El artículo analiza el aporte de las dos primeras ministras de relaciones exteriores de Colombia, Noemí Sanín y María Emma Mejía, al desarrollo de la diplomacia colombiana en los años noventa. Después de casi dos siglos de liderazgo masculino en el ministerio, ambas se destacaron como símbolos de un cambio histórico que permitió mayor participación femenina en espacios de poder político en América Latina. Aunque sus cargos estuvieron marcados por coyunturas y mandatos profundamente diferentes, ambas hicieron importantes contribuciones a la diversificación de los aliados y de la agenda internacional, así como posicionaron la paz y el medio ambiente como áreas clave de la política exterior de Colombia. A partir de este momento se abrió el camino para que, durante el siglo XXI, el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano haya estado presidido la mayor parte del tiempo por mujeres.
Palabras clave:
Colombia; Diplomacia; Género; Ministerio de Relaciones Exteriores; Mujeres