Relevancia informativa de los afectados 

Consideramos que puede resultar esclarecedor y una “llamada de atención” elaborar un cálculo simbólico, expuesto en la Figura 1 a modo de reflexión. Al dividir el total de afectados occidentales (9, europeos y norteamericanos) entre el porcentaje total de noticias cuyo argumento son estas dos localizaciones geográficas (56%), se obtiene la relevancia informativa media de cada uno de estos afectados (6,22%). Utilizando esta misma fórmula con el total de ciudadanos africanos afectados por el virus (25.541), y con la intención de equiparar la equivalencia en ciudadanos africanos en cuanto a relevancia informativa de un occidental, se divide de nuevo entre 9 y se obtiene el resultado aproximadamente de 2.504. Es decir, por cada afectado o víctima africana los medios dedicaron solo el 0,001% de su cobertura informativa.

Pese a que planteamos la ilustración como representante de un cálculo simbólico, consideramos que los resultados de esta investigación contribuyen no sólo a evidenciar cómo es el tratamiento de la salud en los medios de comunicación, sino a evidenciar que ciertos continentes, como es el caso de África, no son un claro ejemplo de tema de agenda informativa al no ser que la comunidad occidental se vea implicada en sus problemas.

Merece una reflexión por parte de los criterios periodísticos que no se centren tanto en nacionalidades, sino en las propias dimensiones de los acontecimientos. El caso de la epidemia de Ébola ha servido como estudio de caso para ilustrar la inserción de África en la agenda (McCombs, 2006) a pesar de contar con una visión occidental de los acontecimientos según el enfoque de los periodistas que elaboran las noticias. Muro Benayas (2006, p. 22) señala sobre los profesionales de la información: “aunque la imparcialidad y el rigor son atributos que forman parte del imaginario de todas las agencias, su práctica está asociada a una determinada cosmovisión-anglosajona, árabe, latinoamericana o asiática L-que planea por encima de la neutralidad de sus redactores”.

Referencias

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Anexo

Ficha de criterios de selección de las noticias analizadas

Categoría Variable Subvariable
1. Medio 1.1 El País
1.2 Le Figaro
1.3 Reforma
2. Fecha 2.1 Marzo 2014
2.2 Abril 2014
2.3 Mayo 2014
2.4 Junio 2014
2.5 Julio 2014
2.6 Agosto 2014
2.7 Septiembre 2014
2.8 Octubre 2014
2.9 Noviembre 2014
2.10 Diciembre 2014
2.11 Enero 2015
3. Origen 3.1 Agencia
3.2 Periódico
4. Sección 4.1 Portada
4.1.1 África
4.1.2 Norteamérica
4.1.3 Europa
4.2 Dentro del periódico
4.2.1 Sociedad/cultura
4.2.2 Nacional/local
4.2.3 Opinión
4.2.4 Salud/ciencia
4.2.5 Otros
4.2.6 Internacional
5. Localización geográfica del tema 5.1 África
5.2 Norteamérica
5.3 Europa
6. Valoración de la noticia 6.1 Positiva
6.2 Negativa
6.3 Neutra
7. Tema sobre el que habla 7.1 Información sobre la enfermedad
7.2 Muertos/afectados
7.3 Prevención/actuaciones
7.4 Política
7.5 Localización geográfica
7.6 Repatriaciones
7.7 Curados
7.8 Otros
8. Tamaño de la noticia 8.1 Menos de 300
8.2 De 301 a 600
8.3 Más de 600

Recibido: 26 de Noviembre de 2018; Aprobado: 22 de Mayo de 2019

Correspondencia Raquel Rodríguez Díaz Camino del Molino, s/n. Fuenlabrada, Madrid, España. CP 28943.

Contribución de los autores Peña y Rodríguez diseñaran la investigación. Peña recopiló los datos del estudio de caso y ambos autores redactaron el artículo.

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