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Ambiente & Sociedade

versão impressa ISSN 1414-753Xversão On-line ISSN 1809-4422

Ambient. soc. v.9 n.2 Campinas jul./dez. 2006

http://dx.doi.org/10.1590/S1414-753X2006000200003 

ARTIGOS

 

Aproximaciones al análisis de los conflictos ambientales en la Patagonia. Reflexiones de historia reciente 1980-2005

 

Evaluation of environmental conflicts analyses in Patagônia: reflections on the recent history (1980-2005)

 

 

Daniel Norberto BlancoI; José María MendesII

IProfesor de Historia (UBA).Licenciado en Historia. (U.N. Comahue). Editor y co-director de la revista Pueblos y Fronteras de la Patagonia andina. Miembro investigador del CEHIR, Centro de estudios en Historia Regional, Facultad de Humanidades. Universidad Nacional de Comahue. Profesor del programa UBA XXI. Supervisor de escuelas de Nivel Medio (Chubut). Coordinador por CTERA del grupo Patagonia Sur del Programa Argentina Sustentable. Presidente del Centro de Formación, Investigación y Documentación ( CeFIDoc) Chubut
IIProfesor de Historia (INSP J.V. González). Licenciado en Historia (U.N. Comahue). Especialista en Ciencias Sociales (FLACSO). Profesor Titular en el Instituto de Formación Docente de El Bolsón (Río Negro). Editor y co-director de la revista Pueblos y Fronteras de la Patagonia andina. Miembro investigador del CEHIR, Centro de estudios en Historia Regional, Facultad de Humanidades. Universidad Nacional de Comahue

 

 


RESUMEN

Este texto trata de una historia social del ambiente en la región de Patagonia, en especial las discusiones sobre el presente y el futuro de la región. En el trabajo confluyen tres líneas de reflexión. La primera consiste en el análisis de los conflictos ambientales de la historia reciente de la Patagonia. La segunda línea de reflexión resulta de una mirada a la protesta social ante emprendimientos que pusieron en riesgo el ambiente. La tercera línea de reflexión hace una discusión acerca del cambio de representaciones sobre la Patagonia, sobre el ambiente y el territorio. Considerando que se trata de un territorio sometido al despojo y a la extracción desde su conquista militar se tratará de explicar por qué en las últimas décadas se verifica un ejercicio activo de la ciudadanía en defensa del ambiente.

Palavras chave: Patagonia, ambiente, representaciones, conflictos ambientales.


ABSTRACT

The article deals with a social history of environment in the region of Patagônia and is especially focused on the present and the future of the region. Three different lines of reflections are examined. The first is the analysis of the environmental conflicts in the recent history of Patagônia. The second is a look at the protest movements against businesses in the region that risk the environment A third line of reflection discusses the changes in the representations of Patagônia, environment and territory. The article also gives an explanation of why an active citizenship movement in defense of the environment has taken place in the past decades, considering that Patagônia is a territory that has been exploited since its military conquest.

Key-words: Patagônia, environment, representations, environmental conflicts.


 

 

Venga m' hijo hoy le he de hablar de
un tema tan cotidiano, que ni usted ni sus hermanos

se han detenido a pensar y es por
costumbre nomás, por haber nacido aquí, por venir de una raíz

marginada de hace tiempo y
contemplando en silencio lo que pasa en el país

Tal vez nunca meditó que usted con
esas dos manos asiste a pagos lejanos,
dándole luz y calor, que también
mueve el motor, que anda el cielo y anda el mar o autopistas de ciudad
y las comunicaciones, sin saber por
qué razones nada viene y todo va

Fíjese en el caño aquel, es el famoso
oleoducto por donde se van los frutos, como quien dice a granel

Le costará comprender por qué este
petróleo nuestro lo industrializan tan lejos

y el subproducto después vuelve a su
tierra otra vez, sabe Dios por que manejos

Nuestro gas es entubado en caños
de alta presión que llevan calefacción para entibiar otros pagos

No se me quede asombrado si le
digo que en el gas van muchas cositas más, con

variadas propiedades, que enriquecen otros lares y empobrecen los de acá

Y los parques nacionales parecieran
extranjeros porque ahí somos forasteros los nativos
y locales y en sus bosques colosales,
sucede que en ocasiones se convierten en tizones
los leños que nadie saca y andan con
bosta de vaca, en los ranchos los fogones

Y aquellas torres en fila, sujetando el
cablerío, se llevan de nuestros ríos lo mejor de la
energía, no es una ocurrencia mía,
ni lo quiero avergonzar, pero póngase a pensar que pasaría
si nos dieran, por todo lo que se
llevan, lo justito y nada más

Seguimos siendo colonia de la gallina
de arriba, federalismo mentira, desde que tengo memoria
Allá se inventa la historia, aquí se
escribe con sangre, mas vienen de tarde en tarde,
en vísperas de elecciones a prometer
soluciones que ya no engrupen a nadie

No hablemos de agua pesada,
regalías minerales, nada viene, todo sale, estrujando
la ordeñada. La cuestión está
estudiada para dejarnos de luto, usando cualquier
conducto se llevan hasta la tierra, si
nuestro sudor sirviera ya habría algún sudoructo

Marcelo Berbel, El Embudo.

 

Este texto reúne los primeros bosquejos de la ambiciosa tarea de escribir una historia social del ambiente en la Patagonia. Cómo bosquejos que son, se advierte al lector de lo inacabado y provisorio del ensayo. Lo que justifica su publicación es la necesidad de los autores de echar a rodar los aportes de la historia en la arena de las discusiones sobre el presente y el futuro de la región. En el trabajo confluyen - con mayor o menor suerte en lo que respecta a su integración al conjunto- tres líneas de reflexión. La primera consiste en el análisis de los conflictos ambientales de la historia reciente de la Patagonia. Es una decisión en cierto modo metodológica (pero con un fuerte componente de compromiso con lo que está pasando) la de iniciar el estudio por los episodios conflictivos que se vivieron en los últimos tiempos. La segunda línea de reflexión resulta de una mirada a la protesta social ante emprendimientos que pusieron en riesgo el ambiente con el objetivo de encontrar elementos comunes en la articulación de las prácticas de los actores sociales que enfrentaron con algún grado de logro a grandes corporaciones o al Estado para detener la implementación de aquellos proyectos. Finalmente, la tercera línea de reflexión, reúne algunos pensamientos acerca del cambio de representaciones sobre la Patagonia, sobre el ambiente y el territorio que se produjo en las sociedades que habitan en ella. Considerando que se trata de un territorio sometido al despojo y a la extracción desde su conquista militar se tratará de explicar por qué en las últimas décadas se verifica un ejercicio activo de la ciudadanía en defensa del ambiente.

 

LOS CONFLICTOS AMBIENTALES DE LA HISTORIA RECIENTE DE LA PATAGONIA

En trabajos anteriores hemos analizado ocho episodios de protesta social ante emprendimientos que ponían en riesgo el ambiente patagónico sucedidos entre 1983 y 2004. Estos emprendimientos encontraron justificación en las políticas económicas hegemónicas en cada uno de los contextos en los que se intentó su implementación. Con la finalidad de ordenar su presentación consideraremos en primer lugar a los que se produjeron en un contexto de políticas desarrollistas; luego a las protestas que se produjeron en el marco de políticas neoliberales ortodoxas y finalmente a los conflictos que estallaron aún pretendiendo una justificación, dentro del patrón de "desarrollo sustentable".1

Inscriptos en proyectos que respondían al modelo de desarrollo planificado (desarrollismo) que cobró especial vigencia a partir de mediados de la década de 1950 encontramos: la explotación petrolera, la planta de aluminio de Puerto Madryn (Provincia de Chubut) y las grandes represas hidroeléctricas.

Con el descubrimiento de petróleo en 1907 en Comodoro Rivadavia, Chubut, se inició la explotación de hidrocarburos en la Argentina. La misma ha sido desarrollada tanto por empresas privadas como estatales durante casi un siglo, ganando impulso a partir de 1958 con el advenimiento del gobierno desarrollista de Arturo Frondizi. La explotación fue generando un impacto ambiental negativo que, aunque sin poder mensurarse con certeza, se sabe muy importante. Durante la presidencia de Carlos Menem, en la década del '90, se privatizó la empresa nacional más grande de la Argentina, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (Y.P.F.). Desde entonces la maximización de beneficios de las empresas extranjeras ha acentuado la depredación del ecosistema y el incumplimiento del pago de los cánones que la ley exige ante el cierre de cada pozo que ya no se explotará.

El método más difundido de extracción genera la apertura de picadas y líneas de prospección sísmica que potencian procesos de erosión, a la par que posibilita procesos de ocupación ilegal de tierras, explotaciones clandestinas de productos vegetales y de la fauna nativa. La falta de un adecuado control respecto al uso de insumos químicos utilizados en la extracción de hidrocarburos, conlleva una larga lista de riesgos para los distintos componentes del ambiente.

La calidad del suelo y las aguas se ve alterada por la introducción de metales pesados y otros elementos tóxicos, a través de las aguas utilizadas en el proceso de extracción de hidrocarburos y con el aumento de la probabilidad de salinización de los suelos que reciben esas aguas no tratadas. En los sitios de producción, pozos, instalaciones de almacenamiento, compresores, plantas separadoras y equipos conexos, se emiten gases de efecto invernadero, partículas y desechos de perforación en estado de lodos o líquidos densos. Los hidrocarburos crudos que accidentalmente se derraman contienen componentes de alta toxicidad para suelos, cuerpos y cursos de agua, donde se depositan por escurrimiento o infiltración. Los residuos de perforación contienen sales inhibitorias del crecimiento vegetal, como dicromato de sodio, cloruro de potasio e hidróxido de sodio.

El petróleo crudo que se extrae está asociado con agua y sólidos suspendidos, por lo que es necesaria la construcción de sistemas para la separación de dichos componentes. Es en estas instalaciones donde frecuentemente se presentan situaciones de descargas y fugas, y el deterioro del suelo resulta irreversible. La infraestructura de transporte, además de los impactos que puede ocasionar durante la etapa de construcción y tendido, suele estar sujeta a accidentes o imprevistos, tales como fugas, derrames o explosiones. Las aguas saladas, separadas del crudo y conteniendo bajo contenido de hidrocarburos asociados como impurezas, son vertidas en cuerpos de agua.

Los daños más significativos alrededor de los pozos son los siguientes:

Modificación de las propiedades de los suelos afectados disminuyendo o eliminando su capacidad de soporte de la biota (fauna y flora)
Daño directo por contacto, tanto a la vegetación como a los animales
Intoxicación de animales terrestres en las piletas (trampas de petróleo)
Afectación de avifauna
Contaminación de aguas subterráneas con aguas hipersalinas alojadas en las piletas y provenientes de la recuperación secundaria de los pozos.2
La lectura de la conflictividad en este caso puede hacerse desde dos ejes: el de demanda social y el del conflicto ambiental.
En relación con el primer eje, la explotación petrolera ha generado históricamente una constante demanda de sus trabajadores de una más digna calidad de vida, en viviendas, esparcimientos, etc. A partir del proceso de privatizaciones de la década del '90 la reestructuración empresaria, los despidos y el abandono de proyectos de procesamiento industrial del petróleo en refinerías y plantas petroquímicas locales, desechadas por el manejo en función de priorizar la exportación del petróleo crudo, generaron los primeros "piquetes"3 en Cutral- Co, Neuquén, los que dieron inicio a la acción de los "piqueteros", que se extendió a lo largo de todo el país. En este sentido podríamos decir que los "piqueteros", ex trabajadores del petróleo, en su mayoría inmigrantes de otras regiones de Argentina, se transformaron en los primeros refugiados ambientales del país.

La política activa y pasiva del Estado, primero como dueño de los yacimientos y luego como contralor ausente dejó a la actividad libre de toda vigilancia y los derrames se multiplicaron, tanto en el interior de la Patagonia, como en las zonas costeras. Se presenta entonces lo que denominamos el segundo eje: el conflicto ambiental. El más resonante: la contaminación del acuífero en el yacimiento de Loma de La Lata, en el departamento Añelo, provincia de Neuquén, afectando a la Comunidad Mapuche Painemil. Esto llevó a una investigación que obligó a la empresa a resarcir parte de los costos ambientales. No menos importante por el hecho de hacerse visibles ante la comunidad a través del impacto mediático, han sido los episodios permanentes de empetrolamiento de pingüinos en la costa atlántica.4

Otro caso importante es el de la planta de producción de aluminio y la contaminación del Golfo Nuevo se remonta a principios de la década de 1970. Se inician las tareas de construcción simultánea de la represa de Futaleufú en la cordillera chubutense a unos 30 km. de la ciudad de Esquel y la Planta de Aluminios Argentinos (ALUAR) en la ciudad de Puerto Madryn, que a partir del mineral importado de Australia y con la energía provista desde Futaleufú, distante a 650 km. de Puerto Madryn, iniciaría la producción de aluminio.5 Durante casi 25 años la empresa trabajó y envió desechos al Golfo Nuevo y al ambiente casi sin restricciones, existiendo a la fecha estudios de una alta contaminación que ha traído aparejado el fuerte crecimiento de diagnósticos de enfermedades cancerígenas en la ciudad, muy por encima de la media provincial. El accionar de organizaciones no gubernamentales y del mismo gobierno provincial forzó a ALUAR a mejorar sus instalaciones para evitar gran parte de sus emisiones contaminantes.6

En esta tendencia a producir energía barata para su consumo en emprendimientos extraregionales se planeó la construcción de un Dique en un valle cordillerano. En el año 1981, casi de manera fortuita, se toma conciencia del proyecto de construcción de la represa sobre el Río Epuyén en el Noroeste de la Provincia del Chubut. Este dique inundaría entero el Valle de Epuyén, sobre la cordillera patagónica, la mejor zona productiva del lugar, obligando a desalojar a 50 familias en aquel entonces y cubriendo el cementerio local y la escuela más antigua. La fuerte resistencia de los pobladores impidió su realización. Esto dio lugar al movimiento de resistencia al dique de Epuyén cuyo análisis quedará pendiente para otro trabajo.

Durante los años 90, los proyectos con fuerte intervención y compromiso de los ecosistemas tienen su justificación en la matriz neoliberal.La ejecución se fundamenta en la necesidad del crecimiento económico que incorpore a una determinada región al primer mundo utilizando el concepto de "sustentable" o "sostenible" para proyectos económicamente rentables en el largo plazo, produciendo beneficios económicos: el turismo, la integración regional, o el manejo de los bosques nativos.7

Un primer ejemplo de este tipo de emprendimiento es el llamado Proyecto Paso Puelo. Con la construcción de las bases de un puente sobre el río Azul, y la apertura de 5 kilómetros de masa boscosa de los cuales 2,5 km ingresan al Parque Nacional Lago Puelo, hacia comienzos de la década de 1990 toma impulso el proyecto de unir a través de un paso fluvio-lacustre la Argentina con Chile.

Posteriormente, en el año 1992, se da a publicidad uno de los proyectos más polémicos y menos ambientalistas que fuera presentado por el Centro de Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP). Este se denominó "Uso múltiple de los recursos naturales de la Cuenca Binacional del Puelo (Río Negro y Chubut, en Argentina- Xº Región de los Lagos, en Chile). Bases para una efectiva integración Argentino-Chilena". El proyecto pretendía "desarrollar" toda la cuenca del lago Puelo, que abarca 880.000 hectáreas aproximadamente. Varias actividades se realizarían allí, entre ellas, un puerto de aguas profundas sobre el Lago Puelo, puerto que, por un sistema de esclusas, iría inundando varios miles de hectáreas de bosques y algunas poblaciones del lado chileno. Los buques entrarían 60 kilómetros en el continente desde el océano Pacífico. En este caso se repitió la experiencia de la vecina localidad de Epuyén y el proyecto quedó paralizado. (Sánchez Reiche- Nebbia, 2004: 15)

A partir del año 1996 se inició en la zona de Corcovado, departamento de Futaleufú, en Chubut, la explotación del bosque de lenga, en el paraje denominado "Rincón del Aceite". El Aceite es un río que atraviesa un valle cordillerano que está sobre los 700 m de altitud sobre el nivel del mar. La lenga es un árbol característico de la cordillera patagónica, presente desde Neuquén hasta Tierra del Fuego. La explotación fue concedida a un amigo del poder provincial del momento, quien realizó una tala indiscriminada durante dos años, hasta que, por acción de los movimientos ecologistas locales, se consiguió un amparo que impidió continuar con su corte. No obstante las ONGs ecologistas señalan que entre árboles volteados o anillados, se han sacrificado 40.000 ejemplares que, al producirse el amparo, quedaron sin poder industrializarse. La empresa, que por otros motivos había recibido además de concesiones forestales, créditos blandos provinciales para explotaciones varias, quebró y su dueño se ausentó del Chubut.

La nueva justificación a los proyectos de "aprovechamiento de los recursos naturales" se inscribe en la lógica de "compensar" los deterioros ambientales en el hemisferio norte, sin renunciar a su generación, por inversiones en el hemisferio sur que los "compensen". Así el cumplimiento de los acuerdos adoptados en la Convención de Cambio Climático llevó a algunos gobiernos a plantear la utilización del criterio del costo-efectividad, para cumplir los compromisos asumidos en ella. Esta posibilidad, que está mencionada en el Tratado, se estableció bajo el supuesto de que resultaría de menor costo financiar la reducción de las emisiones, o el incremento de la capacidad de sumidero en los países en desarrollo, que realizar los cambios tecnológicos en los países desarrollados.

Un proyecto anterior pero inscripto en esta lógica sale a luz en 1986, con la posibilidad de la instalación de un repositorio nuclear o "basurero nuclear" en la meseta chubutense, en un lugar cercano a la localidad de Gastre. Este emprendimiento prevé el depósito de desechos nucleares propios, de las centrales de Atucha y Río Tercero, pero se justificaba en la posibilidad de cobrar por "guardar" residuos nucleares producidos en otros países, que pagarían por depositar allí los combustibles agotados, que deben ser almacenados o eliminados de alguna forma.

Una protesta generalizada organizada por vecinos y ONGs movilizó gente de toda la Patagonia y culminó con una marcha que, saliendo desde puntos muy distantes (Trelew, Chubut, en la zona Atlántica, El Bolsón, Río Negro, y Esquel en la zona cordillerana, a través de la meseta por caminos y huellas de ripio), marchó a Gastre para oponerse al proyecto. El proyecto está(ría) detenido, no obstante cabe destacar que la Argentina deberá decidir en algún momento qué hacer con sus propios desechos, la mayoría de los cuales están depositados en dependencias de la Comisión Nacional de Energía Atómica, en piletas refrigeradas en la localidad de Ezeiza, provincia de Buenos Aires, a menos de 3 kilómetros del Aeropuerto Internacional y en medio de una zona poblada por 15.000.000 millones de habitantes.

Pero el listado no termina allí. El proyecto Prima Klima se conoce en 1999 y fue un plan de manejo sustentable de los bosques de lenga del Alto Río Senguerr, en los lagos Fontana y La Plata, en la provincia del Chubut. Dicho proyecto prevé la tala de los árboles viejos, el cierre de entrada de animales al lugar y nuevas plantaciones que puedan absorber carbono de la atmósfera.8 Pareciera ser que los ambientes patagónicos no pueden permanecer como son. La "última generación" de proyectos incluye los que, a instancias del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo a inicios de la década de 1990, apuntan a la explotación de los recursos naturales para abastecer las crecientes demandas del mercado mundial de productos minerales. A mediados de 1998 se anuncia la adjudicación y entra en etapa de explotación el proyecto minero sobre el Cordón Esquel denominado "Mina el Desquite". Se trata de la explotación de una mina de oro por la empresa "Meridian Gold". Esta empresa, de capitales canadienses había adquirido la mina a la firma británica Brancote. La explotación se planificó a cielo abierto y tenía como objetivo la obtención de "Barra Doré", una aleación de oro y plata, buscada y bien cotizada en el mercado. En el 2003 una impresionante movilización popular, que culminó en un plebiscito forzado por las organizaciones no gubernamentales chubutenses, impidió la continuación del proyecto hasta la fecha. No obstante, ni la Meridian ni los gobiernos – tanto provincial como nacional – han desistido definitivamente de su explotación. La intención de llevar adelante otra explotación de similares características en Ingeniero Jacobacci, en la zona de meseta de la provincia de Río Negro, ha hecho cobrar repentinamente fuerte actualidad a cada uno de los casos reseñados.

Cada día se inscribe una nueva mina en las Direcciones de Minas y Geología de las provincias. Es un problema de final abierto.

La región patagónica fue una de las zonas que fueron más impactadas por las políticas desarrollistas, y se genera así una historia de fuerte crecimiento poblacional a través de los enclaves petroleros y de industrias sustitutivas, todas en el litoral atlántico. En casi todos los casos estas propuestas de desarrollo se han estructurado bajo las formas de enclaves económicos que generan una nueva configuración regional. La máxima expansión de la economía de escala a todos los sectores fue uno de los efectos de las políticas desarrollistas y dio lugar a un significativo proceso de transformación de la heterogeneidad estructural de la naturaleza. Esto es bien visible en los proyectos que – bajo regímenes autoritarios – se impusieron en el espacio patagónico. Los recursos explotados en esta región satisficieron la imperiosa necesidad de incorporación de significativas cantidades de subsidios energéticos requerida por la simplificación excesiva de los ecosistemas9. Tal el ejemplo de la presa de Futaleufú en las cercanías de Esquel y la Planta de Aluar (Aluminios Argentinos) en Puerto Madryn, a la que la presa provee de energía. O la explotación de las riquezas de gas y petróleo, que como parte del complejo minero extrae riqueza no renovable.

En este sentido, la historia patagónica reitera los sucesivos reordenamientos territoriales que desde el descubrimiento de América han venido sucediéndose. Puede aplicarse aquí lo que señala Héctor Alimonda para la época de la conquista de América. Estos reordenamientos significan reterritorializaciones del espacio continental. "Cada punto del continente fue redimensionado según una red multifacética de poder que respondía a la lógica y a las capacidades concretas de acción y de presencia efectiva de la potencia imperial. Lo local latinoamericano se constituyó según una relación con un global hegemónico" (ALIMONDA).

 

UNA MIRADA A LA PROTESTA SOCIAL ANTE LAS AMENAZAS AL AMBIENTE

El mensaje común de los proyectos de inversión en la región se referencia en la imagen dorada de los años 1960-1980, señalando que permitirán una transformación de las condiciones generales de la población, con una mejora palpable en el "progreso" de los sitios elegidos por medio de obras de infraestructura y servicios y por extensión, a través de un supuesto derrame de dicho progreso, sobre la región, la provincia y el país en general. Así, a modo de ejemplo, tenemos el imaginario propagandístico que se les presentaba a los pobladores de Gastre10 en 1990. Se hablaba de una futura gran ciudad en lo que hasta ese momento era un pequeño pueblito en medio de la meseta.11 Al detenerse los proyectos enumerados precedentemente por acción de la resistencia de estos sectores, se generó un conflicto al interior de las sociedades locales: una parte de la población lugareña, fuertemente impregnada del mensaje del pensamiento único, quedó con la sensación de haber perdido el tren del desarrollo y la posibilidad de obtener beneficios regionales o puestos de trabajo por no haberse llevado a cabo los proyectos, generando contradicciones al seno de la comunidad12. En otros sectores – los efectos de las políticas neoliberales sobre la sociedad argentina en su conjunto y, particularmente, en el espacio patagónico, donde el Estado era omnipresente – se generó una sensibilidad negativa sobre amplios sectores ante las propuestas de esos proyectos de desarrollo que, sostienen, "transformarán" el espacio a través de un crecimiento económico general, con fuerte utilización de mano de obra local.

Lo distintivo de estos conflictos es que se originan ante la amenaza a un ambiente determinado y lo que llama la atención es que la mayoría de los proyectos fueron resistidos con resultados positivos. Para comprender la acción de los grupos que se relacionan en estos episodios será importante referenciarlos en un conjunto amplio y diverso de redes y tipos de procesos para intentar advertir cómo las representaciones sociales de ideas de desarrollo, medioambiente, sustentabilidad y otras significativas son producidas y comunicadas en el plano de conexiones transnacionales. Estos conflictos han generado formas de organización social que han perdurado en el tiempo y una aproximación a su estudio, tanto desde la mirada de los que empujan su concreción como de los resistentes, es necesaria para comprender los nuevos encuadres y alineamientos sociales.

Desde esta línea de reflexión es oportuno formular algunas preguntas orientadoras para el estudio de los casos: ¿Qué estrategias se plantean los tomadores político-económicos de decisión para imponer sus proyectos? ¿Cómo se origina la protesta social ante emprendimientos que ponen en riesgo el medioambiente? ¿Qué formas de organización adquieren los movimientos de protesta? ¿A qué sectores de las comunidades locales articulan? ¿Quiénes y por qué asumieron el liderazgo? ¿Qué lectura de la realidad social y política realizan? ¿Qué elementos comunes tienen los episodios estudiados? ¿Qué factores pesaron en el alcance de los logros de estos movimientos? ¿Qué fue lo que generó un cambio en la actitud de los actores sociales ante la explotación del ambiente?

La irrupción de emprendimientos como los que se mencionaron es siempre precedida por una silenciosa oscuridad que domina el período de incubación de los proyectos y sus estudios de factibilidad. Así en el caso del basurero nuclear de Gastre, la gente se enteró a través de una pequeña gacetilla de prensa publicada en el Diario Chubut por la Secretaría de la Gobernación. Al ocultamiento se suma la tarea de generar confusión: "Hay una gran desinformación por parte del gobierno e intentan desparramar noticias paralelas que no eran tan certeras, se habla de la construcción de una ruta, se habla de la construcción de una fábrica, nadie termina de entender lo que está pasando." Finalmente, cuando la resistencia empieza a amenazar seriamente los proyectos, empiezan las acciones de criminalización de la protesta, señalando como hippies, marxistas, ecologistas, con intereses políticos oscuros, etc., a los líderes del movimiento. En síntesis, el Estado impulsa los proyectos bajo la consigna del crecimiento y el desarrollo, toma decidido partido por convencer a la población sobre la importancia de los mismos y busca a su vez desacreditar a los opositores en lo que Javier Auyero llama invocación a "los sospechosos de siempre". Este autor señala que el Estado busca varios caminos para diluir la protesta: el primero la negociación, el segundo la cooptación, el tercero la violencia o represión, el cuarto el descrédito (AUYERO, 2002:26).

Estos sectores de la sociedad civil se ocupan de señalar el daño que esos emprendimientos podrían ocasionar al ecosistema: quizás su originalidad radica en que están compuestos por un tipo de actor colectivo que se moviliza con la finalidad de lograr cambios no estrictamente ligados a su propia condición social, política o económica. La perspectiva de las personas y/o grupos que resisten el avance de estos proyectos es que no existe en ellos un beneficio tan trascendente para la gente que justifique su puesta en marcha, por eso han buscado caminos para frenar su avance. La primera tarea que se proponen los movimientos de resistencia es la información. Dar a conocer que las promesas de empleo, la posible indemnización por sus tierras, etc, eran en gran parte mentira, se transformó en una premisa esencial. Estas organizaciones asumieron así el trabajo de fundamentar la oposición a estos proyectos y clarificar las dudas de los pobladores.13 Se buscó así desmitificar las promesas de progreso hechas, o como en el caso de Gastre, demostrar que se los cooptaba con mejoras del pueblo y mentiras por el estilo que jamás serían realizadas.

La segunda táctica (que advertimos como) común a estos procesos es generar formas de participación de democracia directa. Los líderes de las acciones señalan asimismo la necesidad de avanzar desde una democracia fuertemente delegativa a otra más directa. Como una forma de evitar con movilización los manejos que conllevan las formas de la seudo democracia delegativa actual.

Son conscientes de la resistencia que esto generaba y genera en la mayoría de las estructuras políticas tradicionales, ya que esta movilización y participación impugna la idea de delegación inserta en nuestra actual forma democrática.14 Nuevos actores asumen petición a las autoridades, el cuestionamiento de las políticas y la discusión de decisiones tomadas desde una capital provincial ubicada a 800 kilómetros o de una Capital de la Nación situada a más de 2000.

El tercer objetivo de los movimientos de resistencia es involucrar a otros grupos organizados dentro de la sociedad civil, como sindicatos, escuelas públicas y comunidades de pueblos originarios. Al momento del conflicto emerge en todos estos casos la capacidad que han tenido los actores sociales de gestar un fuerte apoyo de diversos sectores sociales.15

En este punto del proceso aparece la necesidad de generar un núcleo de organización regional. Se pueden distinguir dos claros momentos organizativos: el del conflicto propiamente dicho, y simultáneamente, con una visión a más largo plazo, la búsqueda de generar organizaciones que establezcan redes de contacto e interactúen a nivel local, regional, nacional e internacional; organizaciones más amplias, en el estricto ámbito no gubernamental.16

En la marcha la resistencia advierte que no se trata de un problema local y que es necesario involucrar a actores extraregionales. Enmarcados en un gran movimiento mundial de ideas que los sustenta y que los identifica con la antiglobalización, son conscientes de lo largo de la lucha17. Se manifiesta la necesidad de aumentar su nivel de organización y articulación en grupos o redes de mayor envergadura. La Web aparece en esta región, a nivel nacional e internacional, como un espacio de comunicación, como un instrumento clave para estos grupos, un medio que les permite una ecuación favorable para presentar, en la búsqueda de mayor apoyo, la problemática local, a nivel regional, nacional y mundial. Es a través de ella que se mantienen en contacto permanente, se lanzan alertas y organizan sus encuentros. Es también el sustento del trabajo en red que se proponen con fuerza en los últimos tiempos, a nivel nacional y con vinculaciones internacionales tal el caso de la Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE) o la vinculación con ONGs internacionales como Greenpeace. Finalmente, avanzan asimismo en la estructuración de agendas ambientales y propuestas de alcance planetario como el proyecto Gondwana: Santuario Internacional de Bosques Nativos al Sur del paralelo 40º (en Argentina, Chile, Australia y Nueva Zelanda).

Los ejemplos elegidos nos muestran gente militante, hombres sencillos, que utiliza sus propios vehículos, sus teléfonos, sus papeles, su dinero para llevar adelante lo que piensa. Se vislumbran dos obstáculos a superar: el primero es que algunos sectores que sostienen una vieja concepción de desarrollo, consideran que se ha frenado una buena oportunidad para la gente. El segundo, el riesgo de la desmovilización una vez obtenidos algunos objetivos prioritarios, por el esfuerzo militante que estas luchas conllevan y el desgaste personal que presuponen.

Estas debilidades son, cada vez más, objeto de trabajo y reflexión tanto de los militantes ambientales como de aquellos que procuran darle un contenido teórico a estas resistencias al modelo. En esta línea se encuentra este humilde aporte, al intentar presentar diferentes momentos en la historia ambiental de la Patagonia y encontrar rasgos y políticas de acción común.

 

LOS CAMBIOS EN LAS REPRESENTACIONES DE LA PATAGONIA, DE SU AMBIENTE Y SU TERRITORIO COMO FUNDAMENTO DE LA RESISTENCIA.

Para una mejor comprensión de nuestra búsqueda es importante señalar que conflictos ambientales18 son aquellos que envuelven o involucran a grupos sociales con modos diferentes de apropiación, uso y significado del territorio, teniendo origen cuando uno de los grupos ve la continuidad de sus formas de apropiación del medio amenazada por impactos indeseables de las prácticas de otros grupos. El conflicto puede derivar de una disputa por la apropiación de una misma base de recursos o de bases diferentes relacionadas por interacciones ecosistémicas mediadas por la atmósfera, el suelo, las aguas, etc. (ACSELRAD, 2004: 7)

Este conflicto se desenvuelve en unidades territoriales compartidas por un conjunto de actividades, cuyo "acuerdo simbiótico" es roto en función de la denuncia de los efectos indeseables de las actividades de uno de los actores sobre las condiciones materiales del ejercicio de las actividades de los otros actores.

En suma, los conflictos ambientales deben ser trabajados conceptualmente desde una perspectiva que los considere como un campo de fuerzas y de lucha simbólica donde están en disputa significados y representaciones que se configuran como formas culturales de apropiación del mundo material y que definen un determinado proyecto de construcción de la Sociedad. La reconstrucción simbólica que la población ha hecho de la Patagonia en los últimos 30 años es uno de los procesos que explican la fuerte resistencia a proyectos que tan solo en la décadas del 60 y 70 se consideraban como naturales, tal es el caso de las represas.

Desde esta perspectiva "Las protestas no son meras reacciones ante procesos de injusticia y expoliación, sino que las mismas se determinan a través de múltiples mediaciones a partir de lo dado, en combinación de lo imaginario existente y lo soñado posible". (Bonifacio y Taranda 2003:2). La noción de "calidad de vida" no puede definirse sin la activa participación de la población en la resolución de sus problemas ambientales. Es un concepto histórico y cambiante, integrado a la cultura y a las aspiraciones específicas de cada grupo social. En la región patagónica en especial una conjunción de visiones del mundo fue constituyendo una construcción simbólica sobre el ambiente de la Patagonia, sobre su territorio y sobre el propio término "Patagonia". Ello se transformó, en el nivel cultural, en un conflicto entre la diversidad cultural de los Pueblos Patagónicos y la homogeneización dominante de la cultura mundial.

Debe destacarse entre ellos un aspecto esencial, que tiene que ver con concepciones religiosas y creencias sobre el medio originarias de las cosmovisiones de los pueblos Mapuche y Tehuelche, para las cuales el mantenimiento de la biodiversidad adquiere un valor fundamental en el momento de su utilización. El origen de los conflictos que sumó a estas comunidades puede buscarse en el desconocimiento por parte de los gobiernos de la creciente importancia que reviste su participación en la valorización de los ecosistemas. Es decir, desconocen que la población humana puede disponer sólo de una cantidad limitada de recursos para su consumo y que, por lo tanto, deben ser valorizados, y que también existen sitios o lugares que son significativos por razones históricas, étnicas, religiosas o de valor paisajístico. Estos elementos deben ser considerados en sus respectivas funciones. (GALLO MENDONZA, GUILLERMO Y SEJENOVICH, 1995:18)

 

MEDIOAMBIENTE Y PROTESTA

Los episodios mencionados muestran una creciente percepción, por parte de sectores de la sociedad cada vez más numerosos, de que la explotación capitalista no sólo se da en las relaciones laborales, sino también en los diversos campos de la vida humana. Esto condujo a una diversificación de los territorios en los que se producen los enfrentamientos. Uno de ellos es el medioambiente. En este panorama interesa rescatar la capacidad que han demostrado algunos actores sociales para presentar como conflicto social la amenaza de deterioro o destrucción ambiental. Estos sectores de la sociedad civil se ocupan de señalar el daño que esos emprendimientos podrían ocasionar al ecosistema, "...quizás su originalidad radica en que están compuestos por un tipo de actor colectivo que se moviliza con la finalidad de lograr cambios no estrictamente ligados a su propia condición social, política o económica sino en función de la sociedad global" (DALLA CORTE Y FERNÁNDEZ, 2001: 216).

Estos movimientos procuran presentar modelos alternativos o resolver problemas muy específicos de sectores sociales crecientemente marginados. Buscan actuar sobre aquellas cosas concretas que los unen, evitando o procurando evitar ser utilizados por los partidos políticos hegemónicos. No se proponen la lucha por el poder político a nivel nacional o provincial. En este marco nuevos sujetos sociales se organizan de diferentes formas para resistir a un discurso del desarrollo – presentado como único y excluyente de las formas periféricas y tradicionales de vida en la búsqueda de uno que responda a las necesidades reales expresadas por las comunidades y al respeto al medioambiente. Para analizar las características del enfrentamiento en este campo se deben tener en cuenta los cambios de perspectivas en relación con la escala de percepción del mundo y las características de las sociedades en las que se producen los conflictos.

Si hoy hablamos de ecologismo, de movimientos relacionados a la sexualidad – feministas, homosexuales – , de nuevas realidades étnicas, entonces no estamos haciendo referencia a la toma de poder político, ni el recorte es estrictamente nacional. Las representaciones trascienden el marco nacional, sea en el nivel de una identidad local ("a mí me interesa desarrollar mi identidad aquí, en esta pequeña localidad, o mi grupo específico, el resto poco me interesa") o de un grupo que tiene proyectos que solo son viables a nivel trasnacional como el movimiento ecologista. "No hay un verdadero proyecto ecológico que se sustente si no es a través de la identidad trasnacional, porque los problemas ecológicos son de nivel mundial, no nacional" (Dalla Corte y Fernández, 2001: 230.).

 

DE LA ACEPTACIÓN A LA RESISTENCIA: NUEVAS PRÁTICAS ANTE VIEJOS ATROPELLOS

Los casos enunciados (que son solo algunos de los que se produjeron en la Patagonia argentina entre 1980 y 2005) muestran la diversidad de intereses que subyacen en la explotación económica de bienes ambientales medioambiente y, como contraparte, las reacciones que generaron nos llevan a interrogarnos acerca de ciertos cambios en las representaciones de los actores sociales. En un espacio que durante un siglo – desde la ocupación militar y el desplazamiento de los grupos mapuche-tehuelche en 1880 hasta la década de 1970 en la que comenzó la construcción de las represas sobre los ríos Limay y Negro – fue territorio de explotación colonial por la metrópoli de Buenos Aires, se despiertan iniciativas de resistencia a la expoliación y al deterioro de los ecosistemas.

El caso de la protesta social ante emprendimientos como los señalados nos sitúa ante un cambio de representaciones sobre las ideas de ambiente y desarrollo, como también sobre los costos ambientales de este. Es importante analizar cómo se configuran estas representaciones, cómo se van modificando en el proceso y cómo influyen unas sobre otras (MATO, 2001: 132). Las diversas ideas puestas en circulación durante este proceso, desarrollo, ambiente, territorio y la propia idea de Patagonia se construyen transnacionalmente, a partir de múltiples y complejas interconexiones que establecen actores sociales.

En el marco de los procesos de globalización actuales, los actores sociales se mueven en escenarios de interacción mundial en los cuales (re)construyen órdenes simbólicos anclados tanto en lo global como en lo local[...] En este juego de relaciones de poder, ocupan un papel importante la posición de los actores sociales en la estructura social, los recursos que movilizan, su legitimidad como interlocutores, y las condiciones de las instituciones en que se desenvuelven, entre otros aspectos. (GUTIÉRREZ, 2005)

Los cambios de representaciones que se advierten en la sociedad patagónica y sobre los cuales nos interrogamos son:

1) La Patagonia deja de ser aceptada como territorio sujeto a explotación a favor del área metropolitana (pampa húmeda).

2) Se cuestiona la relación entre el ambiente y un modelo de desarrollo que acumula los beneficios en espacios extrarregionales.

3) Los recursos naturales dejan de ser considerados estrictamente como recursos económicos cuya explotación no tiene en cuenta el deterioro ambiental (lo que más abajo se desarrolla como costo ambiental "cero") y comienzan a ser valorados como bienes ambientales.

4) La acción política de la sociedad civil deja de limitarse a la ciudadanía pasiva y adopta formas de control de las políticas del Estado y de las empresas privadas sobre el medioambiente.

Estos cambios se producen a través de interrelaciones múltiples que los actores sociales construyen a través de sus prácticas sociales. Siguiendo a Daniel Mato:

Podemos pensar las representaciones sociales como las palabras o imágenes "clave" dentro de los discursos de los actores sociales. De este modo orientan y otorgan sentido a las prácticas sociales que esos actores desarrollan en relación con ellos y son modificadas a través de tales prácticas.[Lo que llamamos globalización] ... es el resultado de procesos sociales en los cuales los actores se forman, transforman, colaboran, entran en conflictos, negocian, etc.

Con estas premisas cabe preguntarse con qué componentes simbólicos e ideológicos se construyen las nuevas representaciones del territorio patagónico sostenidas por los actores que encabezan la resistencia.

Estas representaciones se originan y a la vez inciden en las formas de "ver el mundo", o de interpretar la experiencia. De este modo, las representaciones sociales orientan las maneras de actuar, es decir, las prácticas sociales de los actores. Pero, además, estas prácticas sociales a su vez inciden en las maneras de interpretar la experiencia, es decir, inciden en las representaciones (MATO, 2001:133 y ss).

¿QUÉ PASÓ EN LAS SOCIEDADES PATAGÓNICAS QUE PASARON DE LA PASIVIDAD A LA RESISTENCIA?

El poblamiento patagónico durante el siglo XX se caracterizó por estar organizado por las actividades económicas predominantes entre las cuales la ganadería ovina ocupaba la mayor extensión. Islas negras del petróleo y del carbón disciplinaban a sus sociedades bajo los parámetros de Y.P.F. e Y.C.F. (Yacimientos Carboníferos Fiscales). Luego, durante los '60 y '70, habitantes trasplantados fueron ocupados en la construcción de las represas por empresas contratistas del Estado. Paralelamente dentro de este proceso de estructura desarrollista se impulsaron enclaves industriales de transformación de materia prima predominantemente no patagónica: ALUAR, Complejo electrónica y electrodomésticos, industria textil sintética, ALPAT (Álcalis de Patagonia). Los proyectos económicos en la Patagonia parten de la falsa premisa de un costo ambiental "cero", es así porque "en todas las escuelas económicas, la naturaleza era considerada, explícita o implícitamente, infinita y autorreproducible".19 Fue así como desde la introducción del ovino en un ecosistema que no lo resistiría, se han ido tomando decisiones sobre el ambiente patagónico que no han valorizado la biodiversidad.

Los patagónicos – o por lo menos ciertos grupos que empiezan a actuar en este proceso – comienzan a admitir que existen por lo menos dos maneras de concebir su proyecto de crecimiento. Uno de ellos tiene que ver con la inserción e integración al mundo capitalista a partir de la explotación de sus recursos mineros y de la "explotación minera" de sus recursos. Esta última expresión entendida como la mercantilización de la naturaleza hasta su agotamiento. Otras representaciones del ambiente, del desarrollo y de la sustentabilidad en la Patagonia son las que se manifiestan especialmente a partir del comienzo de la década de los '80. Sucede que nuevos actores locales con vinculaciones nacionales y transnacionales (ONGs, Sindicatos, vecinalísimos, organizaciones ambientalistas) se organizan con el renacer institucional posterior a la dictadura. Podemos apreciar la influencia de los movimientos de protesta política juvenil de los años 60 y 70 y los movimientos verdes europeos en las corrientes migratorias que se asentaron en la región buscando modos de vida alternativos.20 Se forman un conjunto de organizaciones ecologistas o ambientalistas, surgen a partir de 1983 y gradualmente van tejiendo conexiones y relaciones con organismos nacionales e internacionales.21 Varios de los líderes de las protestas entrevistados hacen referencia a la influencia de sus viajes o vinculaciones con el exterior en la construcción de sus concepciones sobre el ambiente.22

Otro factor influyente en las representaciones del desarrollo y del ambiente fue la (re)construcción de las identidades indígenas. Desde 1982, se produce un fortalecimiento de las identidades Mapuche y Tehuelche que genera formas de organización comunitaria y nucleamientos de distintos tipos. Junto con la reivindicación de sus tierras y la denuncia de los atropellos cometidos contra ellos, los grupos mapuche difunden su filosofía con respecto a su etnoterritorio, la tierra y la naturaleza. Estas concepciones se interiorizan en buena parte de la población que se asentó en los últimos treinta años. Un indicador significativo se aprecia en la profusión de los nombres de persona y los topónimos que refieren a la naturaleza en lengua mapuche.

La concepción mapuche del territorio y la naturaleza aparece como complejo de representaciones que se oponen a la economía de mercado y son asumidas por los sectores que resisten a los proyectos mencionados. Se presenta aquí la contradicción de las visiones del desarrollo cuyas bases culturales se asientan en profundas rupturas con la base del pensamiento económico y político de Occidente. Estas representan rupturas sustanciales en los conceptos de dinero, del tiempo, de la vida y de la muerte del espacio y de la propiedad. (GRUESO, 2005)

Pero un proceso de más larga data opera en la circulación de ideas y en el fortalecimiento de la sociedad civil de las provincias patagónicas. Hasta 1952 la Patagonia estuvo divida políticamente en los Territorios Nacionales sin autonomía23. Desde esa fecha los territorios se transformaron en Provincias. Fueron tiempos de construcción de nuevas ciudadanías. Los veinte años que siguieron a su provincialización estuvieron sesgados por los proyectos del modelo desarrollista, con la impronta de tierra de reservas estratégicas. Esta es la época de los proyectos de enclaves de promoción industrial en Tierra del Fuego, industria textil sintética en Trelew (en el corazón de la Patagonia lanera), aluminio en Puerto Madryn (el mineral de aluminio es importado de Sudáfrica ya que no existe en la región), una planta de Soda Solvay en el Puerto de San Antonio, explotación maderera intensa y reforestaciones con especies exóticas (pino oregón, radiata, etc.) en los valles cordilleranos. La Patagonia era un espacio a desarrollar planificadamente, donde el impacto ambiental tenía
costo "cero".

En este contexto, un factor importante en el cambio de representaciones sobre la Patagonia y sus ambientes y sobre los costos del desarrollo es la tardía pero influyente presencia de organismos estatales de control: I.FO.NA. (Instituto Forestal Nacional), Servicio Forestal Andino (Río Negro), COR.FO. (Corporación de Fomento Chubut). Si bien en los profesionales, técnicos e ingenieros se advierte un abanico de posiciones con respecto a la explotación y conservación de los recursos naturales, con su presencia y sus voces se introduce la necesidad de fundamentar y argumentar antes de concretar los emprendimientos. En la misma línea, la instalación de carreras universitarias de ingeniería forestal y biología en la región fue una importante puerta de ingreso de ideas y un espacio de reflexión sobre la sociedad y la naturaleza. Estos espacios permiten la circulación pensamiento ambiental proveniente de centros académicos y técnicos nacionales e internacionales.

No obstante ello, el impacto que el desmantelamiento estatal encarado a partir de la década del 90, y su correlato de cooptación de los técnicos a través de la obligación de autosustentar sus investigaciones, que empezaron a estar cada vez más ligadas a las agendas extranjeras, llevó a muchas de estas agencias a ser activas colaboradoras en interpretaciones interesadas de soluciones ambientales (por ejemplo, proyectos de manejos forestales ligados a los bonos de carbono, reconversiones productivas que conducen a nuevas formas de monocultivo o inclusiones al subsistema de producción exportable de frutas finas, etc.)

En la formación de la idea sobre lo que es "Patagonia" el observador extranjero opera como un modelador de representaciones.En la producción de ideas sobre la Patagonia pesaron mucho los imaginarios producidos en Europa. Desde Darwin y Musters entre otros, estos discursos contribuyeron a moldear la identidad de la región. Los llegados en los '80 contribuyeron a dar nuevos significados a los términos desarrollo, ambiente, naturaleza. Los portadores de estas ideas fueron y son fundamentalmente los inmigrantes extranjeros y los turistas. Afincados, unos de viaje, los otros establecieron una demanda por oposición a la artificialización del paisaje y la vida social en sus centros de origen. Podría expresarse así: Patagonia es (y si no lo es debería convertirse en) aquello que buscan en ella estos nuevos visitantes que tienen la capacidad de aportar divisas y que por sobre todo vienen de Europa, que es donde la tradición cultural argentina ha encontrado su piedra de toque.

Cabe citar que las representaciones de los distintos actores involucrados en el conflicto ambiental suelen ser bien distintas y enunciarse en lenguajes diferentes con referencias a cosmovisiones diversas. A este punto se refiere Daniel Mato (2001: 134). Sin embargo

... en el campo de la ética ambiental confluyen diferentes códigos morales de conducta que no siempre pueden disolver sus diferencias en un consenso de principios generales básicos; los diferentes ethos de los pueblos no son fácilmente homologables e integrables en un ethos planetario, que acaba siendo planteado como una ética de mínimos para la supervivencia, y no una ética para la diversidad de la vida. (LEFF, 2002: 301.)

En esta reflexión merece un párrafo aparte la fase actual de las representaciones de la Patagonia en el pensamiento del Imperio. En un libro de muy reciente aparición la Dra. Susana Bandieri señala una incipiente reconstrucción desde el hemisferio norte de la idea de una Patagonia vacía, desértica y desaprovechada, tierra de promisión a ser redescubierta por el mundo de los emprendedores. La autora cree ver en esta supuesta visión casi ingenua de la Patagonia un fuerte interés por el recurso "agua" ya que explica:

Debe saberse que los recursos hídricos continentales de la Patagonia rondan los 230.000 km² de cuencas de vertiente atlántica. De 300 lagos existentes, 99 (33%) vierten sus aguas en el Atlántico, en tanto que 111 (37%) lo hacen en el Pacifico. Otros 90 (30%) son cuencas cerradas de la meseta patagónica. Y esto sin contar las reservas subterráneas. A ello deberían agregarse los 4.000 km² de superficie del área de hielos continentales y glaciares. En síntesis, la región cuenta con una de las reservas de agua dulce más importantes del planeta (BANDIERI, 2005:368-69).

En este mismo sentido puede inscribirse el importante acaparamiento de enormes extensiones de tierras por parte de empresas o magnates extranjeros. También en nuestro país hay nuevos "colonos", esta vez por el procedimiento de compra a los valores venales de tierras que muchos terratenientes y productores medios de Argentina están dispuestos a vender en el contexto de la crisis a que nos han conducido las políticas económicas y sociales diseñadas en los centros hegemónicos imperiales.24

 

ALGUNAS ENSENÃNZAS DE UM PROCESO INCONCLUSO

La Argentina carece de una política ambiental construida sobre la base de haber pensado la relación entre la sociedad y la naturaleza como un campo que merece su especificidad. El estado y sus agencias han operado desde la lógica de la política económica.25 Esto es un rasgo identificable desde las políticas desarrollistas hasta las liberales. Pero mientras parecía que no existía otra cosa que el supuesto pensamiento único que postula que no hay límites para el crecimiento, por debajo, fuera de los cenáculos políticos y mucho más silenciosamente se fortalecen las redes sociales que se oponen a la depredación del ambiente. Vistos en una perspectiva de 25 años se aprecia paulatinamente y por la acción de los múltiples grupos y especialistas, el efecto debilitador de la noción de costo ambiental "cero" y la potencialidad constructora de una nueva visión de la relación con el ambiente que no lo considere como una mercancía.

 

NOTAS

1. Según ANTONIO ELIZALDE (2003), La historia del concepto de desarrollo sustentable muestra que es este un concepto equívoco y polisémico e incluso casi vacío. Se lo entiende como crecimiento sustentable, hasta quienes lo han convertido en la versión actualizada del ya no tan nuevo rito desarrollista. Cada cual usa el concepto de sustentabilidad según mejor conviene a su particular interés y visión de mundo. La tan conocida versión de "aquel desarrollo que atiende las necesidades de las generaciones presentes sin menoscabar las necesidades de las futuras generaciones" (BRUNDTLAND, 1986), encubre un acuerdo tácito de no profundizar en dicha definición, ya que de haber sido así gran parte de los acuerdos de la Cumbre Mundial sobre Medio Ambiente de Río 1992 no habrían podido adoptarse.

2. Confrontar: GALLO MENDOZA, GUILLERMO Y GALLO MENDOZA, LUCAS 2003:111

3. Se denomina piquete a la forma de protesta consistente en bloquear las rutas y caminos importantes para manifestar un reclamo.

4. Para el análisis de resultados de estudios específicos sobre la contaminación por hidrocarburos en áreas de la costa patagónica véase GALLO MENDOZA, GUILLERMO Y GALLO MENDOZA, LUCAS 2003:110

5. La bauxita es la materia prima del aluminio, se encuentra en la naturaleza compuesta por óxido de aluminio y otros elementos. La bauxita que se utiliza en ALUAR se importa de Australia ya que Argentina no tiene este mineral. La razón de la instalación de la planta es la energía barata que produce la represa de Futaleufú ubicada aproximadamente a 800 km. hacia el suroeste sobre la cordillera de Los Andes.

6. Un ejemplo reciente del impacto que genera una actividad portuaria como la que se desarrolla en ALUAR es la aparición de un alga "undaria", original de los mares del sudeste asiático, en el Golfo Nuevo. Este alga genera un proceso de eutrofización.

7. La noción de sustentabilidad merecería un análisis particular. En los límites de este trabajo solo mencionaremos que puede considerar que tiene distintos planos de aplicación de sutentabilidad económica, social, ecológica, política, etc...

8. No se podría aceptar que una alta proporción de los compromisos se implementen a través de los “Joint Implementation”. La disponibilidad de tierras, y su real costo pueden ser factores que en el futuro se presenten como reales restricciones. Debe notarse que en buena parte los bajos costos de nuestras plantaciones está basado en las externalidades no pagas en nuestros países y en los salarios bajos, situaciones que de acuerdo a los objetivos del desarrollo sostenible no pueden ser permanentes. (GALLO MENDOZA ,GUILLERMO Y SEJENOVICH, HÉCTOR, 1995:42)

9. Esto implicó sustanciales incrementos en los costos de producción, además de un significativo aumento en la contaminación de las aguas y los suelos y un sensible desmejoramiento de las condiciones sanitarias de la población." (GALLO MENDOZA Y SEJENOVICH, 1995)

10.Gastre era en ese tiempo una pequeña comuna rural con menos de 1000 habitantes en el centro norte de la meseta chubutense, con luz por generadores a gas-oil diez horas por la noche y calles sin asfaltar, unida por una pésima ruta de tierra a Puerto Madryn.

11. :"La gente creía que nosotros le íbamos a sacar el pan de la boca, que Gastre iba a ser una ciudad progresista, poco menos, yo te digo que había cosas que eran inauditas,[pensar] un Gastre todo asfaltado, una ciudad con comercios, negocios". (Entrevista a Javier Rodríguez Pardo, miembro del Movimiento Antinuclear Chubutense).

12.Esta situación es constantemente trabajada por los comunicadores del poder económico a la espera de capitalizarlos en un futuro.

13."Hubo dudas, pero eran las menos y las fuimos como trabajando, explicándole a la gente de alguna manera que no era cierto que le iban a indemnizar tan fácil, que esto del trabajo era entre comillas porque después estas empresas traen a toda su gente."(Entrevista a Jorge Leibiker).

14."Hoy mismo, tenemos un problema y acuden a los locos de la ONG a decir 'che, vos sabés que se me están muriendo los pescados en aquel canal', vienen a vos a hacerte el reclamo porque no tienen confianza en los estamentos del Estado, por ejemplo, unos estamentos que deberían cuidar, no sé, una Dirección de Pesca, directamente vienen a tu casa, te plantean 'che, está pasando esto, ¿cómo podemos hacer?'. Uno también va teniendo más armas de trabajo, va teniendo más experiencia, va teniendo un abogado conocido que te puede asesorar en el aspecto legal siempre ad honorem, esto se va haciendo a través de los años, se va creciendo, pero yo creo que el reclamo social de este nivel, de la problemática ambiental está asociado a las ONG's, a nadie se le ocurriría ir a hablar de una problemática ambiental a un estamento del Estado porque no tiene confianza, es la realidad."(Alejandro Nebbia)

15. [En Trelew] " 'La Ley Seca', un cafetín pequeño, los paisanos se reunían ahí y nosotros, bueno, había un nivel ¿no?, abogados, profesionales, y después de comer nos reuníamos todos allí. Al lado había una librería y le digo al muchacho de la librería, mirá, sacá fotocopias porque te va a venir a pedir fulano, mengano, sutano, y yo ya me cansé de sacar fotocopias, al rato me viene a buscar y me dice, Javier, hemos tirado más de cien fotocopias, así que le digo, bueno, anota quiénes son, adónde van las fotocopias, iban a Comodoro, a la Cordillera, las fotocopias de esas seis páginas. Así que se nos había escapado de las manos de golpe y porrazo la cosa". ( Entrevista a Javier Rodríguez Pardo)
[En Epuyén]: "... los Mapuches tuvieron mucha importancia en esta lucha porque ellos tenían el cementerio local que quedaba bajo las aguas, entonces ellos se empezaron a sentir muy mal porque sus muertos iban a quedar sepultados bajo las aguas y ellos nos los iban a poder visitar, entonces empezó a pesar en la parte religiosa del pueblo Mapuche y entonces el pueblo Mapuche se organizó bastante bien y se unió a nosotros, digamos, y se logró una unidad. Lo más interesante que sucedió fue el fenómeno de unidad, muy poderoso, que fue lo que llevó a la victoria a esta lucha, que ya no importaba si vos habías venido, estabas, habías nacido, si eras mapuche, si eras gringo, era como que bueno, vos estabas en la defensa del lugar y eso ya te daba como un status de amante del lugar."(Entrevista a Jorge Leibiker)..

16.En lo local, en el Chubut y Río Negro: "Lo que se genera es como una coalición de ONG's cordilleranas con problemáticas que son particulares y con problemáticas que son comunes. Nosotros a partir de esa fecha empezamos a tener reuniones, esto no quiere decir que no haya habido una historia anterior ¿no?, existe una historia anterior pero bueno, a partir quizás de Prima Klima empezamos a tener reuniones rutinarias, con mucho esfuerzo personal, todos laburamos en otras cosas, esto lo hacemos muchos ad honorem, pagándonos viajes, juntándonos en Esquel, en Lago Puelo, en [ El] Bolsón, hemos viajado a varios lugares, tuvimos también una movida linda en Senguer para este tema, y juntarnos y diseñar estrategias, por [ ejemplo] ... ¿quién saca la nota en tal diario?, o las hago yo, bueno yo saco otra o pasáme esta y la publicamos en este otro diario también. Esto se armó y esto continua."(Entrevista a Alejandro Nebbia)
En esta búsqueda, no faltaron en los primeros años, a fines de la década de 1980, intentos de transformar sus esfuerzos en actuaciones político-partidarias. Lucas Chiappe y Leibiker nos cuentan la experiencia de la comuna de Epuyén en 1987: "También lo que hace es que nos involucra social, políticamente, más allá de ecológicamente, que fue digamos el motivo principal de esta lucha en un principio. Fijáte que las consecuencias de esta lucha nos lleva a nosotros y a la Comisión de Defensa del Valle de Epuyén a realizar trabajos sociales que no tenían que ver mucho con la historia ecológica pero que tenían que ver, en cambio, con las injusticias claras de la diferencia de poderes, así como te decía que no habíamos podido elegir nuestro candidato a Intendente en la localidad en el año '85."

17. "No, no se cerró, esta historia nos va a llevar de por vida, esto va a ser eterno, porque con la globalización la cosa es peor, mucho peor, la globalización indica que los países del tercer mundo, si se beneficiaron con las tecnologías que ellos llaman de punta también tienen que participar de los problemas de esa tecnología, y uno de los problemas es la gestión final de los residuos. Entonces, parte del continente de África, Asia y de Sudamérica tienen que dar cabida a lo que eventualmente serían tres basureros de deshechos radioactivos de alta actividad, y esto lo dice el Banco Mundial, los Organismos Internacionales, el Poder Globalizador". (Entevista a Javier Rodríguez Pardo)

18.Los conflictos ambientales se suscitan en torno al impacto ambiental o externalidades de una determinada actividad o proyecto. Los principales impactos los producen grandes proyectos productivos, inmobiliarios o de infraestructura. El aumento de la conciencia ambiental estimula la acción organizada de la comunidad local para resistir las externalidades y los impactos asociados. Es entonces cuando se generan los conflictos. (SABATINI, 1997).

19. (Gallo Mendoza y Sejenovich, 1995: 9)

20. Las influencias ideológicas de estos sujetos (que llegan a la región en los últimos 30 años) son materia de indagación, a los efectos de analizar su compleja composición que va desde la izquierda militante hasta las distintas versiones de New Age.

21. A modo de ejemplo, el Proyecto Lemú (para la defensa de los bosques andinopatagónicos) estableció vinculaciones de asistencia financiera con WWF, UNESCO, UNICEF, Ministerio de Educación de la Nación, ASHOKA, entre otras, y su coordinador, Lucas Chiappe, participa desde el 1987 en reuniones internacionales. Otro ejemplo es la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (C.T.E.R.A), que ha desarrollado un completo programa de formación ambiental con fuerte inserción en la región patagónica, que comprende un postgrado, cursos, investigaciones e informes regionales22. Estas acciones son generadas en relación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (P.N.U.M.A.), la Fundación Federick Böll y un importante número de intelectuales latinoamericanos dedicados al saber ambiental (Enrique Leff, Felipe Ángel, Guillermo Castro Herrera, Sara Larrain, etc.).

23. El líder del Proyecto Lemú, refiere: "Mi mujer y yo luego de haber viajado durante varios años por América del Sur , Europa y Asia , conocimos este valle y quedamos fascinados por los bosques ..." . Carlos "Tato" Álvarez, fotógrafo, militante político y ambientalista cuenta: "... y ahí en Londres me quedé sólo en un departamento de una argentina [¼] yo me quedé solo. Empezó a nevar en Londres, hubo una huelga, mirá cómo son las cosas, hubo una huelga de los carboneros ... todo [se calefaccionaba a] carbón en Inglaterra y nos moríamos todos de frío. Yo vivía en un departamento donde el baño estaba alfombrado, así que mirá el departamento... y digo cómo puede ser esto, y ahí entré a tomar real conciencia de que el petróleo lo estaban manejando, había países parados, Holanda estaba parada por la energía. Y ahí entré a pensar por este lado, ¿no?, esto se acaba, se acaba esta sociedad de consumo, el capitalismo se acaba, se va todo al demonio y viene por este lado, quién iba a pensar, todos se creían que venía por el enfrentamiento Moscú-Washington, pero no era por ese lado, ... y ahí lo veía, la crisis del petróleo, a ese departamento llegaba el Times ...".

24. Los territorios eran Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur. A partir de 1952 se inició su proceso institucional de transformación en Provincias con excepción de Tierra del Fuego que tuvo que esperar hasta 1994.

25. Algunos datos presentados por GERADO DE JONG (2003) dan cuenta de la situación:

Tierras vendidas o en venta, excepto región Patagonia (ha)* 12.766.097 6,41 %
Tierras vendidas o en venta en la región Patagonia (ha) 3.798.702 4,83 %
Tierras vendidas o en venta en el total del país (ha) 16.566.799 5,93 %
Tierras enajenables con privatización del Banco Nación (ha) 14.500.000 5,19 %
Total de tierras en riesgo de recibir "colonos" (ha) 31.066.799 11,13 %

(*) Al sur del río Colorado

De Jong agrega: "La concreción de la estrategia que aquí se denuncia es especialmente alarmante para la Patagonia, ya que del total de tierras disponibles para la venta en este momento, que suman un 4,83% de la región y que obviamente pueden aumentar, se ha concretado la venta efectiva de aproximadamente el 3,2% de la superficie de la región. Significa que la compra de tierras es mucho más activa y tiene como prioridad a esa región para el proyecto imperial. Ello surge de confrontar esas cifras con el resto del país, donde el proceso es más lento habida cuenta que sólo se ha vendido hasta ahora el 0,46% del territorio nacional, aun cuando las tierras disponibles para venta hasta el momento constituyen el 6,4% del territorio del resto del país, sin contar también en este caso con las enajenables en una eventual privatización del Banco de la Nación." (DE JONG, 2003: 17)

26. Cabe citar la reflexión de Carlos Reboratti
"Aquí es donde tenemos un problema: hace mucho que la Argentina carece de política ambiental. En todos los conflictos de raíz ambiental por los que hemos transitado en los últimos años (la construcción de gasoductos en el noroeste, la instalación de una mina de oro en Esquel, la venta de una reserva forestal en Salta) lo más notable ha sido el absoluto silencio de nuestras autoridades ambientales. Silencio que hace creer que no tenemos una oficina que se ocupe del tema. En realidad, nuestro país tiene ya una larga historia al respecto, que comenzó con la creación en 1973 de una Secretaría de Medio Ambiente, oficina que fue teniendo distinta suerte, hasta caer actualmente en el Ministerio de Salud. Su pico máximo de popularidad la tuvo durante la presidencia de Menem, cuando la Secretaría estuvo a cargo de la mediática María Julia Alsogaray. Su desempeño hizo caer en desgracia al propio tema ambiental, y la Secretaría se transformó en un refugio para funcionarios políticos en tránsito hacia otros destinos más luminosos. A lo largo del camino se fue desarmando (por ejemplo, no dependen de ella los Parques Nacionales, que se encargan justamente de la conservación del ambiente). La cuestión ambiental ha perdido vigencia en nuestro país, en gran medida por la anomia oficial al respecto, seguramente ocupado en temas más urgentes (casi nunca los ambientales lo son)."(Reborati, 2005)

 

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ENTREVISTAS

Entrevista a Javier Rodríguez Pardo, Movimiento Antinuclear Chubutense, Trelew, abril del 2001.

Entrevista a Jorge Leitviker, autor teatral, El Bolsón, julio de 2001.

Entrevista a Oscar Silberman, arquitecto, miembro de la Sociedad Ecológica Regional de El Bolsón, mayo de 2002.

Entrevista a Alejandro Nebbia, Guardaparque Nacional, maestro, miembro del Centro de Formación, Investigación y Documentación, Lago Puelo, mayo de 2002.

Entrevista a Lucas Chiappe, fotógrafo, Proyecto Lemú, Epuyén, mayo de 2002.

 

 

Recebido em 26/06/2006. Aceito em 18/08/2006.

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