Open-access Estrategias adoptadas por el equipo de enfermería para la prevención de lesiones por presión en personas mayores hospitalizadas: revisión de alcance

RESUMEN

Objetivo:  Mapear las estrategias descritas en la literatura que pueden ser adoptadas por el equipo de enfermería para prevenir lesiones por presión en ancianos hospitalizados.

Método:  Revisión de alcance estructurada según la metodología JBI, realizada el 17 de junio de 2024. La búsqueda de documentos se realizó en ocho bases de datos y en una biblioteca de tesis y disertaciones, con ayuda de la aplicación Rayyan para la selección de estudios.

Resultados:  Se incluyeron once estudios en la revisión. La evaluación inicial del riesgo, la reevaluación continua y el seguimiento, la redistribución de la presión, el mantenimiento de la integridad de la piel, el tratamiento de las lesiones por presión, el soporte nutricional y de líquidos, la educación y la participación de los pacientes y las familias, la capacitación del equipo de atención médica, además de la implementación de instrumentos estandarizados y el uso de tecnología, se identificaron como las principales estrategias de prevención.

Conclusión:  Las estrategias de prevención identificadas permiten al equipo de enfermería actuar con rapidez, utilizando intervenciones integradas y optimizadas por la formación profesional, así como el uso de instrumentos estandarizados y tecnologías avanzadas.

DESCRIPTORES
Salud del Anciano; Anciano; Úlcera por Presión; Enfermería; Atención de Enfermería

ABSTRACT

Objective:  To map the strategies described in the literature that can be adopted by the nursing team to prevent pressure injuries in hospitalized older people.

Method:  Structured scoping review according to the JBI methodology, performed on June 17, 2024. The search for documents was carried out in eight databases and in a library of theses and dissertations, with the help of the application Rayyan for selecting studies.

Results:  Eleven studies were included in the review. Initial risk assessment, ongoing reassessment and monitoring, pressure redistribution, maintenance of skin integrity, treatment of pressure injuries, nutritional and fluid support, education and involvement of patients and families, training of the healthcare team, in addition to the implementation of standardized instruments and the use of technology, were identified as the main prevention strategies.

Conclusion:  The identified prevention strategies allow the nursing team to act quickly, using integrated interventions optimized by professional training, as well as to use standardized instruments and advanced technologies.

DESCRIPTORS
Health of the Elderly; Aged; Pressure Ulcer; Nursing; Nursing Care

RESUMO

Objetivo:  Mapear as estratégias descritas na literatura que podem ser adotadas pela equipe de enfermagem para a prevenção de lesões por pressão em pessoas idosas hospitalizadas.

Método:  Revisão de escopo estruturada conforme a metodologia do JBI, realizada em 17 de junho de 2024. A busca dos documentos foi realizada em oito bases de dados e em uma biblioteca de teses e dissertações, com auxílio do aplicativo Rayyan para a seleção dos estudos.

Resultados:  Foram incluídos 11 estudos na revisão. A avaliação inicial de risco, a reavaliação contínua e o monitoramento, a redistribuição da pressão, a manutenção da integridade da pele, o tratamento de lesões por pressão, o suporte nutricional e hídrico, a educação e o envolvimento de pacientes e familiares, a capacitação da equipe de saúde, além da implementação de instrumentos padronizados e do uso de tecnologia, foram identificados como as principais estratégias de prevenção.

Conclusão:  As estratégias de prevenção identificadas permitem à equipe de enfermagem agir de forma rápida, utilizando intervenções integradas que são otimizadas pela capacitação dos profissionais, bem como pelo uso de instrumentos padronizados e tecnologias avançadas.

DESCRITORES
Saúde do Idoso; Idoso; Úlcera por Pressão; Enfermagem; Cuidados de Enfermagem

INTRODUCCIÓN

La lesión por presión (LP) es un daño localizado en la piel o los tejidos subyacentes, generalmente sobre prominencias óseas o asociado a dispositivos médicos, que se produce por una presión prolongada aislada o combinada con cizallamiento, influenciada por factores intrínsecos y extrínsecos que comprometen la resistencia tisular(1). La prevalencia global es del 12,8%, predominando los estadios I (43,5%) y II (28,0%), y las zonas más afectadas son el sacro (37,3%), los talones (29,5%) y la cadera (7,8%)(2). La presión sostenida sobre estas regiones provoca isquemia y necrosis tisular; la fricción, el cizallamiento y la humedad agravan el proceso, favoreciendo la ruptura de la piel(3).

El riesgo es mayor en personas con movilidad o sensibilidad reducidas, como pacientes encamados o en silla de ruedas, especialmente en la población de edad avanzada, cuya piel presenta alteraciones relacionadas con el envejecimiento(4). La previsión de 2100 millones de personas de 60 años o más para 2050 pone de manifiesto la magnitud de este reto y la necesidad de políticas y prácticas preventivas eficaces(57). En el entorno hospitalario, la prevención de las úlceras por presión es una responsabilidad compartida, destacando el papel del enfermero en la atención directa. Sin embargo, las limitaciones de conocimientos y habilidades aún comprometen la práctica preventiva, lo que refuerza la necesidad de actualización profesional(8). La práctica basada en la evidencia es esencial para tomar decisiones clínicas seguras y eficaces, pero se enfrenta a obstáculos como las lagunas formativas y las dificultades para incorporar las recomendaciones(9).

A pesar de las campañas y los avances tecnológicos, la incidencia y el impacto de las úlceras por presión en las personas mayores hospitalizadas siguen siendo alarmantes, con pocos avances significativos en las últimas décadas. Este escenario pone de manifiesto la urgente necesidad de intensificar los esfuerzos de sensibilización, prevención y tratamiento de estas lesiones, así como de aumentar la inversión en investigación y práctica clínica para desarrollar estrategias más eficaces(10).

En Brasil, normativas como la Ley del Ejercicio Profesional de la Enfermería (Ley n.º 7.498/1986), la Resolución COFEN n.º 564/2017 y el Programa Nacional de Seguridad del Paciente (PNSP), instituido por la Orden del Ministerio de Salud n.º 529/2013, establecen directrices claras para la actuación de los enfermeros en la prevención y el tratamiento de las LP. Estas normas refuerzan la importancia de prácticas seguras y cualificadas para garantizar la seguridad y la calidad de la atención a las personas mayores hospitalizadas(1113).

A pesar de estas regulaciones y de la obligatoriedad de los Núcleos de Seguridad del Paciente (NSP), Brasil enfrenta importantes desafíos en la prevención de LP. Entre 2014 y 2022, las LP representaron el 20,3% de las notificaciones de eventos adversos en el Sistema Nacional de Vigilancia Sanitaria (SNVS), con un total de 223 378 casos. Esta cifra sitúa a las LP como el segundo tipo de evento adverso más frecuente en el país. En este periodo, se notificaron 26 735 “never events”, de los cuales el 72,21% estaban relacionados con LP de estadio 3 y el 21,57% con LP de estadio 4, con 65 muertes directamente atribuidas a estas lesiones(14).

Estos datos evidencian que, a pesar de los esfuerzos normativos, persisten las desigualdades regionales, la insuficiencia de recursos y las deficiencias en la capacitación profesional. Muchos servicios hospitalarios presentan una infraestructura inadecuada, incluida la falta de colchones de redistribución de presión y dispositivos esenciales, lo que compromete las prácticas preventivas. Además, las disparidades socioeconómicas y el aumento de la demanda de hospitalizaciones de personas mayores sobrecargan el sistema de salud, dificultando la implementación de estrategias basadas en la evidencia(14).

Para garantizar la originalidad de esta revisión, se realizó una búsqueda en la literatura científica, abarcando varias bases de datos. Aunque existen directrices globales y revisiones sistemáticas sobre la prevención de las úlceras por presión, estas recomendaciones son amplias y están dirigidas a equipos multidisciplinarios o instituciones de larga estancia. Sin embargo, no existen revisiones centradas exclusivamente en la actuación de la enfermería en el contexto hospitalario.

Ante esto, esta revisión busca mapear las estrategias adoptadas por la enfermería e identificar las prácticas preventivas más relevantes para este escenario. La elección de la revisión de alcance permite una visión amplia, destacando no solo las evidencias consolidadas, sino también las lagunas existentes en la literatura sobre la actuación de la enfermería en la prevención de las úlceras por presión en personas mayores hospitalizadas.

La relevancia de este estudio radica en la sistematización de estrategias preventivas para personas mayores hospitalizadas, un grupo particularmente vulnerable, con potencial para mejorar las prácticas clínicas y garantizar una atención más eficaz. Además, al mapear los estudios realizados por la enfermería, se refuerza el papel de esta profesión en la producción de conocimiento y en la implementación de intervenciones preventivas. Como protagonista en la atención continua, la enfermería puede utilizar estas evidencias para fomentar la capacitación, influir en las políticas institucionales y fortalecer su autonomía en la prevención de las úlceras por presión. Así, esta revisión de alcance tiene como objetivo mapear las estrategias descritas en la literatura que pueden ser adoptadas por el equipo de enfermería para la prevención de las úlceras por presión en personas mayores hospitalizadas.

MÉTODO

Tipo de Investigación

Se trata de una revisión de alcance realizada según la metodología del JBI para este tipo de estudio(15), siguiendo las directrices de losPreferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses 2020(PRISMA 2020)(16). El protocolo de la revisión se registró en el Open Science Framework (OSF) con el Identificador de Objeto Digital (DOI): 10.17605/OSF.IO/WRVZ5. Todas las modificaciones metodológicas realizadas durante el desarrollo del protocolo se documentaron en esta versión.

Pregunta de Investigación de la Revisión

Para formular la pregunta de investigación, se utilizó la estrategia PCC (Población, Concepto y Contexto): Población (personas mayores hospitalizadas), Concepto (estrategias de prevención de LP) y Contexto (atención de enfermería a personas mayores hospitalizadas). Así, la pregunta se formuló de la siguiente manera: “¿Qué estrategias descritas en la literatura pueden adoptar los equipos de enfermería para la prevención de las úlceras por presión en personas mayores hospitalizadas?”.

Criterios de Elegibilidad

Los criterios de inclusión y exclusión se establecieron basándose en el método PCC (Población, Concepto y Contexto)(15). La población objetivo incluyó a personas mayores hospitalizadas, excluyendo los estudios que abordaban otros grupos de edad. El concepto se centró en las estrategias de prevención de las úlceras por presión, mientras que se excluyeron los estudios que no trataban este tema en personas mayores. El contexto consideró la asistencia de enfermería a personas mayores hospitalizadas. Se incluyeron diversas fuentes de evidencia, sin restricción de idioma, periodo de tiempo o país de origen, incluyendo artículos, disertaciones y tesis. Se excluyeron los estudios metodológicos para la traducción o validación de instrumentos, ensayos teóricos y editoriales.

Estrategia de Búsqueda

Para elaborar la estrategia de búsqueda de esta revisión de alcance, se realizó una investigación preliminar en las bases de datos PubMed® y Web of Science™, en la que se utilizaron los encabezados de temas médicos de Medline (MeSH), los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y el tesauro de Emtree. La lectura de los títulos y resúmenes de los textos encontrados en esta investigación preliminar permitió identificar otras palabras clave y términos sinónimos, con el objetivo de ampliar los resultados de la búsqueda y obtener una estrategia más sensible para la segunda fase de selección de datos.

De este modo, las bases de datos incluyeron: PubMed® (Biblioteca Nacional de Medicina, NLM); Web of Science™ – Colección Principal (Clarivate Analytics); Scopus® (Elsevier); y Embase® (Elsevier). Se accedió a las bases de datos Base de Datos en Enfermería (BDENF), Literatura Latinoamericana y del Caribe en Ciencias de la Salud (LILACS) e Índice Bibliográfico Español en Ciencias de la Salud (IBECS) a través de la Biblioteca Virtual en Salud (BVS). Para contemplar los estudios de literatura gris, también se utilizó la Biblioteca Digital Brasileña de Tesis y Disertaciones (BDTD) de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (CAPES).

Los términos relacionados con el acrónimo PCC se adaptaron a cada plataforma de datos, teniendo en cuenta las variaciones y los operadores booleanos (AND y OR) para desarrollar las estrategias finales, que se presentan en el Cuadro 1.

Cuadro 1
Sintaxis de construcción, descriptores/palabras clave y operadores booleanos utilizados en las bases de datos – Teresina, PI, Brasil, 2024

Las búsquedas se realizaron el 17 de junio de 2024, utilizando el acceso remoto a las bases de datos a través del portal de revistas de la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (CAPES), al que se accedió a través de la Comunidad Académica Federada (CAFe) con el inicio de sesión de la Universidad Federal de Piauí (UFPI).

Selección de la Fuente de Evidencia

La selección del material relacionado con el tema se realizó con la ayuda del sistema de gestión de referencias Rayyan CQRI Systems(17). Inicialmente, los archivos que contenían la bibliografía encontrada en cada fuente de información se exportaron al sistema. Dos revisores, de forma independiente, llevaron a cabo la exclusión del material duplicado. A continuación, procedieron a la lectura de los resúmenes de los textos restantes, atribuyendo conceptos de aceptación o rechazo según los criterios de inclusión y exclusión establecidos. El proceso se llevó a cabo de forma ciega, utilizando el recursoblind onpuesto a disposición por el sistema, y cualquier discrepancia entre los revisores fue resuelta por un tercer revisor.

Tras esta etapa, los textos seleccionados se leyeron íntegramente y se evaluaron según los criterios de inclusión y exclusión. Los textos aceptados se utilizaron para la extracción de datos. Los resultados de este proceso se organizaron en un diagrama que presenta las fases de identificación, selección, inclusión y selección de los textos para la revisión.

Extracción de Datos

La extracción de datos para su inclusión en esta revisión se realizó a partir de la lista de referencias generada en Rayyan, que se exportó a una hoja de cálculo de Microsoft Excel Posteriormente, los tres revisores completaron la hoja de cálculo de forma independiente, siguiendo un formulario elaborado específicamente para esta etapa, con el objetivo de cumplir con el propósito y la cuestión de la revisión. Durante la fase de protocolo, se desarrolló y probó un borrador de tabla para registrar la información principal. Este borrador se perfeccionó a lo largo de la fase de revisión y dio lugar a la versión final, que incluyó los siguientes datos extraídos de cada fuente: fuente de información, autor(es), título, tipo, método, país, idioma, descriptores/palabras clave y estrategias de prevención de LP en personas mayores realizadas por el equipo de enfermería.

Presentación de los Resultados

Los hallazgos se resumieron utilizando el método de reducción de datos, mediante la lectura crítica y la clasificación de los resultados en categorías conceptuales(18). Los resultados se presentaron en figuras y cuadros. El primer cuadro detallaba la información descriptiva de los estudios, incluyendo la fuente de información, autor(es), título, tipo, método, país, idioma y descriptores/palabras clave. El segundo cuadro sintetizó las estrategias de prevención de LP en personas mayores hospitalizadas que pueden ser aplicadas por el equipo de enfermería.

La Figura 1 presenta el proceso de identificación, selección e inclusión de los artículos. La Figura 2, un diagrama circular, organiza las estrategias de prevención de LP en personas mayores hospitalizadas identificadas en la revisión. A diferencia de una jerarquía, el diagrama muestra las estrategias de forma interdependiente, con intervenciones posicionadas en segmentos que evidencian su complementariedad y relevancia igualitaria. Este formato favorece una visualización integrada de las acciones, destacando la contribución de cada estrategia para la prevención eficaz de las úlceras por presión en el contexto de las personas mayores hospitalizadas.

Figura 1
Flujograma del proceso de identificación, selección e inclusión de los artículos – Teresina, PI, Brasil, 2024.
Figura 2
Diagrama circular de las estrategias de prevención de lesiones por presión en personas mayores realizadas por el equipo de enfermería – Teresina, PI, Brasil, 2024.

La discusión se basó en la literatura seleccionada y en otros estudios científicos relacionados con el tema. Además, se utilizaron documentos de entidades que promueven la creación y difusión de directrices basadas en la evidencia, con el objetivo de educar y capacitar a los profesionales de la salud, además de desarrollar políticas orientadas a mejorar la prevención y el tratamiento de las úlceras por presión.

Aspectos Éticos

Al tratarse de una revisión de alcance sin participación directa de seres humanos, no fue necesario someterla al Comité de Ética en Investigación, de acuerdo con las directrices del JBI. Todas las etapas se llevaron a cabo de conformidad con los principios éticos aplicables a la investigación, garantizando la transparencia, el rigor metodológico y la integridad científica. Se respetaron los derechos de autor y se citaron correctamente las fuentes, garantizando la reproducibilidad y la fiabilidad de los resultados.

RESULTADOS

Las estrategias de búsqueda identificaron un total de 4867 publicaciones. Tras eliminar 412 duplicados, quedaron 4455 estudios para la selección de títulos y resúmenes. De estos, se seleccionaron 97 para su lectura completa. Durante esta fase, no se pudieron recuperar 13 estudios, lo que dio como resultado 84 artículos que se leyeron en su totalidad. Tras un análisis minucioso, se excluyeron 73 artículos, quedando 11 estudios para componer esta revisión. Se documentaron todos los motivos de exclusión con el fin de elaborar el informe de exclusiones para su posterior exposición. Es importante destacar que no fue posible identificar estudios adicionales por otros métodos, por lo que no se añadieron más pruebas a la presente revisión (Figura 1).

A partir del análisis de los 11 estudios incluidos, se observó que la revista con mayor número de publicaciones sobre el tema fue la International Wound Journal, con dos publicaciones (18,18%). Además, los estudios fueron realizados por 36 autores diferentes. Los años con mayor número de publicaciones fueron 2021, 2019 y 2015, cada uno con dos publicaciones (18,18%), mientras que los demás años registraron una publicación (9,09%) cada uno. En cuanto a la tipología, se observó que todos los estudios analizados eran artículos científicos, siendo nueve investigaciones de campo (81,82%). El método más utilizado fue el cuasi-experimental, presente en tres estudios (27,27%). Además, China fue el país de origen más representativo, con tres estudios (27,27%).

En cuanto al idioma, la mayoría de los textos estaban disponibles en inglés (72,73%). Por último, las palabras clave destacaron las estrategias de prevención y tratamiento de la LP en personas mayores, enfatizando la importancia de los cuidados de enfermería continuos, la terapia nutricional y el uso de tecnología para la retroalimentación en tiempo real. Esta información se detalla en la Cuadro 2.

Cuadro 2
Fuentes de información seleccionadas – Teresina, PI, Brasil, 2024.

El análisis de estrategias para prevenir la LP en ancianos hospitalizados reveló 10 enfoques importantes que puede llevar a cabo el equipo de enfermería: evaluación inicial del riesgo; reevaluación y monitorización continuas; redistribución de la presión; mantenimiento de la integridad de la piel; tratamiento de la LP, apoyo nutricional e hídrico; educación e implicación de pacientes y familiares; formación del equipo sanitario, aplicación de instrumentos estandarizados y uso de tecnología (Cuadro 3).

Cuadro 3
Estrategias de prevención de lesiones por presión en ancianos que pueden ser realizadas por el equipo de enfermería – Teresina, PI, Brasil, 2024.

Para facilitar la comprensión de las estrategias de prevención de la LP en personas mayores hospitalizadas, las intervenciones se han organizado en un modelo circular que presenta cuatro áreas interrelacionadas, cada una de las cuales representa aspectos clave de los cuidados necesarios (Figura 2).

El área de “Evaluación e identificación de riesgos” representa la base de las intervenciones preventivas. Incluye la evaluación inicial del riesgo, esencial para identificar a los pacientes vulnerables, y la reevaluación continua, que permite controlar el estado del paciente a lo largo del tiempo.

A continuación, el área “Intervenciones prácticas directas” abarca acciones específicas, como la redistribución de la presión, el mantenimiento de la integridad de la piel y el tratamiento de las lesiones establecidas. Estas prácticas pretenden prevenir la aparición de nuevas lesiones y minimizar el daño de las ya existentes.

El área “Apoyo adicional y formación” hace hincapié en la importancia de proporcionar apoyo nutricional e hídrico, promover la educación e implicación del paciente y la familia, y formar al equipo sanitario. Estas medidas aumentan la eficacia de las intervenciones preventivas y refuerzan la colaboración asistencial.

Por último, el área “Instrumentos y tecnología” reúne los elementos más avanzados de la asistencia, incluida la aplicación de instrumentos normalizados y el uso de tecnologías para mejorar la eficacia y la precisión de las intervenciones preventivas.

DISCUSIÓN

Los resultados de este estudio permitieron agrupar en diez categorías las estrategias de prevención de LP adoptadas por el equipo de enfermería en personas mayores hospitalizadas. Estas recomendaciones están en consonancia con las directrices internacionales de laPrevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Quick Reference Guide2019, que, aunque son generales, orientan la adaptación de las prácticas preventivas al contexto hospitalario y a la población de edad avanzada(30).

La evaluación sistemática de la piel es una medida esencial para la prevención. La literatura recomienda una inspección holística, de la cabeza a los pies, con especial atención a las prominencias óseas y a las áreas bajo los dispositivos, con el fin de identificar precozmente los signos de lesión. Esta evaluación debe ser periódica y tener en cuenta las superficies de apoyo, la integridad de la piel, la movilidad, la comodidad y el nivel de actividad, a fin de respaldar las intervenciones adecuadas(31).

Las evidencias indican que las intervenciones predictivas de enfermería son más eficaces que los enfoques convencionales en la prevención de las úlceras por presión en personas mayores encamadas durante largos periodos, lo que aumenta la satisfacción de los pacientes y presenta una alta viabilidad(19). Las escalas de Braden (1987) y Norton (1962) son herramientas ampliamente utilizadas para estratificar el riesgo de LP, al analizar factores como la movilidad, la humedad, la sensibilidad, la nutrición y la fricción, lo que favorece la implementación de medidas preventivas específicas(32,33).

La reevaluación periódica y el monitoreo continuo potencian estos resultados. Uno de los estudios incluidos mostró que el uso de botas con dispositivo de suspensión del talón en pacientes mayores de 70 años redujo la incidencia de LP cuando el riesgo se evaluó desde la atención prehospitalaria hasta el alta, garantizando la continuidad de la atención(27).

Así, las estrategias de evaluación inicial, reevaluación y monitoreo, comprendidas en la categoría “Evaluación e identificación de riesgos”, presentan un bajo costo, una amplia aplicabilidad y una alta eficacia para la identificación temprana de factores de riesgo y para la activación oportuna de intervenciones preventivas.

La redistribución de la presión, mediante el cambio de decúbito y el uso de superficies de apoyo, es una estrategia esencial para la prevención de las úlceras por presión. Sin embargo, una revisión sistemática señala la falta de consenso sobre los intervalos ideales de reposicionamiento, que varían entre 2, 3, 4 y 6 horas(34). Por lo tanto, las directrices de laWound Ostomy & Continence Nurses Societyrecomiendan ajustar la frecuencia del reposicionamiento a las condiciones clínicas y las necesidades individuales, definiendo este cuidado como estándar(35).

Las superficies de apoyo contribuyen a aliviar la presión en las zonas vulnerables y pueden clasificarse en sistémicas y locales. Las primeras incluyen colchones de alta especificación, colchones de aire reactivos o de presión alterna y otros dispositivos avanzados, ampliamente utilizados para proteger regiones como la sacrococcígea, más susceptible al desarrollo de LP. Las superficies locales, como las almohadillas de gel o de aire, se adaptan a las especificidades anatómicas. Los dispositivos antiguos, como los colchones y almohadillas de agua, no se recomiendan debido a su eficacia limitada y a los riesgos asociados a su uso inadecuado(30,36).

Aunque estudios más antiguos ya destacaban la importancia de la redistribución de la presión(29), las directrices actuales refuerzan prácticas actualizadas, como la posición lateral a 30° y el uso de dispositivos de suspensión para los talones, junto con planes individualizados que concilian el riesgo, la comodidad y las tecnologías avanzadas(29,30).

El mantenimiento de la integridad de la piel es otro componente fundamental. En entornos con alta prevalencia de xerosis cutánea, dermatitis asociada a la incontinencia, laceraciones e intertrigo, las inspecciones frecuentes y el mantenimiento de la piel seca son medidas esenciales. Las evidencias demuestran que los programas de cuidados estructurados, que incluyen limpiadores suaves y productos sin enjuague, son eficaces para prevenir daños, especialmente en personas mayores y pacientes pediátricos(37).

En uno de los estudios analizados, el uso de diagnósticos y planes de cuidado específicos para personas mayores contribuyó a la prevención y a la mejora de la calidad del cuidado, con intervenciones centradas en la higiene, el manejo de la incontinencia, el control de la piel y la nutrición, el posicionamiento y la supervisión de la presión sobre las áreas vulnerables(21).

Aunque el enfoque es la prevención, el tratamiento de las úlceras por presión es parte integrante de la atención. Incluye una limpieza adecuada, el uso de apósitos y técnicas terapéuticas para acelerar la cicatrización y prevenir complicaciones. El desbridamiento —quirúrgico, autolítico, enzimático o mecánico— es esencial para eliminar el tejido necrótico, y el control de la infección requiere el uso de antimicrobianos tópicos o sistémicos, manteniendo la lesión limpia y cubierta para reducir los riesgos y favorecer la cicatrización(38).

Un estudio demostró que la atención de enfermería continua redujo las complicaciones y aumentó la satisfacción de los pacientes ancianos hospitalizados, integrando la prevención, el tratamiento y el apoyo físico y psicológico, con la participación activa de los pacientes y sus familiares(20).

En el diagrama circular, las estrategias de redistribución de la presión, mantenimiento de la integridad de la piel y tratamiento de las LP componen el área “Intervenciones prácticas directas”, fundamentales para prevenir nuevas lesiones y favorecer la recuperación de las existentes mediante cuidados especializados.

En el ámbito del área “Apoyo adicional y capacitación”, la nutrición y la hidratación adecuadas son componentes esenciales para la prevención y la cicatrización de las LP. El equipo de enfermería debe monitorear el estado nutricional y fomentar la ingesta de líquidos, ya que la desnutrición y la deshidratación aumentan la morbimortalidad y comprometen la cicatrización. La pérdida de peso no planificada y la baja ingesta de líquidos son factores de riesgo que requieren una identificación temprana y un manejo oportuno(39).

Las directrices actuales recomiendan un enfoque multidisciplinario para el manejo de las úlceras por presión(30). Los nutricionistas y dietistas ajustan la dieta e indican suplementos proteicos de acuerdo con las necesidades individuales, optimizando el estado nutricional y favoreciendo la prevención y la cicatrización(40). Sin embargo, aún hay poca evidencia sobre la eficacia de composiciones nutricionales específicas(41). Un estudio transversal y multicéntrico con pacientes ≥70 años en riesgo de LP evidenció que la atención nutricional ofrecida está por debajo de lo recomendado: el cribado nutricional, la derivación al nutricionista y la suplementación proteica son prácticas poco frecuentes en la rutina asistencial(23).

La participación de los pacientes y sus familiares en el plan de cuidados es otro pilar de esta área, que abarca orientaciones sobre señales de alerta y medidas preventivas. Sin embargo, esta estrategia se implementa poco debido a la falta de materiales educativos adecuados; cuando están disponibles, suelen ser incompletos, descuidando las directrices para los cuidadores y los recursos visuales(42). Uno de los estudios analizados refuerza la importancia de integrar la prevención de la LP en la atención global de las personas mayores hospitalizadas, destacando la actuación de equipos interdisciplinarios de evaluación geriátrica(28).

La capacitación del equipo es decisiva para la educación del paciente y la calidad de la atención. Los programas de educación continua, presenciales o a distancia, deben estar estructurados, supervisados y utilizar metodologías activas, como la simulación y la enseñanza en línea. Las evidencias indican que las capacitaciones de entre 45 minutos y dos horas, incluso en formato de aprendizaje electrónico, son eficaces para mejorar la identificación temprana de riesgos y la implementación de medidas preventivas(4345).

En un estudio retrospectivo realizado en el Segundo Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Wenzhou, 103 ancianos hospitalizados fueron atendidos por enfermeros recién capacitados sobre las causas, la prevención y el tratamiento de la LP. La atención integral redujo significativamente el riesgo de LP, mejoró el estado psicológico y la calidad de vida de los pacientes y aumentó la comodidad durante la hospitalización(22).

En el modelo circular, las estrategias de apoyo nutricional e hídrico, asociadas a la educación y la participación de los pacientes y sus familiares, conforman el área “Apoyo adicional y capacitación”. Estas medidas son fundamentales para la prevención de la PL en personas mayores hospitalizadas, una población especialmente susceptible a la desnutrición y la deshidratación, y requieren una atención integral, interdisciplinaria y continua.

En el área “Instrumentos y tecnología” del diagrama circular, la implementación de protocolos estructurados es un eje central para la prevención de las LP. El cumplimiento riguroso de protocolos bien definidos mejora la calidad de la atención y reduce significativamente la incidencia de estas lesiones. Los programas específicos potencian su eficacia al garantizar una atención integral y continua al paciente(46). En este proceso, la enfermería desempeña un papel central en la aplicación, el seguimiento y el ajuste de las medidas, adaptándolas a las necesidades individuales(47).

La revisión identificó herramientas esenciales para la prevención de las LP. El SSKINCare Bundlees un enfoque integral basado en cinco pilares: superficies de apoyo adecuadas, supervisión regular de la piel, control de la humedad, nutrición y movimiento del paciente. La Herramienta Universal de Detección de Malnutrición (MUST) evalúa el riesgo de malnutrición mediante factores como el índice de masa corporal (IMC), la pérdida de peso reciente y el impacto de la enfermedad en el estado nutricional. Por su parte, la Cruz de Seguridad o Calendario de Seguridad es una estrategia visual utilizada en las unidades de salud para monitorear eventos adversos y promover un entorno de cuidado más seguro(26).

Las tecnologías avanzadas han demostrado ser eficaces como estrategias de prevención. Los métodos de aprendizaje automático para modelos predictivos, reconocimiento de postura y análisis de imágenes contribuyen a la detección temprana y al monitoreo continuo(48). Los sensores portátiles ayudan a cumplir con los protocolos de reposicionamiento, reduciendo la incidencia de úlceras por presión(49). Otras tecnologías, como el ultrasonido, la termografía, la medición de la humedad subepidérmica y la espectroscopia láser Doppler, superan las limitaciones de la inspección visual tradicional, lo que permite un enfoque más preciso y proactivo(50).

A pesar de estos avances, la implementación tecnológica en los hospitales, especialmente en los países en desarrollo, se enfrenta a retos: falta de infraestructura, altos costos, necesidad de capacitación continua, impacto presupuestario, desigualdad en el acceso y dependencia de equipos importados. Estos factores refuerzan la importancia de estrategias adaptadas a la realidad local, que busquen la accesibilidad y la sostenibilidad(51).

Un estudio incluido en esta revisión evaluó el uso del Continuous Bedside Pressure Mapping (CBPM) en una unidad de rehabilitación ortopédica en Uppsala, Suecia, con pacientes mayores de 65 años. El CBPM utiliza una alfombra con sensores de presión conectados a un monitor, que indica en rojo las áreas de mayor presión. Esta visualización en tiempo real proporcionó información al equipo y a los pacientes, fomentando el cambio de posición y promoviendo el autocuidado. Tras la intervención, se observó una mejora en el conocimiento de los pacientes sobre los factores de riesgo y la prevención de las úlceras por presión, con un mayor compromiso con las medidas preventivas(24).

En el modelo circular, la implementación de instrumentos estandarizados y el uso de tecnologías componen el área “Instrumentos y tecnología”. Estas estrategias requieren más recursos e implican intervenciones más complejas que las acciones directas de manejo, pero estructuran y califican las prácticas asistenciales, ofreciendo apoyo a las demás áreas, fortaleciendo la prevención secundaria y terciaria y contribuyendo a reducir los daños en las personas mayores hospitalizadas.

A pesar de la evidencia de la eficacia de las intervenciones puntuales, la prevalencia global de las lesiones por presión sigue siendo elevada. Esta paradoja se debe a barreras estructurales y organizativas, como la escasez de recursos humanos y materiales, la baja adhesión a las directrices, las lagunas de conocimientos y habilidades, la ausencia de una cultura de seguridad consolidada y las dificultades prácticas para incorporar las recomendaciones en la rutina asistencial. Incluso en hospitales con sistemas estructurados, un estudio reciente demuestra que la implementación de las directrices se ve obstaculizada por estos factores, lo que refuerza la idea de que las medidas aisladas son insuficientes sin cambios institucionales y políticas coherentes(52).

Una limitación de esta revisión es la ausencia de una evaluación formal de la calidad metodológica de los estudios incluidos, lo que puede afectar a la solidez de las conclusiones. Esta limitación se atenuó mediante el análisis exhaustivo de la literatura científica y la consulta de las recomendaciones de organismos especializados. Aunque las revisiones de alcance no suelen realizar una evaluación crítica de los estudios, se trató de fundamentar las estrategias presentadas teniendo en cuenta las especificidades de la hospitalización de personas mayores, con recomendaciones más aplicables al contexto clínico.

Este estudio contribuye a la práctica de la enfermería al identificar evidencias que orientan la implementación de estrategias sistematizadas para la prevención de las úlceras por presión. Se destaca la necesidad de la capacitación continua del equipo, así como el uso racional de tecnologías para el monitoreo de riesgos y la evaluación de intervenciones, promoviendo una mayor seguridad y calidad en la atención. En el contexto hospitalario, estas estrategias deben adaptarse a los recursos y la infraestructura disponibles, especialmente en escenarios con limitaciones tecnológicas y de capacitación profesional. Por lo tanto, integrar estas acciones en los protocolos institucionales, invertir en educación continua y utilizar tecnologías emergentes de forma criteriosa son medidas esenciales para consolidar la prevención de las úlceras por presión como un estándar de atención seguro y eficaz.

Por último, los hallazgos de esta revisión están en consonancia con la literatura internacional, que enfatiza la necesidad de ampliar la investigación en enfermería sobre la prevención de las úlceras por presión, reforzando la importancia de las prácticas basadas en la evidencia para atender adecuadamente a esta población vulnerable(53).

CONCLUSIÓN

Las estrategias de prevención de las úlceras por presión identificadas en la revisión se organizaron en cuatro áreas: evaluación e identificación de riesgos, intervenciones prácticas directas, apoyo adicional y capacitación, e instrumentos y tecnología. Estas estrategias permiten al equipo de enfermería actuar de manera rápida y eficiente, empleando intervenciones integradas, optimizadas por la capacitación profesional y el uso de instrumentos estandarizados y tecnologías avanzadas.

Estos enfoques tienen implicaciones directas en la atención a las personas mayores. La evaluación temprana identifica los riesgos y permite una acción inmediata. Las intervenciones prácticas, como la redistribución de la presión y el cuidado de la piel, previenen el desarrollo de lesiones. El apoyo adicional, que incluye nutrición, educación y capacitación del personal, mejora la calidad de la atención. El uso de instrumentos estandarizados y tecnologías avanzadas facilita tanto la aplicación como el seguimiento de las prácticas preventivas. Cuando se aplican de manera integrada, estas estrategias garantizan una atención de calidad, reducen el riesgo de LP y promueven una atención integral y específica para las personas mayores hospitalizadas.

Se recomienda realizar estudios de intervención que exploren las diferentes estrategias, con especial atención a la implementación de tecnologías avanzadas y protocolos rigurosos. Estos estudios pueden reforzar la eficacia de las prácticas preventivas y promover mejoras en la calidad de la atención prestada a esta población vulnerable.

DISPONIBILIDAD DE DATOS

Todo el conjunto de datos que respalda los resultados de este estudio fue publicado en el propio artículo.

Referencias bibliográficas

  • 1. Edsberg LE, Black JM, Goldberg M, McNichol L, Moore L, Sieggreen M. Revised national pressure ulcer advisory panel pressure injury staging system: revised pressure injury staging system. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2016;43(6):585–97. doi: http://doi.org/10.1097/WON.0000000000000281. PubMed PMID: 27749790.
    » https://doi.org/10.1097/WON.0000000000000281
  • 2. Li Z, Lin F, Thalib L, Chaboyer W. Global prevalence and incidence of pressure injuries in hospitalised adult patients: a systematic review and meta-analysis. Int J Nurs Stud. 2020;105:103546. doi: http://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2020.103546. PubMed PMID: 32113142.
    » https://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2020.103546
  • 3. Mervis JS, Phillips TJ. Pressure ulcers: Pathophysiology, epidemiology, risk factors, and presentation. J Am Acad Dermatol. 2019;81(4): 881–90. doi: http://doi.org/10.1016/j.jaad.2018.12.069. PubMed PMID: 30664905.
    » https://doi.org/10.1016/j.jaad.2018.12.069
  • 4. Mondragon N, Zito PM. Pressure injury. Treasure Island: StatPearls Publishing; 2024. PubMed PMID: 32491791.
  • 5. Jiang Q, Chen K, Liu Y, Zhou J, Bai Y, Zhao J, et al. Relationship between dry skin and pressure injury in older patients: A multicentre cross-sectional survey in China. Int Wound J. 2023;20(5):1402–17. doi: http://doi.org/10.1111/iwj.13993. PubMed PMID: 36307094.
    » https://doi.org/10.1111/iwj.13993
  • 6. Roussou E, Fasoi G, Stavropoulou A, Kelesi M, Vasilopoulos G, Gerogianni G, et al. Quality of life of patients with pressure ulcers: a systematic review. Med Pharm Rep. 2023;96(2):123–30. doi: http://doi.org/10.15386/mpr-2531. PubMed PMID: 37197280.
    » https://doi.org/10.15386/mpr-2531
  • 7. Rudnicka E, Napierała P, Podfigurna A, Męczekalski B, Smolarczyk R, Grymowicz M. The World Health Organization (WHO) approach to healthy ageing. Maturitas. 2020;139:6–11. doi: http://doi.org/10.1016/j.maturitas.2020.05.018. PubMed PMID: 32747042.
    » https://doi.org/10.1016/j.maturitas.2020.05.018
  • 8. Awoke N, Tekalign T, Arba A, Lenjebo TL. Pressure injury prevention practice and associated factors among nurses at Wolaita Sodo University Teaching and Referral Hospital, South Ethiopia: a cross-sectional study. BMJ Open. 2022;12(3):e047687. doi: http://doi.org/10.1136/bmjopen-2020-047687. PubMed PMID: 35288379.
    » https://doi.org/10.1136/bmjopen-2020-047687
  • 9. Mohamed RA, Alhujaily M, Ahmed FA, Nouh WG, Almowafy AA. Nurses’ experiences and perspectives regarding evidence-based practice implementation in healthcare context: a qualitative study. Nurs Open. 2024;11(1):e2080. doi: http://doi.org/10.1002/nop2.2080. PubMed PMID: 38268296.
    » https://doi.org/10.1002/nop2.2080
  • 10. Siotos C, Bonett AM, Damoulakis G, Becerra AZ, Kokosis G, Hood K, et al. Burden of pressure injuries: findings from the global burden of disease study. Eplasty. 2022;22:e19. PubMed PMID: 35873067.
  • 11. Brasil. Lei nº 7.498, de 25 de junho de 1986. Dispõe sobre a regulamentação do exercício da enfermagem e dá outras providências [Internet]. Diário Oficial da União; Brasília; 26 jun 1986 [cited 2024 Aug 8]. Available from: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/leis/l7498.htm
    » http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/leis/l7498.htm
  • 12. Brasil, Conselho Federal de Enfermagem – COFEN. Resolução COFEN nº 564, de 6 de novembro de 2017. Atualiza e estabelece parâmetros para o dimensionamento do quadro de profissionais de enfermagem nas instituições de saúde e assemelhados [Internet]. Diário Oficial da União; Brasília; 8 nov 2017 [cited 2024 Aug 8]. Available from: http://www.cofen.gov.br/resolucao-cofen-no-5642017_56459.html
    » http://www.cofen.gov.br/resolucao-cofen-no-5642017_56459.html
  • 13. Brasil. Portaria GM/MS nº 529, de 1º de abril de 2013. Institui o Programa Nacional de Segurança do Paciente (PNSP) [Internet]. Diário Oficial da União; Brasília; 2 abr 2013 [cited 2024 Aug 8]. Available from: https://bvsms.saude.gov.br/bvs/saudelegis/gm/2013/prt0529_01_04_2013.html
    » https://bvsms.saude.gov.br/bvs/saudelegis/gm/2013/prt0529_01_04_2013.html
  • 14. Brasil, Agência Nacional de Vigilância Sanitária – ANVISA. Nota Técnica GVIMS/GGTES/Anvisa nº 05/2023. Práticas de segurança do paciente em serviços de saúde: prevenção de lesão por pressão [Internet]. Brasília: ANVISA; 2023 [cited 2024 Aug 8]. Available from: https://www.gov.br/anvisa/pt-br/centraisdeconteudo/publicacoes/servicosdesaude/notas-tecnicas/notas-tecnicas-vigentes/nota-tecnica-gvims-ggtes-anvisa-no-05-2023-praticas-de-seguranca-do-paciente-em-servicos-de-saude-prevencao-de-lesao-por-pressao/view
    » https://www.gov.br/anvisa/pt-br/centraisdeconteudo/publicacoes/servicosdesaude/notas-tecnicas/notas-tecnicas-vigentes/nota-tecnica-gvims-ggtes-anvisa-no-05-2023-praticas-de-seguranca-do-paciente-em-servicos-de-saude-prevencao-de-lesao-por-pressao/view
  • 15. Peters MDJ, Godfrey C, McInerney P, Munn Z, Tricco AC, Khalil H. Scoping reviews (2020). In: Aromataris E, Lockwood C, Porritt K, Pilla B, Jordan Z, editores. JBI manual for evidence synthesis. Adelaide: JBI; 2024. doi: http://doi.org/10.46658/JBIMES-24-09.
    » https://doi.org/10.46658/JBIMES-24-09
  • 16. Page MJ, McKenzie JE, Bossuyt PM, Boutron I, Hoffmann TC, Mulrow CD, et al. The PRISMA 2020 statement: an updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ. 2021;372:n71. PubMed PMID: 33782057.
  • 17. Ouzzani M, Hammady H, Fedorowicz Z, Elmagarmid A. Rayyan: a web and mobile app for systematic reviews. Syst Rev. 2016;5(1):210. doi: http://doi.org/10.1186/s13643-016-0384-4. PubMed PMID: 27919275.
    » https://doi.org/10.1186/s13643-016-0384-4
  • 18. Whittemore R, Knafl K. The integrative review: updated methodology. J Adv Nurs. 2005;52(5):546–53. doi: http://doi.org/10.1111/j.1365-2648.2005.03621.x. PubMed PMID: 16268861.
    » https://doi.org/10.1111/j.1365-2648.2005.03621.x
  • 19. Deng GL, Lei YL, Tan H, Geng BC, Liu Z. Effects of predictive nursing interventions on pressure ulcer in elderly bedridden patients. Int Wound J. 2024;21(3):e14690. doi: http://doi.org/10.1111/iwj.14690. PubMed PMID: 38453139.
    » https://doi.org/10.1111/iwj.14690
  • 20. Xiao F, Peng H, Li Y. The preventive effect of seamless nursing care on pressure ulcer and related complications in elderly inpatients. Am J Transl Res. 2021;13(4):3515–21. PubMed PMID: 34017530.
  • 21. Morrudo Garcia EQ, Tarouco da Silva B, Gautério Abreu DP, Roque TDS, Dos Santos Sousa JI, Ilha S. Nursing diagnosis in older adults at risk for pressure injury. Rev Esc Enferm USP. 2021;55:e20200549. doi: http://doi.org/10.1590/1980-220x-reeusp-2020-0549. PubMed PMID: 34423807.
    » https://doi.org/10.1590/1980-220x-reeusp-2020-0549
  • 22. Yu Y, Chen J, Sha F. Analysis of the effect of comprehensive nursing on pressure ulcers risk and psychological state in severe elderly patients. Int J Clin Exp Med. 2020;13(11):9065-72.
  • 23. Eglseer D, Hödl M, Lohrmann C. Nutritional management of older hospitalised patients with pressure injuries. Int Wound J. 2019;16(1):226–32. doi: http://doi.org/10.1111/iwj.13016. PubMed PMID: 30440105.
    » https://doi.org/10.1111/iwj.13016
  • 24. Hultin L, Karlsson AC, Öhrvall M, Gunningberg L. Information and communication technology can increase patient participation in pressure injury prevention: a qualitative study in older orthopedic patients. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2019;46(5):383–9. doi: http://doi.org/10.1097/WON.0000000000000568. PubMed PMID: 31348431.
    » https://doi.org/10.1097/WON.0000000000000568
  • 25. Bååth C, Engström M, Gunningberg L, Athlin ÅM. Prevention of heel pressure ulcers among older patients--from ambulance care to hospital discharge: a multi-centre randomized controlled trial. Appl Nurs Res. 2016;30:170–5. doi: http://doi.org/10.1016/j.apnr.2015.10.003. PubMed PMID: 27091274.
    » https://doi.org/10.1016/j.apnr.2015.10.003
  • 26. Barry M, Nugent L. Pressure ulcer prevention in frail older people. Nurs Stand. 2015;30(16):50–8, quiz 60. doi: http://doi.org/10.7748/ns.30.16.50.s46. PubMed PMID: 26669407.
    » https://doi.org/10.7748/ns.30.16.50.s46
  • 27. Sousa JERB, Silva GRF, Luz MHBA, Pereira MLL. Concepciones teóricas de Neuman asociadas con la prevención de las úlceras por presión: un estudio de caso. Index Enferm. 2015;24(4):222–6. doi: http://doi.org/10.4321/S1132-12962015000300007.
    » https://doi.org/10.4321/S1132-12962015000300007
  • 28. Stotts NA, Wu HS. Hospital recovery is facilitated by prevention of pressure ulcers in older adults. Crit Care Nurs Clin North Am. 2007;19(3): 269–75, vi. doi: http://doi.org/10.1016/j.ccell.2007.05.005. PubMed PMID: 17697948.
    » https://doi.org/10.1016/j.ccell.2007.05.005
  • 29. Maklebust J. Pressure ulcers: decreasing the risk for older adults. Geriatr Nurs. 1997;18(6):250–4. doi: http://doi.org/10.1016/S0197-4572(97)90356-6. PubMed PMID: 9469056.
    » https://doi.org/10.1016/S0197-4572(97)90356-6
  • 30. European Pressure Ulcer Advisory Panel, National Pressure Injury Advisory Panel, Pan Pacific Pressure Injury Alliance. Prevention and treatment of pressure ulcers/injuries: quick reference guide [Internet]. London: EPUAP/NPIAP/PPPIA; 2019 [cited 2024 Aug 8]. Available from: https://static1.squarespace.com/static/6479484083027f25a6246fcb/t/647dc6c178b260694b5c9365/1685964483662/Quick_Reference_Guide-10Mar2019.pdf
    » https://static1.squarespace.com/static/6479484083027f25a6246fcb/t/647dc6c178b260694b5c9365/1685964483662/Quick_Reference_Guide-10Mar2019.pdf
  • 31. Alderden JG, Shibily F, Cowan L. Best practice in pressure injury prevention among critical care patients. Crit Care Nurs Clin North Am. 2020;32(4):489–500. doi: http://doi.org/10.1016/j.cnc.2020.08.001. PubMed PMID: 33129409.
    » https://doi.org/10.1016/j.cnc.2020.08.001
  • 32. Braden B, Bergstrom N. A conceptual schema for the study of the etiology of pressure sores. Rehabil Nurs. 1987;12(1):8–12. doi: http://doi.org/10.1002/j.2048-7940.1987.tb00541.x. PubMed PMID: 3643620.
    » https://doi.org/10.1002/j.2048-7940.1987.tb00541.x
  • 33. Norton D, McLaren R, Exton-Smith AN. An investigation of geriatric nursing problems in hospital. London: National Corporation for the Care of Old People; 1962.
  • 34. Asiri S. Turning and repositioning frequency to prevent hospital-acquired pressure injuries among adult patients: systematic review. Inquiry. 2023;60:469580231215209. doi: http://doi.org/10.1177/00469580231215209. PubMed PMID: 38050921.
    » https://doi.org/10.1177/00469580231215209
  • 35. Wound, Ostomy and Continence Nurses Society, Wound Guidelines Task Force. WOCN 2016 guideline for prevention and management of pressure injuries (ulcers): an executive summary. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2017;44(3):241–6. doi: http://doi.org/10.1097/WON.0000000000000321. PubMed PMID: 28472816.
    » https://doi.org/10.1097/WON.0000000000000321
  • 36. Huang L, Yan Y, Huang Y, Liao Y, Li W, Gu C, et al. Summary of best evidence for prevention and control of pressure ulcer on support surfaces. Int Wound J. 2023;20(6):2276–85. doi: http://doi.org/10.1111/iwj.14109. PubMed PMID: 36891753.
    » https://doi.org/10.1111/iwj.14109
  • 37. Fastner A, Hauss A, Kottner J. Skin assessments and interventions for maintaining skin integrity in nursing practice: an umbrella review. Int J Nurs Stud. 2023;143:104495. doi: http://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2023.104495. PubMed PMID: 37099847.
    » https://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2023.104495
  • 38. Al Aboud AM, Manna B. Wound pressure injury management. Treasure Island: StatPearls Publishing; 2024. PubMed PMID: 30422492.
  • 39. Mahmoodpoor A, Shadvar K, Saghaleini S, Dehghan K, Ostadi Z. Pressure ulcer and nutrition. Indian J Crit Care Med. 2018;22(4):283–9. doi: http://doi.org/10.4103/ijccm.IJCCM_277_17. PubMed PMID: 29743767.
    » https://doi.org/10.4103/ijccm.IJCCM_277_17
  • 40. Munoz N, Posthauer ME. Nutrition strategies for pressure injury management: Implementing the 2019 International Clinical Practice Guideline. Nutr Clin Pract. 2022;37(3):567–82. doi: http://doi.org/10.1002/ncp.10762. PubMed PMID: 34462964.
    » https://doi.org/10.1002/ncp.10762
  • 41. Langer G, Wan CS, Fink A, Schwingshackl L, Schoberer D. Nutritional interventions for preventing and treating pressure ulcers. Cochrane Database Syst Rev. 2024;2(2):CD003216. PubMed PMID: 38345088.
  • 42. Team V, Bouguettaya A, Richards C, Turnour L, Jones A, Teede H, et al. Patient education materials on pressure injury prevention in hospitals and health services in Victoria, Australia: availability and content analysis. Int Wound J. 2020;17(2):370–9. doi: http://doi.org/10.1111/iwj.13281. PubMed PMID: 31850664.
    » https://doi.org/10.1111/iwj.13281
  • 43. Tudor Car L, Soong A, Kyaw BM, Chua KL, Low-Beer N, Majeed A. Health professions digital education on clinical practice guidelines: a systematic review by Digital Health Education collaboration. BMC Med. 2019;17(1):139. doi: http://doi.org/10.1186/s12916-019-1370-1. PubMed PMID: 31315642.
    » https://doi.org/10.1186/s12916-019-1370-1
  • 44. Baracho VDS, Chaves MEA, Lucas TC. Application of the educational method of realistic simulation in the treatment of pressure injuries. Rev Lat Am Enfermagem. 2020;28:e3357. doi: http://doi.org/10.1590/1518-8345.3946.3357. PubMed PMID: 32901770.
    » https://doi.org/10.1590/1518-8345.3946.3357
  • 45. Ding Y, Qian J, Zhou Y, Zhang Y. Effect of e-learning program for improving nurse knowledge and practice towards managing pressure injuries: a systematic review and meta-analysis. Nurs Open. 2024;11(1):e2039. doi: http://doi.org/10.1002/nop2.2039. PubMed PMID: 38268243.
    » https://doi.org/10.1002/nop2.2039
  • 46. Lin F, Wu Z, Song B, Coyer F, Chaboyer W. The effectiveness of multicomponent pressure injury prevention programs in adult intensive care patients: a systematic review. Int J Nurs Stud. 2020;102:103483. doi: http://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2019.103483. PubMed PMID: 31835122.
    » https://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2019.103483
  • 47. Yilmazer T, Tuzer H. Effectiveness of a pressure injury prevention care bundle; prospective interventional study in intensive care units. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2022;49(3):226–32. doi: http://doi.org/10.1097/WON.0000000000000875. PubMed PMID: 35523237.
    » https://doi.org/10.1097/WON.0000000000000875
  • 48. Jiang M, Ma Y, Guo S, Jin L, Lv L, Han L, et al. Using machine learning technologies in pressure injury management: systematic review. JMIR Med Inform. 2021;9(3):e25704. doi: http://doi.org/10.2196/25704. PubMed PMID: 33688846.
    » https://doi.org/10.2196/25704
  • 49. Crotty A, Killian JM, Miller A, Chilson S, Wright R. Using wearable technology to prevent pressure injuries: an integrative review. Worldviews Evid Based Nurs. 2023;20(4):351–60. doi: http://doi.org/10.1111/wvn.12638. PubMed PMID: 36938828.
    » https://doi.org/10.1111/wvn.12638
  • 50. Scafide KN, Narayan MC, Arundel L. Bedside technologies to enhance the early detection of pressure injuries: a systematic review. J Wound Ostomy Continence Nurs. 2020;47(2):128–36. doi: http://doi.org/10.1097/WON.0000000000000626. PubMed PMID: 32068647.
    » https://doi.org/10.1097/WON.0000000000000626
  • 51. Silva HP, Elias FTS. Incorporação de tecnologias nos sistemas de saúde do Canadá e do Brasil: perspectivas para avanços nos processos de avaliação. Cad Saude Publica. 2019;35(Suppl 2):e00071518. doi: http://doi.org/10.1590/0102-311x00071518. PubMed PMID: 31432894.
    » https://doi.org/10.1590/0102-311x00071518
  • 52. Wan CS, Musgrave-Takeda MM, Gillespie B, Tobiano G, McInnes E. Barriers and facilitators to implementing pressure injury guidelines for nutrition assessment and alternating pressure air mattress allocation: a qualitative study. J Adv Nurs. 2025;81(10):6767. doi: http://doi.org/10.1111/jan.16820. PubMed PMID: 39936558.
    » https://doi.org/10.1111/jan.16820
  • 53. Azizoğlu F, Terzi B. Research topics on pressure injury prevention and measurement tools from 1997 to 2023: a bibliometric analysis using VOSviewer. Intensive Crit Care Nurs. 2024;80:103557. doi: http://doi.org/10.1016/j.iccn.2023.103557. PubMed PMID: 37804817.
    » https://doi.org/10.1016/j.iccn.2023.103557
  • Apoyo financiero
    Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado do Piauí (FAPEPI) e Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (CAPES).

Editado por

  • EDITORA ASOCIADA
    Cristina Lavareda Baixinho

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    21 Nov 2025
  • Fecha del número
    2025

Histórico

  • Recibido
    30 Oct 2024
  • Acepto
    18 Set 2025
location_on
Universidade de São Paulo, Escola de Enfermagem Av. Dr. Enéas de Carvalho Aguiar, 419 , 05403-000 São Paulo - SP/ Brasil, Tel./Fax: (55 11) 3061-7553, - São Paulo - SP - Brazil
E-mail: reeusp@usp.br
rss_feed Acompanhe os números deste periódico no seu leitor de RSS
Ir para o topo Reportar erro