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Sexualidad, Salud y Sociedad (Rio de Janeiro)

On-line version ISSN 1984-6487

Sex., Salud Soc. (Rio J.)  no.11 Rio de Janeiro Aug. 2012

http://dx.doi.org/10.1590/S1984-64872012000500008 

RESENHAS

 

 

Sofía Argüello Pazmiño

Doctora (c) en Sociología, Máster en Ciencias Sociales, con Especialización en Estudios de Género, El Colegio de México, México, D.F. > sarguello@colmex.mx

 

 

HAMES-GARCÍA, Michael & MARTÍNEZ, Ernesto Javier. 2011, Gay Latino Studies, a Critical Reader. Durham & London: Duke University Press. 376 p.

Gay Latino Studies es un compendio provocador. Estimula a los lectores a tener una mirada crítica sobre los debates y los estudios alrededor de la sexualidad. Tanto el acápite introductorio (Re-membering Gay Latino Studies) como los siguientes diez artículos incluidos en el libro -con sus respectivos comentarios- nos permiten ubicar al menos dos grandes líneas reflexivas en los arenosos campos de los estudios de la sexualidad, la raza y el género. Por un lado, nos llaman a prestar atención al carácter inacabado de las herramientas analíticas y metodológicas, así como de las problemáticas de estudio y de los actores sociales y políticos que re(significan) el quehacer académico. Nos invitan, también, a reflexionar sobre la situacionalidad de la producción académica. ¿Cómo se produce? ¿Qué se produce? ¿Desde dónde se habla? ¿Quién habla? Debieran éstas ser algunas de las preguntas que los investigadores tendrían que hacer(se) al momento de emprender un ejercicio de elaboración analítica. En suma, Gay Latino Studies logra articular estos dos ejes: las posibilidades de confrontar ideas en el campo de debate y la necesidad de cuestionar y releer el lugar (los lugares) desde donde se produce conocimiento.

 

El contexto, los textos y los debates teórico-metodológicos

En primer lugar debemos situar el contexto de producción académica de Gay Latino Studies. Se trata de un libro pensado y escrito en/desde Estados Unidos. Todos/as los/as autores/as y comentaristas forman parte de la academia estadounidense (están adscritos a universidades estadounidenses) y todas las temáticas expuestas se orientan a analizar la latinidad gay en/desde Estados Unidos. Esto supone que los debates analíticos que se dejan leer en el libro están inmersos en un largo, superpuesto e inconcluso debate teórico con los estudios feministas (especialmente el feminismo de la diferencia y el feminismo chicano: Lorde, Anzaldúa, Morraga, Alarcón), los estudios gay y lésbicos, y los estudios queer, que han convergido en el país del Norte y que forman parte de las agendas académicas a nivel global.

La organización del libro consta de un capítulo introductorio escrito por los editores, Michael Hames-García y Ernesto Javier Martínez (Re-membering Gay Latino Studies) y de diez artículos: 1) Queer Theory Revisited, de Michael Hames-García; 2) Gay Shame, Latina-and Latino-Style: A Critique of White Queer Performativity, de Lawrence La Fountain-Stokes; 3) The place of Gay Male Chicano Literature in Queer Chicana/o Cultural Work, de Antonio Viego; 4) Carnal Knowlodge: Chicano Gay Men and the Dialectics of Being, de Richard T. Rodríguez; 5) Entre Hombres/Between Men: Latino Masculinities an Homosexualities, de Lionel Cantú; 6) Gay Latino Citizenship: Predicaments of Identity and Visibility in San Francisco in the 1990's, de Horacio N. Roque Ramírez; 7) Feeling Brown: Etnicithy and Affect in Ricardo Bracho's, de José Esteban Muñoz; 8) Shifting the Site of Queer Enunciation: Manuel Muñoz and the Politics of Form, de Ernesto Javier Martínez; 9) Choreographies of Resistance: Latino Queer Dance and the Utopian Performative, de Ramón H. Rivera-Servera; y 10) Dance Liberation de David Román. Por tratarse de una critical reader, cada apartado viene seguido del comentario crítico de un lector externo.

Tanto la introducción como las diez secciones condensan discusiones teóricas, dificultades metodológicas y apuestas analíticas. Ya desde de la introducción podemos situar al menos tres líneas argumentativas clave (todas ellas articuladas entre sí): la necesidad de discutir críticamente con los postulados de la teoría queer, la importancia de debatir con el feminismo chicano y, finalmente, ubicar qué se entenderá como "lo gay latino".

Cuatro puntos fundamentales sobre las bases teórico-metodológicas (y políticas) del libro pueden leerse en la introducción. En primer lugar, la necesidad de converger e imbricar los debates en torno a los estudios de la mujer, los estudios chicanos, los estudios gay y lésbicos, los estudios queer y los estudios étnicos. En esta puntualización, tal como lo señalan los autores, "no se trata de inaugurar una futura disciplina" sino de articular una discusión en torno a la clase, el género, la raza y la sexualidad en Estados Unidos. Como segundo punto, la importancia de diferenciar la "etiqueta hombre gay" de la "etiqueta queer". En tercer lugar, y estrechamente ligado a lo anterior, la comprensión de los límites de los estudios (teoría) queer. Para Hames-García & Martínez, muchas veces el amplio paraguas de lo queer suele esconder diferencias étnicas, llegando a teorizar por debajo "las políticas raciales" en torno a las identidades sexuales. A ello debe sumarse que el modelo anti-identitario de la teoría queer (o de algunos de sus teóricos) oculta modelos etnocéntricos (blancos) para comprender las experiencias identitarias. El cuarto punto sería el "uso de la categoría gay latino responde a los contextos políticos contemporáneos donde las vidas de los hombres gay están en balance" (2011:13. La traducción me pertenece). Desde este marco, sea como lecturas analíticas per se o como reflexiones situadas en estudios de caso, todos los textos recogen dichas líneas de discusión.

Como se señala en la introducción, los artículos del libro están inmersos en cinco ejes temáticos: 1) un esfuerzo por debatir con el mainstream de los discursos académicos en torno a lo gay, lésbico y queer; 2) una serie de argumentos y discusiones sobre el significado de lo gay latino dentro de la producción académica y cultural de los estudios latinos y chicanos; 3) "... las renegociaciones de las prácticas, asunciones y explicaciones de la disciplina tradicional, específicamente con la etnografía" (2011:14. La traducción me pertenece); 4) los alcances y limitaciones de las representaciones artísticas -"queer latinidad" o "queer brownness"; y 5) el marco de las discusiones sobre los contextos políticos y sociales de la performance queer. Añadiría un sexto eje temático: la articulación entre identidad(es) y política (menos restringida a la performance queer y más situada en la ciudadanía).

En términos teóricos hay que destacar el esfuerzo de los autores por no centrar su mirada en los más recientes enfoques analíticos representados en los estudios queer. Es de celebrar el ejercicio genealógico y relacional por discutir con diversas posiciones teóricas, sobre todo con aquellas adscritas a los aportes de los feminismos. Este último punto no es un tema menor. Varias de las aportaciones de los estudios queer se han enfrentado tácitamente con las formulaciones realizadas por los estudios gay y lésbicos (por parecer esencialistas) y se han sustentado en los postulados (post)feministas más radicales como los de Butler, Sedgwick y De Lauretis. Sin embargo, Gay Latino Studies nos señala los aportes que el feminismo chicano -mucho antes que los debates recogidos por varios estudiosos queer- ha construido para pensar la articulación entre sexualidad, género y etnia.

Desde el punto de vista metodológico, resulta poderoso articular varias perspectivas teóricas. Esta imbricación permite observar fluidos marcos explicativos tanto en los modelos analíticos como en los trabajos etnográficos, lo que posibilita captar la complejidad y la riqueza de las problemáticas planteadas. Los trabajos de corte empírico logran evidenciar la efervescencia de dicha complejidad, sea comprendiendo las experiencias de vida (diversas) de los hombres gay latinos, los cruces de esas vidas con el ejercicio de la múltiples formas de vivir la(s) masculinidad(es), sea posicionado temáticas transversales como el VIH/Sida, la cultura gay latina (tanto en términos de ciudadanía como en formas performativas de la identidad) y los clivajes étnico y de clase.

 

Sobre lo gay latino

Resulta gratificante encontrar un libro que no tenga ambiciones por constituir un nuevo y aislado campo de estudio, sino que sus objetivos sean recoger y dialogar con varias aristas analíticas (muchas de ellas otrora olvidadas o poco incluidas en los debates recientes), y capturar la diversidad en el trabajo etnográfico. Sin embargo, a pesar de que el libro se sitúa en el ámbito académico de los Estados Unidos no deja de alertarnos sobre la (re)significación de lo que se entiende como gay latino. Al inicio de este texto señalaba que una de las grandes líneas reflexivas de Gay Latino Studies invitaba a pensar sobre la situacionalidad de la producción académica. En este marco, podemos ubicar el primer lugar (entendido como locus) situacional de Gay Latino Studies en su posición dentro del campo de debate académico. El libro es claro y suspicaz al discutir con las corrientes teóricas que hoy por hoy forman parte del mainstream de los estudios sobre sexualidad en Estados Unidos: los Queer Studies. Esta argucia permite confrontar críticamente la hegemonía de estos enfoques y estudiosos (hegemonía muchas veces enmarcada en posiciones etnocéntricas) y abre una veta para (re)pensar la labor del feminismo chicano, los estudios étnicos y la importancia de los trabajos empíricos.

El segundo locus es el lugar de enunciación de aquello que se estudia: los hombres gays latinos. Esto implica distanciarse relativamente de aquello enunciado como queer (cuyo sustento se basa en un espectro anti-identitario) y situar las experiencias de los hombres gays latinos en Estados Unidos. De ningún modo esto implica una mirada esencialista. Al contrario, me parece importante proponer lo gay latino como lugar de enunciación porque de este modo se puede ahondar sobre estructuras de género, étnicas y clase que permean las experiencias gays (muchas veces desiguales).

Particularmente, el texto de Lionel Cantú, Entre Hombres/Between Men: Latino Masculinities an Homosexualities, es una pieza clave para desentramar nudos problemáticos en torno a lo gay latino. Primero, porque advierte sobre el carácter "múltiple, complejo y contradictorio" que implica la comprensión de los "hombres gays latinos". En segundo término, porque señala que el papel de la cultura (en el sentido más tradicional del quehacer antropológico) generalmente "oculta las dimensiones estructurales de poder que dan forma a las vidas de los hombres en lugares sociales marginados" (2011:147. La traducción me pertenece). Y finalmente, porque la riqueza de su trabajo etnográfico facilita observar -efectivamente- la complejidad y superposición de las vidas de los hombres gays latinos en contextos de desigualdad.

Finalmente, creo que el libro nos da bríos para reflexionar (o seguir reflexionando) sobre 1) el lugar de lo latino. La latinidad, tanto en el contexto estadounidense como en América Latina, debe tener una problematización profunda; 2) la importancia de realizar sostenidos trabajos empíricos (ya sean de corte etnográfico, cualitativo, comparativo y/o cuantitativo) para hacer progresar las herramientas de análisis; 3) el papel de los investigadores discutiendo y cuestionando el mainstream de los debates académicos en todos los niveles; 3) la necesidad de no crear guetos académicos que giren en torno a lecturas analíticas y problemáticas de estudio cerradas en sí mismas, que podrían cegar el amplio espectro de debate; 4) el valor de imbricar disciplinas; y 5) la tarea, siempre pendiente, de situar las estructuras de desigualdad que permean y articulan la sexualidad, el género, la etnia y la clase.