Influencia del Estado Nutricional y del VO2max en los Niveles de Adiponectina en Hombres que superan los 35 Años

Resúmenes

FUNDAMENTO: A adiponectina é considerada importante fator na patogênese das doenças cardiovasculares e metabólicas, por suas propriedades antiaterogênicas e antiinflamatórias. Poucos estudos, entretanto, sugerem a existência de relação direta entre os níveis de adiponectina e os níveis de condicionamento cardiorrespiratório e atividade física. OBJETIVO: Verificar a influência do estado nutricional e do condicionamento cardiorrespiratório nos níveis plasmáticos de adiponectina em homens adultos. MÉTODOS: Foram avaliados 250 sujeitos, homens, todos militares da ativa do Exército Brasileiro (42,6 ± 4,8 anos). Foram mensurados os níveis plasmáticos de adiponectina, massa corporal, estatura, circunferência da cintura (CC), percentual de gordura por pesagem hidrostática e VO2max por ergoespirometria. Um questionário foi utilizado para obter as características do treinamento físico realizado pelos sujeitos. RESULTADOS: Na amostra, 121 (48%) sujeitos apresentaram sobrepeso e 36 (14%) eram obesos. Ainda, 66 sujeitos (27%) apresentaram percentual de gordura maior que 25% e 26.7% apresentaram CC > 94 cm. Sujeitos com sobrepeso e obesidade apresentaram valores significativamente menores de adiponectina em relação aqueles com estado nutricional normal. Sujeitos no mais alto tercil de VO2max apresentaram níveis de adiponectina mais altos que os demais. Os níveis de adiponectina estiveram positivamente correlacionados com o tempo total de treinamento físico semanal e com o VO2max e inversamente correlacionados com os valores de massa corporal, IMC e CC. A correlação dos níveis de adiponectina e do VO2max não permaneceu significante após controlada pelo IMC e CC. CONCLUSÃO: Sujeitos com melhor condicionamento cardiorrespiratório e com estado nutricional normal parecem apresentar níveis mais saudáveis de adiponectina.

Adiponectina; obesidade; estado nutricional; aptidão física; militares


BACKGROUND: Adiponectin is considered an important factor in the pathogenesis of cardiovascular and metabolic diseases, due to its anti- atherogenic and anti-inflammatory properties. Few studies, however, have suggested the existence of a direct association between adiponectin levels and cardiorespiratory fitness and physical activity levels. OBJECTIVE: To verify the influence of the nutritional status and cardiorespiratory fitness on plasma adiponectin levels in adult men. METHODS: A total of 250 subjects, all in active duty in the Brazilian Army (BA), with a mean age of 42,6 ± 4,8 years volunteered to participate in the study. Plasma levels of adiponectin were measured, as well as body mass, height, waist circumference (WC), fat percentage by hydrostatic weighing and VO2max by ergospirometry. A questionnaire was used to obtain the characteristics of the physical training performed by the individuals. RESULTS: The sample showed that 121 (48%) individuals were overweight and 36 (14%) were obese. Moreover, 66 individuals (27%) had a body fat percentage > 25% and 26,7% had a WC > 94 cm. Overweight and obese individuals had significantly lower adiponectin levels than those with an adequate nutritional status. Individuals at the highest tertile of VO2max had higher adiponectin levels than the others. The adiponectin levels were positively correlated with the total weekly physical training time and VO2max and inversely correlated with body mass, BMI and WC. The correlation between adiponectin levels and VO2max did not remain significant after being adjusted for BMI and WC. CONCLUSION: Individuals with better cardiorespiratory fitness and normal nutritional status seem to present healthier levels of adiponectin.

Adiponectin; obesity; nutritional states; physical fitness; military personnel


FUNDAMENTO: La adiponectina es considerada un importante factor en la patogénesis de las enfermedades cardiovasculares y metabólicas, por sus propiedades antiaterogénicas y antiinflamatorias. Sin embargo, hay pocos estudios que sugieran la existencia de una relación directa entre los niveles de adiponectina y los niveles de condicionamiento cardiorrespiratorio y la actividad física. OBJETIVO: Verificar la influencia del estado nutricional y del condicionamiento cardiorrespiratorio en los niveles plasmáticos de adiponectina en hombres adultos. MÉTODOS: Se evaluaron 250 individuos hombres, todos militares en activo del Ejército Brasileño (42.6 ± 4.8 años). Se midieron los niveles plasmáticos de adiponectina, masa corporal, altura, circunferencia de la cintura (CC), porcentaje de grasa corporal por peso hidrostático y condicionamiento cardiorespiratorio por ergoespirometria. Un cuestionario se usó para obtener las características del entrenamiento físico realizado por los individuos. RESULTADOS: En la muestra, 121 (48%), de los individuos presentaron sobrepeso y 36 (14%) eran obesos. Además, 66 individuos (27%), presentaron un porcentaje de grasa corporal mayor que el 25%, y el 26,7% presentaron CC > 94 cm. Los individuos con sobrepeso y obesidad presentaron valores significativamente menores de adiponectina con relación a los que tenían un estado nutricional normal. Los individuos con el más elevado tercil de condicionamiento cardiorespiratorio, presentaron niveles de adiponectina más altos que los demás. Los niveles de adiponectina quedaron positivamente correlacionados con el tiempo total de entrenamiento físico semanal y con el condicionamiento cardiorespiratorio, e inversamente correlacionados con los valores de masa corporal, IMC y CC. La correlación de los niveles de adiponectina y del condicionamiento cardiorespiratorio no permanecieron significativos después del control del IMC y CC. CONCLUSIÓN: Los individuos con un mejor condicionamiento cardiorrespiratorio y con un estado nutricional normal parecen presentar niveles más sanos de adiponectina.

Adiponectina; obesidad; estado nutricional; aptitud física; militares


ARTÍCULO ORIGINAL

IEscola Nacional de Saúde Pública

IIInstituto de Pesquisa da Capacitação Física do Exército

IIIInstituto Estadual de Diabetes e Endocrinologia

IVUniversidade Federal Fluminense, Rio de Janeiro, RJ - Brasil

Correspondencia

RESUMEN

FUNDAMENTO: La adiponectina es considerada un importante factor en la patogénesis de las enfermedades cardiovasculares y metabólicas, por sus propiedades antiaterogénicas y antiinflamatorias. Sin embargo, hay pocos estudios que sugieran la existencia de una relación directa entre los niveles de adiponectina y los niveles de condicionamiento cardiorrespiratorio y la actividad física.

OBJETIVO: Verificar la influencia del estado nutricional y del condicionamiento cardiorrespiratorio en los niveles plasmáticos de adiponectina en hombres adultos.

MÉTODOS: Se evaluaron 250 individuos hombres, todos militares en activo del Ejército Brasileño (42.6 ± 4.8 años). Se midieron los niveles plasmáticos de adiponectina, masa corporal, altura, circunferencia de la cintura (CC), porcentaje de grasa corporal por peso hidrostático y condicionamiento cardiorespiratorio por ergoespirometria. Un cuestionario se usó para obtener las características del entrenamiento físico realizado por los individuos.

RESULTADOS: En la muestra, 121 (48%), de los individuos presentaron sobrepeso y 36 (14%) eran obesos. Además, 66 individuos (27%), presentaron un porcentaje de grasa corporal mayor que el 25%, y el 26,7% presentaron CC > 94 cm. Los individuos con sobrepeso y obesidad presentaron valores significativamente menores de adiponectina con relación a los que tenían un estado nutricional normal. Los individuos con el más elevado tercil de condicionamiento cardiorespiratorio, presentaron niveles de adiponectina más altos que los demás. Los niveles de adiponectina quedaron positivamente correlacionados con el tiempo total de entrenamiento físico semanal y con el condicionamiento cardiorespiratorio, e inversamente correlacionados con los valores de masa corporal, IMC y CC. La correlación de los niveles de adiponectina y del condicionamiento cardiorespiratorio no permanecieron significativos después del control del IMC y CC.

CONCLUSIÓN: Los individuos con un mejor condicionamiento cardiorrespiratorio y con un estado nutricional normal parecen presentar niveles más sanos de adiponectina.

Palabras clave: Adiponectina, obesidad, estado nutricional, aptitud física, militares.

Introducción

Los recientes avances en las ciencias biomédicas están continuamente modificando conceptos con relación al rol de diferentes tejidos y órganos en la fisiología del cuerpo humano. Además de su función clásica de almacenaje de energía, el tejido adiposo (TA), se conoce ahora como una glándula endocrina importante y bastante activa1. De acuerdo con Hauner2, el TA produce y segrega una variedad de péptidos y de proteínas bioactivas, llamadas adipocitocinas, especialmente la adiponectina, que es un potente modulador del metabolismo de la glucosa y de los lípidos, y también un indicador de disturbios metabólicos3. Esa hormona la generan exclusivamente los adipocitos y se diferencia de otros por su reducida concentración en el plasma en individuos obesos4.

La adiponectina es considerada un importante factor en la patogénesis de las enfermedades metabólicas5, a causa de sus efectos antiaterogénicos, antidiabéticos y antiinflamatórios6. Individuos con concentraciones más altas de adiponectina presentan menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas7.

Se ha sugerido que el ejercicio físico, el au aumento de la aptitud física y la reducción de la obesidad, están asociados con la mejoría del estado metabólico, aunque concentraciones de adiponectina no se hayan alterado después de algunos estudios experimentales8,9. Algunas investigaciones10-12 son controvertidas, y nos sugirieron una relación directa entre los niveles de adiponectina y la actividad física, y como ya fue resaltado por Blüher et al13, el entrenamiento físico parece aumentar el número de receptores de adiponectina en la grasa subcutánea. Sin embargo, solamente algunos estudios asociaron los niveles plasmáticos de la adiponectina con mensuraciones objetivas de la aptitud cardiorrespiratoria. Entonces, el objetivo del presente estudio fue verificar la asociación entre las medidas antropométricas, estimaciones del estado nutricional y la aptitud física, con los niveles plasmáticos de la adiponectina en individuos con más de 35 anos de edad.

Métodos

Los individuos del estudio fueron reclutados por medio de folletos impresos en Organizaciones Militares del Ejército Brasileño (EB), en la ciudad de Rio de Janeiro, Brasil. Un total de 250 individuos, todos militares en activo, se presentaron como voluntarios para participar en el estudio.

En un día estipulado con anticipación, todos los individuos fueron al laboratorio en la parte de la mañana (entre las 7 y las 8 de la mañana), después de haber estado 12 horas en ayuno. Todos los procedimientos fueron explicados detalladamente a cada voluntario, los cuales firmaron el Término de Consentimiento Informado (TCI), antes de la recolección de los datos. Un tubo de ensayo de 4,5 ml de sangre se recogió de cada participante y se mantuvo congelado hasta el momento de la mensuración de los niveles de adiponectina (ADIP - inmunoensayo enzimático).

A continuación, se midieron el la masa corporal (MC) y la altura utilizando una báscula digital Filizola con divisiones de 50 g y un estadiómetro de pared Sanny, con precisión de 1 mm, respectivamente. El IMC se calculó como masa corporal (MC), en kilogramos (kg), dividido por la altura al cuadrado (m2) y usado para establecer el estado nutricional como adecuado (18,5 < IMC < 25 kg.m-2), sobrepeso (25 < IMC < 30 kg.m-2), y obesidad (IMC > 30 kg.m-2), a tono con las normas de la OMS14. La circunferencia de la cintura (CC), fue medida en la menor curvatura ubicada entre la última costilla y la cresta ilíaca. El punto de corte de la CC de 94 cm fue utilizado para evaluar el aumento de riesgo de complicaciones metabólicas asociadas con la obesidad14. A esas medidas les siguió el pesaje hidrostático para obtener la densidad corporal y así calcular el porcentaje de grasa corporal (%GC). La grasa corporal total (GCT), se computó (MC x %GC), y se usó en el análisis. Después de efectuado el pesaje hidrostática, los individuos desayunaron y respondieron un cuestionario sobre sus rutinas de entrenamiento físico, seguido de un electrocardiograma (ECG) de reposo y de un Test de Ejercicio Cardiopulmonar Máximo (TECM) en la cinta. El tiempo total que se gastó en el entrenamiento físico (EF), en minutos por semana, fue calculado multiplicando la frecuencia semanal de la actividad física por la duración promedio de las sesiones. El valor de corte de 150 min.sin-1 de actividad física con intensidad moderada a alta fue considerado el mínimo recomendado de actividad física15.

Un protocolo de rampa fue utilizado en el TECM, que consistió en un período de calentamiento de 3 minutos corriendo rápidamente, seguido de una carrera sin inclinación en la cinta (Inbrasport Super ATL - Porto Alegre - Brasil), con aumentos constantes en la velocidad durante 8 minutos después de los cuales, la velocidad se mantuvo constante y la inclinación aumentó hasta alcanzar el agotamiento por si mismo. Todos los test duraron entre 8 a 12 minutos. El consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono fueron medidos utilizando el sistema CPX-D (Medical Graphics - St Paul Minnesota) durante el TECM. Antes del primer test diario, el equipo era calibrado manualmente, seguido de autocalibración antes de cada test. El condicionamiento cardiorespiratorio fue medido al esfuerzo máximo, definido como la incapacidad de continuar el ejercicio pese a un fuerte estímulo y confirmado en razón del cambio respiratorio (R) > 1,1, VE/VO2> 35, frecuencia cardíaca (FC) > 95% del máximo previsto para la edad y la frecuencia respiratoria (FR) > 3016.

El análisis estadístico incluyó las características descriptivas de los individuos (promedio, desviación estándar, valores máximo y mínimo). Los coeficientes de correlación de Pearson se calcularon para verificar la asociación entre las variables. El test de análisis de variancia (ANOVA), fue utilizado para comprobar la significancia del principal efecto de la aptitud cardiorrespiratoria (terciles de condicionamiento cardiorespiratorio: < 36,43; 36,43 y 42,45 y > 42,45 ml O2.kg-1.min-1), y del estado nutricional en los niveles plasmáticos de adiponectina. Los mismos análisis fueron realizados controlando para CC, condicionamiento cardiorespiratorio o ambos (Análisis de co-variancia ANCOVA). Los test post hoc de Tukey se usaron para comprobar la significancia entre los promedios. La significancia estadística quedó establecida en un 5%.

Los análisis bioquímicos se hicieron por NKB Medicina Diagnóstica (Rio de Janeiro, Brasil) y Roche Diagnóstica (Rio de Janeiro, Brasil).

Todos los procedimientos de investigación fueron aprobados por el Comité de Ética de la Escuela de Salud Pública Sérgio Arouca, por la Fundación Oswaldo Cruz y todos los individuos firmaron el TCI.

Resultados

El promedio (± DP) de la edad de los individuos era 42,6 ± 4,8 años, con un IMC de 26,5 ± 3,8 kg.m-2 y niveles séricos de adiponectina de 15,1 ± 9,9 µg.ml-1 (Tabla 1). La muestra incluyó a 121 individuos con sobrepeso (48%) y a 36 obesos (14%). Un total de 66 individuos (27%) presentaron %GC > 25% y 26,7% tenían CC > 94 cm.

Individuos con sobrepeso (13,9 ± 8,88 µg.ml-1) y obesos (12,0 ± 7,5 µg.ml-1) presentaban valores significantemente más bajos de adiponectina, en comparación con los individuos con un IMC adecuado (18,1 ± 11,3 µg.ml-1). Esas diferencias se mantuvieron incluso cuando el análisis fue controlado por la CC, condicionamiento cardiorespiratorio o por los dos. Los individuos en el tercil más bajo de condicionamiento cardiorespiratorio tenían niveles de adiponectina también significantemente más bajos (Figura 1). Los individuos con un alto %GC (> 25%), poseían niveles significantemente más bajos de adiponectina (12,7 ± 7,4 µg.ml-1) que los individuos que estaban con %GC < 15% (18,7 ± 11,4 µg.ml-1).

Los niveles séricos de adiponectina presentaron una débil correlación positiva con EF y estaban inversamente correlacionados con el MC, IMC, %GC, grasa corporal total (GCT), y CC (Tabla 2). La correlación entre la adiponectina y condicionamiento cardiorespiratorio (r = 0,07), no fue significativa (p = 0,29) después del control para IMC y CC. La correlación con el EF permaneció significativa después del control para la edad, IMC y CC (r = 0,14). Los individuos que realizaban por lo menos 150 min.sin-1 de entrenamiento con una intensidad moderada a alta, tenían niveles más altos de adiponectina (16,9 ± 10,4 µg.ml-1), cuando se les comparó con los que no alcanzaron tal volumen de entrenamiento (14,3 ± 10,1 µg.ml-1).

Discusión

En general, los resultados del presente estudio están a tono con la literatura, que muestra que los niveles circulantes de adiponectina son más altos en individuos no obesos, en comparación con los obesos, y que los niveles de adiponectina muestran una correlación negativa con medidas antropométricas (IMC y CC), incluso después del ajuste para la edad y la grasa corporal total7,17. Kantartzis et al18, no hallaron diferencias en los niveles de adiponectina entre individuos con sobrepeso y obesos, incluso después del control para la grasa abdominal. En el presente estudio, la adiponectina tampoco fue diferente entre los individuos con sobrepeso y obesos, sino en individuos con estado nutricional adecuado que presentaban niveles más altos de adiponectina.

La relación inversa entre la adiponectina y el IMC o el %GC encontrado en el presente estudio, está de acuerdo con varios otros estudios7,12,18. Gavrila et al19 sugirieron que la obesidad y la distribución de grasa central eran predictores negativos independientes de la adiponectina sérica y que la adiponectina podría representar un vínculo entre la obesidad central y las enfermedades metabólicas, probablemente debido al aumento en la expresión de TNF-α, que reduce la expresión de la adiponectina y la secreción in vitro de los adipócitos20,21. Esposito et al22 encontraron un aumento de un 48% en los niveles de adiponectina después de 2 años de dieta del Mediterráneo de baja caloría y aumento de la actividad física durante 8 semanas en mujeres. Después de la intervención, los individuos presentaron un IMC, %GC y un MC más bajos y menor CC con niveles más altos de adiponectina sérica, en comparación con el período de la preintervención.

De acuerdo con Tsukinoki et al12, los individuos con niveles de adiponectina < 4 µg.dl-1 tenían un IMC más elevado que los individuos con niveles > 4 µg.dl-1. Hombres con IMC > 30 kg.m-2 y con más de un 25% de grasa corporal, presentaban valores más bajos de adiponectina que los que tenían menor IMC y %GC23. La alteración en la MC y masa grasa corporal después del entrenamiento, se correlacionaban significativa y negativamente con las alteraciones en los niveles de adiponectina. Hulver et al8 llegaron a la conclusión de que la pérdida de la masa corporal un año después de la cirugía bariátrica, causó reducciones ostensibles en el IMC, niveles de insulina y glucosa de ayuno, y aumentos significativos en los niveles de adiponectina. Además, una reducción en la masa del tejido adiposo (TA) subcutáneo, aisladamente y después de la liposucción abdominal, no conlleva a una reducción similar en la inflamación de bajo grado24, indicando que el TA visceral está más íntimamente asociado con el estado inflamatorio en la obesidad que el depósito de TA subcutáneo.

Aunque individuos obesos tengan más grasa corporal, ellos también presentan niveles más elevados de citocinas proinflamatorias IL-6 y TNF-α. Eso causaría una reducción en la expresión del mRNA de la adiponectina y en la liberación de la adiponectina de los adipocitos. La adiponectina y TNF-α se inhiben uno al otro. La expresión de la adiponectina está suprimida por la IL-625. Eso explicaría por que individuos obesos tienen niveles de adiponectina circulantes más bajos. En los individuos obesos, los niveles plasmáticos de adiponectina eran más bajos pese a que el tejido adiposo sea el único tejido de su síntesis, lo que sugiere una retroalimentación negativa en su producción impuesta por el desarrollo de la obesidad. Por tanto, la reducción del peso corporal resultaría en una desinhibición por lo menos transitoria y por tanto, en un aumento de la adiponectina en el plasma.

Nadler et al26 demostraron por medio de un micro experimento, que la expresión de los genes adipogénicos estaba suprimida en el desarrollo de obesidad en ratones, sugiriendo la existencia de una vía de inhibición de retroalimentación. En ratones obesos ob/ob, la expresión del gen adipoQ estaba "down-regulada". El hecho de que el mRNA estable del gen adipoQ diminuyera en ratones ob/ob cuando se les comparó con los del tipo salvaje, indica que el nivel de la regulación está relacionado, en parte, con lo dicho anteriormente o con la estabilidad del mRNA. Además, el estado estable del mRNA de la adiponectina en el tejido adiposo parece estar reducido en individuos obesos27. Sin embargo, los mecanismos biológicos que modulan la expresión de la adiponectina durante la reducción del peso necesitan ser más estudiados para ser mejor entendidos.

Aunque la literatura todavía no tenga suficientes conocimientos con relación a los efectos agudos y crónicos del entrenamiento aeróbico, y el papel de la intensidad del ejercicio en los niveles de adiponectina28, St-Pierre et al11 sugieren una correlación positiva entre la adiponectina y la actividad física. Kraemer et al29 sugirieron que el efecto se observaba más a menudo cuando se practicaba una fuerte actividad física. Pero Blüher et al10 y Oberbach et al30 demostraron aumentos significativos en los niveles de adiponectina en individuos obesos e insulinoresistentes que se ejercitaban moderadamente.

Ha sido estimado31 que el ejercicio aeróbico vigoroso (80% a 90% de la FC máxima), puede representar un aumento en los niveles de adiponectina de 0,9 µg.ml-1, mientras que ejercicios moderadamente intensos pueden conllevar a un aumento de 0,7 µg.ml-1.

El ejercicio produce un aumento en la liberación de interleucina-6 de los músculos activos, los cuales, a su vez, suprimen otros marcadores proinflamatorios, tales como TNF- α, pudiendo estar asociados al aumento en los niveles de adiponectina32. Los efectos del entrenamiento de resistencia incluyen una "up-regulación" de la expresión de GLUT4, activación crónica de AMPK, facilitación de la transducción de la señal de la insulina, como también aumentos en la expresión de varias proteínas involucradas en la utilización de la glucosa y de los lípidos, y su turnover (recambio), puede estar asociado con la adiponectina. Además, el entrenamiento podría modular la producción de citocinas al nivel de expresión génica, vinculante de proteína y de vinculación con receptores33.

Esposito et al22 y Hulver et al8 sugieren que el ejercicio físico por si solo, no es suficiente para aumentar los niveles de adiponectina. Ellos dicen que alguna pérdida de masa corporal se hace necesaria para aumentar los niveles de adiponectina en individuos sedentarios. Después de seis semanas de entrenamiento aeróbico cinco veces por semana, Yatagai et al34 no percibieron cambios en los niveles de adiponectina. Los cambios en el condicionamiento cardiorespiratorio, %GC y GCT posteriores al entrenamiento, no estaban asociados a los cambios en los niveles de adiponectina, en contraste con los hallazgos de Bruun et al35, que demostraron un aumento de cerca de un 29% en los niveles circulantes de adiponectina después de 15 semanas de dieta hipocalórica y ejercicio en hombres con obesidad grave, asociado a la reducción en el IMC y CC y al aumento en el condicionamiento cardiorespiratorio.

Kim et al36 comprobaron un aumento de un 10% en los niveles de adiponectina posteriormente al entrenamiento (ejercicio de saltar cuerdas con supervisión), cinco veces por semana, 40 minutos al día durante seis semanas, en jóvenes coreanos obesos. Los niveles de adiponectina aumentaron un 81% después de los fuertes ejercicios durante 2 semanas (expedición de esquí en las montañas de Suecia), pero volvieron a los valores basales después de 6 semanas en 20 hombres37. Después de 24 meses de entrenamiento físico (andar en bicicleta > tres veces por semana, > 45 minutos por sesión a 50 a 65% del VO2pico), en adultos con predisposición al síndrome metabólico, Ring-Dimitriou et al28 observaron que una mejoría de 4,7 ml O2.kg-1.min-1 en el VO2pico estaba asociada a un aumento de 1,6 µg.ml-1 en los niveles de adiponectina en hombres. Después de un año de entrenamiento, los niveles de adiponectina aumentaron de forma significativa en hombres (1,7 µg.ml-1), pero no se observó ninguna alteración en el VO2pico, IMC y %GC en hombres obesos. En el presente estudio, el condicionamiento cardiorespiratorio estaba directamente (pero de forma debilitada), asociado a los niveles séricos de adiponectina. Los individuos con los más altos valores de condicionamiento cardiorespiratorio tenían valores significantemente más elevados de adiponectina, de acuerdo con los datos de Kumagai et al38, que también observaron una asociación directa entre los niveles de adiponectina y de condicionamiento cardiorespiratorio.

Con relación al efecto agudo del ejercicio, el estudio de Jürimäe et al39 no observó cambios en los niveles de adiponectina inmediatamente después de los ejercicios aeróbicos con una duración aproximada de 1 hora en individuos sanos. Sin embargo, los niveles de adiponectina estaban alterados en los atletas altamente entrenados después de ejercicios de alta intensidad que involucraban varios grupos musculares y que sobrepasaron significantemente el valor de reposo después de los primeros 30 minutos de recuperación39.

Recientes avances en el análisis bioquímico de la adiponectina han demostrado que la expresión del receptor de la adiponectina también aumenta después del entrenamiento físico. La expresión del AdipoR2 mRNA en la grasa visceral y subcutánea está positivamente asociada con los niveles circulantes de adiponectina, pero negativamente asociada a la obesidad, inclusive después de hacer el ajuste para massa gorda10. Cuatro semanas de entrenamiento físico intenso trajeron como resultado aumentos en la expresión del gen AdipoR1/R2 mRNA del músculo esquelético. La misma intervención conllevó a aumentos en la expresión del mRNA de los genes AdipoR1 y AdipoR2 en la grasa subcutánea y estaba significativa y positivamente correlacionada con los aumentos de AdipoR2 en el músculo esquelético13.

Pese al aumento en el condicionamiento cardiorespiratorio y a la reducción en la MC, IMC, masa gorda y CC, Polak et al40 no lograron demostrar diferencias significativas en los niveles de adiponectina después de 12 semanas de entrenamiento aeróbico. Los autores especularon que el mantenimiento de los niveles de mRNA para adiponectina en el tejido adiposo subcutáneo sería el motivo de esos hallazgos.

La adiponectina puede activar la proteína-quinasa AMP-activada y aumentar la oxidación de los ácidos grasos en el músculo esquelético. Si la actividad total de la proteína-quinasa AMP-activada está relacionada con la masa muscular, se puede postular que los atletas que utilizan mayor masa muscular durante el ejercicio necesitan más adiponectina para regular los flujos metabólicos.

Concluyendo, aunque la asociación entre los niveles de adiponectina y %GC e IMC sea floja, está a tono con algunos estudios. Parece que el aumento en los niveles de adiponectina no está causado por el ejercicio en si, sino porque está modulado por las alteraciones en la composición corporal. Sin embargo, todavía hay que aclarar la cantidad de grasa corporal que es necesaria reducir para que los niveles de adiponectina aumenten. De forma inversa, y aunque los resultados sugieran que una masa corporal adecuada represente el mayor beneficio, es importante promover la actividad física para obtener el doble beneficio de mantener un IMC más sano y una aptitud cardiorrespiratoria adecuada.

Aportes

EC Martinez y LA Anjos planificaron la investigación y dirigieron el análisis de los datos. EC Martinez y MSR Fortes, inspeccionaron la recolección de los datos en campo. EC Martinez escribió la primera versión del manuscrito, que fue revisado y aprobado por los otros autores.

Agradecimientos

Los análisis bioquímicos fueron dirigidos por NKB Medicina Diagnóstica (Rio de Janeiro, Brasil) y por Roche Diagnóstica (Rio de Janeiro, Brasil). LA Anjos recibió una beca de productividad en investigación del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico de Brasil (CNPq, Proc. 311801/06-4).

Potencial Conflicto de Intereses

Declaro no haber conflicto de intereses pertinentes.

Fuentes de Financiación

NKB Medicina Diagnóstica financió el presente estudio.

Vinculación Académica

Este artículo forma parte de tesis de Doctorado de Eduardo Camilo Martinez, por Escola Nacional de Saúde Pública da Fundação Oswaldo Cruz.

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  • Influencia del Estado Nutricional y del VO2max en los Niveles de Adiponectina en Hombres que superan los 35 Años
    Eduardo Camillo MartinezI,II; Marcos de Sá Rego FortesII,III; Luiz Antonio dos AnjosI,IV

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    15 Abr 2011
  • Fecha del número
    Jun 2011

Histórico

  • Revisado
    22 Oct 2010
  • Recibido
    12 Ago 2010
  • Acepto
    10 Dic 2010
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