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Horizontes Antropológicos

versão impressa ISSN 0104-7183versão On-line ISSN 1806-9983

Horiz. antropol. v.11 n.23 Porto Alegre jan./jun. 2005

http://dx.doi.org/10.1590/S0104-71832005000100034 

RESENHAS

 

Silvina Merenson

Universidad Nacional de Quilmes – Argentina

 

 

LEWGOY, Bernardo. O grande mediador: Chico Xavier e a cultura brasileira. Bauru: Edusc, 2004. 136 p.

Existen varias razones por las cuales O Grande Mediador: Chico Xavier e a Cultura Brasileira, resulta una lectura ilustrativa del espiritismo en Brasil e iluminadora respecto de las opciones teóricas y metodológicas a seguir para abordar un "fenómeno religioso de características míticas" (p. 11, traducción mía). Con este texto, Bernardo Lewgoy, nos sugiere que Chico Xavier pude ser pensado como mediador cultural en tanto reinterpretó el mensaje espiritista; abonó el encuentro entre una religiosidad de letrados y los valores cultivados por las clases populares; creó un modelo original de vivir el espiritismo atravesado por la influencia del intercesionismo católico; definió un canon autónomo para la escritura espiritista en Brasil; y proporcionó una suerte de profetismo intramundano influenciado por el nacionalismo de las décadas de 1920 y 1930.

Este libro, que nos ofrece una interpretación antropológica de la biografía y la presencia en el escenario cultural brasilero del médium, está compuesto por cinco capítulos. El primero de ellos, "Esboço Biográfico" – que en la obra funcionaría como una prolongación de la contundente introducción –, nos ubica en la trayectoria vital de Chico Xavier. A través del análisis de las biografías escritas sobre el médiun, el autor aporta los datos elementales que el lector requiere para comprender las apuestas explicativas que serán desarrolladas en los siguientes capítulos.

"Costurando religiões, aproximando antagonistas: espiritismo e catolicismo em Chico Xavier", el capítulo 2, da cuenta de la síntesis original que realizó Chico Xavier entre un espiritismo kardecista bastante influenciado por la cultura católica brasilera, una tradicional devoción popular católica, y una perspectiva profética del destino de la nación. El carácter popular y extra-institucional de estos encuentros y pasajes abonan el carisma que hará de Chico Xavier un mito. Analizando el papel familiar y religioso de las madres, Lewgoy advierte la tensión entre el espiritismo y otros sistemas de cura, así como la aproximación de Chico al catolicismo popular.

A partir del diálogo con este catolicismo y con el pensamiento conservador de las primeras décadas del siglo XX, el espiritismo que propone el médium adquiere una vocación nacional y conciliadora que lo aparta de la imagen de "religión bizarra", para tornarse una orientación respetable para ciudadanos integrados al nuevo orden urbano-industrial. Lewgoy observa el modo en que los escritos de Chico Xavier, pensados como "metáforas históricas de realidades míticas" (p. 55, traducción mía), acompasan la matriz autoritaria hegemónica del pensamiento social brasilero de la década de 1930 y las transformaciones en la relación entre religión y política que estaban iniciándose cuando comienza el varguismo.

En el capítulo tres, "Vivendo entre dois mundos: antropologia de uma santidade espiritista", el autor presenta el proceso por el que Chico Xavier pasa a ser considerado un santo popular. Sintéticamente, las estrategias y códigos que hicieron posible su santidad se vincularían a su existencia liminal entre el mundo material y el espiritual, a la reorganización y actualización de algunas prácticas rituales del espiritismo, y a la utilización que el médium realiza del lenguaje. Lewgoy nos propone pensar a Chico como "si fuese obligado a vivir su relación con la humanidad en constante communitas" (p. 77, traducción mía). Desde esa liminalidad, basada en una relación material con el mundo espiritual y una relación espiritual con el mundo material, Chico renueva el circuito de dones/contradones y transfigura conceptos densos en sutiles, a través de eufemismos.

El capítulo 4, "A nação psicografada: a importância da obra escrita de Chico Xavier", se focaliza en la lectura de la obra de Chico y en su relación con las mitografías de la nación. Su cuño profético y nacionalista lo transforma en un médium-símbolo de la implantación de una nueva propuesta de religiosidad y de Nación. Los libros de Chico servirán para elaborar una versión espiritista de los desafíos de construcción nacional en los años 1930 y 1940, entendidos como expresión de una transformación religiosa. También aportarán una concepción cívica y orgánica de ciudadanía. La relación entre religión y política en los años 1970 se traduce en la obra de Chico en la popularización de su lenguaje. Chico Xavier gira hacia públicos más amplios, es menos rebuscado y cientificista, más evangélico y simplificado. El plano espiritual pasa a ser parte decisiva de las explicaciones de las situaciones que se desarrollan en la historia brasilera.

El capítulo 5, "Contextos do médium e contextos do mito: breve discussão histórica" propone un recorrido interpretativo que va desde la

República Velha a los años 1980. Esta recapitulación demuestra no sólo la pertenencia de los análisis que Lewgoy realiza en cada uno de los 4 capítulos anteriores, también la eficacia de Chico Xavier como mediador cultural. Esta eficacia reside en haber ofrecido a las clases medias urbanas una alternativa religiosa de pertenencia social sin radicalización o ruptura con los valores católicos, como la caridad y la fraternidad, y en otorgar una plena identificación con los símbolos laicos de orden, como la nación. Aunque resulte obvio señalarlo, la importancia de Chico Xavier reside, más que en su santificación popular, en su englobamiento sentimental de la razón bajo la influencia de un código religioso que lo transporta a su caracterización como "hombre de corazón" (p. 104, traducción mía). Esta definición hace de Chico Xavier "un santo para el consumo de espiritistas y no espiritistas" (p. 121, traducción mía), pero también pareciera ser la encarnación de un estilo de "ser brasilero". De esta última impresión partirán nuestros comentarios finales.

O Grande Mediador: Chico Xavier e a Cultura Brasileira evidencia sólidas lecturas e interpretaciones teóricas de la obra de Chico Xavier basadas en lógicas y razonamientos que incluyen a Levi Strauss, Turner, Sahlins y Da Matta. El autor señala que, como parte de su investigación, recogió relatos orales de informantes espiritistas, realizó "observación participante" en centros espiritistas de Porto Alegre y participó de salas de Chat y de listas de discusión espiritistas en Internet, aunque es la producción escrita de Chico Xavier la que parece privilegiar este texto. Esta opción, que hace que el lector sepa más sobre lo que Chico escribió que sobre lo que hizo, despierta una serie de preguntas que, seguramente, se intensifican en una lectora argentina, poco familiarizada con los estudios sobre religión y con el lugar que el espiritismo tiene en la cultura brasilera. Si bien Lewgoy propone que el suceso del espiritismo parece deberse a su "buena capacidad de transformación y sincretismo a partir de una abertura republicana para el pluralismo religioso" (p. 122, traducción mía), quizá este punto requiera de un desarrollo más amplio para evitar el riesgo de naturalizar de lugar del espiritismo en la cultura brasilera. ¿Cuáles son las razones por las cuales el espiritismo cobra en Brasil tamaña importancia? ¿De qué modo sedimenta la trayectoria vital de Chico Xavier en el devenir político, social y cultural de Brasil como para ser nominado al premio Nobel, una nominación que, sin ir muy lejos, es difícil imaginar en países como Uruguay o Argentina? ¿Cuáles son las condiciones que hacen que Chico Xavier venda millones de libros?

Sabemos a que sectores y/o clases pertenecen sus lectores, pero ¿cómo y quienes fueron y/o son eso lectores en términos más particularizados? ¿Chico Xavier representa o significa "lo mismo" en Porto Alegre, en Rio de Janeiro, en Mina Gerais? ¿Cómo funcionan las lecturas "regionales" de los mitos nacionales en Brasil? ¿Qué sucede con el mito de Chico Xavier una vez muerto el médium? ¿Qué es lo que media y/o traduce desde en los últimos 2 años que, prácticamente, coinciden con la reorientación de la gestión política-gubernamental en Brasil? Claro está, no estamos pidiendo a este texto respuestas a todos estos interrogantes, sólo es nuestra intención señalar las inquietudes que despierta y que marcan la diferencia entre una investigación fértil, que abre caminos, y aquélla que los cierra. Sin duda, el libro de Lewgoy queda incluido entre las primeras.

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