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Educação & Realidade

versão On-line ISSN 2175-6236

Educ. Real. vol.38 no.3 Porto Alegre jul./set. 2013

http://dx.doi.org/10.1590/S2175-62362013000300017 

RELATO / REPORT

 

Ernani Maria Fiori: un profesor brasilero en tierras chilenas – testimonios

 

Ernani Maria Fiori: a Brazilian professor in Chile – testimonies

 

 

Carlos Eugenio BecaI; Cecilia RichardsII; Lucídio BianchettiIII

IPontificia Universidad Católica de Chile (UC), Santiago - Chile
IIUniversidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC), Santiago - Chile
IIIUniversidade Federal de Santa Catarina (UFSC), Florianópolis/SC - Brasil

 

 


RESUMEN

El texto testimonial dedicado al profesor Ernani Maria Fiori (1914-1985), destaca su aporte sustantivo a la reforma de la Universidad Católica de Chile, ocurrida en la década de los 60 y que marca la historia personal de quienes allí participaron, así como la historia política, social y educativa de Chile hasta el día de hoy. En su calidad de Vicerrector Académico de la Universidad, el profesor Fiori aporta con el diseño de la misma, con su solidez intelectual, con su calidez humana, así como a la formación de una generación de profesionales que, de alguna u otra forma y a pesar del agobio impuesto por la dictadura militar, han continuado siendo sus discípulos: así lo releva el texto testimonial. Don Ernani Maria Fiori vivía su exilio en Chile, situación que no le impidió adherir con sabiduría y bonhomía la tarea de reformar la universidad, atendiendo la demanda de la sociedad chilena de la época.

Palabras-clave: Reforma Universitaria. Demanda Estudiantil. Exilio. Brasil. Universidad Católica de Chile.


ABSTRACT

This text is a testimonial to professor Ernani Maria Fiori (1914-1985), and highlights his sustained support for the reform of the Catholic Univeristy of Chile, which took place in the 1960s and which marked the personal history of those who participated in it, as well as the political, social and educational history of Chile until today. As Assistant Academic Dean of the university, professor Fiori contributed to shaping the school with his solid intellect and his humanity, as he participated in the education of a generation of professionals who in some form or another, and despite the impediments established by the military dictatorship, have continued to be his disciples: as is highlighted in this testimonial. Don Ernani Maria Fiori lived in exile in Chile, a situation that did not prevent him from adopting the task of reforming the university with wisdom and kindness, meeting the needs of Chilean society at the time.

Keywords: University Reform. Student Needs. Exile. Brazil. Catholic University of Chile.


 

 

Ernani Maria Fiori "[...] era el mejor entre los mejores"
(Fernando Castillo Velasco, Rector de la Universidad Católica de Chile, 1967-1973).

 

Breve Nota Introdutória do Contexto deste Texto

Em um dos encontros com meus amigos chilenos, Carlos Eugenio Beca e Cecilia Richards, falava-lhes das minhas pesquisas, entre outros aspectos, envolvendo o trabalho dos intelectuais. Foi no transcorrer dessas conversas que Carlos Eugenio mencionou o trabalho do professor Ernani Maria Fiori, na Universidade Católica do Chile (UC), quando do exílio deste naquele país, bem como do privilégio que ele tivera ao ser designado para trabalhar com o professor Fiori, fazendo a mediação entre este e o contexto chileno, mais particularmente da UC. Desta conversa emergiu a proposta de um trabalho conjunto, visando resgatar aspectos marcantes da atuação do professor Fiori, no Chile, a partir de entrevistas e leituras do que havia sido produzido por ele e sobre ele. Circunstâncias alheias às nossas vontades impediram que levássemos adiante a proposta, conforme a conversa inicial. No entanto, alguns passos foram dados. Com a mediação da Professora Doutora Carmen Lucia Bezerra Machado da FACED/UFRGS, levantamos uma série de materiais do e sobre o professor Ernani Maria Fiori. A proposta era, de posse do material, aprofundar os conhecimentos de e sobre o professor, agregando algumas entrevistas com pessoas que haviam trabalhado com Fiori na UC no período em que ele foi professor e vice-reitor acadêmico da instituição chilena.

De nossa parte, lendo o texto/testemunho, cala fundo o sentimento e a tentativa de compreender o que um país (Brasil) provoca, em termos de perdas em todos os sentidos, quando impõe um regime de exceção e joga no ostracismo aqueles que se opõem à ordem imposta. E, de outra parte, o que ganha o país (Chile) que acolhe aqueles que passam à condição de indesejáveis em sua própria pátria. São as ditaduras do mundo semeando suas vítimas e, ao mesmo tempo, as evidências de que os ditadores podem eliminar quem pensa diferente, suprimir liberdades, expulsar pessoas, obrigando-as a viver despatriadas. Porém, aquelas que conseguem sobreviver, mesmo consumindo-se pela carência de querer voltar ao seu país e não podendo, engajam-se em outros espaços/frentes, uma vez que os tentáculos dos ditadores nem sempre conseguem alcançá-las e calá-las quando são acolhidas e lhes é dada a oportunidade de continuarem a colocar na práxis suas crenças, mesmo que seja noutro país.  

É um pouco disto, focando a figura do professor Ernani Maria Fiori, que trata o texto/testemunho que segue. A decisão de publicitá-lo encontra respaldo em um dos parágrafos que está ao final do texto que segue, mas que trago para finalizar esta nota introdutória, uma vez que expressa como não seria possível de outra forma, o desejo de que outros aportes sejam agregados àquilo que foi dito e é conhecido sobre este eminente brasileiro atuando no Chile. Conforme Carlos Eugenio e Cecília:

Quienes han prestado testimonios del trabajo de Fiori en Chile y de su personalidad  mediante los testimonios, han expresado coincidentemente su gran admiración, afecto y gratitud por su aporte. Como ellos, son numerosas las personas que a los autores de estas líneas les han expresado similar aprecio por la actividad docente, académica y por las condiciones personales del maestro Fiori. De allí que este documento debiera continuar siendo escrito por quienes, al leerlo, quieran testimoniar su cercanía y conocimiento del profesor Fiori. Es esta una conversión abierta sobre el legado de Ernani Maria Fiori; y este testimonio escrito debiera permitir mantener viva su presencia maravillosa no tan sólo entre sus familiares y cercanos en Brasil, sino también entre los chilenos que gozaron del privilegio de conocerle.

 

Antecedentes

Estos apuntes representan un esfuerzo por recuperar aspectos centrales de la permanencia en Chile del destacado profesor de filosofía brasilero, Ernani Maria Fiori (1914-1985), entre los años 1966 y 1973. El trabajo ha resultado particularmente difícil dado el tiempo transcurrido, 40 años desde su regreso a Brasil. La reconstrucción se ha basado fundamentalmente en entrevistas a tres personas que tuvieron directa y estrecha relación con el Profesor Fiori durante su estadía en Chile: Fernando Castillo Velasco, en la época Rector de la Universidad Católica de Chile; José Joaquín Brunner, entonces ex dirigente del movimiento estudiantil reformista y asesor de la Rectoría de dicha Universidad; y Marcela Gajardo, en la época dirigente estudiantil de la misma universidad, educadora y colaboradora de Paulo Freire (1921-1997), en el período en que este vivió exiliado en Chile, luego de ser expulsado de Brasil por el régimen militar (1964-1985). A los testimonios anteriores, se agregan las vivencias de uno de los autores de este texto, Carlos Eugenio Beca, ex Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, quien fuera ayudante de Ernani Maria Fiori durante el ejercicio del cargo de Vicerrector Académico de la Universidad Católica, en el año 1968. Considerando las características de la información disponible, esta recuperación histórica está centrada principalmente en el trabajo del Profesor Fiori en la Universidad Católica de Chile, específicamente en su aporte a la reforma universitaria de dicha universidad a través de la Vicerrectoría Académica. Por tanto, se omiten contribuciones, sin duda relevantes, en otras instituciones y espacios durante su presencia y trabajo  de seis años en Chile.

Los entrevistados coinciden en explicitar su altísimo aprecio por las condiciones tanto intelectuales como humanas de Fiori y en considerar que fue un alto honor y un privilegio haber trabajado y compartido con él. Aunque el tiempo compartido fue breve, las huellas dejadas por el maestro Fiori son profundas, según declaraciones de todos ellos.

 

Primeros Pasos en Chile

El profesor Fiori llega a Chile en enero de 1966, época en que lo hace también un numeroso grupo de profesionales e intelectuales brasileros que residen en este país en calidad de exiliados. Durante su estadía le acompañan su esposa Hilda Fiori Costa y tres de sus cinco hijos: José Luis, Jorge Otávio y Pedro Inácio, sumándose por cierto tiempo su hijo Ernani Maria. Cabe destacar y agradecer el aporte de Otilia, hija del profesor Fiori tanto a través de materiales proporcionados, así como respondiendo diversas consultas formuladas por los autores.

Por esos años, Chile vivía un período de cambios sociales y políticos. Bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970), la reforma educacional y la reforma agraria fueron, entre otros, hitos claves de una etapa caracterizada por movilizaciones sociales e intensos debates políticos. Los estudiantes de varias universidades promueven reformas universitarias que luego son asumidas por las respectivas comunidades como ocurre, entre otras, en la Universidad de Chile, en la Universidad Católica de Chile y en la Universidad Católica de Valparaíso.

Ernani Fiori se integra a trabajar, inicialmente, en el Instituto de Educación Rural (IER), organismo ligado a la Iglesia Católica que en Chile se comprometió activamente con el proceso de la reforma agraria bajo la inspiración del Cardenal Raúl Silva Henríquez (1907-1999), Arzobispo de Santiago.

La vida de Fiori en Chile no puede entenderse solo como una inserción individual, sino como parte de un proyecto colectivo compartido por un grupo de destacados brasileros de modo tal que, según relata una de las personas entrevistadas, Marcela Gajardo,

[...] la casa de los Fiori, era un lugar de encuentro y debates sobre la realidad latinoamericana y de búsqueda de las mejores opciones para solucionar sus problemas.

Allí convergían regularmente, según el testimonio de Gajardo complementado con los recuerdos de José Luis, hijo del profesor Fiori, entre otros: Paulo Renato de Souza (1945-2011); Paulo Freire (1921-1997); Paulo de Tarso Santos (1926); Plinio de Arruda Sampaio (1930); Luiz Alberto de Souza; Jesús Soares Pereira (1910-1974); Marcio Moreira Alves (1936-2009); Francisco Weffort (1937) e Madalena; Raul Carrion; Paulo Baltar; Alvaro Vieira Pinto (1909-1987); Label e Isa Guerra; José Serra e Mónica; José Angolano; Almino Affonso (1929); Chico Whitaker (1931); Rui Fausto e Lourdes; Maria da Conceiçao Tavares (1930); Adao Pereira Nunes e Alaide1. Asimismo participaban en estos encuentros intelectuales chilenos entre los que se mencionan a Enzo Faletto y Jacques Chonchol2. "La influencia intelectual de los brasileros del exilio fue enorme en el debate social y político chileno", señala Gajardo

Desde el Instituto de Educación Rural, Fiori colaboraba con los brasileros que trabajaban en el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP), en la Corporación de Reforma Agraria (CORA) y en el Instituto de Capacitación e Investigación sobre Reforma Agraria (ICIRA), organismos estatales claves de la Reforma Agraria impulsada en dicho período y profundizada años más tarde durante el gobierno de Salvador Allende (1970-1973). En especial, se destaca su trabajo conjunto con Paulo Freire, pues según algunos testimonios recogidos, correspondía habitualmente a Fiori desarrollar los fundamentos filosóficos del método de alfabetización en las capacitaciones que se realizaban. Según relata Gajardo, Freire siempre reconoció a Ernani Fiori la autoría del término concientización.

Un texto clave para comprender el pensamiento de Fiori es su prólogo a uno de los libros más decisivos de Paulo Freire, escrito en Chile, La Pedagogía del Oprimido. Dicho prólogo, fechado en diciembre de 1967, tiene más bien el carácter de un capítulo inicial del libro, llamado "Aprender a decir su Palabra"3. Esta pieza literaria y de pensamiento es considerada una cumbre de la producción de Fiori y sobre la cual el propio Freire dijo en alguna ocasión que él publicaría su libro como prólogo y dejaría que el cuerpo central fuera esa valiosa y consistente introducción de Fiori.

Otra confirmación de lo señalado puede encontrarse en el texto Concientización y Educación, de Fiori, publicado durante su estadía en Chile (en Educación Liberadora. Dimensión Política. Colección Hoy. Perspectivas Latinoamericanas Nº 7. Bogotá, mayo de 1973) donde afirma que "[...] educación y concientización se implican mutuamente"; que "educar [...] es concientizar, y concientizar equivale a buscar esa plenitud en la condición humana"; que "[...] el verdadero aprendizaje es participación activa, comprometida en el proceso histórico cultural"; y que "[...] nadie aprende lo que se le enseña, cada uno aprende lo que aprende", todos estos conceptos claves de la concepción educativa freiriana.

Sin duda, la larga relación de amistad y de pensamiento entre Ernani Maria Fiori y Paulo Freire resulta fundamental para el trabajo de ambos en el medio chileno4.

Por otra parte, Gajardo recuerda la sencillez y austeridad de la familia Fiori, así como el ambiente humano y su calidez, señalando en especial, la admiración intelectual de los hijos hacia su padre y Doña Hilda.

En su conjunto eran una familia ejemplar. Ellos vivían en una casa ubicada en calle Silvina Hurtado (comuna de Providencia, Santiago) donde, creo recordar, sólo ocupaban el segundo piso al cual se accedía separadamente del primero.

 

Inserción en la Universidad Católica de Chile

Tras su trabajo en el Instituto de Educación Rural, en el año 1967 se abrió para el profesor Fiori la oportunidad de retomar, en la Universidad Católica de Chile, su actividad académica de larga trayectoria, interrumpida tras su expulsión de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. Ello ocurre primeramente como profesor por horas en el Departamento de Filosofía, posiblemente por invitación de profesores de dicha unidad académica. Luego del quiebre institucional de la universidad, marcado por la toma de la Casa Central por la Federación de Estudiantes (FEUC) – hecho que provocó profunda conmoción en la sociedad chilena – Fiori es invitado por el Rector Fernando Castillo Velasco a asumir el cargo de Vicerrector Académico.

Como consecuencia de la acción estudiantil, el Rector Monseñor Alfredo Silva Santiago (1894-1975) se vio obligado a renunciar y la Santa Sede (por tratarse de una universidad pontificia) ratificó la elección por la comunidad universitaria, con fuerte influencia del movimiento estudiantil, de un nuevo Rector de perfil académico: Fernando Castillo Velasco, destacado profesor de la Facultad de Arquitectura. El nuevo Rector asumió con decisión el compromiso de impulsar una profunda Reforma Universitaria que contemplara una nueva voluntad de asumir los desafíos que la sociedad chilena demandaba y que considerara elementos esenciales del pensamiento de los estudiantes, especialmente referentes al compromiso social, el fortalecimiento académico, la democratización y la participación de la comunidad universitaria5.

Al constituir el equipo que debía acompañarle en su tarea, el Rector Castillo Velasco – como se señaló más arriba – decide invitar al profesor Ernani Maria Fiori, para que asuma el cargo de Vicerrector Académico, considerando los antecedentes de su trabajo en esa área en Brasil en el diseño de procesos de cambios en universidades. Sin duda, esta fue una decisión audaz del Rector Castillo que provocó asombro y no poco malestar entre los académicos de la universidad cuando se informaron del nombramiento de un profesor extranjero y que, además, estaba recién incorporado a la docencia en la Universidad Católica. Por ello resulta de interés indagar cómo se gestó tal decisión. Consultado don Fernando Castillo, inicia su testimonio recordando cómo conoció a Ernani Maria Fiori:

Fue en Peñaflor6 – recuerda – en una jornada con estudiantes7. Allí hubo una misa celebrada por el Padre Hernán Larraín8 y en esa ocasión lo vi por primera vez, en una actitud de mucho recogimiento, concentración y respeto por el acto litúrgico [...] Lo recuerdo posesionado de la situación, sabiendo que estaba en un lugar especial. Con sus gestos, con su actitud, se notaba que era un profundo creyente, de mucha fe, a pesar que era contrario a todo lo que acontecía en la Iglesia Católica en ese momento, nada le gustaba de lo que estaba pasando en la Iglesia, pero su fe era muy profunda.

Fernando Castillo recuerda que fueron miembros del grupo de estudiantes que impulsó la Reforma Universitaria quienes le hablaron por primera vez de Ernani Maria Fiori. En particular, recuerda que José Joaquín Brunner le habló sobre él. Justamente Brunner señala en la entrevista que

[...] por entonces ya don Ernani tenía cierto prestigio, un cierto aura, entre los estudiantes vinculados a la FEUC e interesados en los asuntos académicos y la reforma universitaria. Se sabía que había llegado a Chile como parte del exilio de notables brasileros que en ese tiempo arribaron a nuestro país, que era amigo de Paulo Freire y que enseñaba una filosofía crítico-radical, donde convergían nociones de cultura popular, liberación con base en el pensamiento marxista y católico, énfasis en la autoconciencia revolucionaria de los pueblos y procesos de aprendizaje y educación emancipadores en la línea en que también trabajaba Paulo Freire.

Brunner agrega que

Fiori venía precedido por el renombre de su expulsión de Brasil, donde ya desde temprano había reflexionado sobre la reforma de la universidad desde una perspectiva católico-crítica. Sin duda eso llamó la atención a la generación estudiantil reformista, pues en Chile eran escasos los profesores universitarios católicos no-conservadores que tenían un pensamiento relativamente orgánico y coherente sobre la universidad y su rol en la sociedad.

Según Brunner,

Don Fernando, con su fina sensibilidad sobre las personas y los procesos históricos, percibió desde el comienzo que Fiori era un intelectual destacado y que podría prestar una gran contribución a la reforma, que necesitaba desarrollar rápidamente su propio pensamiento y difundirlo. Ernani María Fiori era la persona más indicada para ese propósito. Tenía la formación, la teoría, el compromiso y el lenguaje para darle a la reforma un discurso y para elevar la conciencia de sus agentes, que eran primero que todo los estudiantes.

Brunner comparte con Castillo el recuerdo de que se trataba de una persona profundamente católica;

[...] digamos: radicalmente católico. Sin duda, se inspiraba en parte en la teología de la liberación. Pero su pensamiento era muy independiente; muy culto y de una gran capacidad persuasivo-reflexiva. Invitaba a conversar en profundidad.

 En Brasil se había hecho conocido primero (en los años 1950) como profesor de Filosofía del Derecho en la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS), luego dirigió el Instituto de Cultura Popular de Porto Alegre y llegó a dirigir el Departamento de Filosofía de su universidad, de donde fue expulsado el año 1965 por la dictadura. En medio de todo esto, se había hecho muy amigo en Brasil de Paulo Freire, que debió salir al exilio, hacia Chile, antes que Fiori.

Convencer a Fiori para que asumiera el cargo de Vicerrector Académico no fue tarea fácil. Él era consciente de que provocaría resistencias por su condición de advenedizo en la Universidad, por su pensamiento progresista y por ser un brasilero exiliado. Sostenía que era imposible separar la dimensión académica y política de la función de un vicerrector, consecuente en esto con su pensamiento acerca de la vinculación necesaria entre educación y política. En palabras de Brunner,

Fiori se resistía frente a la invitación del rector, pues sentía que su papel estaba en la academia, no en la gestión ni en la política. Quería apoyar a la reforma desde el pensamiento; no tanto desde la acción. Se sentía extranjero aquí y sabía que vendría una lucha que iba a ir más allá del pensamiento. Y no le gustaba esa parte de las reformas y las revoluciones. Su vocación era estrictamente intelectual. Era un genuino maestro del pensamiento.

Carlos Eugenio Beca, desde el conocimiento personal que tuvo como ayudante de Fiori9 le señala a Fernando Castillo, en la entrevista referida, que

[...] él me decía que nunca debió aceptar el cargo de vicerrector y que sólo lo hizo porque usted se lo pidió y por el tremendo cariño y admiración que le tenía. Siempre señalaba que no debiera haber asumido esa tarea, porque era política, siendo él extranjero, brasilero, teniendo clara percepción de lo que se venía en Chile.

Ante la insistencia del Rector, decidió aceptar la responsabilidad por un año. En esto fue muy estricto, porque completado el año, renunció al cargo, aunque mantuvo su cercanía con el Rector.

 

Gestión de Ernani Maria Fiori como Vicerrector Académico de la Universidad Católica

Los actores entrevistados coinciden en que el Profesor Fiori cumplió un rol fundamental en la etapa en que se construyeron las bases de la reforma universitaria que cambiaría radicalmente el rostro de la Universidad Católica.

Se deben a Fiori los fundamentos de una importante reforma académica que consideró la creación de institutos disciplinarios y centros interdisciplinarios dando fuerte impulso a la investigación, más allá de la docencia, realizada en las facultades y escuelas. Asimismo, Fiori promovió la flexibilidad curricular que daría a los estudiantes oportunidades de una formación académica más acorde con sus intereses diversos.

Tan decisivo fue el aporte de Fiori que, en la memoria del Rector Castillo, en el cargo de Vicerrector debió haber sido por un período superior al año: "Todo lo que hizo no cabe en un año. Fue más de un año [...]", aunque es el período de un año el que consta en los registros de la Universidad10. Don Fernando se toma un tiempo y señala:

[...] era autor de todo, de la creación de departamentos, sistema de créditos [...] él tenía muy claro que la universidad debía ser 'un bello caos'. Así lo decía, siempre. Fue un cimiento de la reforma.

Brunner complementa, señalando que

[...] su participación como Vicerrector Académico fue crucial para el 'pensar' de la reforma. Él delineó los conceptos, nos enseñó a reflexionar sobre el vínculo entre la academia y la sociedad; entre los claustros elitistas y las dinámicas populares. Fiori tenía, por momentos, unas nociones hegelianas de la conciencia y su manifestación crítica en la historia.

Brunner agrega:

Fiori imaginaba la universidad como un todo donde había múltiples interacciones a partir de los departamentos, que debían ser las unidades bases de pensamiento disciplinario. Pero preveía además centros e institutos donde pudiesen desarrollarse esfuerzos inter y transdisciplinares. E imaginaba a la universidad estrechamente ligada, en forma crítica y de contribución de pensamiento, con los movimientos sociales y la cultura popular. En fin, tenía ideas modernas de las funciones de la universidad junto con una visión crítico-liberadora en cuanto a su rol y conexión con la sociedad.

Finalmente, concluye que Ernani Fiori

[...] impulsó la departamentalización de la universidad que vino a sustituir la vieja estructura de las cátedras; abogó por los institutos de investigación y los centros interdisciplinarios en todas las áreas; propugnó una estrecha conexión de la universidad con la sociedad y los movimientos sociales. Tenía una visión sustantiva de la universidad, no puramente una idea de la gestión o de las estructuras. Tenía un pensamiento, una idea, sobre la universidad y nos ayudó a muchos a profundizar nuestras intuiciones y preocupaciones sobre esta institución.

Una de las expresiones más importantes del legado de Fiori fue la creación del Centro de Estudios de la Realidad Nacional (CEREN) destinado a ser un espacio dentro de la universidad donde se manifestara la conciencia crítica de la época. Probablemente a sugerencia de Fiori fue invitado a dirigir este centro Jacques Chonchol, cercano al grupo de intelectuales brasileros exiliados11.

El concepto de centros interdisciplinarios de investigación fue instalándose en los años siguientes a la gestión del Vicerrector Fiori surgiendo entre otros, el Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE), el Centro de Investigación del Desarrollo Urbano (CIDU) y el Centro de Estudios Agrarios (CEA).

En el mismo sentido, Marcela Gajardo señala que los planteamientos de Fiori fueron decisivos para la orientación general de la reforma universitaria, como

[...] el haber traducido en acciones muchos de los postulados de esa época respecto de hacer de la universidad un centro de reflexión crítica que tuviera como norte el país y las necesidades de su gente.

Es interesante destacar que las resistencias iniciales del cuerpo académico a la designación del Profesor Fiori como Vicerrector se fueron gradualmente disipando en la medida que conocieron de su rigurosidad académica, de su actitud profundamente respetuosa hacia las personas y de apertura para escuchar las ideas de los demás, así fueran muy diferentes a las suyas. Poco a poco la comunidad universitaria comprendió que el profesor Fiori creía firmemente y practicaba en profundidad el diálogo entre las personas, base de su pensamiento pedagógico y, en este caso, de la construcción de una nueva universidad, aspiración esencial de la Reforma. Asimismo, la comunidad universitaria percibió que se trataba de una persona de gran lealtad, consecuencia con sus ideas y sin ambiciones personales de poder.

 

Pasos Siguientes a la Vicerrectoría Académica y Regreso a Brasil

Luego de renunciar al cargo de Vicerrector, el profesor Fiori estimó conveniente alejarse por un tiempo de la universidad y se integró a las labores académicas del Instituto Latinoamericano de Doctrina y de Estudios Sociales (ILADES), organismo ligado a los jesuitas, dedicado a estudios de ciencias sociales.

No obstante, a partir del segundo semestre de 1969, se incorpora al Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad Católica, nueva unidad académica nacida en la reforma universitaria. Allí, Fiori despliega una amplia labor académica. Trabajó mucho con Norbert Lechner12 con quien tenía gran afinidad, según testimonia Marcela Gajardo. Al mismo tiempo, mantiene la colaboración con la gestión del Rector y su vínculo personal con él.

Sin embargo, el deseo por volver a su patria y la preocupación por lo que estaba aconteciendo en Chile lo mantenían siempre con la expectativa del retorno. Según los registros de la Universidad, el profesor Fiori solicitó un permiso sin goce de sueldo a comienzos de 1973 y de hecho no se reintegraría más, pues el golpe militar lo encontró fuera de Chile. El mismo sentimiento que le dificultó en su momento asumir la vicerrectoría le hacía difícil permanecer en Chile dado el ambiente de beligerancia política existente hacia fines de 1972. En el recuerdo de Fernando Castillo, Fiori le expresaba:

[...] yo no puedo quedarme, porque siendo extranjero, siendo de izquierda, siento que va a venir una hecatombe en Chile, viene una grande que ustedes nunca han vivido.

Con estas palabras, Ernani Maria Fiori presentía el golpe militar que ocurriría el 11 de septiembre de 1973, agrega Castillo Velasco,

Estaba muy preocupado por Brasil y por su situación aquí y por lo que venía en Chile. Tenía perfectamente pensado lo que venía en Chile, no vivía tranquilo.

Respecto de los momentos previos al golpe militar, Brunner recuerda que

[...] don Fernando Castillo, como otros a su alrededor, teníamos esa sensación muy fuerte de que vendría una ola de represión y enfrentamiento en Chile. Don Fernando lo tenía escrito en su cuenta al claustro universitario que no alcanzó a dar antes del golpe. Y Fiori me parece que agudizó nuestra conciencia en este plano también, pues era menos ingenuo y ya había vivido la represión en Brasil [...].

Marcela Gajardo tiene la misma impresión sobre cómo Fiori percibía el momento político chileno.

Su visión de lo que se venía era apocalíptica. Y él no quería estar para ver lo que sucedería. En eso, fue siempre de una clarividencia total. El tenía una visión que lo que se venía en Chile sería terrible, sangriento y mil veces peor de lo que ellos habían vivido en Brasil.

Ya en 1968, inclusive antes del triunfo de la Unidad Popular13, Fiori advertía que el clima político que vivía Chile mostraba preocupante semejanza con el clima pre golpista vivido en Brasil.

La partida de Fiori, aunque comprendida por el Rector Castillo fue un duro golpe para éste. Don Fernando señala:

Me sentí siempre muy apoyado por Fiori. Me sentí desolado cuando me dijo que se iba. Me dijo: me voy para defender tu vida, tu familia, tu país. Tuvo una permanente inquietud por su presencia aquí en Chile.

 

Rasgos Personales

 Fernando Castillo enfatiza varias veces a lo largo de la entrevista las extraordinarias cualidades personales de Ernani Maria Fiori.

Es el ser más puro que yo conocí, era intransigente consigo mismo e intransigente en sus concepciones básicas. Defendía sus posiciones sin gritos, sin ira, muy convencido.

Agrega que le impresionaba "[...] su sencillez, su caballerosidad, su capacidad de ser humilde".

Manifiesta también que se generó una hermosa amistad a nivel familiar: "[...] venían muy seguido a almorzar a mi casa y él invitaba a comer comida brasilera, a su casa". Y agrega, luego, con mucha añoranza en su voz:

Yo lo quería mucho, porque su lealtad era notable, también sus capacidades. No sé qué habríamos hecho sin él [...] a dónde habría ido la universidad, porque Ernani planteó cosas concretas para realizar en la universidad [...].

Se queda en silencio unos segundos y agrega: "[...] Era leal, riguroso, con una gran voluntad de hacer las cosas".

Castillo y Brunner coinciden en recordar a Fiori como una persona de convicciones cristianas y fe muy profunda, pero bastante crítico de la Iglesia Católica, de principios y valores muy sólidos, tremendamente comprometido con los pobres. Brunner enfatiza que

[...] su manera de ser humano era pensar y hablar en serio. Nunca hacía bromas, que yo recuerde. Reflexionaba. Razonaba. Era calmado, pero firme. No transaba con sus ideas e ideales. Era un cristiano católico de fondo, que asumía su fe no de manera exterior, sino como parte de su pensamiento que él entendía como emancipador.

Brunner expresa, además, su recuerdo de un hombre muy calmado,

[...] como las aguas profundas, pero que tenía un pensamiento y una fuerza extraordinariamente vigorosas y que no se guardaba sus opiniones, sino que las decía con voz serena y mucha convicción y se imponía por la claridad, la  agudeza y la dialéctica de su razonamiento.

Reiterando esa calma y a la vez firmeza que caracterizaba al Profesor Fiori, Fernando Castillo recuerda nítidamente que en una oportunidad le sorprendió verlo alterarse señalándole al vicerrector económico que "[...] su obligación es conseguir dinero para financiar la reforma". "Es la única vez que lo vi con dureza en las palabras y en los gestos", afirmó Castillo.

Gajardo afirma que no es fácil encontrar escrito el rico pensamiento de Fiori.

Él escribía poco, en general. Sus intervenciones eran muy tranquilas y densas, casi suaves y cargadas de comentarios irónicos. Pero una ironía fina.

Brunner también afirma que no escribía mucho sino que era un maestro del pensamiento a través de sus clases y conversaciones14. Lo propio señala Castillo: "[...] tengo la impresión que no escribía tanto, más bien transmitía sus ideas".

A su vez, Beca recuerda la extrema rigurosidad del profesor Fiori en el uso del lenguaje oral y escrito. Si bien dominaba bien el español, no le gustaba que ningún documento se fuera a publicar con alguna expresión mezclada con portugués. Era de una gran seriedad con lo que escribía, miraba los textos una y otra vez, los revisaba, era meticuloso, le gustaba todo preciso y bien escrito. Cada palabra era muy clave para él.

La gentileza en el trato con todas las personas era, sin duda, otra característica esencial de su persona lo que era apreciado por todos quienes tomaban contacto con él. El respeto por las personas y el trato amable le eran verdaderamente naturales.

 

A Modo de Cierre

A través de estas líneas, hemos intentado dar testimonio de algunas de las principales contribuciones del profesor Ernani Maria Fiori a la sociedad chilena y en especial al proceso de reforma universitaria de la Universidad Católica de Chile que hizo parte de un movimiento de transformación de las universidades chilenas. Todo ello en un lapso de solo seis años.

Quienes han prestado testimonios del trabajo de Fiori en Chile y de su personalidad mediante las entrevistas realizadas, han expresado coincidentemente su gran admiración, afecto y gratitud por su aporte. Como ellos, son numerosas las personas que a los autores de estas líneas les han expresado similar aprecio por la actividad docente, académica y por las condiciones personales del maestro Fiori. De allí que este documento debiera continuar siendo escrito por quienes, al leerlo, quieran testimoniar su cercanía y conocimiento del profesor Fiori. Es esta una conversión abierta sobre el legado de Ernani Maria Fiori; y este testimonio escrito debiera permitir mantener viva su presencia maravillosa no tan sólo entre sus familiares y cercanos en Brasil, sino también entre los chilenos que gozaron del privilegio de conocerlo.

Y lo anterior, porque el afecto generado en la relación entre Ernani Fiori y quienes compartieron tareas con él es sin duda recíproco. Fernando Castillo Velasco y José Joaquín Brunner lamentan no haber tenido ocasión de encontrarse nuevamente con Fiori tras su regreso a Brasil, a pesar de tenerlo en su recuerdo, siempre.

Tanto Marcela Gajardo como Carlos Eugenio Beca y Cecilia Richards, en cambio, sí tuvieron la oportunidad de visitarlo diez años más tarde, en su ciudad de Porto Alegre en 1982, tres años antes de su fallecimiento. Allí él les relató su paso por Lisboa y su posterior radicación en su ciudad de Porto Alegre donde, luego de la amnistía, le fue restaurada su titularidad como profesor de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul de la que luego se jubilara pasando a realizar actividades académicas de modo independiente.

Afortunadamente, es posible terminar estas líneas con las palabras, llenas de afecto y de reminiscencias, del mismo Profesor Fiori provenientes de una carta dirigida a Carlos Eugenio Beca, en el año 1981:

[...] nunca me esqueci de companheiros [...] tão amigos como vocês (en referencia al equipo con que trabajó en la Universidad Católica). Gostaria de ter notícias de todos e, mais, de reencontrá-los. Certamente, teríamos muito o que conversar [...]15.

La invitación a continuar la conversación está extendida en palabras del mismo Ernani Maria Fiori.

Santiago de Chile, mayo de 2013.

 

Notas

1 Paulo Renato de Souza, economista brasilero que, en Chile, se desempeñó en diversas instituciones internacionales. Ministro de Educación del gobierno de Fernando H. Cardoso; Paulo de Tarso Santos, abogado y político que ejerció el cargo de Alcalde de Brasilia y Ministro de Educación en el gobierno de João Goulart; Plinio de Arruda Sampaio, abogado. En Chile, se desempeñó en la FAO. Es fundador del Partido de los Trabajadores (PT) y luego, en el año 2005, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL); Luiz Alberto de Souza, sociólogo e intelectual católico y actual investigador de la Universidad Cândido Mendes, Rio de Janeiro; Jesús Soares Pereira, economista. En Chile dirigió el Departamento. de Recursos y Energía de CEPAL; Marcio Moreira Alves, periodista y diputado federal; Alvaro Vieira Pinto, filósofo. Investigador en CELADE durante su estadía en Chile; Francisco Weffort, cientista político. Ministro de Cultura en el gobierno de Fernando H. Cardoso; José Serra, economista, fue Gobernador del Estado de Sao Paulo; Almino Affonso, abogado, Ministro del Trabajo del gobierno de Joao Goulart y diputado federal; Chico Witaker, arquitecto. Durante su estadía en Chile fue investigador en UNESCO y CEPAL. En el año 2006, recibió el Premio Nobel Alternativo de justicia social; María da Conceição Tavares, economista. Profesora emérita de UNICAMP. Diputada y durante su estadía en Chile trabajó en el Ministerio de Economía; Adão Pereira, médico y diputado.

2 Enzo Faletto (1935-2003), sociólogo chileno. Escribió, entre otras, la obra Dependencia y Desarrollo en América Latina, junto a F.H. Cardoso. Profesor universitario y profesional de FLACSO y Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); Jacques Chonchol (1926), ingeniero agrónomo, Ministro de Agricultura en el gobierno del Presidente Salvador Allende.

3 Ver Paulo Freire. Pedagogia do Oprimido. 12ª edición. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1983.         [ Links ]

4 Del día que ambos se conocieron, Freire recordó alguna vez: "Se você me pergunta agora os temas básicos do que conversamos naquele dia, naquela manhã dos anos 50, eu não sabia dizer. [...] quando eu deixei a casa de Ernani eu trouxe comigo algumas convicções. A primeira é de que eu havia conhecido um homem extraordinário [...]. A outra convicção que eu trazia era de que eu iniciara uma nova amizade" (Paulo Freire).

5 Fernando Castillo Velasco fue Rector de la Universidad Católica de Chile hasta que la misma fue intervenida por la Junta Militar de Gobierno tras el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973.

6 Localidad cercana a Santiago.

7 Cabe señalar que el Rector Castillo Velasco optó desde el comienzo de su mandato por mantener un estrecho vínculo con el movimiento estudiantil que había dado origen a la Reforma de la Universidad Católica. Ello se materializa, en parte, a través de la incorporación de ex dirigentes estudiantiles, recién egresados, a colaborar directamente en la gestión rectoral.

8 Sacerdote jesuita de gran prestigio intelectual entre cuyas actividades destacan la de haber sido Director de la Revista Mensaje, fundador y primer director de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Chile.

9 Al asumir el Profesor Fiori solicitó contar con  un ayudante que conociera la universidad, las dinámicas internas tanto de los estudiantes como de los académicos y que además le pudiese ayudar en su comunicación escrita en español. Esta tarea le fue asignada a Carlos Eugenio Beca, coautor de este relato.

10 De acuerdo al Archivo de la Universidad Católica de Chile, Ernani Maria Fiori ejerció el cargo de Vicerrector Académico desde diciembre de 1967 hasta diciembre de 1968. Asimismo, está registrado que desde agosto de 1969 hasta noviembre de 1972 desempeñó jornada completa en el Instituto de Ciencias Políticas para ser luego nombrado profesor jornada completa del Instituto de Filosofía a partir de noviembre de dicho año. Sin embargo, en marzo de 1973 solicitó un permiso sin goce de sueldo, siendo ese el último registro.

11 Jacques Chonchol Chait (1926) había dirigido el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP) durante los primeros años del Gobierno de Frei Montalva y más tarde fue Ministro de Agricultura en el Gobierno de la Unidad Popular encabezando la fase de profundización de la Reforma Agraria durante el Gobierno de Allende.

12 Norbert Lechner (1939-2004). Politólogo, investigador y abogado de origen alemán, nacionalizado en Chile. Doctorado en la Universidad de Friburgo en Alemania, ejerce la docencia en distintas universidades, trabajando en el CEREN, hasta septiembre de 1973.

13 Coalición de partidos políticos de izquierda – Partido Socialista, Partido Comunista, Partido Radical, Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), Izquierda Cristiana y Partido Social Demócrata – que sustentaron la elección de Salvador Allende en setiembre de 1970 y su gobierno hasta su derrocamiento por el golpe militar en setiembre de 1973.

14 Posteriormente sus escritos fueron reunidos en dos volúmenes que se publicaron en Brasil, editados por su hija Otilia Beatriz: Ernani Maria Fiori, Textos escolhidos. Volume 1. Metafísica e História, Porto Alegre, L&PM ed., 1987 (320 p.); Ernani Maria Fiori, Textos escolhidos. Volume 2. Educação e Política, Porto Alegre, L&PM ed., 1991 (296 p.).

15 "[...] Nunca me olvidé de compañeros [...] tan amigos como ustedes. Me gustaría tener noticias de todos y, más aún, me gustaría reencontrarlos. Sin duda, tendríamos mucho que conversar [...]".

 

 

Recebido em 14 de abril de 2013
Aprovado em 24 de junho de 2013

 

 

Carlos Eugenio Beca é profesor de Filosofía. En su condición de investigador asociado del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE) de la Universidad Católica de Chile, es coordinador ejecutivo de la Secretaría Técnica de la Estrategia Regional sobre Docentes para América Latina y el Caribe de UNESCO-OREALC. Fue Director del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) del Ministerio de Educación, entre los años 2000 y 2010, a cargo del diseño e implementación de  programas de formación y desarrollo profesional docente.
E-mail: ebecainfante@gmail.com

Cecilia Richards é profesora de Lenguaje y Comunicación. Fue parte, en el Ministerio de Educación de Chile de los equipos técnicos responsables del diseño del Programa y de la capacitación de sus diversos actores de Programa 900 Escuelas (1990/1996); Programa Educación Básica Rural (1996-2000); Liceos para Todos (2000/2006). Luego (2006/2010) coordinó, a nivel nacional, las iniciativas que promovían la reinserción educativa de quienes habían abandonado la escuela. En la actualidad, coordina las prácticas profesionales de profesores que terminan su formación en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
E-mail: cerito60@gmail.com

Lucídio Bianchetti é graduado em Pedagogia com habilitação em Orientação Educacional pela Universidade de Passo Fundo (1978), mestre em Educação pela Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro (1982) e doutor em Educação: História, Política, Sociedade pela Pontifícia Universidade Católica de São Paulo (1998), com pós-doutorado na Universidade do Porto, Portugal (2009). Pesquisador 1C do CNPq. Professor Associado no Centro de Ciências da Educação da Universidade Federal de Santa Catarina.
E-mail: lucidiob@gmail.com

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