SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.24Parental stress in poor familiesTHE SEXED BEING IS ONLY AUTHORIZED BY HIM/HERSELF AND BY SOME OTHERS author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

Share


Psicologia em Estudo

Print version ISSN 1413-7372On-line version ISSN 1807-0329

Psicol. Estud. vol.24  Maringá  2019  Epub Feb 18, 2019

http://dx.doi.org/10.4025/1807-0329e41489 

Artículo

ESTRATEGIAS DE ADAPTACIÓN Y PRÁCTICAS DE CUIDADO EN COMUNIDADES DESPLAZADAS CLIMÁTICAS: CASO COLOMBIANO1

ESTRATÉGIAS DE ADAPTAÇÃO E PRÁTICAS DE CUIDADOS EM COMUNIDADES DESLOCADAS PELO CLIMA: CASO COLOMBIANO

José Juan Amar-Amar2 
http://orcid.org/0000-0002-4295-8423

Clara Inés De la Hoz-Del Real3 
http://orcid.org/0000-0003-1833-9507

Marina Begoña Martínez-González4  5 
http://orcid.org/0000-0002-5840-6383

Laura López-Muñoz,2 
http://orcid.org/0000-0002-7605-625X

2 Universidad del Norte, Colômbia

3 CEARC, Université de Versailles Saint-Quentin-en-Yvelines, França.

4Universidad de la Costa, Colômbia


RESUMEN.

El desplazamiento climático puede constituir un desafío para el desarrollo infantil, dado que las estrategias adoptadas por las familias y la comunidad, así como aquellas iniciativas o medidas institucionales para garantizar la supervivencia en este nuevo orden, no siempre se orientan al desarrollo integral de los infantes. Las prácticas de cuidado se ven afectadas por los dramáticos cambios a los que se enfrentan las familias en situación de desplazamiento, traduciéndose en la ruptura o transformación repentina de la cotidianidad. En ese sentido, el proyecto que se presenta, buscó conocer los retos en materia de cuidado infantil tras la ola invernal de 2010-2011, tomando como caso de estudio, las comunidades afectadas en el sur del departamento del Atlántico en Colombia.

Palabras clave: Estrategias de adaptación; cuidado; desplazamiento climático

RESUMO.

As mudanças climáticas podem constituir um agravamento para o desenvolvimento infantil, dado que as estratégias adotadas pelas famílias e comunidade, assim como as iniciativas e medidas institucionais para garantir a sobrevivência nesta nova ordem, nem sempre são adequadas ao desenvolvimento integral das crianças. As práticas de cuidados são afetadas pelas mudanças dramáticas enfrentadas pelas famílias em situações de deslocamento, resultando na quebra repentina ou transformação da vida cotidiana. Neste sentido, o projeto apresentado, procurou conhecer os desafios da assistência à infância após o inverno de 2010-2011, tomando como estudo de caso, as comunidades afetadas no sul do departamento do Atlântico na Colômbia.

Palavras-chave: Estratégias de adaptação; cuidado; mudanças climáticas

ABSTRACT.

Climate displacement may be challenging to child development, since strategies adopted by families and communities, as well as those public initiatives and measures in order to ensure survival in this new order, are not always oriented to infants’ full development. Care practices are affected by the dramatic changes faced by displaced families, resulting in a sudden rupture or transformation in everyday life. In this regard, the following project seeks to identify the challenges in terms of care after the 2010-2011 rainy season, taking as its point of reference the case of the communities affected in the South of the department of Atlántico in Colombia.

Keywords: Adaptation strategies; care practices; climate displacement

Adaptación y prácticas de cuidado en comunidades desplazadas climáticas

Las migraciones han sido consideradas como una poderosa estrategia de adaptación frente al cambio climático (Jha, Gupta, Vhattopadhyay, & Sreeraman, 2018; Adger et al., 2015; Gemenne, 2015) siempre que se traduzcan en soluciones duraderas para las personas implicadas y puedan obtener oportunidades en el nuevo entorno (McLeman & Hunter, 2010). En este artículo, se asume la adaptación como un proceso social dinámico, determinado en parte por la habilidad de las comunidades para actuar colectivamente (Adger, Huq, Brown, Conway, & Hulme, 2003) con el fin de responder y superar el riesgo o el impacto de una variación climática (Adger et al., 2009). Esta capacidad, se basa en la interacción de varios factores, incluidos recursos financieros, acceso a la información, recursos sociales, capital humano e infraestructura institucional que garantice la seguridad (Barnett & Webber, 2009).

El desplazamiento climático, se entiende como una consecuencia demográfica del cambio climático, que refleja una inflexión ecológica entre la persona y su entorno físico, emocional e institucional (Amar-Amar et al., 2014) debido al empobrecimiento gradual o repentino de las condiciones ambientales de su entorno (Gonzaga & Hernández, 2014). Esta migración hoy se entiende como un fenómeno multicausal (Baldwin & Fornalé, 2017), es decir, aunque puede relacionarse con la percepción de un cambio de las condiciones ambientales del entorno, se relaciona con elementos institucionales, sociales y económicos desfavorables para la subsistencia de las personas, que los presionan a la migración y que puede involucrar de manera coexistente acciones tanto resilientes como mal adaptativas (Gemenne & Blocher, 2017). Así las cosas, el desplazamiento climático adquiere una connotación dicotómica: puede ser un detonante de problemáticas individuales y sociales o el impulso para generar condiciones favorables para las comunidades migrantes (Amar-Amar et al., 2014).

El desplazamiento climático implica el abandono transitorio o definitivo del lugar de residencia y la reinstalación en un lugar diferente que puede ir, desde distancias relativamente cercanas al lugar de origen, hasta el cruce de fronteras (Yamamoto, Serraglio, & Cavedon-Capdeville, 2018). En muchos casos esto genera una restructuración familiar que consiste en la redistribución de tareas en el hogar y la redefinición de roles, generando cambios en las actividades productivas, hábitos y prácticas (Amar-Amar et al., 2016; Amar-Amar et al., 2014). Desde un plano comunitario, se caracteriza por la recomposición del tejido social y el surgimiento de nuevos escenarios de vínculos sociales marcados por la dicotomía entre la competencia por el acceso a los recursos y la solidaridad (Amar-Amar et al., 2014).

Desde un plano institucional, el desplazamiento climático se traduce en la ausencia de un aparato socio-administrativo capaz de minimizar los costos sociales de esta movilidad humana, que conlleva a una gestión improvisada de la atención humanitaria debido a la ausencia de políticas que atiendan a la dinámica migratoria y sus impactos sobre los territorios (Amar-Amar et al., 2014; Yamamoto et al., 2018). Esto último se relaciona con una incorporación de baja intensidad y alta gradualidad en la formulación de políticas de cambio climático, por ejemplo, en América Latina, donde a pesar de no encontrarse una fuerte oposición a la agenda climática, las decisiones se toman ante la coyuntura de eventos de impacto nacional o a condiciones de oportunidad económica (Ryan, 2017).

En el contexto del desplazamiento climático, los procesos de adaptación suponen una transformación de los hábitos de las personas a fin de garantizar la subsistencia. Ante ese escenario, cobra particular importancia el concepto de cuidado tanto personal, como de las personas que requieren atención y asistencia especial. Se entiende por cuidado aquel conjunto de prácticas que garantizan el desarrollo del potencial humano, por ejemplo, los hábitos de alimentación, higiene, sueño y recreación; la afectividad, filiación, seguridad, sexualidad e incluso la formación moral y el seguimiento de normas (Amar-Amar et al., 2016). Estas prácticas ocurren principalmente en el hogar, al ser la familia el agente de intercambio emocional, de los primeros aprendizajes y núcleo del sustento económico (Amar-Amar et al., 2016).

Las prácticas de cuidado se sientan sobre la base de la costumbre (Rodríguez, Santos Talani, & Tovar, 2015; Evans & Myers, 1995). Son proceso y producto cultural, llegando a constituir gran parte de la identidad de las personas y comunidades. Pero, ¿qué sucede cuando las estrategias utilizadas deben ajustarse de forma abrupta para asegurar la supervivencia ante un evento climático? La transformación repentina de ciertos hábitos en un contexto específico como el hogar, inician un nuevo proceso de consolidación hasta volverse acciones sostenidas en el tiempo, convirtiéndose en las nuevas características de la normalidad y la cotidianidad en esas comunidades. Así, un punto de convergencia entre los conceptos de prácticas de cuidado y de adaptación, se encuentra en la implementación de acciones que permitan la subsistencia y al mismo tiempo busquen mejorar las condiciones de vida de las poblaciones.

Desplazamiento climático en Colombia

Colombia es un país particularmente vulnerable a los fenómenos de variabilidad climática (Milanés Batista, Galbán Rodríguez & Olaya Coronado, 2017; Ramírez-Villegas, Salazar, Jarvis, & Navarro-Racines, 2012). Sus características geográficas y de relieve, sumadas a los altos niveles de pobreza, desigualdad y debilidades institucionales, confluyen en los procesos de asentamiento de miles de personas en zonas de riesgo (González-Velandia, 2014). Al respecto, se destacan las situaciones de corrupción, una legislación poco aplicable y carente de estrategias de seguimiento de resultados (Sedano-Cruz, Carvajal-Escobar, & Díaz, 2013; Solano & Polo, 2015), así como dificultades en la participación de las comunidades en procesos de planeación territorial acordes a la ley de gestión del riesgo (Ávila-Toscano, Vivas, Herrera, & Jiménez, 2016) que les permita contar con elementos para afrontar la adversidad del entorno.

Como ejemplo de esto, las comunidades rivereñas del río Magdalena, principal afluente del país, han vivido históricamente al ritmo de inundaciones (Fals Borda, 1984). A finales del año 2010, las fuertes lluvias asociadas al fenómeno de El Niño incrementaron el caudal del río hasta niveles nunca antes registrados (Sánchez, 2011). Esto provocó una fractura en la estructura de contención del Canal del Dique, permitiendo el ingreso de 2200 millones de m3 de agua en las tierras bajas del sur del departamento del Atlántico, dejando varios municipios completamente inundados (Amar-Amar et al., 2014). Sólo en esta zona, se registraron casi 43 mil familias afectadas por la pérdida o daños en su vivienda, medios de sustento e infraestructura, provocando el desplazamiento de miles de ellas (Alta Consejería para las Regiones y la Participación Ciudadana, 2012). La magnitud del impacto desencadenado por el evento natural, hace de estas comunidades unas de las más representativas de los desafíos que imponen los fenómenos meteorológicos extremos y la adaptación al cambio climático en el país (Amar-Amar et al., 2014; Cardozo, Martinez, Colmenares, Oviedo, & Rocha, 2012).

Esto despertó el interés por conocer la forma como los hogares afrontaron la adversidad y reconfiguraron sus relaciones sociales y comunitarias, en medio de una situación que ubica a los infantes en una condición de mayor riesgo para su desarrollo.

Experiencia de acompañamiento a una comunidad 'desplazada climática'

En el contexto de este desplazamiento climático se implementaron varios proyectos que buscaban conocer los desafíos en materia de adaptación tras la ola invernal del 2010-2011, las repercusiones que tuvo en las prácticas de cuidado a la infancia y fomentar acciones favorecedoras del desarrollo de los niños aún en las difíciles condiciones de las personas de las zonas afectadas. Los proyectos articularon un equipo interdisciplinario y se basaron en un diseño metodológico compuesto por tres fases: diagnóstico, intervención y evaluación de los efectos en la población participante. La fase diagnóstica, implicó la revisión de la literatura sobre adaptación, desplazamiento climático y prácticas de cuidado; observaciones in-situ durante 18 meses, tanto de las familias en los albergues como de aquellas que retornaron a sus hogares; entrevistas en profundidad y grupos focales. La fase de implementación del programa, se basó en la combinación del acompañamiento a las familias después de la inundación, a partir de la realización de talleres para promover la resiliencia, el cuidado y el desarrollo infantil. Finalmente, se realizó una evaluación de los cambios percibidos por las familias respecto a sus prácticas de cuidado y sus interacciones comunitarias, así como los cambios evidenciados en los indicadores de desarrollo en sus niños entre los 0 y los 5 años.

A continuación se presenta una serie de hallazgos generados en los distintos momentos de los proyectos, que conducen a reflexiones sobre lo que demanda la atención para personas desplazadas climáticas, tanto para los profesionales de campo como para los tomadores de decisión en materia de políticas públicas.

La inundación del 2010 marcó un antes y un después en la vida de los habitantes del sur del Atlántico. La falta de preparación de la comunidad para hacer frente a un desastre, sumada a la fragilidad de las políticas de gestión del riesgo en un área históricamente afectada por inundaciones recurrentes, condujo al desplazamiento de la población. El carácter inesperado del evento produjo una situación de confusión y caos al momento de la evacuación. Sólo las personas y familias con recursos materiales y redes sociales sólidas pudieron salvar algunos bienes, mientras que las más pobres se vieron obligadas a abandonar todas sus pertenencias y medios de sustento.

Las personas en situación de desplazamiento se enfrentaron inicialmente a una lógica de competencia por el espacio y por la distribución de los recursos disponibles con las poblaciones de acogida consideradas en su mayoría como pobres. Además de los alberges oficiales, en los cuales muchas personas permanecieron durante casi cuatro años, una parte de la población optó por instalarse con familiares y amigos en municipios cercanos o en la periferia de la capital del departamento. Otros se asentaron en cambuches al borde de la carretera. La dispersión de la población dificultó la prestación eficaz y equitativa de la ayuda de emergencia. Quienes no pudieron ser registrados en las listas oficiales, recurrieron a sistemas alternativos de apoyo entre la misma comunidad, dependientes de las posibilidades de cada persona para recibir ayudas o para movilizar recursos propios.

Así, las personas desplazadas realizaron un periplo migratorio marcado por la interinidad entre el territorio de origen y los de recepción, determinado por las dificultades para satisfacer las necesidades de la familia, las condiciones de convivencia e integración y la ausencia de vínculos culturales y sociales significativos en los sitios de llegada. El desplazamiento produjo la ruptura de la dinámica económica debido a la pérdida total de los medios de sustento, difícilmente sustituibles en los lugares receptores, precipitando la pobreza de muchas familias.

Las condiciones de vida se caracterizaron por el hacinamiento y confinamiento en pequeños y ajenos espacios. La falta de privacidad dio lugar a una ruptura en la dinámica familiar y de la cotidianidad, que contribuyó a intensificar el sentimiento de desarraigo y la falta de identificación y familiaridad con los lugares de llegada, generando un resquebrajamiento del tejido social y familiar. En muchos casos, el contacto con la urbe produjo un efecto desestabilizador debido a la falta de oportunidades económicas que ofrecían los lugares de llegada, reforzando el sentimiento de marginación y exclusión.

El efecto acumulado de estas condiciones de desplazamiento produjo el retorno de la población al lugar del desastre. Este proceso se caracterizó por la ausencia de ayudas oficiales significativas para organizar e iniciar la reconstrucción material y social de la comunidad. Esto dio lugar a un impulso comunitario para desarrollar estrategias de recuperación de los espacios y de los bienes individuales, lo cual fue parcialmente posible a través de un sistema de 'desenvuelve' y de ayuda mutua. Sin embargo, esta aparente oportunidad de 'reconstruir mejor' fue rápidamente frenada por la escasez de recursos en una economía en quiebra, la falta de oportunidades de empleo y la imposibilidad para restaurar rápidamente los medios de producción destruidos por la inundación. Durante los meses consecutivos al retorno, esta economía de supervivencia no permitió a la población restaurar o mejorar las condiciones de vida anteriores al desplazamiento. Además, el retorno puso en evidencia la dislocación social y la necesidad de reconstrucción de los vínculos emocionales y sociales con la comunidad. Los proyectos y programas apoyados por el gobierno local difícilmente tomaron en cuenta esta dimensión, concentrando los esfuerzos en la reconstrucción material de la zona afectada.

Discusión: Implicaciones del desplazamiento climático sobre las prácticas de cuidado

La observación sobre los impactos del desplazamiento climático en la vida cotidiana de las familias, en particular las prácticas de cuidado y aquellas estrategias adoptadas por las familias para garantizar la supervivencia, llevaron a las siguientes reflexiones.

Tal como se ha señalado, el desplazamiento climático, la ubicación en un nuevo lugar o el retorno al territorio de origen, según se presenten, generan cambios profundos dentro de la población impactando de manera significativa las acciones del cuidado. Es importante señalar que estas se producen en el marco de la vida privada y pública e interactúan en función de cuatro tipos de relaciones: las de distribución de responsabilidades dentro y fuera del hogar; las que existen entre las personas que necesitan los cuidados y quienes los proveen; las que se establecen entre los actores y las instituciones que regulan y aportan los cuidados o el acceso a ellos, y las relaciones de trabajo entre los cuidadores y los centros para los que trabajan (Amar-Amar et al., 2016).

Respecto a la distribución de responsabilidades en el hogar, es un aspecto poco atendido, pero una realidad presente en cualquiera de las tres situaciones (desplazamiento, reasentamiento o retorno). Muchas veces los adolescentes en su rol de hermanos o primos mayores, deben asumir el cuidado de los más pequeños (Pedone, 2006), mientras los adultos salen a buscar recursos, a distancias lejanas que llegan incluso más allá de las fronteras (Amar-Amar et al., 2012), situación que también se ha encontrado en otros casos de migración climática (Yamamoto et al., 2018). Así, los adolescentes cuidadores deben permanecer jornadas enteras con los más pequeños y muchas veces, ni los unos, ni los otros, asisten a la escuela. Asimismo, se ven forzados a buscar el sustento, desertando de la escuela y entrando al mundo del rebusque y la economía informal. Estas condiciones de vida afectan el cubrimiento de sus necesidades fundamentales, incluyendo los momentos de ocio y reposo necesarios para un sano desarrollo (Amar-Amar et al., 2016; Cardozo et al., 2012), lo cual puede generar trastornos emocionales, sociales y de salud (Skeels & Sandvik-Nylund, 2012).

En relación a los cambios que se producen en relaciones entre las personas que necesitan y quienes prestan los cuidados, estos se evidencian especialmente cuando hay dispersión de los miembros de la familia en distintos lugares, dado que se genera una nueva carga para quienes los reciben. Muchas veces las personas receptoras se ven llamadas a atender a niños pequeños, ancianos, o personas discapacitadas o enfermas (Amar-Amar et al., 2012). Esto da lugar a tensiones y dificultades de convivencia generadas por el cambio en la cotidianidad, el incremento en la carga dentro del hogar, la falta de privacidad, carencia de servicios básicos adecuados y falta de alimentos suficientes (Amar-Amar et al., 2016).

Finalmente, en cuando a las relaciones que se establecen con las instituciones que regulan y ofrecen servicios de cuidado, la ola invernal de 2010-2011 evidenció la incapacidad institucional para minimizar los costos sociales del desplazamiento climático (Amar-Amar et al., 2014; Ávila-Toscano et al., 2016). Más allá de la atención humanitaria de emergencia, la falta de políticas integrales para afrontar la migración, genera afectaciones en las condiciones de vida en los sitios receptores. De esta manera, las prácticas de cuidado en el dominio público también se ven afectadas. Escuelas, centros de atención de la primera infancia y centros de salud, se convierten en refugios temporales y su reconstrucción y puesta en funcionamiento puede tardar meses, vulnerando el acceso a servicios de primer orden en materia de derechos (Amar-Amar et al., 2014; Amar-Amar et al., 2012; Cardozo et al., 2012). Asimismo, el hacinamiento en el que deben permanecer las familias desplazadas durante largos periodos de tiempo, la falta de programas para su restablecimiento económico, la fuerte dependencia a la ayuda estatal y la competencia por los recursos con las comunidades receptoras, socava las posibilidades de desarrollo tanto en el lugar receptor como en el de origen una vez ha pasado la emergencia, como también se ha evidenciado ante otro tipo de migraciones, por ejemplo, la situación de desplazamiento forzado por la violencia (Clavijo & Valencia, 2016). Esto representa a largo plazo otro riesgo para las comunidades, haciendo más difícil el acceso a oportunidades futuras, a los bienes y servicios necesarios para el desarrollo concreto y completo del potencial, especialmente de los más jóvenes.

Consideraciones finales

Después de 5 años de realizar acompañamiento a las personas desplazadas, reubicadas y retornadas tras una eventualidad climática extrema, hemos querido presentar algunas reflexiones producto de la experiencia en campo. Es importante insistir en que el Estado debe generar condiciones para garantizar los derechos de los más vulnerables en estos contextos. Cuando son miles quienes se encuentran en esta situación, la solución institucional no puede ser la de llevar a esos niños a hogares sustitutos o sancionar a los padres. La dinámica es compleja y requiere reconocer los cambios de roles ante las nuevas condiciones y explorar formas de acompañamiento afines, donde el proceso de adaptación incluya brindar las herramientas necesarias a los cuidadores para que puedan garantizar las condiciones de cuidado de los infantes y continuar con sus propias oportunidades de desarrollo.

Asimismo, las instituciones deben proponer alternativas ocupacionales y laborales en los lugares de acogida y de retorno para que los cuidadores puedan permanecer cerca de sus hijos. Esto debe ir acompañado de soluciones de alojamiento dignas, así como la cobertura y acceso a servicios de calidad, en particular, higiene y saneamiento, salud y educación. De igual manera, se debe asegurar la divulgación de normas de convivencia, campañas de promoción y prevención, y en general, cualquier información que apunte a la protección de los derechos de los infantes y de sus cuidadores y contribuya a facilitar la convivencia durante el desplazamiento, la reubicación o el retorno.

Referencias

Adger, W. N., Dessai, S., Goulden, M., Hulme, M., Lorenzoni, I., Nelson, D. R., . & Wreford, A. (2009). Are there social limits to adaptation to climate change?.Climatic change,93(3-4), 335-354. doi: https://doi.org/10.1007/s10584-008-9520-z [ Links ]

Adger, W. N., Huq, S., Brown, K., Conway, D., & Hulme, M. (2003). Adaptation to climate change in the developing world.Progress in development studies, 3(3), 179-195. doi: 10.1191/1464993403ps060oa [ Links ]

Adger, W. N., Arnell, N. W., Black, R., Dercon, S., Geddes, A., & Thomas, D. S. (2015). Focus on environmental risks and migration: causes and consequences. Environmental Research Letters, 10(6), 060201. Doi: https://doi.org/10.1088/1748-9326/10/6/060201 [ Links ]

Alta Consejería para las Regiones y la Participación Ciudadana. (2012). Reporte Fenómeno de la Nina en Colombia. Recuperado de: https://bit.ly/2OuIlOsLinks ]

Amar-Amar, J., Palacio Sañudo, J., Madariaga Orozco, C., Abello Llanos, R., Reyes Aragón, C. J., Castro Correa, A., . & Ramos Ruiz, J. L. (2016). Infantia: prácticas de cuidado en la primera infancia. Barranquilla, CO: Ediciones Universidad del Norte. [ Links ]

Amar-Amar, J., Madariaga, C., Jabba, D., Abello, R., Palacio, J., Castro, A., . & Zanello, L. (2014). Desplazamiento climático y resiliencia: Modelo de atención a familias afectadas por el invierno en el Caribe Colombiano. Barranquilla, CO: Ediciones Universidad del Norte . [ Links ]

Amar-Amar, J., Madariaga, C., Martínez, M., Robles, C., Utria, L., Sanandrés, E., . & Zanello, L. (2012). Modelo comprensivo del desplazamiento climático en personas afectadas por la ola invernal de 2010-2011 en el municipio de Manatí, sur del departamento del Atlántico. Recuperado de: https://bit.ly/2Ll8ptGLinks ]

Ávila-Toscano, J., Vivas, O., Herrera, A., & Jiménez, M. (2016). Gestión del riesgo de desastres en el Caribe colombiano desde la óptica de organismos de socorro y administraciones locales: el caso del sur de Atlántico.Revista Luna Azul,42, 68-88. doi: 10.17151/luaz.2016.42.7 [ Links ]

Baldwin, A. & Fornalé, E. (2017). Adaptive migration: pluralising the debate on climate change and migration. The Geographical Journal, 183(4), 322-328. Doi:10.1111/geoj.12242 [ Links ]

Barnett, J., & Webber, M. (2009). Accommodating migration to promote adaptation to climate change. doi: https://doi.org/10.1596/1813-9450-5270 [ Links ]

Cardozo, A., Martinez, M., Colmenares, G., Oviedo, J., & Rocha, A. (2012). Caracterización de las condiciones de vida y el bienestar psicológico de adolescentes damnificados del sur del departamento del Atlántico. Cultura, Educación y Sociedad, 3(1), 83-105. Recuperado de: https://bit.ly/2Ms4oYTLinks ]

Clavijo, D. C, & Valencia, V. M (2016). Desplazamiento forzado: un camino hacia el empobrecimiento. Representaciones colectivas sobre la pobreza en población en condición de desplazamiento forzado de las comunas 1 y 3 de la ciudad de Medellín (Trabajo de grado). Universidad de Antioquia, Medellín. Recuperado de: http://200.24.17.74:8080/jspui/handle/fcsh/642Links ]

Evans, J. L., & Myers R. G. (1995). Childrearing practices: creating programs where traditions and modern practices meet. Coordinator ́s Notebook Childrearing, 15, 1-15. Recuperado de: https://files.eric.ed.gov/fulltext/ED377967.pdfLinks ]

Fals Borda, O. (1984). Historia doble de la Costa 3. Resistencia en el San Jorge. Bogotá, CO: Carlos Valencia Editores [ Links ]

Gemenne, F. (2015). One good reason to speak of ‘climate refugees’. Forced Migration Review,49. Recuperado de: https://bit.ly/2vIbv5ULinks ]

Gemenne, F., & Blocher, J. (2017). How can migration serve adaptation to climate change? Challenges to fleshing out a policy ideal.The Geographical Journal,183(4), 336-347. doi:10.1111/geoj.12205 [ Links ]

Gonzaga, J., & Hernández, V. (Ed). (2014). Cambio climático y desplazamiento ambiental forzado: estudio de caso en la ecoregión eje cafetero en Colombia. Armenia, CO: Editorial Universitaria, Universidad La Gran Colombia. Recuperado de: https://bit.ly/2MvKwUZLinks ]

González-Velandia, J. (2014). La gestión del riesgo de desastres en las inundaciones de Colombia: una mirada crítica (Monografía de grado para optar al título de Ingeniero Civil). Facultad de Ingeniería. Universidad Católica de Colombia, Bogotá. Recuperado de:http://hdl.handle.net/10983/2128Links ]

Jha, Ch., Gupta, V., Chattopadhyay, U., & Sreeraman, B. A. (2018). Migration as adaptation strategy to cope with climate change: A study of farmers’ migration in rural India. International Journal of Climate Change Strategies and Management, 10(1), 121-141. doi: https://doi.org/10.1108/IJCCSM-03-2017-0059 [ Links ]

McLeman, R. A., & Hunter, L. M. (2010). Migration in the context of vulnerability and adaptation to climate change: insights from analogues. WIREsClim Change, 1(3), 450-461. doi: 10.1002/wcc.51 [ Links ]

Milanés Batista, C., Galbán Rodríguez, L., & Olaya Coronado, N. (2017). Amenazas, riesgos y desastres: visión teórico metodológica y experiencias reales. Barranquilla, CO: Educosta. Recuperado de: http://hdl.handle.net/11323/927Links ]

Pedone, C. (2006). Los cambios familiares y educativos en los actuales contextos migratorios ecuatorianos: una perspectiva transatlántica.Athenea Digital. Revista de Pensamiento e Investigación Social, 1(10), 154-171. doi: https://doi.org/10.5565/rev/athenead/v1n10.298 [ Links ]

Ramírez-Villegas, J., Salazar, M., Jarvis, A., & Navarro-Racines, C. E. (2012). A way forward on adaptation to climate change in Colombian agriculture: perspectives towards 2050. Climatic Change, 115(3-4), 611-628. doi:10.1007/s10584-012-0500-y [ Links ]

Rodríguez, F., Santos, C., Talani, J., & Tovar, M. F. (2015). Prácticas y creencias culturales acerca del cuidado de niños menores de un año en un grupo de madres de Chocontá, Colombia. Revista Colombiana de Enfermería, 9(9), 77-87. Recuperado de: https://bit.ly/2KQQvifLinks ]

Ryan, D. (2017). Política y cambio climático: explorando la relación entre partidos políticos y la problemática climática en América Latina. Ambiente e Sociedade,20(3), 271-286.doi: http://dx.doi.org/10.1590/1809-4422asocex0007v2032017 [ Links ]

Sánchez, A. (2011). Después de la inundación. Cartagena, CO: Banco de la República. Documentos de Trabajo sobre Economía Regional(CEER) [ Links ]

Sedano-Cruz, K., Carvajal-Escobar, Y., & Díaz, A. (2013). Análisis de aspectos que incrementan el riesgo de inundaciones en Colombia.Revista Luna Azul, (37), 219-238. Recuperado de:http://200.21.104.25/lunazul/downloads/Lunazul37_14.pdfLinks ]

Skeels, A., & Sandvik-Nylund, M. (2012). La participación de los adolescentes en la protección: beneficios para todos. Revista Migraciones Forzadas, 40, 9-10. Recuperado de: https://bit.ly/2MrqonDLinks ]

Solano, V., & Polo, E. (2015). Una mirada externa al impacto de la Ley 1523 de 2012 de Gestión de Riesgo de Desastres en Colombia aplicado en el sur del departamento de Atlántico. Realitas, Revista de Ciencias Sociales, Humanas y Artes, (1), 44-49. Recuperado de: https://bit.ly/2nD7CedLinks ]

Yamamoto, L., Serraglio, D. A., & Cavedon-Capdeville, F. D. S. (2018). Human mobility in the context of climate change and disasters: a South American approach.International Journal of Climate Change Strategies and Management,10(1), 65-85. doi: https://doi.org/10.1108/IJCCSM-03-2017-0069 [ Links ]

1Apoio e financiamento: Sistema General de Regalías, Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Gobernación del Departamento del Atlántico, Colombia.

Recibido: 29 de Enero de 2018; Aprobado: 04 de Septiembre de 2018

5E-mail: mmartine21@cuc.edu.co

José Juan Amar-Amar: Magister en Metodología y Investigación para la Educación . Doctor en Orientación Psicológica. Director del Centro de Investigación en Desarrollo Humano de la Universidad del Norte. Colombia. Orcid: https://orcid.org/0000-0002-4295-8423

Clara Inés De la Hoz-Del Real: Socióloga, Doctoranda en Migraciones Climáticas, CEARC, Université de Versalles Saint-Quentin-en-Yvelines, Francia. Orcid: https://orcid.org/0000-0003-1833-9507

Marina Begoña Martínez-González: Psicóloga, Doctora en Ciencias Sociales, Directora del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de la Costa. Investigadora Senior adscrita al Grupo Cultura, Educación y Sociedad. Colombia. Orcid: https://orcid.org/0000-0002-5840-6383

Laura López-Muñoz: Profesional en Relaciones Internacionales. Magister en Gobernanza y Desarrollo. Profesora del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte. Orcid: https://orcid.org/0000-0002-7605-625X

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons