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Ciência & Saúde Coletiva

versión impresa ISSN 1413-8123versión On-line ISSN 1678-4561

Ciênc. saúde coletiva vol.23 no.1 Rio de Janeiro enero 2018

http://dx.doi.org/10.1590/1413-812320182231.23752015 

Temas Livres

Variables relacionadas con la tentativa suicida en una provincia de España durante tres años (2009-2011)

David Sánchez-Teruel1 

José-Antonio Muela-Martínez2 

Manuel González-Cabrera3 

María-Remedios Fernández-Amela y Herrera3 

Ana García-León2 

1Faculty of Education Sciences, Dept. of Psychology-Personality, Evaluation and Psychological Treatment, University of Córdoba. Avda. San Alberto Magno s/n/ 1st. 70814071 Córdoba Espanha. dsteruel@uco.es

2University of Jaén. Jaén Andaluzia Espanha. dsteruel@ujaen.es

3Hospital General San Agustín de Linares. Jaén Andaluzia Espanha

Resumen

Se trató de detectar y describir variables socio-demográficas y clínicas en personas que han realizado una tentativa suicida. Se llevó a cabo un análisis de los registros telemáticos sobre personas admitidas en los servicios de Urgencias del distrito sanitario norte durante el periodo 2009-2011 por trastornos mentales. Se seleccionaron 826 registros de personas, donde 485 eran mujeres, entre 14 y 94 años. Del total, 412 habían realizado un intento de suicidio, y fueron comparadas con otras personas sin tentativa suicida previa. Se aplicó un análisis de regresión logística binaria para examinar los factores más predictivos del intento de suicidio. Los resultados muestran que el riesgo de realizar un intento de suicidio aumenta con la edad, donde el periodo de mayor riesgo es el de 34 a 53 años (p < 0,001; OR = 6,99), ser de género femenino (p < 0,05; OR = 2,70) y encontrarse desempleada (p < 0,05; OR = 4,98). Los diagnósticos psicopatológicos más predictivos para la tentativa suicida fueron los trastornos de ansiedad (p < 0,01; OR = 3,95) y los trastornos del control de impulsos/adicciones (p < 0,01; OR = 3,76). Se discute la importancia de crear perfiles de riesgo y protección concretos para la puesta en marcha de políticas sanitarias contextualizadas de prevención de la tentativa suicida.

Palabras clave Intento de suicidio; Urgencias; Epidemiología; Salud mental

Introducción

El suicidio se encuentra entre las tres principales causas de muerte no accidental en el mundo1. Las mayores tasas de muerte por suicidio se producen en Japón, Australia, EEUU y Canadá, y ahora también en economías emergentes como China y Brasil2,3. Sin embargo, no parecen existir diferencias en el número de tentativas suicidas entre países desarrollados y en vías de desarrollo4.

Respecto a la Unión Europea, los últimos datos publicados sobre suicidios consumados muestran importantes diferencias entre los estados miembros, siendo los países más afectados los del norte de Europa y los menos los países mediterráneos5. Sin embargo, en todos se muestra una tendencia a la reducción de las tasas de suicidio, excepto en España donde existe una tendencia lineal de incremento de mortalidad por suicidio6. Los últimos datos publicados en este país, muestran que el suicidio es la primera causa externa de muerte, muy por encima de homicidios y accidentes de tráfico7. En cambio, no existen registros oficiales sobre las tentativas de suicidio, aunque se podrían estimar que se producen 120.000 intentos de suicidio al año8, con importantes efectos adversos, tanto económicos como personales9.

Existe una amplia investigación que muestra resultados diversos, e incluso contradictorios, respecto a los factores asociados a la tentativa suicida en comparación con el suicidio consumado10,11. Algunos estudios evidencian que determinadas variables sociodemográficas (sexo, edad, desempleo) o clínicas (trastornos mentales activos) modulan, en mayor o menor medida, el número de tentativas suicidas8, y que esta influencia es variable según contextos geográficos diversos12.

Así, en la tentativa suicida parece ser que las mujeres realizan mayor número de intentos que los hombres, y los hombres consiguen un resultado más letal que ellas13. Sin embargo, la modulación sexual de la tentativa suicida es variable según países12,14,15 e incluso en territorios de un mismo país16-19. También existe una importante relación en la conducta suicida entre el sexo y la edad20. Parece ser que las personas con mayor riesgo de suicidio consumado son aquellas que tienen edades entre 16 y 39 años y las personas que superan los 50 años11. Sin embargo, existen importantes diferencias en el tramo de edad si se analiza el intento de suicidio, según zonas territoriales de un mismo país21-23. Por lo tanto, parecen existir lagunas sobre la edad de mayor prevalencia en la tentativa suicida en España.

También, parece ser que el estado civil tiene cierta influencia sobre el suicidio consumado, aunque no está muy claro el tipo de estado de mayor riesgo en la tentativa suicida24. De hecho, algunos estudios refieren que personas separadas o divorciadas tienen mayor riesgo de realizar una tentativa25, en otros estudios plantean que son las personas solteras las de mayor riesgo26 o incluso que no existe influencia alguna del estado civil sobre la tentativa suicida8,27.

Otras variables como la situación económica y el desempleo tienen una influencia decisiva sobre las tasas de suicidio consumado, sobre todo en países desarrollados o en vías de desarrollo2,3,28, pero existen escasos resultados donde se valore el desempleo y la tentativa suicida, sobre todo en periodos de crisis económica21. Así, recientes estudios han demostrado como el desempleo modula la gravedad de la tentativa suicida23,29, aunque dicha variable parece estar influida por otros factores como el sexo, la edad o los trastornos psicológicos activos30-32.

En esta línea, parece ser que los trastornos del estado de ánimo y los psicóticos producen tasas muy altas de suicidio consumado26,33. Sin embargo, los trastornos de conducta, el trastorno límite de la personalidad, las adicciones y trastornos de ansiedad parecen ser los más predictivos para las tentativas suicidas4,34, y estos últimos los más predictivos para las tentativas suicidas repetidas35, aunque el sexo y la edad modulan esta influencia12,22.

Algunas administraciones sanitarias han publicado guías clínicas de prácticas eficaces y basadas en la evidencia ante la tentativa suicida36. Sin embargo, todavía dichas recomendaciones no han tenido suficiente calado en los servicios de urgencias37, debido a la intensa heterogeneidad de las tentativas suicidas tanto en variables sociodemográficas como clínicas, según territorios y zonas de actuación sanitaria en un mismo país11,38. En España, ofrecer datos de estas características de una provincia tiene especial relevancia sanitaria y clínica por varias razones. Por un lado, por sus implicaciones respecto a las políticas públicas de prevención del suicidio que pudiesen llevarse a cabo13. También para ofrecer datos de comparación entre provincias y comunidades autónomas de este país18. Y finalmente, por la inexistencia, en España, de métodos de registro oficiales para las tentativas sin resultado de muerte6,33,39.

De ahí, que el objetivo del presente estudio fuese detectar y describir las variables sociodemográficas y clínicas de las personas que han realizado alguna tentativa suicida. También se desea comprobar que variables sociodemográficas y clínicas son más predictivas para la realización de una tentativa suicida. Considerando además, que la tentativa suicida será explicada en mayor medida por algunas variables socio-demográficas como el sexo, edad y encontrase en situación de desempleo y algunas variables clínicas como los trastornos de ansiedad y adictivos.

Metodología

Participantes

La muestra estuvo constituida por 826 historias clínicas de personas admitidas por los servicios de urgencias del área norte de Jaén (España), durante los años 2009, 2010 y 2011, periodo de fuerte crisis económica en España. La media de población del área norte durante el periodo de estudio fue de 280.987 habitantes. El total de personas admitidas por los servicios de urgencias de los hospitales comarcales de esta área norte durante el periodo de estudio fue de 2.742 personas (2.467 admisiones). Los criterios de inclusión en el estudio fueron ingreso en urgencias del Hospital comarcal de zona para valoración psiquiátrica o derivación a centro de salud mental de su zona. El criterio de exclusión utilizado fue la readmisión durante dos o más veces el mismo periodo de estudio. Del total de personas admitidas por los servicios de urgencias se seleccionaron 826 personas (30,1% sobre el total), donde 485 (58.7%) eran mujeres y 341 (41,3%) eran hombres, entre 14 y 94 años (M = 49,3; DT = 12,7), con diversas características sociodemográficas y clínicas (Tabla 1). Se dividió la muestra total en personas que habían sido admitidas por realizar una tentativa suicida previa (412; 49,9%), y aquellas otras que habían sido admitidas por otras causas (414; 50,1%). Para las personas con tentativa suicida deberían tener registrado en la historia clínica un intento de suicidio con diagnóstico principal de intento de suicidio, conducta autolítica o tentativa suicida. Se ha respetado en todo momento la L.O.P.D. 15/1999 de protección de Datos de Carácter Personal (13 de Diciembre de 1999), puesto que los datos personales de los pacientes (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono) eran eliminados, asignándole un número a cada registro para impedir que se pudiera revelar ningún dato sobre la identidad de las personas. De hecho, se obtuvieron previamente los informes favorables de la Comisión de Ética de la Investigación de la Universidad de Jaén y del Comité de Ética de la Investigación del Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía (España).

Tabla 1 Descripción de datos socio-demográficos y clínicos de la muestra. 

n (%)
Sexo
Mujeres 485(58,7)
Hombres 341(41,3)
Edad
De 14 a 23 años 104(12,6)
De 24 a 33 años 117 (14,1)
De 34 a 43 años 174(21,1)
De 44 a 53 años 174(21,1)
De 54 a 63 años 142(17,2)
De 64 a 94 años 115(13,9)
Estado civil
Soltero 261(31,6)
Casado 224(27,1)
Separado/divorciado 183(22,2)
Pareja de hecho 111(13,4)
Viudo 47(5,7)
Patología previa
Trastornos del estado de Ánimo 136(16,5)
Trastorno de Ansiedad 145(17,6)
Trastornos Psicóticos 64(7,7)
Trastornos de Personalidad 111(13,4)
Trastornos Control /Adicciones 128(15,5)
Trastorno Físico 91(11,0)
Sin diagnóstico previo 151(18,3)
Situación laboral
Desempleado 488(59,1)
Ocupado 338(40,9)
Total 826

Medidas e instrumentos de evaluación

Para la realización de este estudio se contó con la colaboración de personal sanitario (una psicóloga clínica y dos enfermeros de urgencias), cuya ayuda consistió en obtener los datos relativos a la muestra completa. Los datos de las personas admitidas por el servicio de urgencias de los Hospitales fueron obtenidos a través de los registros telemáticos de los historiales de salud mental de los pacientes, trasladando esta información a un archivo Excel con las variables objeto de estudio (sexo, edad, estado civil, situación laboral y patología previa). El personal entrenado utilizó para obtener esta información del programa informático denominado Sistema Integrado de Gestión e Información para la Atención Sanitaria (DIRAYA) de la Comunidad Autónoma de Andalucía, que sustituye las historias clínicas en papel por un conjunto de registros clínicos de carácter telemático, relacionados con los procesos de salud y enfermedad en soporte digital, con garantías de transmisión telemática y total confidencialidad. Estudios recientes han planteado que las historias clínicas (digitales o en papel) son instrumentos adecuados para valorar la salud mental y el riesgo suicida40.

Procedimiento

Se realizó solicitud de permiso a Gerencia de los hospitales públicos de esta provincia del sur de España. Posteriormente, se solicitó la colaboración de personal sanitario en cada uno de los servicios de urgencias de los hospitales y se les entrenó para la recogida de datos de las variables de interés. En el momento de la realización del estudio, este personal presentaba entre 8 y 15 años de experiencia laboral en los Hospitales de referencia, y fueron entrenados para la recogida de información durante dos sesiones. La recogida de datos, según la disponibilidad del personal sanitario colaborador, duró entre 3 y 4 meses aproximadamente, obteniendo los datos socio-demográficos y clínicos de las personas que fueron admitidas por los servicios de urgencias de los Hospitales del área sanitaria Norte de esta provincia.

Análisis de datos

Para detectar la existencia de relaciones entre variables se calculó χ2, con una estimación del intervalo de confianza al 95% (IC), además del tamaño del efecto (η2) y la potencia. A continuación, se valoró la normalidad multivariante, la multicolinealidad de la muestra y la medición de la independencia de los errores de las variables independientes (VI), donde se trasformó de forma artificial la variable dependiente (VD) nominal dicotómica en métrica y después se aplicó los índices necesarios para hallar los supuestos de partida. Posteriormente, se realizó un análisis de regresión logística binaria con método intro, donde la VD sería la tentativa suicida (si o no) y las VIs serían las variables sociodemográficas y clínicas. Este método de análisis es el único que admite variables dependientes dicotómicas dentro de los modelos de regresión. El análisis estadístico de los datos se ha realizado mediante el paquete SPSS versión 19.0. El nivel de significa ción requerido en estas pruebas ha sido de p < 0,05 ó p < 0,01.

Resultados

Los resultados obtenidos en este estudio parecen mostrar que no existen diferencias entre ambos grupos (con tentativa y sin tentativa suicida) en ninguna de las variables sociodemográficas y clínicas, valoradas (χ2 = Entre 2,98 y 19,26; p>0,05). Además, todas las variables presentan un adecuado tamaño del efecto (η2 = entre 0,51 y 0,94) y una adecuada potencia (entre 0,10 y 1) (Tabla 2).

Tabla 2 Descripción de datos socio-demográficos y clínicos de la muestra con y sin tentativa suicida. 

Tentativa suicida n(%) Sin tentativa suicida n(%) χ2 g.l. P η2*** potencia
Sexo
Mujeres 268(65,0) 260(62,8)
Hombres 144(35,0) 154(37,2) 13,98 1 0,92 0,72 0,89
Edad
De 14 a 23 años 67(16,2) 57(13,8)
De 24 a 33 años 82 (20,0) 85(20,5)
De 34 a 43 años 111(26,9) 110(26,6) 19,26 5 0,83ns 0,94 1.00
De 44 a 53 años 89(21,6) 91 (21,9)
De 54 a 63 años 33(8,0) 36(8,7)
De 64 a 94 años 30(7,3) 35(8,5)
Estado civil
Soltero 131 (31,8) 130 (31,4)
Casado 113(27,4) 111(26,8)
Separado/divorciado 90 (21,8) 93(22,5) 2,98 4 0,97ns 0,51 0,10
Pareja de hecho 56 (13,6) 55(13,3)
Viudo 22 (5,4) 25(6,0)
Patología previa
Trastornos del estado de Ánimo 43(10,4) 53(12,7)
Trastorno de Ansiedad 89(21,6) 86(20,8)
Trastornos Psicóticos 30(7,3) 24(5,8)
Trastornos de Personalidad 82(19,9) 79(19,1) 6
Trastornos Control /Adicciones 91(22,1) 97(23,4)
Trastorno Físico 10(2,4) 11(2,7)
Sin diagnóstico previo 67(16,3) 64(15,5)
Situación laboral
Desempleado 269(65,8) 263(63,5) 14,1 1 0,34ns 0,91 0,96
Ocupado 143(34,2) 151(36,5)
Total 412 414

g.l. = grados de libertad;

*p < .05;

**p < .01; ns = no significativo;

***Tamaño del efecto (Eta cuadrado).

Respecto a la última hipótesis se realizó un análisis de regresión binaria con método intro. Para valorar los supuestos de independencia de errores y no multicolinealidad se trasformó la variable dependiente en métrica a través del programa SPSS-22. Los resultados referidos a los supuestos de independencia de los errores a través de la prueba de Durwin-Watson indican que se cumple este supuesto en todas variables independientes (VI) utilizadas como criterio. También el supuesto de no multicolinealidad se cumple para todas las VI, puesto que su valor está por debajo de 1041 (VIF = entre 2,12 y 9,14). Por otro lado, el resultado obtenido por la puntuación de eficiencia estadística de ROA (χ2) indica que hay una mejora significativa en la predicción de la probabilidad de ocurrencia de las categorías dicotómicas de la VD (intento o no intento de suicidio) sobre las personas que han sido admitidas por servicios de urgencias. Además, los valores de Nagelkerke indican que el modelo pronosticado explica entre un 17,5% y un 78,9% de la varianza de la variable dependiente según variable independiente incluida. La potencia del contraste de ajuste del modelo es alta según el estadístico Hosmer-Lemeshow (0,831 a 0,982) (Tabla 3). Todos estos criterios ofrecen un pronóstico adecuado sobre el cumplimiento de los supuestos de partida necesarios para aplicar un análisis de regresión logística binaria, y ofrecen una garantía sobre la potencia de la predicción.

Tabla 3 Supuestos de independencia de errores, eficiencia estadística de ROA, R2 Nagelkerke y potencia del contraste (Hosmer-Lemeshow) de las variables independientes (socio-demográficas y clínicas) en personas admitidas por servicios de urgencias (N = 826). 

VIs D-W VIF χ2 g.l. -2Log(vero) R2 Nagelkerke H-S
Sexo 2,03 9,14 41,03* 1 8,12 0,175 ---
Edad 1,86 7,16 9,78** 1 0,34 0,609 0,831
Patología Previa 6,26 3,22 4,12** 1 0,13 0,789 0,982
Situación laboral 4,38 2,12 5,34** 1 0,22 0,682 0,834

D-W = Prueba de Durwin-Watson; VIF= Factor de inflación de la Varianza-VIF (estadístico de multicolinealidad); χ2 = Prueba de eficiencia estadística de ROA;

*p < 0.05;

**p < 0.01; ns = no significativo; −2Log(vero)= Logaritmo de la verosimilitud menos 2; R2 Nagelkerke = Varianza explicada por cada VIs; H-S = Prueba de Hosmer-Lemeshow o potencia del contraste.

Del análisis de la predicción de las variables independiente sobre la variable dependiente dicotómica (intento y no intento de suicidio), se comprueba que algunos aspectos sociodemográficos (sexo, edad, situación laboral) y clínicos (trastorno de ansiedad, trastorno del control de impulsos y adicciones) pronostican la probabilidad de ocurrencia de una tentativa de suicidio, confirmando esta hipótesis del estudio. Según los resultados mostrados en la Tabla 4 la ecuación muestra el coeficiente beta (β) positivo de cada una de las VIs (sexo, edad, patología previa y situación laboral) en la variable dependiente (desde 0,23 a 0,98) lo que informa de que todas ellas son factores de riesgo, el error estándar es adecuado, no siendo superior a 1 (S.E. desde 0,01 a 0,17), el estadístico de Wald del contraste de hipótesis (equivalente al valor t en regresiones simples y múltiples), indica que estas variables independientes son buenas predictoras significativas del riesgo de suicidio (siendo H0: β = 0) (p = entre .00 y 02). En concreto, los valores beta y las odds ratio (IC 95%) indican que las variables ser mujer, edad (entre 24 y 53 años), presentar una patología previa (ansiedad, trastorno del control de impulsos o adicciones) y encontrarse en situación de desempleo son los factores sociodemográficos y clínicos que promueven con una mayor probabilidad la realización de una tentativa suicida en la población valorada.

Tabla 4 Valores de la ecuación de regresión para las variables independientes (sociodemográficas y clínicas) en personas admitidas por servicios de urgencias (N = 826). 

V.I. β SE Wald g.l. O.R. I.C. (95%) para O.R
L.I. L.S.
Sexo (mujer) 0,36 0,17 3,41* 1 2,70 2.23 3.11
Edad (24-33 años) 0,23 0,01 4,78* 1 4,72 3,22 4.98
Edad (34-33 años) 0,42 0,29 3,45* 1 2,89 1,29 3.11
Edad (34-53 años) 0,31 0,03 6,73** 1 6,99 5.45 8.01
Patología previa (ansiedad) 0,83 0,07 3,34** 1 3,95 2.40 4.01
Patología previa (TCI/adicción) 0,98 0,04 2,25** 1 3,76 2.93 4.89
Situación laboral (desempleado) 0,43 0,11 7,28* 1 4,98 1.62 2.45

β = coeficiente beta; SE = error Estándar; Wald = estadístico de potencia de contraste; p = Nivel de significación;

*p < 0.05;

**p < 0.01; ns = no significativo; O.R. = Odds Ratio o resultado de la ecuación de regresión-Exp.(β).

Discusión

El presente estudio ha intentado detectar y describir las variables sociodemográficas y clínicas de las personas que han realizado alguna tentativa suicida en una provincia del sur de España. Y ha comprobado que variables sociodemográficas y clínicas son más predictivas para la realización de una tentativa suicida en esta zona, planteando que la tentativa suicida será explicada en mayor medida por algunas variables socio-demográficas como el sexo, edad y encontrase en situación de desempleo y algunas variables clínicas como los trastornos de ansiedad, control de impulsos y adictivos.

Los resultados de este estudio muestran que el sexo, en concreto ser mujer, es una factor de riesgo para la realización de una tentativa suicida en esta provincia del sur de España, tal y como lo plantean estudios anteriores sobre otras zonas de este país16,18. Y están en la línea de resultados de otros estudios internacionales en países europeos sobre tentativas suicidas32. Este hecho podría ser explicado porque las mujeres suelen utilizar métodos menos letales que los hombres de suicidio, como lo han planteado estudios previos21, o también porque buscan precozmente métodos de auxilio ante la primeros indicios de problemas emocionales14,24. Lo que parece informar sobre la tremenda importancia de tener en cuenta esta variable demográfica para la puesta en marcha de programas de prevención eficaces sobre fases previas al suicidio consumado, como son la tentativa suicida.

Por otro lado, los datos de este estudio, referidos a los tramos de edad de mayor vulnerabilidad o riesgo respecto a la tentativa, vienen a corroborar lo que muchos autores y organizaciones, nacionales e internaciones plantean al respecto y es que el tramo de especial peligrosidad se encuentra entre los 15 y los 44 años de edad (en ambos sexos), tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo7,11,42-45. Este estudio muestra que tener entre 24 años y 53 años es un factor de riesgo importante para realizar un intento de suicidio, y en concreto el tramo de edad entre 34 años y 53 años es el de mayor peligrosidad. Este hecho podría ser explicado por la especial vulnerabilidad que existe en estas etapas de la vida, donde algunas situaciones adversas (problemas laborales, problemas de pareja, falta de apoyo social,, etc…) producen mayores niveles de estrés que en otras etapas vitales del individuo, lo que puede ser un factor que module la aparición de trastornos psicológicos o los agrave, tal y como lo han planteado estudios anteriores19,46. De ahí, que sea de especial importancia para graduar el nivel de riesgo para una tentativa suicida el tener en cuenta la edad del individuo y las situaciones adversas a la que se ve sometido, tal y como lo reflejan otros resultados23,31. Esto podría ayudar, no solo a determinar qué nivel de riesgo existe en realizar una tentativa suicida, sino también revelaría cuales son las edades de especial vulnerabilidad, para la realización de un reintento posterior de mayor letalidad, para poner en marcha acciones de prevención del suicidio consumado de una forma más certera.

Por otro lado, los resultados de este estudio confirman que el estado civil no es una variable predictiva de la tentativa suicida en esta provincia del sur de España. Estos resultados van en la línea de otros estudios anteriores que plantean que el tener uno u otro estado civil no afecta al riesgo de realizar una tentativa de suicidio27, y que serán otras variables las que presenten un mayor nivel predictivo35. El desempleo es un factor que tiene gran importancia en países como España, que presenta las tasas de paro y de contratación temporal más altas de la Unión Europea47. De hecho, los resultados de este estudio, recogidos en plena crisis económica en España, muestran que el encontrarse en situación de desempleo, puede influir decisivamente sobre la realización de una tentativa suicida, tal y como lo han planteado estudios anteriores23, algunos de revisión y meta-análisis29. Aunque España presenta políticas de lucha contra el desempleo, no parece que dichas acciones mejoren el nivel de vida y bienestar de la población, lo que puede influir en una baja salud mental y en un incremento de las tasas de suicidio en población desempleada. Este aspecto debiera ser tenido en cuenta para propiciar mejoras en el sistema de protección social sobre el colectivo de desempleados.

Por otro lado, administraciones sanitarias internacionales plantean que presentar trastornos del estado de ánimo o psicóticos previos y activos promueven un especial riesgo para el suicidio consumado11. Sin embargo, los resultados referidos a tentativas suicidas no parecen ir en esta línea, tal y como lo han planteado otros estudios4. De hecho, los resultados de esta investigación muestran que los trastornos de ansiedad y del control de impulsos/adicciones son los más predictivos dentro de la muestra de personas que habían realizado un intento de suicidio, tal y como lo han demostrado otros estudios recientes34, algunos realizados en países europeos como Francia y España35. Estos resultados van en la línea de estudios anteriores sobre tentativa suicida en otras zonas de España8,16,21 incluidos algunos realizados en el sur de este país con resultados similares al obtenido en este estudio30. Este sorprendente resultado podría ser explicado por la modulación de otras variables como el sexo o la edad en la tentativa suicida, en línea con lo planteado por otros estudios anteriores35. La transición de la tentativa al suicidio consumado es de crucial interés para la prevención global del suicidio, y algunas variables sociodemográficas o clínicas tienen especial trascendencia en este aspecto. De ahí, que los resultados de este estudio pongan de relieve la importancia de algunas variables clínicas como los trastornos de ansiedad y del control de impulsos/adicciones en la transición de una tentativa suicida a una conducta suicida más letal.

En línea, con otros resultados previos, el análisis de regresión realizado en este estudio sobre las personas que han realizado una tentativa suicida en el sur de España muestra que el sexo, la edad, desempleo y los trastornos de ansiedad y del control de impulsos/adicciones son los más predictivos para la tentativa suicida14,22. En concreto, los resultados de este estudio plantean que estas variables sociodemográficas y clínicas explican entre el 17,5% y el 78,9% de la realización de un intento de suicidio en una provincia del sur España, apoyando otros resultados sobre esta comunidad autónoma española30. Este estudio ofrece un perfil muy particular sobre las personas que realizan alguna tentativa suicida en este contexto territorial. En concreto, serían mujeres, de entre 24 y 53 años, desempleadas y con trastorno de ansiedad o del control de impulsos/adicción. Así, este estudio pone de manifiesto la importancia de las variables culturales y sociodemográficas en el análisis de la tentativa suicida, y destaca qué variables debieran ser consideradas para la elaboración y ejecución de programas de prevención de esta conducta en subpoblaciones específicas, tal y como lo han planteado otros autores14. Pero además, su aportación más novedosa es la modulación de variables clínicas, diferenciadas del suicidio consumado, como la existencia de trastornos de ansiedad o del control de impulsos y adicciones para la valoración de la tentativa suicida.

Recientemente administraciones profesionales y sanitarias en España empiezan a contemplar el suicidio como un verdadero problema de salud pública36,43. Sin embargo, debido al origen multifactorial de esta conducta todavía quedan muchas incógnitas por resolver. Por lo que sabemos, este es el primer estudio sobre qué variables sociodemográficas y clínicas son más predictivas en los intentos de suicidio en base a los registros de los servicios de urgencias en esta provincia del sur de España. Sin embargo, este estudio presenta limitaciones asociadas al procedimiento de obtención de datos basado en los registros de las historias clínicas digitalizadas. Estudios previos ya han planteado la necesaria cautela sobre resultados obtenidos bajo este tipo de procedimientos cuando se valoran las tentativas suicidas35. Sin embargo, los registros sanitarios o estadísticos sobre tentativa, en muchos países con altas tasas de suicidio consumado, son inexistentes o están poco actualizados33, con escasas excepciones como Irlanda, donde se ha empezado a registrar oficialmente el número de tentativas suicidas basadas en datos de los servicios de urgencias48. Además, la escasa existencia de escalas adaptadas culturalmente a la tentativa suicida, y no meras traducciones, todavía sigue siendo un reto metodológico para este tipo de análisis39. Ambos hechos podrían justificar la metodología utilizada en esta investigación. Futuros estudios sobre esta fase previa del suicidio consumado deberían utilizar métodos mixtos de recogida de datos, donde la realización de auto informes adaptados culturalmente debiera ser una parte sustancial de la metodología aplicada. Otra de las limitaciones de este estudio es la tremenda contextualización territorial de los datos obtenidos, lo que dificulta la generalización de resultados. Sin embargo, estudios anteriores han planteado que existe una tremenda influencia de factores culturales, entre otros, sobre el análisis de las tentativas de suicidio12,14. Lo que hace necesario un análisis de esta conducta en contextos geográficos específicos para avanzar en los factores que la modulan, y así plantear políticas públicas de prevención contextualizadas para luchar contra esta fase previa del suicidio consumado.

Referencias

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Recibido: 26 de Agosto de 2015; Revisado: 26 de Diciembre de 2015; Aprobado: 28 de Diciembre de 2015

Colaboradores

D Sánchez-Teruel trabajó en la elaboración y en la redacción final de este artículo; A García-León realizó la revisión bibliográfica; MR Fernández-Amela y Herrera recogió los datos sociodemográficos y clínicos del Hospital 1; M González-Cabrera recogió los datos sociodemográficos y clínicos del Hospital 2; JA Muela-Martínez realizó en análisis de datos y metodología de este artículo.

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