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Mana

versão impressa ISSN 0104-9313versão On-line ISSN 1678-4944

Mana vol.25 no.1 Rio de Janeiro jan./abr. 2019  Epub 30-Maio-2019

https://doi.org/10.1590/1678-49442019v25n1p276 

Resenhas

TURPANA IGWAIGLIGINYA, Arysteides. 2018. Crítica del gunasdule. Colección de estudios interdisciplinarios. Buenos Aires: Red de pensamiento Decolonial. 128 pp.

Mònica Martínez Mauri1 

1Universidade de Barcelona, Espanha


Crítica del gunasdule, del intelectual guna Arysteides Turpana Igwaigliginya, no es un libro de antropología. No se trata de una monografía ni ofrece una reflexión ilustrada sobre un aspecto concreto de una cultura, pero aun así merece, sin duda, ser reseñado en una revista de nuestra disciplina. Turpana, quien suele definirse como escritor y poeta, es una voz y pluma destacadas en el mundo indígena latinoamericano. Nacido en la comarca de Gunayala (Panamá) a mediados del siglo XX, ha tenido una existencia cosmopolita: estudió español y educación artística en la Universidad de Panamá, cine en Paris, y política y administración cultural en Bahía (Brasil). Es una persona viajada que en diferentes momentos de su vida ha fijado su residencia en Europa y en Estados Unidos. Al igual que otros intelectuales indígenas, su figura nos remite a un legado ético-epistemológico que desafía nuestros marcos disciplinares. Es un sabio que se mueve entre dos mundos, los entiende, tiende puentes entre ellos, pero también denuncia las relaciones de poder, desfavorables para los indígenas, que hacen de este diálogo entre mundos una resistencia hacia la dominación del hombre blanco y una defensa del punto de vista indígena.

Tanto por su estética como por su contenido, el libro podría enmarcarse en la categoría de literatura indígena. Pero que sea literatura no significa que sea un relato basado en la ficción. La obra pertenece a un género que expresa rigurosas críticas a los Estados-nación latinoamericanos. Un género que tiene una vocación pedagógica y que casa bien con otra faceta de Turpana: la de profesor de Lenguas Indígenas, Lingüística General y Sociolingüística en la Universidad Especializada de las Américas.

El presente ensayo tiene como marco las publicaciones de la Red de Pensamiento Decolonial, cuyo objetivo es generar pensamiento hermenéutico-crítico que estimule sociedades más justas y libres. En el prólogo, Guillermo Castro apunta que los indígenas constituyen un modelo alternativo al capitalismo por su relación con el entorno, una relación que no contempla la propiedad privada de la tierra. Este argumento, acompañado de una reflexión crítica entorno a la situación de colonialismo que todavía viven los pueblos indígenas en Panamá, es uno de los leit motif del libro.

Una situación de colonialismo que no solo obedece a la realidad material que conocen los indígenas en el país, sino que es reforzada en el plano simbólico por el enaltecimiento de figuras como Vasco Núñez de Balboa, contra quien Turpana arremete, calificándolo de “supuesto descubridor” del mar del Sur y “criminal, genocida y gamberro”. El libro critica duramente las celebraciones, en 2013, del V centenario del descubrimiento del mar del Sur que, entre otras cosas, consistieron en la restauración de la pila bautismal de Balboa en Jerez de los Caballeros (España) y que habían contemplado el bautizo de dos indígenas panameños en la misma. Al final, ante las críticas de intelectuales como Turpana, este bautizo no llegó a producirse, pero las consecuencias que tuvieron estos eventos sobre el imaginario nacional no fueron positivas para los indígenas. Las conmemoraciones fueron una alabanza a la cultura del “juega vivo” (ser sinvergüenza), afianzó un mito nacional que divide la población entre vencedores y vencidos. En palabras de Turpana: afianzó la división de Panamá en dos - el de los fenicios (vendepatrias) y el profundo (indígena, campesino).

En otro capítulo del libro se narra lo que supuso la conquista para los pueblos indígenas del istmo. Turpana explica cómo fueron sometidas las poblaciones autóctonas por los conquistadores, cómo fueron torturadas y asesinadas. Pero también nos cuenta acerca de los actos de resistencia capitaneados por Igwasalibler y los conecta con la figura, homenajeada en el libro, de Victoriano Lorenzo, fusilado en 1903 siendo considerado un “cholo analfabeto y bandolero”. Y es que, para Turpana, Victoriano fue el precursor de las luchas indígenas. Unas luchas que todavía no han acabado y que tienen mucho que ver con las recientes movilizaciones del pueblo Ngöbe contra la construcción de una central hidroeléctrica en Barro Blanco. Unas luchas que muestran que los derechos indígenas son históricos y legítimos.

El tono reivindicativo también se impone en el último capítulo dedicado a responder a los argumentos racistas recogidos en una carta publicada por un periódico nacional. Con ironía, recurriendo a la etimología y la semántica, Turpana le da la vuelta a muchos de los prejuicios contra los pueblos indígenas del país.

En otros capítulos, como en el tercero, titulado “Cultura dule e identidad”, Turpana adopta un registro más académico y problematiza el concepto de cultura, en lengua guna daed, recordando que los pueblos indígenas ven el mundo desde una perspectiva que no incorpora la dicotomía naturaleza/cultura.

En un primer momento, cuando leí el libro, pensé que, a esas alturas, después de la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en 2007 y el reconocimiento, por parte de algunos jefes de Estado, de las graves consecuencias que tuvieron los regímenes coloniales sobre la vida de millones de indígenas, quizás no era necesario recordar insistentemente estos tristes episodios. Tuvieron que pasar unas semanas para escuchar dos declaraciones que me hicieron pensar de nuevo en el libro de Turpana y rectificar que este libro todavía tenía razón de ser: una emitida por el líder de la oposición y otra por un alto cargo del gobierno español.

La primera de las declaraciones fue emitida por Pablo Casado, actual líder del Partido Popular, quien en un acto de conmemoración del 12 de octubre afirmó que "La Hispanidad es el momento más brillante de la humanidad porque nunca antes había conseguido trasladar la cultura, la historia, la religión a tantos sitios a la vez" y España es el único país "que puede decir que un nuevo mundo fue descubierto por ellos".1

La segunda declaración fue la del ministro de asuntos exteriores, Josep Borrell, quien, hablando de identidad nacional, dijo que los Estados Unidos “nacieron a la independencia prácticamente sin historia, lo único que habían hecho era matar a cuatro indios. Aparte de eso, fue muy fácil”.2 Estas palabras, que le merecieron el reproche del Movimiento Indígena Estadounidense, no solo negaron el genocidio de millones de personas, sino que invisibilizaron nuevamente el proceso de conquista y colonización del continente americano.

Estas dos declaraciones muestran la necesidad de recordar y ver la historia desde el otro punto de vista, desde lo que Nathan Wachtel (1971) denominó “la visión de los vencidos”. Obras como la de Turpana son necesarias para dejar de entender la conquista desde la visión de los vencedores, para comprender cómo se ha perpetuado el recuerdo de este episodio en la memoria colectiva de los pueblos indígenas. Desgraciadamente este libro no es la norma y sigue siendo una excepción. Desde el ya clásico trabajo de Deloria (1969), pocos son los indígenas que han tomado la pluma para escribir, teorizar, denunciar el etnocentrismo que impera en las ciencias sociales. Por suerte, este curso, cuando mis estudiantes me vuelvas a pedir que les recomiende un libro escrito por un intelectual indígena que aborde la cuestión de la identidad y la política desde una perspectiva emic, tendré un ejemplar más para sugerirles.

Libros como los de Turpana son una gran aportación para la llamada antropología ecuménica (Ramos 2011), esta nueva disciplina académica en la que las teorías indígenas, vehiculadas por investigadores indígenas, están presentes con las otras en igualdad de condiciones. Libros como este suponen un cambio, los indígenas dejan de ser simples productores de materia prima etnográfica para convertirse en pensadores capaces de abordar de forma innovadora los fenómenos socioculturales. Finalmente, el intelectual indígena es dignificado y ocupa el lugar que merece (Ramos 2018).

Este libro también permite reflexionar sobre la categoría de intelectual indígena, como ha sugerido Claudia Zapata esta categoría incluye sujetos de procedencia indígena cuya producción intelectual gira en torno al compromiso con sus colectivos culturales de origen. Se trata de personas que reconocen el peso de las circunstancias históricas en su obra y que han optado por un proyecto histórico de liberación al cual buscan contribuir desde la escritura. Tal y como confirma el caso de Turpana, la escritura de estos intelectuales se caracteriza por la presencia de tres ejes conceptuales que interactúan de distintas maneras: colonización, descolonización y diferencia (Zapata 2008). El potencial crítico de propuestas como la que plantea Turpana, denominada anticolonial (Zapata et al. 2017), reside en su doble dimensión: material, denunciando el expolio al que fueron y siguen sometidos, y simbólica, arremetiendo contra la imposición ideológica de los vencedores, sus mitos excluyentes y su menosprecio por todo lo indígena.

Ch'aska Eugenia Carlos y Montserrat Ventura (2015) han mostrado que estamos ante un fenómeno de gran transcendencia. En distintos puntos del continente americano, líderes, intelectuales y miembros destacados de las comunidades indígenas están reflexionando sobre sus propias sociedades para contribuir al desarrollo de una forma de hacer antropología que va mucho más allá de ser un simple género de escritura. Los antropólogos no podemos continuar siendo indiferentes a esta apropiación de la auto etnografía como herramienta de descolonización del saber.

Referencias bibliográficas

TURPANA IGWAIGLIGINYA, Arysteides. 2018. Crítica del gunasdule. Colección de estudios interdisciplinarios. Buenos Aires: Red de pensamiento Decolonial. 128 pp. [ Links ]

CARLOS RÍOS, Ch’aska Eugenia & VENTURA i OLLER, Montserrat. 2015. “La autoetnografía y la perspectiva indígena en la antropología americana”. Quaderns de l’Institut Català d’Antropologia, 31:75-94. [ Links ]

DELORIA Jr., Vine. 1975 [1969]. El general Custer murió por vuestros pecados. Un manifiesto indio. Barcelona: Barral Editores. [ Links ]

RAMOS, Alcida R. 2011. “Por una antropología ecuménica”. In: A. Grimson, S. Merenson & G. Noel (comps.), Antropología ahora. Debates sobre la alteridad. Buenos Aires: Siglo Veintiuno. pp. 97-124. [ Links ]

RAMOS, Alcida R. 2018. “Por una crítica indígena de la razón antropológica”. Anales de Antropología, 52 (1):59-66. [ Links ]

WACHTEl, Nathan. 1971. La Vision des vaincus. Les Indiens du Pérou devant la Conquête espagnole 1530-1570. Paris: Gallimard. [ Links ]

ZAPATA, Claudia. 2008. “Los intelectuales indígenas y el pensamiento anticolonialista”. Discursos/prácticas, 2:113-140. [ Links ]

ZAPATA, Claudia; FERNANDES, Estevão R. & ESCALANTE, Emílio del Valle. 2017. “Intelectuais Indígenas nas Américas: desafios e perspectivas”. Revista de Estudos e Pesquisas Sobre as Américas, 11 (2):1-4. [ Links ]

1“Pablo Casado: ¿Qué otro país puede decir que un nuevo mundo fue descubierto por ellos?". Eldiario.es, 14/10/18, https://www.eldiario.es/politica/Pablo-Casado-puede-decir-descubierto_0_824867649.html.

2“Los indios americanos tachan a Borrell de “racista” por banalizar con su genocidio”. La Vanguardia, 28/11/2018, https://www.lavanguardia.com/politica/20181128/453219072200/indios-americanos-josep-borrell-racista-genocidio.html.

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