Open-access Mándele un abrazo mío a Genaro: Correspondencia entre Palma Guillén y Alfonso Reyes en la Capilla Alfonsina

Send Genaro a Hug from Me: Correspondence Between Palma Guillén and Alfonso Reyes at the Alfonsina Chapel

RESUMEN

Este ensayo analiza la correspondencia entre Palma Guillén y Alfonso Reyes, conservada en el archivo de la Capilla Alfonsina en Ciudad de México. Aporta al estudio del ideario internacional de México y sus actores. Revisa las ideas intercambiadas por Palma Guillén y Alfonso Reyes en la construcción de una amistad, da luz a sus visiones sobre México y las tareas diplomáticas de ambos y se vincula con el trabajo diplomático de Gabriela Mistral, premio nobel de literatura en 1945. Identifica el proceso de construcción de una diplomacia particular y la forja de una doctrina internacional. Además, vincula documentos diplomáticos con correspondencia personal, reconstruyendo la carrera de Palma Guillén en un contexto predominantemente masculino, en el que logró rodearse de figuras clave en educación, diplomacia y literatura.

Palabas claves:
Correspondencia; Palma Guillén; Alfonso Reyes; Diplomacia; Ideario internacional; Gabriela Mistral

ABSTRACT

This essay reviews the correspondence between Palma Guillén and Alfonso Reyes, preserved in the archive of the Capilla Alfonsina in Mexico City. It contributes to the study of Mexico’s international ideology and its actors. It reviews the ideas exchanged by Palma Guillén and Alfonso Reyes in the construction of a friendship, sheds light on their visions of Mexico and the diplomatic tasks of both, and is linked to the diplomatic work of Gabriela Mistral, Nobel Prize in Literature in 1945. It identifies the process of building a particular diplomacy and forging an international doctrine. It also links diplomatic documents with personal correspondence, reconstructing Palma Guillén’s career in a predominantly male context, in which he managed to surround himself with key figures in education, diplomacy, and literature.

Keywords:
Correspondence; Palma Guillén; Alfonso Reyes; Diplomacy; International Ideology; Gabriela Mistral

A las maestras mexicanas Gabina Guzmán Guzmán (+) y Olga Guzmán Guzmán.

Este ensayo analiza la correspondencia intercambiada entre Palma Guillén y Alfonso Reyes que está resguardada en la Capilla Alfonsina en la capital mexicana. Pretende abonar al conocimiento del trabajo de los actores que construyeron el ideario internacional del México del periodo de entreguerras. La citada correspondencia ilumina su vida personal, su amistad y sus visiones sobre México y las tareas diplomáticas que ambos atendieron. Como representantes de México aportaron a la construcción de su diplomacia y a forjar su doctrina internacional caracterizada por la defensa de la soberanía nacional, la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Dicha labor le brindó grandes logros al país después de la revolución y es una tarea fundamental entender quiénes, qué y cómo hicieron dicha diplomacia mundialmente reconocida. En los últimos lustros diversos autores atienden esta tarea. Destaco la obra de Ana Rosa Suárez (Suárez Arguello, 1998; Suárez Arguello; Sánchez Andrés, 2017) y la de Roberta Lajous (Lajous et al., 2021) entre otras.

Tanto los documentos diplomáticos de Guillén como sus cartas a Reyes son escasos. La suma, ayuda a reconstruir su carrera, rodeada de personas destacadas en la educación, las letras y la diplomacia. Su sólida formación intelectual le permitió desempeñarse en los quehaceres públicos de México, un mundo eminentemente masculino. Después de su trabajo con Vasconcelos en el proyecto cultural-educativo, fue Jefe de Enseñanza Secundaria en la Secretaría de Educación Pública en 1933 y después Ministro en Colombia y Dinamarca cuando esos puestos no eran ocupados por mujeres. Firmaba y era nombrada en masculino.

El trabajo diplomático de Guillén ha motivado una serie de investigaciones traducidas en conferencias (Galeana, 2022a; Gaytán, 2022) y publicaciones diversas en los últimos años (Adame, 2017; Pompa Alcalá, 2019; Pita González, 2021; Galeana, 2022b; Toledo García, 2023; Bonifaz, 2024; Gómez, 2024). Reyes es reconocido por su trabajo como escritor y su gran relieve en la cultura mexicana e hispanoamericana: su obra ha sido publicada y estudiada profusamente, y su trabajo diplomático también se ha explorado (Enríquez Perea, 1998; 2010; Garciadiego, 1998; Díaz Arciniega, 2001; Toledo García, 2019).

En esta línea, este artículo revisa la correspondencia citada vinculándola a los expedientes de Guillén en el archivo Genaro Estrada para identificar su formación, sus relaciones, cómo llegó a Colombia, qué temas atendió ahí, sus ideas sobre la diplomacia posrevolucionaria, la recepción en los países donde fue ministro y algunos rasgos de su desempeño internacional. Se trata de un personaje útil para entender el contexto del México posrevolucionario que sentó las bases de la actualidad mexicana en aspectos como su diplomacia, su literatura y el quehacer público e internacional de las mujeres.

Con este fin, a continuación, se dará un panorama general de las fuentes primarias utilizadas, se presentará la trayectoria de Guillén, se analizará la correspondencia entre Guillén y Reyes en la que se puede apreciar cómo lidiaron personal y colectivamente con la vida entre los continentes europeo y americano, y, finalmente, se expondrá su vida diplomática a partir de la correspondencia entre Alfonso Reyes y la poeta chilena Gabriela Mistral. El dibujo que sigue abre el expediente y es el único localizado en la correspondencia de Reyes y algunas contemporáneas suyas. Muestra la delicadeza y la fragilidad de las relaciones entre amigos y colegas en el entorno que rodeó a nuestros personajes.

Imagen 1:
Capilla Alfonsina, expediente de la correspondencia entre Alfonso Reyes y Palma Guillén (Guillén, [s.d.], p. 1).

LA CORRESPONDENCIA

En el expediente de las cartas entre Reyes y Guillén en la Capilla Alfonsina se encuentran poco más de 20 documentos fechados entre 1921 y 1955, desde diversos sitios.

Por un lado, las cartas de Palma están escritas en Barcelona (1921); Marsella (1925); París (1926, 1930); Florencia (1930, 1931); México (1933, 1934, 1935); Bogotá (1935); La Habana (193?), Petrópolis y Río de Janeiro (1943-1945). Por otro, las de Reyes fueron escritas desde Río de Janeiro (1930, 1931, 1934) y México (1943, 1944, 1955). Si bien estas cartas se intercambiaron durante treinta años, las fechas presentan vacíos entre unas y otras, sobre todo si hablamos de las que Reyes escribió a Palma. En el artículo aparecen los años de las cartas cuando están anotados, o sólo se cita la página del expediente.

Se trata de años en que los escenarios europeo, americano y mexicano se modificaron de manera indudable, tanto o cuanto se transformaron nuestros personajes nacidos en el siglo XIX. Terminaba la primera gran guerra en Europa y comenzaba el retador ejercicio diplomático posbélico: la Sociedad de Naciones. Estados Unidos salía de esa guerra con gran poderío económico y político, la revolución mexicana entraba en una nueva etapa una vez adoptada la Constitución de 1917, con Obregón como jefe por excelencia. En 1955 el mundo había pasado por la crisis del 29, la segunda gran guerra en Europa y había entrado en la guerra fría. Cambió la distribución del poder mundial, los países se multiplicaron, el legado internacional de la revolución mexicana se llevó exitosamente a los foros internacionales. Fue el año de la Conferencia de Bandung que reunió a los países no alineados frente a los bloques contrapuestos buscando enfrentar al neocolonialismo posterior a la descolonización promovida por la ONU.

Reyes y Guillén formaron parte del esfuerzo mexicano por ejercer una política exterior que le diera un nuevo lugar a México, cada uno a su manera, con sus respectivas capacidades y con visiones compartidas. La correspondencia muestra el interés de Palma por acercarse a Reyes, la estimación creciente y recíproca, el interés de ambos en los temas de cultura y el apoyo de Reyes, y también de Mistral, para que Palma ingresara al Servicio Exterior. No muestra sino ocasionalmente algunas opiniones sobre la conducción de la política internacional y sí muchas consideraciones sobre la relación personal y sus preocupaciones inmediatas.

El análisis de la correspondencia se acompaña del expediente de Palma en el archivo Genaro Estrada del que se retoma su información personal y sus tareas como miembro del Servicio Exterior, así como artículos periodísticos sobre su recibimiento en Colombia y en Dinamarca. Además, fue analizado su expediente de alumna en la UNAM y también los documentos del Fondo Escuela de Altos Estudios de esa Universidad.

PALMA GUILLÉN

Guillén se destaca como primera mujer nombrada “Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de México en Colombia” en 1935, y por su labor posterior en el Servicio Exterior Mexicano. Fue la primera mujer de México y de América Latina con ese rango.

Nació en la ciudad de México el 4 de marzo de 1893. En su expediente de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ella anotó haber nacido en 1898, ser “profesora académica, maestra en filosofía” y contar con “estudios especiales de filosofía y psicología y literatura”. Decía tener título profesional de la “Escuela Normal de México y de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional.” (Guillén, f. 4, [s.d.]).

Es decir, Guillén perteneció al pequeño grupo de mujeres con estudios en la primera mitad del siglo XX mexicano entre las que se encontraron Hermila Galindo, Luz Vera, Isabel Ramírez Castañeda, Eulalia Guzmán, Elisa Acuña Rossetti y Amalia González Caballero. Ser maestras daba a las mujeres acceso a la educación superior. Aunque algunas ingresaron a los estudios universitarios, no era algo muy generalizado al iniciar el siglo XX en México. Por ejemplo, Matilde Montoya fue la primera médica en 1886, y en los siguientes cuarenta años sólo se graduaron otras 84 (García Castro, 2016, p. 149).

Guillén ingresó a la Escuela de Altos estudios de la Universidad Nacional cuando las mujeres pasaron del 15% al 78% de la matrícula, entre 1910 y 1924 (García Castro, 2016, p. 152).

Junto a otras, como la poeta María Enriqueta Camarillo, la pianista Alba Hernández Ogazón o Antonieta Rivas Mercado, participó en actividades del Ateneo de la Juventud y en la universidad se destacó como alumna de Antonio Caso. Mistral escribió que éste la llamó “su mejor discípulo y es honra aguda este decir en boca del hombre que ha formado cinco generaciones mexicanas.” (Mistral, 1935, f. 47). En la UNAM, fue alumna distinguida y premiada (AHUNAM, 1919, ff. 9, 14-16).

Palma fue gran amiga de Manuel Gómez Morín, Lombardo Toledano y Alberto Vázquez del Mercado. Se le considera integrante de la generación de 1915 que también incluye a Daniel Cosío Villegas y a Narciso Bassols (García Castro, 2016, p. 157). Estaba pues en los círculos intelectuales de mayor prestigio del país y merecía el elogio de uno de los maestros más respetados de la época.

Antes de ingresar al servicio exterior desempeñó diversas tareas profesionales: fue maestra de escuela primaria en la capital mexicana, profesora de psicología, lógica, ética, castellano y literatura en la Escuela Normal. También fue profesora de lógica, psicología y ética en la Escuela Nacional Preparatoria y de psicología y epistemología en la Facultad de Filosofía (Guillén, 1935, ff. 1-8). Como maestra, los conocimientos de Palma eran útiles al proyecto vasconcelista. Sobre su trabajo en la SEP, escribió:

Yo era entonces profesora en la Normal y en la Preparatoria y trabajaba, además, con Vasconcelos, en la organización de las bibliotecas populares que debían completar, en la capital, las escuelas primarias y los centros de alfabetización, y en las que debían viajar, con las Misiones rurales, al campo (Guillén, 1988, p. VII).

Fue en ese contexto que Guillén conoció a Mistral. Fue precisamente en 1922 cuando, con Torres Bodet, la recibió en Veracruz como invitada del secretario de Educación Pública para estudiar la educación en México. En el prólogo a la obra de Mistral publicada en 1923, Guillén habla sobre sí misma: se sabe diferente en formación y carácter:

Yo estaba más cerca de Europa y, sobre todo de Francia, que de Colombia o la Argentina y sabía más de Homero, de Lucrecio, de Schopenhauer o de Bergson que de Miranda, Sarmiento o Rodó, aunque hubiera hecho mis cursos de literatura hispanoamericana con el gran maestro Pedro Henríquez Ureña y aunque me supiera de memoria muchos versos de Darío y de José Asunción Silva (Guillén, 1988, p. VII).

Podemos conocer a Palma a partir de su propia descripción, pero no por hablar de ella sino de Mistral. Lo que piensa de la cortesía la retrata entera. Ésta, implica para ella un respeto que conduce al afecto, y en el caso de su relación con Mistral, a la piedad y a la amistad profunda:

La cortesía que, dígase lo que se diga, es una virtud, puesto que consiste en darse cuenta de que los demás existen y en respetarlos, me sirvió grandemente en el primer tiempo. Poco a poco, fui comprendiendo y admirando a Gabriela, de la que aprendí muchas cosas, y mi respeto se volvió pronto afecto y piedad - porque Gabriela era un ser muy solo y muy desamparado - y amistad profunda y verdadera más tarde (Guillén, 1988, p. VIII).

Esas consideraciones permiten comprender la alegría de Guillén y Reyes cuando Mistral recibió el Nobel de Literatura en 1945. Sobre todo, si escuchamos a Palma decir que Mistral estaba “…tan maltratada, tan injustamente tratada y tan sola siempre.” (Guillén, 1988, p. x).

Regresando a la trayectoria personal de Guillén: entre 1924 y 1932 pasó diversos períodos en Europa, bien en comisiones pagadas u honorarias de la SEP o de la Universidad Nacional. Realizó estudios especiales en Francia, Bélgica y Suiza. También acompañó a Mistral en su participación en la sección de letras del Instituto de Cooperación Intelectual de París y en el Instituto de Cinema Educativo de Roma, ambos dependientes de la Sociedad de Naciones (Pita González, 2021). Fue justamente el período en el que Reyes estuvo en España y Francia fomentando los intercambios bilaterales (Toledo García, 2019). El Diario de Alfonso Reyes tiene múltiples entradas que indican cómo se estrechaba su relación con Palma y Gabriela mientras los tres estaban en la capital francesa. En 1926 apunta las “larguísimas conversaciones de días enteros” que sostuvo con ellas en París: que Palma está cada vez mejor y Gabriela es mucho más inteligente de lo que cree el mismo José Vasconcelos.” Reyes ve a Gabriela como “una gran montaña, por cuyas faldas ruedan los ventisqueros y aludes, y sigue quieta, entre los truenos de abajo.” (Reyes, 2010a, p. 123). De Palma dice que es la maravilla que había conocido en Madrid, “cada vez más humana y con mente más precisa”, que la quiere fraternalmente. Refiere que le sorprende aquello a lo que llegan en sus conversaciones, que ríen como unas criaturas y hasta se cuentan cuentos. Gabriela y Palma pasan días en casa de Alfonso, se les unen Angelina Beloff, José Gaos y Jules Romains con sus parejas (Reyes, 2010b, p. 181). Se queja Reyes del cansancio que tiene, pero se da tiempo para departir con sus amigos.

En 1933, de vuelta en México, Palma era jefa del Departamento de Enseñanza Secundaria de la Secretaría de Educación Pública (SEP) (Guillén, 1933, p. 49). A principios de 1935, cuando estaba en España visitando a Mistral, le consultan de la cancillería mexicana a través de su embajada, “si en principio, no tendría inconveniente en aceptar representar a México como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Venezuela.” (Telegrama para cifrar, a la embajada…, 1935, f. 11). También se le pregunta, de manera “comedida y cortés” y de manera no oficial, sobre sus planes de matrimonio ya que estaba soltera. Dijo no tenerlos considerados. Hoy podría sorprender esta pregunta, aunque no tanto, pero en aquellos años las mujeres, por convicción o por reglamentación, renunciaban a sus nombramientos al casarse. Entonces fue asignada a Colombia por acuerdo presidencial del 23 de enero. Para entonces, Palma hablaba, escribía y traducía inglés, francés e italiano; y traducía catalán y portugués. Habilidades que sin duda favorecieron su desempeño en puestos diplomáticos o de corte internacional.

Destaco un telegrama de Guillén enviado al secretario comunicándole estar profundamente agradecida por su benevolencia al confirmar su nombramiento. El primero de febrero siguiente protestaba ante el Oficial Mayor de la SRE “guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 31 de enero de 1917 y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo...” (Telegrama para cifrar, a la embajada… 1935, f. 30).

El presidente Cárdenas y Emilio Portes Gil, secretario de Relaciones Exteriores, recibieron felicitaciones diversas por el nombramiento de Palma Guillén ante Colombia, particularmente de algunas organizaciones de mujeres. El nombramiento mostraba la importancia que el gobierno daba a la educación y a la participación de las mujeres en la vida nacional donde muchas pugnaban por la aprobación del voto femenino (Gómez Lezama, 2024). También se enmarcó en una política exterior nacionalista, antiimperialista y luego antifascista, cuando México entró a la SDN y se disponía a encontrar rutas definitorias para su acción continental, y más allá. En los años ‘30 se buscaba la institucionalización y el despegue económico internos, además de la autonomía externa (Carrillo Reveles, 2024, p. 188). Después de la crisis de 1929 el comercio cobró una gran importancia, asunto que señaló Guillén al llegar a Colombia.

Después de Colombia, Guillén fue Ministro en Dinamarca (1936-1937). Entre 1938 y 1942 estuvo en la delegación mexicana ante la SDN en Ginebra. Luego en Cuba, de donde fue llamada a México el mismo año. Trabajó en la Universidad y en 1952 fue agregada cultural de México en Italia.

LOS TEMAS DE LA CORRESPONDENCIA ENTRE REYES Y GUILLÉN

Las cartas intercambiadas abordan distintos temas. Son reflexiones, consultas, solicitudes de opinión sobre cuestiones de trabajo, temas de política internacional y nacional, intercambio de ideas sobre cuestiones públicas que no se expresan públicamente. Abordan, principalmente, preocupaciones íntimas, sensibles. Introspecciones sobre sus estados de ánimo, consideraciones en torno a sus tareas profesionales y planes para el futuro. En particular las que escribe Palma. Las de Reyes, dan perspectiva para los asuntos de Palma.

Desde Barcelona, en 1921, Palma le decía a Alfonso, que vivía en Madrid, que estaba clara de que, aunque se pudieran hacer planes para la vida toda, era inútil hacerlos para veinticuatro horas. Decía esto porque, a pesar de sus intenciones, no sabía cuándo podría viajar a París. Hablaba con gran aprecio de Barcelona cuando señalaba que además de sus ramblas tiene bibliotecas populares, playas e iglesias y “el inconmensurable privilegio de estar tendida junto al mar color de violetas.” (Guillén, 1921, p. 2). Reiteradamente ella hablaba del paisaje, los colores, el clima. En junio siguiente, desde Madrid le envió un telegrama a su amigo: “Soy yo que recuerdo”. En una carta de 1923, muestra su preocupación por no tener noticia alguna de él.

En 1924 Palma escribe desde Madrid a Reyes y antes de hablar “en serio” cumple con el encargo de Gabriela: pedirle que le mande sus ojos en una cajita porque los considera una “curiosidad mexicana”, unas “aceitunas negras destilando aceite.” También le pregunta si se quedaría en París ante el posible nombramiento de Alberto J. Pani como ministro de México en Francia (Guillén, 1924, p. 8). Le dice también, “Mándele un abrazo mío a Genaro” amigo cercano de Reyes y subsecretario de Relaciones Exteriores de México2.

La amistad con Reyes, independientemente de cualquier otro atractivo, mantenía a Palma cerca del mundo de la diplomacia y la cultura mexicanas. Claro que ella misma era una profesora normalista con estudios universitarios y había trabajado en el proyecto educativo vasconcelista donde se vinculó a la construcción del México posrevolucionario, pero no tenía las redes que Reyes había construido dentro y fuera de México.

Las cartas muestran, con mayor énfasis conforme pasan los años, gran cortesía y aprecio, una especial delicadeza para abordar algunos temas espinosos de la relación, lo que les permitía transitarlos de manera venturosa. En mayo de 1926, Palma le decía a Reyes que lo había estado recordando como nunca desde el día 17 - cuando él cumplía años - y que se acordaba de “… cuando yo le conocía a Usted, hace cinco años en la casa de Serrano.” Le pregunta cómo estaba, qué hacía, qué pensaba, si estaba contento y si se acordaba alguna vez de ella. También Palma le dice a Reyes que ella y Gabriela lo extrañan, que ésta dice que no le escribe porque él es “persona muy agobiada de cartas”. Entonces le escribe desde Marsella, ciudad de la que destaca, poéticamente, los colores de su luz y de su aire. “La luz de Marsella es más hermosa que la luz de México, tan blanca como la de Oaxaca o Guadalajara - el aire no lleva aquí oro ni plata. Está vivo, entero, y deslumbra.” Le comenta que “el mediterráneo […] está dorado como una piña.” (Guillén, 1926, p. 17). Parece un año mejor para todos. Los Reyes en París y Palma y Gabriela en Marsella.

Imagen 2:
La Habana, vista desde la fortaleza La Cabaña (Guillén, 1925, p. 12).

Aunado a ello, Guillén le envió a Reyes tres postales entre 1924 y 1926: la catedral de Ávila, la fortaleza de la Habana y la plaza Brouckère de Bruselas.

No sabemos porqué envió esas en particular, sí sabemos que hablan del tránsito de Guillén entre Europa y México en los años en que ella colaboraba con el proyecto educativo-cultural al ser maestra y trabajar en la SEP, mientras él estaba en la representación diplomática del México posrevolucionario, primero en España (1920-1924) y luego en Francia (1925-1927). Eran los años veinte, en los que se estaba estabilizando el Estado posrevolucionario tanto a nivel interno como externo.

Las cartas dejan ver la construcción de la amistad entre ellos, manifiestan afecto y buscan contacto, particularmente las de Palma. Ella habla de los lugares donde está, manda saludos y afecto a la familia Reyes, busca mayor cercanía.

Junto a los temas de trabajo y de escritura predominan los relativos a la familia, la salud y la amistad. Siempre están presentes Manuela, esposa de Reyes, y su hijo, en los saludos y preguntas sobre el ánimo y otros asuntos personales. También destaca el envío de recados de parte de Mistral o de Guillén en sus respectivos epistolarios con Reyes. Poco a poco se fue haciendo una comunicación a seis manos, a seis ojos.

En 1930, el año en que fue nombrado Embajador en Brasil, Reyes le dijo a Palma que tenía inmensas ganas de verla y que había logrado “el satánico triunfo” que se propusiera desde que nació: “pasarlo todo por mi conciencia: todo mi yo, quiero decir. No se me escapaba una sola liebre de las que saltan en mi bosque.” Reyes quiere libertad y poder “acaso” consagrarse del todo a escribir y a trabajar sin compromisos oficiales. Le confiesa a Palma que es “la única persona a quien hoy por hoy contesto al día siguiente de recibir tus cartas.” (Guillén, 1930, p. 31). Eso indica una gran deferencia en el trato con ella. Incluso le dice que la tutearía porque la considera muy cercana, que en su casa la quieren mucho porque es de las personas que con sólo estar “ayudan a vivir, a aguantar la vida.” Y continúa: “Y tú, Palmita querida, ¿qué haces ahí? ¿En qué pasas tus días y tus noches? ¿De quién te acompañas? ¿Qué hay en tu corazón? Yo supe algo y otro poco lo sospeché. Ven que te abrace con todo cariño y te desee paz y tranquilidad de ánimo al menos.” (Guillén, 1930, p. 32).

Palma responde: “¿Por qué eso de cazar todas las liebres Alfonso? Yo las quiero dejar ir todas y tener miedo de sentirlas escapar y de no saber por dónde andan.” (Guillén, 1931, p. 48). Qué distintas apreciaciones. Ambas contrapuestas frente a las ideas, si éstas fueran las liebres a las que se refieren. Por eso él escribe siempre y ella sólo tiene dos prólogos a obras de mujeres que fueron muy cercanas a su corazón y a su vida: el de 1966 para Lecturas para mujeres de Mistral (Guillén, 1988), y el de 1970 para El maravilloso viaje de Nils Holgersson, de Selma Lagerlöf, de la misma colección (Guillén, 2016). En 1956, ya dedicada de lleno al trabajo universitario, la Facultad de Filosofía publicó en su revista el artículo La mujer en la Historia (Guillén, 1956).

Y Palma decide no escribir porque, según Mistral, estaba convencida de que debían hacerlo quienes “… tengan deveras una alta marea temperamental y que traigan de arrastre desde sus entrañas novedades verdaderas. Yo escribiría de no haber leído mucho y lo mejor.” Aunque dice la propia Mistral que Palma estaba “pronta a ayudar (y qué ayuda) a los que vivimos sin sosiego para rematar nada, escribiendo como quien dice en las estaciones de nuestros trenes o entre las quijadas de la necesidad a medio grito.” Según Mistral, Palma era capaz de “corregir sintaxis tártara y ordenar períodos del asunto común, tirados aquí y allá en el cuerpo del artículo. Ella piensa que la sintaxis es casi todo el estilo y se las arregla para ordenar sin desfigurar, para dejar lo que le entregan, organizado sin magulladura de la pieza.” No escribía pues, por propia convicción y según sus propias palabras, para no aumentar el “Himalaya de papel” que ya veía cubrir al mundo (Mistral, 1935, f. 49 y ss).

LA VIDA EN LA DIPLOMACIA

Alfonso Reyes estuvo cerca de los círculos de poder a los que perteneció su padre y en 1913 comenzaría su encargo diplomático en París, que duraría muy poco. En carta a Gabriela Mistral Reyes reseña su ingreso a la diplomacia:

Yo era Secretario de la Escuela de Altos Estudios, nombrado por Madero y Pino Suárez, cuando vino el cuartelazo. Al ser asesinados ambos, renuncié. Mi actitud fortalecía demasiado a la oposición, puesto que obraba yo aún contra la política de mi hermano Rodolfo, que se dejó nombrar Ministro de Justicia de Huerta. Éste me hizo llamar, y tras de querer ganarme con puestos que no acepté, me anunció que me mandaría fuera del país: lo hizo nombrándome Secretario de Legación en París: me dejé nombrar para que no acabara conmigo en los días en que mi hijo tenía meses y yo no tenía más recursos que las pobres economías que Pedro Enríquez me cedió (pues se me cerró el mundo en esos días). […]

Y, en 1920, cuando el interinato de De la Huerta, me volvieron a mi cargo de segundo secretario que es cuando usted más o menos tiene noticias de mí (Reyes, 1931, p. 34).

Es decir, reconocía haber aceptado el puesto por necesidad financiera y por alejarse del escenario político de la muerte de su padre. Así inició su trabajo internacional.

Después de Madrid y París, fue enviado a Buenos Aires. Así, la década de los veinte, sobre todo a partir de su asignación a Argentina como primer embajador de México en 1927, llega para él con un gran compromiso y desarrollo en esa actividad. En 1930 iría a Brasil para volver a Buenos Aires en 1936.

Fueron los años del despliegue de la diplomacia mexicana en el que la generación de funcionarios que representó a México en el exterior se encargó de llevar y promover activamente, en foros internacionales, las directrices de la política exterior adoptadas por los regímenes de la Revolución Mexicana. Su trabajo se ha destacado en diversos textos y momentos (González Ramírez, 1964; Bobadilla González, 2009; Enríquez Perea; Gaytán Guzmán; Sánchez Mugica, 2020; González Olvera, 2021). Tarea nada sencilla si consideramos que la Constitución Mexicana propuso un cambio revolucionario a las reglas del derecho internacional vigente en esos días que aceptaba algunos preceptos - como el de la protección diplomática o el derecho de conquista-, entre otras cuestiones que favorecían a las potencias en detrimento de los países débiles (Quintanilla, 1964; Gómez Robledo, 1966; Carrillo Flores, 1966). Es el contexto en el que trabajaron Reyes y Guillén. Sobre su labor, cuando ya se había jubilado como diplomático, Reyes dijo:

Yo consagré al servicio diplomático mis mejores años, y allí sí que he sido peleador, y cuando no había que pelear, guarda cuidadosa, pues el diplomático cuida los intereses del país en conjunto y la línea de flotación del barco en las aguas internacionales. Tuve que reñir muchas batallas: eran tiempos en que el crédito de México padecía en el extranjero a causa de nuestras turbulencias sociales ­(Díaz Arciniega, 2001, p. 95).

Interesa destacar aquí, en el tema de las tareas diplomáticas, una carta no fechada de Mistral a Reyes, aunque aparentemente sea 1930, por la respuesta fechada de Reyes, en la que aquella le comenta haber estado en Nueva York en una comida con Genaro Estrada. Que había tenido oportunidad de proponer a Palma para que se hiciera cargo de algunos asuntos consulares de México, pero que no había tenido una buena respuesta del secretario. Le decía: “Pena me dio que hablara Genaro como de una audacia de Palma su petición de servir en un consulado. Se quejó de esa cultura sin utilidad para nadie. Su tierra nunca se ha dado cuenta de ella Alfonso”. Mistral se refiere a Palma teniéndola en gran consideración y valía para desempeñar funciones para su país. Al respecto, Reyes le contesta: “Yo haré que Genaro entienda algún día a nuestra Palma” (Reyes, 1931, p. 36). Se aprecia que tanto Mistral como Reyes impulsaron la carrera diplomática de Guillén.

En 1933 Guillén estaba al frente del Departamento de Enseñanza Secundaria de la SEP, se mostraba cansada y respondía a la recomendación de Reyes de que no se dejara amargar la vida:

me la han amargado, - sobre todo me la han deslavado, descolorido - no es que esté amarga: es que no sabe a nada más que a prisa y a preocupación. En los primeros tiempos tenía la esperanza de que esto cambiaría. Ahora sé que no cambió… Vivo en la oficina yo, que he sido siempre como un perro, como un pájaro libre (libre en el trabajo porque me ocupaba de lo que me gusta) y dueña de todas mis horas. Hoy me parece que ya no soy yo - que estoy esperándome afuera - ni sé dónde - mientras salgo de esta rueda (Guillén, 1933, p. 50).

Sus palabras denotan hastío, cansancio, desesperanza. Seguramente imperaba en su sentimiento, y en su juicio, el hecho de que veía el final del gobierno en México como “oscuro y difícil” con posibilidades por ello, de “volverse trágico.” (Guillén, 1934, p. 56). Eran los gobiernos del Maximato. En otro momento, Mistral opinaría que la educación preparatoria en México había sido ya convertida en high school por quienes la dirigían y esperaba que Palma pudiera hacer algo por ella (Mistral, [s.d.], p. 33). En 1934, siendo Reyes embajador de México en Brasil, Mistral le ofrece encargarse de la edición de sus obras: “Se me ocurre que usted tendría fe en Palmita para la corrección de pruebas y en mí para organizar el reparto.” (Mistral, [s.d.], p. 45). Tenían ya la experiencia de colaboración en trabajo editorial durante los años veinte y treinta, en la formación de la Colección Iberoamericana del Instituto de Cooperación Intelectual de la SDN. Ahí, los tres coincidieron con Jaime Torres Bodet. La importancia de este trabajo radicó en que fue un espacio en el que se conjugó la capacidad de los intelectuales que lo conformaron con la cooperación internacional para la difusión del pensamiento iberoamericano, en este caso (Pita González, 2019).

Como mencioné, en enero de 1935, casi al llegar Cárdenas a la presidencia, el nombramiento de Guillén como Ministro Plenipotenciario de México en Colombia, alentó la lucha de las mexicanas por el sufragio dando pie a una discusión pública sobre el sentido de la Constitución de 1917 en materia de sus derechos ciudadanos.

En telegrama del 26 de enero de 1935 dirigido al secretario de Relaciones Exteriores, E. Portes Gil, Margarita Robles de Mendoza solicita felicitar al presidente Cárdenas por el nombramiento de Palma Guillén “como primer mujer Ministra” ante Colombia. Señala que con ello se “confirma (el) prestigio del país en plena marcha hacia (el) futuro glorioso de definitivas conquistas societarias (y que la) causa feminista robustece (su) fe (en el) Plan Sexenal.” (Robles de Mendoza, 1935, ff. 20-21).

Por otro lado,

Robles de Mendoza, también directora de la Unión de Mujeres Americanas (UMA) le preguntó… si… las mujeres tenían los derechos de ciudadanía (Cano, 1998, p. 223).

Preguntaba al presidente: “¿Verdad que cuando usted nombra a la señorita Palma Guillén ministra en Colombia, es que cree que no es una menor de edad ni una capiti(dis)minuida? (Bonifaz Alfonzo, 2024, p. 50).

La Secretaría de Gobernación respondería a la Sra. Robles de Mendoza dos días después, al declarar a la prensa que no existían razones técnicas ni de otro orden para negar a las mexicanas la calidad de ciudadanas de la República. En medio de una efervescencia de activismo político, propia de los años del cardenismo, el Partido Nacional Revolucionario comenzó una política nacional que promovió la participación de las mujeres en sus filas, aunque el derecho al voto no se consiguió entonces.

Mistral le escribió a Reyes sobre el nombramiento de Palma como Ministro Plenipotenciario de México en Colombia:

Palmita se fue hace un mes. Yo la hice aceptar lo de Colombia - que primero fue Venezuela - porque la vi muy desabrida para mirar la cosa. Yo sé que hará un trabajo lindo, que la estimarán y la querrán, con solo que ella quiera quererlos un poco… ya sabe usted que mi fracaso con ella ha sido el de no poder darle nunca la simpatía de nuestros países y que los mira… como no mexicanos, es decir, como materia que no es de su incumbencia (Mistral, [s.d.], p. 53).

A pesar de ese juicio, Palma señaló en la introducción al libro de Mistral, que su contacto con ella la enriqueció, le volvió los ojos hacia América Latina, en tiempos en que casi todos los intelectuales mexicanos miraban a Europa y Estados Unidos (López Pérez, 2019, p. 164). Mistral estaba convencida de que Palma sabría ir queriendo al continente.

Por su parte, los diarios colombianos reportaban que la ministra mexicana llegaría en abril, lo que ocurrió el 8 de ese mes y destacaban su cercanía a Mistral:

Ha sido Palma Guillén, compañera inseparable de Gabriela Mistral, que en fraternidad ideológica y en armoniosa comunión de espíritu siguió por mucho tiempo, en jiras apostólicas a esa cumbre de sencillez y de modestia que es hoy la más hermosa gloria femenina de Chile la escogida, en feliz hora - por el gobierno de México como embajador extraordinario y ministro plenipotenciario… (Lusignan, 1935).

Por su parte, El Relator de Cali, al anunciar su llegada, señalaba que era “la figura más destacada del movimiento instruccionista de la gran nación azteca. - Posee una extraordinaria cultura. - Un nuevo concepto de diplomacia” y comentaba también que “su nombramiento abre un anchuroso campo a la mujer.” (El Relator, 1935, f. 54).

Según nota de El País, Guillén había sido escogida entre varias mujeres

cuando el canciller Portes Gil resolvió incorporar a la mujer mexicana en la carrera diplomática, en su propósito de iniciar esta importante etapa con sin igual brillo, estudió con pulcritud los expedientes que decían de las capacidades y dotes de preparación de una docena de las figuras femeninas más prestantes de México. Entonces la Doctora Palma Guillén fue la indicada para inaugurar este nuevo servicio diplomático con la representación ante San Carlos, con acierto tal, que no es atrevido afirmar que su presencia redundará en directo beneficio de los grupos que en Colombia ejercen la tutoría intelectual y cultural, ya que la señorita Guillén se propone ampliar la órbita de su gestión diplomática para llevar su saber y su sentido crítico hasta el centro de esos grupos (Lusignan, 1935).

La declaración de Guillén en Cali, publicada en diversos diarios, sobre la diplomacia mexicana, destacó que el “concepto ‘revolucionario’ de la misma dejaba atrás su énfasis meramente social. México abandonaba la diplomacia con “sentido trivial de bridge, de té, de valse lento”. El Relator publicaba que para Guillén la diplomacia mexicana había “iniciado una transformación … que congrega la acción de sus agentes en estas tres funciones: propaganda comercial, propaganda cultural y propaganda doctrinaria. Lo demás viene por añadidura.” (El Relator, f. 51 ss.).

Imagen 3:
Palma Guillén.

Pero el artículo que mejor destacaba la importancia del nombramiento de Palma Guillén en Colombia fue el de Mistral, publicado el 7 de abril en El Tiempo de Bogotá adonde Palma llegaría al día siguiente. En lenguaje poético Mistral habla de la meseta mexicana y sus virtudes culturales, morales, estéticas y físicas. Señala que el extremo norte de la misma había dado a Manuel José Othón, “primer clásico del país”, y a Alfonso Reyes, “clásico de mañana y de hoy mismo; el centro sur labró esa prenda de lujo de una raza que llamamos Sor Juana Inés de la Cruz, e hizo las finezas de la poesía de González Martínez. También pertenece a este repertorio de mexicanos de la meseta, Palma Guillén.” Nada más ni nada menos (Mistral, 1935, ff. 49 ss.).

Mistral destacaba su labor al frente de la oficina de educación secundaria de la SEP en donde, ante un mundo esencialmente masculino, Guillén logró la reforma de los planes de estudio en las asignaturas y renovó el repertorio de los textos secundarios gracias a su capacidad. Señalaba que quería introducir a la nueva ministra ante “el educador de Bogotá, amigo o desconocido; al escritor de cualquier región letrada de mi Colombia, a la señora del salón literario como a la mujer del pueblo de Cali o de Medellín…” (Mistral, 1935, f. 49 ss.).

A su llegada, Guillén declaró a un diario de Bogotá que la política internacional de México tenía aún un amplio margen de acción en el mundo hispanoamericano. Por otro lado, informó que la Acción Social Católica colombiana organizó una manifestación muda contra México durante la entrega de sus credenciales. La misma no se pudo llevar a cabo por la presencia de numerosos grupos de estudiantes y obreros frente al palacio nacional, que vitoreaban a México y su gobierno revolucionario (Guillén, 1935, f. 260).

Instalada en Bogotá, a cinco meses de haber llegado, Palma escribió a Reyes en septiembre de 1935 sobre su gestión diplomática. Decía que desde el segundo mes se había resuelto a renunciar sin que le importara la opinión de las mujeres de México quienes, a su juicio, creían que ella estaba obligada a resistir en el puesto. Estaba decidida a ello, si no la mandaban a otra parte o si la enviaban a algún lugar al que no quisiera ir. Estaba convencida de que no quería desperdiciar un minuto de su vida y que un año en Colombia era el sacrificio que estaba dispuesta a hacer, que estaba “sola y triste”. Que la vida, como siempre, le daba “a manos llenas cosas que no (le) importan.” (Guillén, 1935, p. 63).

Esas consideraciones surgían, seguramente, debido a que en aquellos años los enfrentamientos del conservadurismo con el gobierno liberal de Colombia dieron pauta para que ciertos diarios atacaran a Guillén; y que estos ataques llegaran incluso a ser reproducidos en México. Algunos diarios liberales de Bogotá, como El Tiempo, la defendieron y hubo gran respaldo a su labor. Su tarea fue reconocida por diferentes instancias: en manifestaciones de organizaciones obreras y culturales estuvieron presentes el presidente colombiano y todo su cuerpo de ministros o el propio Eliecer Gaitán, Jefe de la Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria de Colombia. Recibió incluso el respaldo de la alta autoridad representada por la Asamblea Departamental de Cundinamarca (cuya capital era Bogotá). Sobre este asunto, Guillén rindió un informe pormenorizado al secretario de Relaciones Exteriores señalando que procuró actuar atendiendo “las condiciones particulares que resultan de la representación” que tenía y los deberes que le imponía su condición diplomática, “las leyes y costumbres internacionales y el debido acatamiento de los principios que sirven de base a nuestra política exterior.” (Guillén, 1935, ff. 86-88).

Su solicitud de cambio de adscripción fue atendida y se le acreditó con el mismo rango ante el gobierno de Dinamarca a mediados de 1936. En este último, el nombramiento de una mujer sorprendió ya que éstas no tenían derecho al voto en México. En algunos diarios, Guillén comentaba que si bien las mexicanas no podían votar en las elecciones federales podían participar ampliamente en la vida social del país, que México tenía muchas mujeres con gran preparación y que, aunque había un gran interés y activismo en la lucha por el sufragio femenino, ella consideraba que el tema educativo era de mayor urgencia (Prensa Danesa, 1936, ff. 142 y ss). Su formación como educadora marcaba definitivamente su quehacer público.

Después de Dinamarca, en 1938 Guillén se desempeñaría como Asesor Técnico en la delegación permanente de México ante la Sociedad de Naciones, trabajando junto a Isidro Fabela y estaría en París junto a Gilberto Bosques. En 1942 sería nombrada ministra residente en la embajada en Cuba por orden presidencial tras haber sido puesta en disponibilidad, condición que vivió varias veces, por Torres Bodet (Reyes, 2010b, p. 355).

La amistad entre Guillén, Mistral y Reyes perdura y cuando Gabriela recibe el Nobel de literatura en 1945, Palma le escribe

Hoy en la mañana, temprano, me habla por teléfono Alfonso Reyes para darme la noticia de que te dieron ¿por fin! El premio nobel - que te pusiera un cable de los dos diciéndote su gran alegría por la noticia. Estaba feliz y me dijo cosas preciosas de ti y de esa prosa tuya que él adora y que es como una brisa (López Pérez, 2019, p. 164).

Reyes, presidente de la Casa de España, le escribe a Gabriela diciéndole que Palma los visita algunas tardes. Reyes, que ya tenía problemas de salud, contaba que en esas visitas la recordaban. Entre 1948 y 1949 Mistral viajó por Veracruz y Reyes le dijo que Palmita y Manuela harían todo lo que ella necesitara en tierras veracruzanas. Aún en 1952, le comentaba a Gabriela que en sus conversaciones con Palma ella estaba siempre presente. Y que también lamentaban “las cosas que usted sabe” (Reyes, 1952, p. 195).

En 1952, Palma sería cónsul de México en Milán, donde trabajaba Mistral. Regresó a México, se casó con Luis Nicolau a quien había ayudado a venir a México en los años del exilio español, y trabajó en la UNAM. En 1954, Reyes le escribe a Mistral:

De tiempo en tiempo Palmita aparece por la tarde y pasamos varias horas de charla íntima y sabrosa. Ella me parece una criatura bastante fuerte y que acepta mucho mejor que yo el ambiente que nos rodea. La suerte de los escritores en nuestras tierras (Reyes, 1954, p. 207).

Eran amigos, Palma y Reyes habían dejado atrás los años de la diplomacia. Mistral falleció en 1957, Reyes en 1959, Palma los sobrevivió hasta el 26 de abril de 1975, al fallecer en un accidente vial.

CONCLUSIONES

La correspondencia Guillén - Reyes en la Capilla Alfonsina más los documentos del Archivo Genaro Estada, permiten avanzar en la reconstrucción de la carrera de la primera mujer con el rango diplomático más alto en un país latinoamericano. Se complementan con la correspondencia entre Gabriela Mistral y Alfonso Reyes tanto por el papel decisivo que tuvieron en el ingreso de Guillén a la vida diplomática, como porque en las cartas, entre uno y otro, siempre aparecía el tercero.

Entre 1921 y 1955 se vincularon nuestros personajes entre América y Europa, entre procesos de impacto mundial, como la revolución mexicana o la rusa; la primera y segunda guerras mundiales; la crisis del 29; los prolegómenos de la guerra fría; y los procesos negociadores de alcance regional y mundial que los acompañaron. Un contexto en el que se ejecutaban nuevas formas de diplomacia bilateral y multilateral y en el que participaron construyendo la política internacional posrevolucionaria de México.

La correspondencia manifiesta una creciente cercanía y profundización en la amistad y el afecto. El sentimiento y la franqueza, la gentileza y la cortesía presentes en sus cartas reflejan personas profundamente sensibles, inteligentes, con un gran equipaje intelectual, con propósitos individuales y sociales que guiaban sus acciones. Un intercambio de preocupaciones e intenciones de diverso tipo en donde la visión más práctica, mejor enfocada a la acción la encuentro en Reyes, sin demeritar lo que hacían Guillén o Mistral. Se aprecia un gran respeto y reconocimiento recíprocos de la esencia y el trabajo intelectual de cada uno.

Las cartas expresan estados íntimos y cavilaciones sobre la tarea internacional, la política mexicana, los temas familiares, los cambios de residencia, algunos colegas. Muestran el impacto de las distancias en la comunicación de la época, pues pasaban meses sin recibir respuestas o visitar México. Los expedientes del Archivo diplomático muestran la gestión que hizo Palma de sus nombramientos y encargos: la discreción con que se modificaba su rango o se le ponía a disponibilidad; las solicitudes de personas como Lombardo Toledano para que se atendiera su situación. Aunque enfatizaban cuestiones administrativas, permiten reconstruir su itinerario y sus planteamientos sobre la política internacional que representaba. Muestran cómo ésta era recibida en ciertos sectores latinoamericanos: había un liderazgo mexicano en los ámbitos liberal y obrero, pero también fuertes críticas y rechazo desde espacios conservadores. Expusieron el papel de la prensa contemporánea. Si Colombia fue difícil desde el principio, en Dinamarca fue atractivo que una mujer representara a México, aunque no fuese novedad (dos norteamericanas la precedieron) y se enfatizó el hecho de que las mexicanas no tenían aún derecho al voto. Sigue pendiente explicar su salida de Dinamarca o profundizar los análisis sobre las tareas multilaterales que atendió en la Sociedad de Naciones.

El título del ensayo es una expresión de Guillén y marca oblicuamente el papel de Reyes en su carrera: su cortesía la hacía presente ante el subsecretario Estrada a través suyo. “Mándele un abrazo mío a Genaro.”

REFERENCIAS

  • ADAME, Ángel Gilberto. De armas tomar: Feministas y luchadoras sociales de la Revolución Mexicana. México: Aguilar, 2017.
  • AHUNAM 1916-1920. Fondo Escuela de Altos Estudios; Lista de alumnos premiados en 1918; Exp. 770, caja 39, ff. 9, 14-16. Ciudad de México (Archivo Histórico de la Universidad Nacional Autónoma de México - AHUNAM). 1919.
  • BOBADILLA GONZALEZ, Leticia (Coord.). Los diplomáticos mexicanos y la Guerra Fría: memoria e historia, 1947-1989. México: Secretaría de Relaciones Exteriores, 2009.
  • BONIFAZ ALFONZO, Leticia. Mujeres en la diplomacia: Pioneras en México y el Mundo. México: Secretaría de Relaciones Exteriores , 2024.
  • CANO, Gabriela. Una ciudadanía igualitaria. El proyecto de Lázaro Cárdenas. In: VEREA CAMPOS, Mónica; HIERRO, Graciela (Coords.). Las mujeres en América del Norte al fin del milenio. México: PUEG-CISAN, 1998. pp. 217-232.
  • CARRILLO FLORES, Antonio. La política exterior de México. Foro Internacional, México: El Colegio de México, v. VI, 2-3 (22-23), pp. 233-246, oct.-dic., ene.-mar. 1966.
  • CARRILLO REVELES, Veremundo. México en la unión de repúblicas americanas: El panamericanismo y la política exterior mexicana, 1889-1942. México: El Colegio de México; Secretaría de Relaciones Exteriores, 2024.
  • DÍAZ ARCINIEGA, Víctor (Comp.). Alfonso Reyes: Misión diplomática. T. 1. México: Fondo de Cultura Económica; Secretaría de Relaciones Exteriores, 2001.
  • ENRÍQUEZ PEREA, Alberto (Comp.). Alfonso Reyes y el llanto de España en Buenos Aires. México: El Colegio de México; Secretaría de Relaciones Exteriores, 1998.
  • ENRÍQUEZ PEREA, Alberto; GAYTÁN GUZMÁN, Rosa Isabel; SÁNCHEZ MUGICA, Alfonso Francisco (Coords.). La política exterior de la Revolución Mexicana en el centenario de la Constitución de 1917. México: Fundación Citibanamex; Fundación Carlos Slim; Fundación UNAM; SER; Cátedra Solana, 2020.
  • ENRÍQUEZ PEREA, Alberto. Alfonso Reyes en los albores del Estado Nuevo brasileño (1930-1936). México. D.F.: El Colegio Nacional, 2010.
  • GALEANA, Patricia. Conferencia virtual en conmemoración del natalicio de Palma Guillén Sánchez (1893-1975). Museo de la Mujer, 2022a. Disponible en: Disponible en: https://www.facebook.com/watch/?ref=search&v=1031941764387253&external_log_id=8ef14aec-89d8-43f5-bf73-5df344ab27b8&q=itzell%20toledo%20conferencia%20palma%20guill%C3%A9n Acceso en: 2 mar. 2023.
    » https://www.facebook.com/watch/?ref=search&v=1031941764387253&external_log_id=8ef14aec-89d8-43f5-bf73-5df344ab27b8&q=itzell%20toledo%20conferencia%20palma%20guill%C3%A9n
  • GALEANA, Patricia. Diplomáticas mexicanas. México: UNAM-SIGLO XXI, 2022b.
  • GARCÍA CASTRO, María. La mujer como sujeto y objeto de estudio en la historia de las ciencias sociales en México. Tempo Social, v. 28, n. 3, pp. 145-171, 2016.
  • GARCIADIEGO, Javier. Alfonso Reyes. Cosmopolitismo diplomático y universalismo literario. In: México: Secretaría de Relaciones Exteriores. Escritores en la diplomacia mexicana. México: SRE, 1998. pp. 191-222.
  • GAYTÁN, Rosa Isabel. Conferencia - Palma Guillén. Ministro Plenipotenciario de México. 2022. Disponible en: Disponible en: https://www.facebook.com/watch/live/?ref=search&v=3300136573535239 Acceso en: 2 mar. 2023.
    » https://www.facebook.com/watch/live/?ref=search&v=3300136573535239
  • GOMEZ LEZAMA, Olivia. Palma Guillén y el proyecto revolucionario cardenista en el ámbito internacional durante el período de entreguerras. In: LEÓN, Fabián Herrera; GARCÍA, Itzel Toledo; RODRÍGUEZ, Laura Beatriz Moreno (Coords.). Mujeres y Relaciones Internacionales en el siglo XX: Historia y presencia en un mundo en transición. México, SRE, 2024, pp. 93-108.
  • GÓMEZ ROBLEDO, Antonio. Directrices fundamentales de la política exterior mexicana. Foro Internacional. México: El Colegio de México , v. 6, n. 2-3, oct.-dic., ene.-mar., pp. 271-87, 1966.
  • GONZÁLEZ OLVERA, Pedro. Factores fundamentales de la actual política exterior de México. Revista de Relaciones Internacionales de la UNAM, n. 139, pp. 69-99, ene.-abr. 2021.
  • GONZÁLEZ RAMÍREZ, Manuel. Prólogo a La política internacional de la Revolución. México: Ediciones del Patronato de la Historia de Sonora, 1964.
  • GUILLÉN, Palma. Exp. 26-25-4 I y II. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada Secretaría de Relaciones Exteriores - AHGE). 1935.
  • GUILLÉN, Palma. Expediente Personal. Exp. 224/221/17801. Ciudad de México (Archivo General UNAM - AHUNAM).
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 2. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1921.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 48. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1931.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 8. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1924.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 17. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1926.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 31. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1930.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 49. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 23 feb. 1933.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 56. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 6 abr. 1934.
  • GUILLÉN, Palma. Carta a A. Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, p. 63, Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 7 sep. 1935.
  • GUILLÉN, Palma. Oficio al Secretario de Relaciones Exteriores; Exp. 26-25-4 I, ff. 86-88. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada Secretaría de Relaciones Exteriores - AHGE). 17 jul. 1935.
  • GUILLÉN, Palma. Oficio al Secretario de Relaciones Exteriores; Exp. 26-25-4 I, f. 260. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada Secretaría de Relaciones Exteriores - AHGE). 3 mayo 1935.
  • GUILLÉN, Palma. Postal a A. Reyes en París; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Palma Guillén, ene. 1925, p. 12. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1925.
  • GUILLÉN, Palma. Servicio Exterior Mexicano, Cuestionario relativo al C. Exp. Expediente 26-25-4 I, f. 4. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE).
  • GUILLÉN, Palma. Servicio Exterior Mexicano, Cuestionario relativo al C. Exp. Expediente 26-25-4 I, ff. 1-8. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). 1935.
  • GUILLÉN, Palma. Introducción. In: MISTRAL, Gabriela. Lecturas para mujeres. México: Editorial Porrúa, 1988. pp. V-X.
  • GUILLÉN, Palma. La mujer en la historia de México. Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, México: UNAM, t. XXX, n. 60-61-62, pp. 23-44, ene.-dic., 1956.
  • GUILLÉN, Palma. Prólogo. In: LAGERLÖFF, Selma. El maravilloso viaje de Nils Holgersson. México: Zig-Zag, 2016.
  • LAJOUS, Roberta et al. (Coords.). Embajadores de Estados Unidos en México: Diplomacia de crisis y oportunidades. México: El Colegio de México; Secretaría de Relaciones Exteriores, 2021.
  • LÓPEZ PÉREZ, Oresta. Cartas sororales entre dos mujeres intelectuales: Palma Guillén y Gabriela Mistral. Revista de Educação Pública, Cuiabá, v. 28, n. 67, pp. 151-168, ene.-abr. 2019.
  • LUSIGNAN, Marcia de. Palma Guillén, El País, 5 abr. 1935; 26-25-4 I f. 50. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). 1935.
  • MISTRAL, Gabriela. Carta a Alfonso Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral, Nueva York, [s.d.], p. 33. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA).
  • MISTRAL, Gabriela. Carta a Alfonso Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral, Madrid, [s.d.], p. 45. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA).
  • MISTRAL, Gabriela. Carta a Alfonso Reyes; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral, Madrid, [s.d.], p. 53. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA).
  • MISTRAL, Gabriela. Palma Guillén, El Tiempo, Bogotá, 7 abr. 1935; 26-25-4 I, f. 49 y ss. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). 7 abr. 1935.
  • EL PAIS. Bogotá, Palma Guillén, 1935; Exp. 26-25-4 I, f. 60. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada Secretaría de Relaciones Exteriores - AHGE).
  • PITA GONZÁLEZ, Alexandra. América (Latina) en París: Mistral, Reyes y Torres Bodet en la Colección Iberoamericana, 1927-1940. In: HERRERA LEÓN, Fabián; WEHRLI, Yannick (Coords.). América Latina y el internacionalismo ginebrino de entreguerras: Implicaciones y resonancias. México: Dirección General del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores, 2019. pp. 241-275.
  • PITA GONZÁLEZ, Alexandra. Gabriela Mistral, Palma Guillén y Concha Romero: Entre amistades, redes intelectuales y organismos de Cooperación. In: BRUNO, Paula; PITA, Alexandra; ALVARADO, Marina. Embajadoras culturales: Mujeres latinoamericanas y vida diplomática, 1860-1960. Rosario: Protohistoria, 2021. pp. 129-163.
  • POMPA ALCALÁ, Georgina. La labor diplomática de Palma Guillén en Colombia y Dinamarca (1935-1938). Diacronías: Revista de Divulgación Histórica, México, año 12, n. 21, pp. 147-161, abr. 2019.
  • PRENSA DANESA. Recortes; Exp. 26-25-4 I, f. 142 y ss. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). Oct. 1936.
  • QUINTANILLA, Luis. La política internacional de la Revolución Mexicana. Foro Internacional, México: El Colegio de México , v. 5, 1 (17), pp. 1-26, jul.-sep., 1964.
  • REYES, Alfonso. Carta a Palma Guillén; Río de Janeiro, 27 nov. 1930, pp. 31-32. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA) 1930.
  • REYES, Alfonso, carta a Gabriela Mistral; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral, Rio de Janeiro, 1 ene. 1931, p. 34. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1931.
  • REYES, Alfonso. Carta a Gabriela Mistral; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral; Rio de Janeiro, 1 ene. 1931, p. 36. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1931.
  • REYES, Alfonso. Carta a Gabriela Mistral; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral; México, D. F., 10 ene. 1952, p. 195. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1952.
  • REYES, Alfonso. Carta a Gabriela Mistral; Expediente de la correspondencia entre A. Reyes y Gabriela Mistral; México, D. F., 21 jul. 1954, p. 207. Ciudad de México (Archivo de la Capilla Alfonsina - ACA). 1954.
  • REYES, Alfonso. (a)Diario 1911-1927. Vol. I. México: AML-CM-INBAL-UNAM- FCE, 2010a.
  • REYES, Alfonso. (b) Diario 1939-1945. Vol. V. México: AML-CM-INBAL-UNAM-FCE, 2010b.
  • EL RELATOR. Palma Guillén. El nuevo ministro de México llegó ayer tarde a esta ciudad, Cali, Colombia, 6 y 7 abr. 1935; Exp. 26-25-4 I, f. 54. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada Secretaría de Relaciones Exteriores - AHGE).
  • ROBLES de Mendoza, Margarita. Telegrama a Emilio Portes Gil, Secretario de Relaciones Exteriores; Exp. 26-25-4 I, 26 ene. 1935, ff. 20-21. Ciudad de México Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). 1935.
  • SRE. Oficio del Oficial Mayor con protesta de Palma Guillén al asumir su encargo en Colombia; Exp. 26-25-4 I, 1 feb. 1935, f. 30. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). 1935.
  • TELEGRAMA PARA CIFRAR, A LA EMBAJADA de México en Madrid; Exp. 26-25-4 I, 8 ene. 1935, f. 11. Ciudad de México (Archivo Histórico Diplomático Genaro Estrada - AHGE). 1935.
  • SUÁREZ ARGUELLO, Ana Rosa (Coord.). En el nombre del destino manifiesto: guía de ministros y embajadores de Estados Unidos en México, 1825-1993. México: Instituto Mora; Secretaría de Relaciones Exteriores, 1998.
  • SUAREZ ARGUELLO, Ana Rosa; SÁNCHEZ ANDRÉS, Agustín. A la sombra de la diplomacia. Actores informales en las relaciones internacionales de México, siglos XIX y XX. México: Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora; Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2017.
  • TOLEDO GARCÍA, Itzel. Alfonso Reyes, Genaro Estrada y Jean Périer: el fortalecimiento de los lazos intelectuales entre México y Francia (1924-1928). Boletín del Archivo General de la Nación, n. 3, pp. 72-95, sep.-dic. 2019.
  • TOLEDO GARCÍA, Itzel. Women Diplomats During the Interwar Period: The Case of Palma Guillén. Diplomatica, v. 5, n. 1, pp. 68-94, 2023.
  • 1
    La autora agradece al Dr. Javier Garciadiego, director de la Capilla Alfonsina, la autorización para utilizar los documentos de su archivo. También agradece al Ing. Eduardo Mejía, de dicha institución, por su apoyo para la consulta de dichos materiales.
  • 2
    La importancia del trabajo cultural de Reyes y Estrada se documenta en Itzel Toledo García (2019).

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    28 Abr 2025
  • Fecha del número
    2025

Histórico

  • Recibido
    17 Jul 2024
  • Acepto
    18 Ene 2025
location_on
Associação Nacional de História - ANPUH Av. Professor Lineu Prestes, 338, Cidade Universitária, Caixa Postal 8105, 05508-900 São Paulo SP Brazil, Tel. / Fax: +55 11 3091-3047 - São Paulo - SP - Brazil
E-mail: rbh@anpuh.org
rss_feed Stay informed of issues for this journal through your RSS reader
Go to top Report error