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Revista Latino-Americana de Enfermagem

versão impressa ISSN 0104-1169versão On-line ISSN 1518-8345

Rev. Latino-Am. Enfermagem vol.25  Ribeirão Preto  2017  Epub 08-Jun-2017

http://dx.doi.org/10.1590/1518-8345.1775.2904 

Artículo Original

Factores asociados al riesgo de caída en adultos en el posoperatorio: estudio transversal

Luciana Regina Ferreira da Mata1 

Cissa Azevedo2 

Aryanne Gabrielle Policarpo3 

Juliano Teixeira Moraes4 

51 PhD, Profesor Adjunto, Universidade Federal de São João del-Rei, Divinópolis, MG, Brasil.

62 Estudiante de doctorado, Escola de Enfermagem, Universidade Federal de Minas Gerais, Belo Horizonte, MG, Brasil. Investigador, Universidade Federal de São João del-Rei, Divinópolis, MG, Brasil.

73 Interna en Enfermería Obstétrica, Hospital Sofia Feldman, Belo Horizonte, MG, Brasil.

84 PhD, Profesor Adjunto, Universidade Federal de São João del-Rei, Divinópolis, MG, Brasil.

RESUMEN

Objetivo:

evaluar los factores asociados al riesgo de caída en pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos.

Método:

estudio cuantitativo, transversal, realizado en 257 pacientes adultos en un hospital de Minas Gerais, Brasil. La recolección de datos se realizó por medio de un cuestionario sociodemográfico y clínico, Morse Fall Scale Quality of Recovery Score. Los datos fueron sometidos al análisis estadístico descriptivo y regresión logística multinomial. El nivel de significación adoptado fue de 0,05.

Resultados:

35,4% de los pacientes presentaron elevado riesgo de caídas, 38,9% moderado riesgo y 25,7% bajo riesgo. La escala de recuperación quirúrgica indicó valor promedio de 175,37 puntos y ningún paciente presentó recuperación quirúrgica precaria. En relación a los resultados del análisis bivariado, se identificó que edad (p<0,001), HAS (p<0,001) y diabetes (p=0,017) estuvieron asociados positivamente con alto riesgo de caída y el cáncer (p=0,004) estuvo asociado positivamente con moderado riesgo de caída. La recuperación quirúrgica (p=0,008) estuvo asociada inversamente con alto riesgo de caída.

Conclusión:

los resultados de este estudio posibilitaran la identificación de cinco factores asociados al riesgo de caída en adultos de internación quirúrgica. Los hallazgos podrán auxiliar la planificación de acciones de enfermería dirigidas para prevenir el riesgo de caída en el posoperatorio.

Descriptores: Accidentes por Caídas; Seguridad del Paciente; Enfermería Perioperatoria

Introducción

Las caídas y las lesiones provenientes poseen un significativo impacto en la salud física, mental y social de los pacientes. Los individuos que sufren caídas poseen en promedio 12,3 días a más de internación hospitalaria y la ocurrencia de ese incidente puede aumentar en hasta 61% los costos hospitalarios1. Además, en el mundo, cerca de 30% de los ancianos sufren caídas por lo menos una vez al año. A pesar de que una caída no es necesariamente un indicador de una condición de salud inadecuada, las consecuencias pueden predisponer a los individuos a graves consecuencias2. Siendo así, a pesar de la imposibilidad de eliminar completamente el riesgo de ocurrencia de caídas, se debe considerar la importancia de la reducción de este riesgo, principalmente por medio de una evaluación multidisciplinar del paciente3.

La definición de caída, según la Sociedad Americana de Geriatría, es "un desplazamiento inesperado del cuerpo hacia un nivel inferior de la aposición inicial, sin pérdida de consciencia"4. En los Estados Unidos, la tasa de prevalencia de caídas varía de 3,3 a 11,5 caídas por mil pacientes/día, siendo que 50% de los pacientes hospitalizados son considerados en riesgo de caer, y los daños pueden ocurrir en 30% a 50% de los casos, siendo que en 6% pueden ocurrir lesiones graves, las que incluyen fracturas, hematomas, hemorragia e inclusive la muerte1,5. Además, las lesiones provenientes de caídas son la quinta causa más común de muerte en ancianos en el Reino Unido y se estima que ese incidente resulta en más de 200.000 internaciones hospitalarias anualmente, siendo que de estas, 78% se encuentran en el intervalo etario de más de 75 años4.

En Brasil, los datos de un boletín publicado en noviembre de 2016 por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) sobre incidentes relacionados a la salud, identificó un total de 9.423 fallas durante la asistencia, siendo que de estas 3.600 (38,2%) se refirieron a caídas, siendo, por tanto, la segunda causa de notificaciones de incidentes. Además, según la ANVISA, el motivo "pérdida de equilibrio" representó 54,8% de las notificaciones, y en relación a los factores ambientales participantes de la ocurrencia de caídas, se constató que las caídas relacionadas al mueble "cama" representaron 38,6% del total de notificaciones y 28,8% ocurrieron en el cuarto de baño6.

Las caídas son clasificadas en tres diferentes tipos, de acuerdo con el factor causal del incidente. La caída accidental es aquella que sucede cuando el paciente resbala o tropieza, generalmente ocasionada por factores asociados al ambiente. La caída fisiológica anticipada es la llamada caída previsible y ocurre cuando el paciente presenta señales y síntomas que indican una probabilidad para caer; además de eso, el riesgo de ocurrencia de estas caídas puede ser evaluado por medio de instrumentos estandarizados. Por otro lado, la llamada caída fisiológica no anticipada puede ser definida como imprevisible y está asociada a la presencia de desmayos y convulsiones7.

En cuanto a los principales factores de riesgo relacionados a caídas, se puede citar: el factor demográfico, que incluye niños menores de cinco años e ancianos con más de 65 años; el factor sicológico cognitivo, como presencia de depresión o ansiedad; los factores relacionados a condiciones de salud, como accidente vascular encefálico previo, incontinencia vesical y/o intestinal, hipotensión postural, mareo, artritis, osteoporosis y condiciones metabólicas; los factores vinculados a la funcionalidad, como debilidad muscular e inclusive la amputación de miembros inferiores; no menos importantes los factores relacionados al comprometimiento sensorial, equilibrio corporal; la utilización de determinados medicamentos; la obesidad severa; y la propia historia previa de caídas. También se destacan aspectos ambientales y de recursos humanos, los que son apuntados como factores de riesgo para caída8-9.

Por otro lado, en el contexto de la Seguridad del Paciente, más específicamente en el ámbito del paciente quirúrgico, es importante evaluar no apenas el riesgo de caídas a que estos individuos están expuestos, pero también la calidad de recuperación física del individuo frente al procedimiento, lo que consecuentemente puede ser un factor de riesgo para la caída.

La recuperación quirúrgica es comprendida como el momento en que el individuo se esfuerza para reconquistar su independencia y, consecuentemente, alcanza el retorno para las actividades de la vida diaria. A pesar de la facilidad de identificar el inicio de un estado de recuperación quirúrgica, su final todavía es indeterminado, una vez que durante este proceso pueden ocurrir influencias de diversos factores capaces de afectar la recuperación quirúrgica en un sentido positivo o negativo. Entre estos factores, existen los síntomas físicos desagradables, los disturbios en el bienestar emocional, los antecedentes de la recuperación, el tiempo de recuperación, la existencia o no de informaciones adecuadas y regulares, y el propio apoyo ofrecido al paciente, sea por la familia o por los profesionales de la salud10.

Además, en relación a la asociación del riesgo de caída con la recuperación quirúrgica, es importante considerar la posible influencia de aspectos como el porte de la cirugía e inclusive la finalidad del tratamiento quirúrgico. La clasificación de los procedimientos quirúrgicos según algunos criterios como el riesgo cardiológico y su finalidad es importante para la determinación de la demanda del cuidado al individuo. La clasificación por riesgo cardiológico considera el riesgo de pérdida de fluidos y de sangre durante la cirugía, siendo categorizada en: cirugía de pequeño porte (cuando es mínima la chance de ocurrir pérdida de fluidos y sangre); cirugía de medio porte (existe una probabilidad de nivel intermedio); y cirugía de gran porte (existe una gran probabilidad de esa pérdida11. En lo que se refiere a la clasificación por finalidad, una cirugía puede ser curativa, reparadora, paliativa, diagnóstica y de reconstrucción/plástica12.

Frente a lo expuesto y a la escasez de estudios de enfermería sobre el riesgo de caída en el posoperatorio y su probable relación con la recuperación quirúrgica, es relevante evaluar el riesgo para caídas en esa clientela. Se sabe que la utilización de instrumentos validados internacionalmente es una manera concreta de planificar intervenciones que puedan mejorar la calidad de la asistencia prestada e inclusive contribuir para la implantación del Proceso de Enfermería13. Así, el objetivo de este estudio fue evaluar los factores asociados al riesgo de caída en pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos.

Métodos

Procedimiento y muestra

Se trata de un estudio transversal, realizado con pacientes internados y sometidos a tratamiento quirúrgico en un hospital de gran porte de Minas Gerais, Brasil. La recolección de datos fue realizada en el período de julio a octubre de 2015. Los participantes fueron seleccionados a partir de los siguientes criterios de inclusión: adulto internado en las unidades quirúrgicas del hospital; haber sido sometido a cirugía para tratamiento, excepto cirugías ortopédicas; y tener capacidad cognitiva para participación, evaluada por el mini-examen del estado mental, considerando los puntos de corte propuestos por los autores del instrumento14. Fueron excluidos los pacientes en posoperatorio tardío.

El tamaño de la muestra fue definido a partir del test estadístico de muestra aleatoria simple para población finita, estimándose una proporción de riesgo de caídas referente a la población de interés (12,4%)15, considerando un intervalo de confianza de 95% con margen de error de 0,05 puntos, lo que resultó en un tamaño mínimo de 245 pacientes.

La recolección de datos fue realizada por los investigadores por medio de entrevistas individuales y de consultas a las fichas médicas. Fueron utilizados tres instrumentos: cuestionario sociodemográfico y clínico; escala de riesgo de caída (Morse Fall Scale)16; y escala de recuperación quirúrgica (Quality of Recovery Score)17.

Instrumentos

El cuestionario sociodemográfico y clínico, elaborado por los autores, contempló preguntas abiertas y cerradas para levantamiento de datos referentes a edad, color de la piel, escolaridad, situación conyugal, ocupación profesional, diagnóstico médico, porte quirúrgico (pequeño, medio y grande)11, finalidad del tratamiento quirúrgico (curativo, reparador, paliativo, diagnóstico y de reconstrucción/plástica)12, presencia de comorbilidades, y señales/síntomas (dolor, inapetencia, debilidad/fatiga, ausencia de sueño, diarrea e incontinencia urinaria)18.

El instrumento utilizado para la evaluación del riesgo de caída fue la escala Morse Fall Scale(MFS)19, traducida y adaptada para el portugués de Brasil16. La escala está compuesta por seis ítems, a los cuales son atribuidos diferentes puntuaciones: histórico de caídas - historia de caída en los últimos tres meses (cero puntos) o no (25 puntos); diagnóstico secundario - más de un diagnóstico médico (15 puntos) o no (cero puntos); auxilio en la deambulación - no utiliza/totalmente encamado/auxiliado por profesional de salud (cero puntos), utiliza muletas/bastón/andador (15 puntos), se sujeta a muebles/paredes (30 puntos); terapia endovenosa/dispositivo endovenoso salinizado o heparinizado - si (20 puntos) o no (cero puntos); marcha - normal/sin deambulación/encamado/silla de ruedas (cero puntos), débil (10 puntos), comprometida/tambaleante (veinte puntos); y estado mental -orientado/capaz en cuanto a su capacidad/limitación (cero puntos) o sobreestimada capacidad/olvida limitaciones (15 puntos).

La suma de los seis ítems de la MFS puede variar de 0 a 125 puntos. Las puntuaciones entre cero y 24 representan bajo riesgo de caída durante la hospitalización, exigiendo cuidados básicos de enfermería. Valores entre 25 y 44 puntos se refieren a moderado riesgo de caída y, por tanto, exigen la implementación de intervenciones básicas para prevenir posibles caídas. Por otro lado, los pacientes clasificados con 45 puntos o más presentan elevado riesgo de caída, o sea, necesitan que sean planificadas e implementadas acciones que prevengan las caídas16.

Para medir la calidad de recuperación, del procedimiento quirúrgico, fue utilizado el Quality of Recovery Score (QoR-40)20, en la versión en portugués17. El instrumento aborda la calidad de la recuperación del paciente en procedimientos quirúrgicos y anestésicos, en el período posoperatorio. Posee 40 preguntas distribuidas en cinco dimensiones: estado emocional (n=9), confort físico (n=12), apoyo psicológico (n=7), independencia física (n=5) y dolor (n=7).

Este cuestionario posee dos partes: A y B. En la parte A, los cuestionamientos indican aspectos positivos y en la parte B los aspectos negativos. En la parte A, los términos "en ningún momento", "algunos momentos", "frecuente", "mayor parte del tiempo" y "todo el tiempo" reciben la puntuación 1, 2, 3, 4 y 5, respectivamente. En la parte B se hace la inversión de la puntuación. La puntuación máxima para el QoR-40 es 200 (calidad de recuperación excelente), y la mínima, 40 (calidad de recuperación precaria)17. El alfa de Cronbach en la presente muestra fue 0,79, lo que confiere una buena consistencia interna del instrumento21.

Análisis de los datos

Los datos fueron procesados y analizados por medio del programa Statistical Package for Social Science (SPSS), versión 21.0 para Windows, y por el Software Stata 11. Los resultados obtenidos para las variables continuas de explicación (caracterización sociodemográfica y clínica) fueron analizados a partir de estadística descriptiva (medidas de tendencia central: promedio y mediana y de variabilidad: desviación estándar) y para las variables categóricas la frequencia relativa. Se aplicó el test Shapiro-Wilk para comprobar la normalidad de las variables explicativas, siendo que aquellas con distribución normal fueron presentadas en promedio y desviación estándar, y las demás en mediana e intervalo intercuartílico (p25-p75).

Para comprobar posibles diferencias entre el riesgo de caída categorizado y las variables sociodemográficas (edad, sexo, color de la piel, situación conyugal, escolaridad y ocupación) fueron utilizadas las pruebas chi-cuadrado y el test exacto de Fisher. El análisis bivariado fue efectuado a partir de modelos de regresión logística multinominal simple, teniendo como variable dependiente el riesgo de caída categorizado (bajo riesgo - categoría de referencia; medio riesgo y alto riesgo) y como variables explicativas: edad, sexo, finalidad del tratamiento, porte quirúrgico, recuperación quirúrgica, dolor, presencia de hipertensión arterial sistémica (HAS), diabetes y cáncer8-9,22. Las variables independientes que obtuvieron valor de p inferior a 20% (p<0,20) fueron inseridas por el método Backward en el modelo multivariado de regresión logística multinominal, siendo que aquellas con menor significación (p>0,05) fueron retiradas una a una del modelo. El procedimiento fue repetido hasta que todas las variables del modelo tuviesen significación estadística (p<0,05).

Fueron atendidas las recomendaciones éticas nacionales sobre investigaciones con seres humanos, preconizadas por el Consejo Nacional de Salud. El proyecto fue aprobado por el Comité de Ética de la institución proponente (CAAE: 37714614.2.3001.5130).

Resultados

Fueron evaluados 257 participantes, la mayoría (60,3%) del sexo femenino, mediana de edad de 54 años (41-64) y mediana de escolaridad de siete años de estudio (4-11). En relación a los datos clínicos, el diagnóstico médico más prevalente fue de cáncer (47,1%), siendo los principales tipos: mama (20,7%), cuello del útero (19,0%), próstata (17,3%) y tiroides (13,2%). Otros de los diagnósticos médicos más frecuentes fueron colelitiasis (9,3%) y hernia inguinal (8,6%). En cuanto al porte quirúrgico, la mayoría (72,0%) de las cirugías fue de porte medio. En cuanto a la clasificación de las cirugías, 27,6% fueron consideradas cirugías generales, 25,3% ginecológicas, 16% urológicas y 14,4% de cabeza/cuello. En relación a la finalidad del tratamiento quirúrgico, 87,9% fueron curativas. En cuanto a la presencia de comorbilidades, las más prevalentes fueron: HAS (37,0%), diabetes (12,5%), cardiopatía (3,6%) y hipotiroidismo (2,3%). Entre las señales/síntomas más presentes en la muestra se destacan el dolor (64,2%) y la debilidad/fatiga (41,6%).

La Tabla 1 presenta las características sociodemográficas y clínicas distribuidas de acuerdo con las categorías de la variable riesgo de caída.

Tabla 1 Características sociodemográficas y clínicas agrupadas de acuerdo con las categorías para el riesgo de caída. Divinópolis, MG, Brasil, 2015 

Variable Bajo riesgo* 25,7% (n=66) Medio riesgo* 38,9% (n=100) Alto riesgo* 35,4% (n=91) Valor p
Sexo 0,670
Femenino 37 (23,9) 63 (40,6) 55 (35,5)
Masculino 29 (28,4) 37 (36,3) 36 (35,3)
Edad 0,001
Entre 18 y 39 años 20 (33,3) 31(51,7) 9 (15,0)
Entre 40 y 59 años 30 (29,4) 37 (36,3) 35 (34,3)
Entre 60 a 79 años 15 (17,6) 30 (35,3) 40 (47,1)
80 años o más 1 (10,0) 2 (20,0) 7 (70,0)
Color de la piel 0,751
Blanco 45 (26,5) 66 (38,8) 59 (34,7)
Pardo 10 (20,4) 18 (36,7) 21 (42,9)
Negro 6 (23,1) 12 (46,2) 8 (30,8)
Amarillo 5 (41,7) 4 (33,3) 3 (25,0)
Situación conyugal 0,143
Casado 43 (26,5) 63 (38,9) 56 (34,6)
Soltero 18 (35,3) 20 (39,2) 13 (25,5)
Viudo 3 (13,0) 9 (39,1) 11 (47,8)
Divorciado 2 (9,5) 8 (38,1) 11 (52,4)
Escolaridad <0,001
0 a 4 años 16 (15,4) 34 (32,7) 54 (51,9)
5 a 10 años 18 (27,7) 31 (47,7) 16 (24,6)
11 años o más 32 (36,4) 35 (39,8) 21 (23,9)
Ocupación <0,001
Activos 53 (33,5) 61 (38,6) 44 (27,8)
Jubilados 13 (13,1) 39 (39,4) 47 (47,5)
Dolor 0,818
No 22 (23,9) 38 (41,3) 32 (34,8)
Si 44 (26,7) 62 (37,6) 59 (35,7)
HAS § <0,001
No 52 (39,1) 59 (44,4) 22 (16,5)
Si 14 (11,3) 41 (33,1) 69 (55,6)
Diabetes <0,001
No 65 (28,9) 94 (41,8) 66 (29,3)
Si 1 (3,1) 6 (18,8) 25 (78,1)
Cáncer <0,001
No 49 (36,0) 48 (35,3) 39 (28,7)
Si 17 (14,0) 52 (43,0) 52 (43,0)

*Los datos son n (%); †Test chi-cuadrado; ‡Test exacto de Fisher; §HAS - hipertensión arterial sistémica

Por tanto, se constata que las variables edad, escolaridad, ocupación, HAS, diabetes y cáncer, presentaron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos (p<0,05).

El promedio obtenido para el riesgo de caída a partir de la escala MFSfoi de 34,75 puntos (de=15,49), siendo que 25,7% de los pacientes presentaron bajo riesgo de caídas, 38,9% riesgo moderado y 35,4% riesgo elevado.

En lo que concierne a la recuperación quirúrgica, el valor promedio obtenido fue de 175,37 puntos (DE=11,40), con mínimo de 128 y máximo 195 puntos. Estos resultados indican que ningún paciente presentó una recuperación quirúrgica precaria.

La tabla 2 describe el análisis de regresión multinominal simple, cuya variable dependiente es el riesgo de caída y las variables explicativas son: edad, finalidad del tratamiento quirúrgico, porte quirúrgico, recuperación quirúrgica, presencia de HAS, diabetes y cáncer. Para fines de modelaje las variables seleccionadas, en la etapa univariable (escolaridad y ocupación), no fueron comprobadas en al análisis bivariado, por no poseer importancia clínica y científica para riesgo de caídas.

Tabla 2-Modelos de regresión multinominal simple para el riesgo de caída categorizado (bajo riesgo - referencia), según variables explicativas. Divinópolis, MG, Brasil, 2015 

Variable Medio riesgo Alto riesgo
OR* IC Valor p OR* IC Valor p
Edad 1,01 0,99-1,03 0,142 1,05 1,03-1,07 <0,001
Finalidad
Curativo 1 - - 1 - -
Paliativo 0,68 - 1,00 21 - 0,994
Diagnóstico 2,66 0,28-24,61 0,388 3,69 0,39-35,02 0,254
Reparador 0,96 0,20-4,54 0,967 2,84 0,66-12,12 0,158
Plástica 0,65 0,04-10,83 0,770 6,54 - 0,990
Porte quirúrgico
Bajo 1 - - 1 - -
Promedio 1,23 0,07-20,0 0,884 0,53 0,47-6,07 0,614
Grande 3,33 0,18-58,7 0,411 1,61 0,13-19,9 0,710
Recuperación quirúrgica 0,97 0,94-1,00 0,146 0,96 0,93-0,99 0,025 §
HAS ||
No 1 - - 1 - -
Si 2,58 1,26-5,26 0,009 § 11,64 5,44-24,92 <0,001
Diabetes
No 1 - - 1 - -
Si 4,15 0,49-35,28 0,193 24,62 3,24-187,07 0,002 §
Cáncer
No 1 - - 1 - -
Si 3,12 1,59-6,14 0,001 § 3,84 1,93-7,66 <0,001

*OR - Odds ratio; †IC - intervalo de confianza de 95%; ‡p<0,001; §p<0,05;||HAS - hipertensión arterial sistémica.

Las variables finalidad del tratamiento quirúrgico y porte quirúrgico no presentaron asociación con el riesgo de caída (p>0,05). En contrapartida, la edad (OR: 1,05, IC: 1,03-1,07) y la recuperación quirúrgica (OR: 0,95, IC: 0,93-0,99) estuvieron asociadas positivamente e inversamente con alto riesgo de caída, respectivamente. Las variables HAS (OR: 11,64, IC: 5,44-24,92), diabetes (OR: 24,62, IC3,24-187,08) y cáncer (OR: 3,84, IC: 1,93-7,66) estuvieron asociadas positivamente con elevado riesgo para caídas.

La Tabla 3 presenta el resultado final del Modelo de Regresión multinominal para riesgo de caída.

Tabla 3 Modelo final de regresión multinominal para el riesgo de caída categorizado (bajo riesgo - referencia). Divinópolis, MG, Brasil, 2015.  

Variable Medio riesgo Alto riesgo
ORA* IC valor p ORA* IC valor p
Edad 1,03 0,98-1,05 0,115 1,04 1,01-1,07 0,001
Recuperación quirúrgica 0,97 0,94-1,00 0,094 0,95 0,92-0,98 0,008 §
Hipertensión arterial sistémica
No 1 - - 1 - -
Si 2,46 1,11-5,48 0,027 § 8,57 3,59-20,49 <0,001
Diabetes
No 1 - - 1 - -
Si 3,21 0,36-28,85 0,298 13,35 1,59-111,98 0,017 §
Cáncer
No 1 - - 1 - -
Si 2,86 1,39-5,86 0,004 § 2,21 0,98-4,91 0,053

*ORA - Odds ratio ajustado; †IC - intervalo de confianza de 95%; ‡p<0,001; §p<0,05

En relación al modelo final de regresión multinominal para el riesgo de caída categorizado, para la categoría de referencia "bajo riesgo", se obtuvo los siguientes resultados: a cada aumento de un año en la edad se aumenta en 4% la chance de tener un alto riesgo para caídas, si comparado al bajo riesgo; a cada aumento de un punto en la escala de recuperación quirúrgica ocurre la disminución de 5% de la chance de tener un alto riesgo para caídas, en comparación con el bajo riesgo; los pacientes hipertensos presentaron 8,57 veces más chance de tener un alto riesgo para caídas, si comparados a los no hipertensos; los pacientes diabéticos presentaron 13,35 veces más chance de tener un elevado riesgo para caídas, si comparados a los no diabéticos; y por último, los pacientes con diagnóstico de cáncer poseen 2,86 veces más chance de tener un riesgo moderado para caídas, si comparados a los pacientes que no presentan diagnóstico de cáncer.

Discusión

Este estudio se evidenció cinco factores asociados al riesgo de caída, en pacientes adultos internados en fase posoperatoria, lo que refuerza la caída como un evento de carácter multifactorial. Se espera que los hallazgos contribuyan con el trabajo del enfermero, de forma a auxiliar la planificación e implementación de acciones que objetiven la prevención de caídas en el ambiente hospitalario y, consecuentemente, ofrezcan mayor seguridad al paciente.

En relación a los resultados obtenidos por la Escala de Morse, cuyo promedio fue de 34,75 puntos, o sea, riesgo moderado de caída, fueron encontrados datos semejantes en la literatura. En un estudio que tuvo como objetivo identificar el valor predictivo de este instrumento, en una muestra de pacientes adultos internados en unidades de clínica médica, quirúrgica y oncológica, se obtuvo un promedio de 31,77 puntos3. Además, otro estudio brasileño, cuyo objetivo fue analizar los factores de riesgo para caídas en las primeras 48 horas de hospitalización, en unidades clínicas y quirúrgicas, encontró una puntuación promedio de la MFS de 39,10 puntos, lo que también indica un moderado riesgo para caídas23.

En cuanto a la recuperación quirúrgica, se destaca que el promedio encontrado fue de 175,37 puntos y ninguno de los participantes presentó una calidad de recuperación quirúrgica precaria. Lo que es corroborado con los resultados encontrados, en otras investigaciones que también identificaron resultados semejantes con el promedio de la calidad de la recuperación quirúrgica variando de 154 a 192 puntos24-27. Se sabe que en la recuperación posoperatoria participan diversos factores que incluyen el restablecimiento de las funciones físicas, fisiológicas y sociales. Siendo así, la previsión de mala calidad de recuperación quirúrgica es también un indicador para identificar pacientes con elevado riesgo de caídas, principalmente por el hecho de que la mala calidad de recuperación quirúrgica está asociada a mayores índices de complicaciones posoperatorias, prolongamiento del período de hospitalización y mayor número de readmisiones28.

En este contexto, cabe destacar que la mayoría de los indicadores de una excelente recuperación quirúrgica, tales como aquellos relacionados al confort, independencia física y apoyo emocional, en caso de encontrarse comprometidos, se tornan importantes factores de riesgo para caídas. En pacientes quirúrgicos, la evaluación del riesgo de caídas debe ocurrir en todas las etapas del proceso, incluyendo principalmente el período posoperatorio, una vez que es en esta etapa que el paciente puede encontrarse todavía: sobre efectos anestésicos, con integridad de la piel perjudicada, usando drenajes y catéteres, dificultades de autocuidado, estándar de sueño perjudicado y presencia de dolor22. En este contexto, la NANDA-I18 contempla como factor de riesgo fisiológico para el diagnóstico de enfermería riesgo de caídas, el período de recuperación posoperatoria.

También, se debe considerar la importancia de estrategias que reduzcan el riesgo de caídas en pacientes quirúrgicos, tales como: a evaluación acerca de los efectos de sedativos y anticoagulantes; asistencia a los pacientes desacompañados; evaluación de niveles glucémicos frente a largos períodos de ayuno; así como contar con equipamientos de auxilio para la deambulación de pacientes con déficits de movilidad22.

En relación a las comorbilidades más frecuentes entre los pacientes, se destacó la HAS. Se sabe que dos importantes factores de riesgo para caídas son los niveles de presión arterial y el propio uso de antihipertensivos. En un estudio, cuyo objetivo fue determinar la relación entre disminución funcional y riesgo de caídas en pacientes ancianos, se identificó que en pacientes hipertensos existió mayor riesgo de caídas29. Además, en otra investigación que tuvo como objetivo verificar la asociación entre el uso de determinados medicamentos y la ocurrencia de caídas, se identificó que pacientes que usaban antihipertensivos presentaron mayor riesgo de recurrencia para caídas, siendo que en algunos casos este riesgo llegó a ser ocho veces mayor, si comparados a otros medicamentos30.

Sobre la asociación entre cáncer y riesgo de caídas, se estima que uno en cada cinco pacientes con cáncer desarrolle un nuevo factor de riesgo para caídas, cuando está en tratamiento quimioterápico, siendo que en pacientes oncológicos ancianos el riesgo de caídas es 17% mayor si comparado con adultos jóvenes31. El cáncer es una enfermedad que posee estrecha relación con el riesgo de caídas, principalmente debido a determinadas complicaciones en los pies, provenientes de la neurotoxicidad de los quimioterápicos, tales como el llamado síndrome mano-pie, un efecto adverso que causa dolor, edema y enrojecimiento en las plantas de los pies y que puede ocasionar también alteraciones en la marcha, inestabilidad postural y, consecuentemente, aumento del riesgo de caídas32. Considerando la muestra estudiada, es posible que el tratamiento de algunos pacientes oncológicos, principalmente en el caso de mama y útero, esté asociando el tratamiento quirúrgico y al tratamiento quimioterápico33-34, lo que potencializa el riesgo de caídas.

En lo que se refiere a la diabetes, se sabe que las neuropatías diabéticas son las complicaciones crónicas más prevalentes de la enfermedad, que afectan diferentes partes del sistema nervioso y están relacionadas a diversas manifestaciones clínicas que incluyen pérdida de la propriocepción, debilidad, alteraciones de equilibrio y consecuente inestabilidad de la marcha. Además, hay que considerar que los propios medicamentos utilizados en el tratamiento de las neuropatías diabéticas pueden ocasionar disminución de la función cognitiva, somnolencia y alteraciones de la visión. De esa forma, eses aspectos evidencian el aumento del riesgo de caídas en pacientes diabéticos, lo que refuerza la importancia de la utilización de instrumentos que evalúen el riesgo de ese incidente en la práctica clínica35.

La escasez de trabajos que correlacionan dolor y riesgo de caídas, en pacientes quirúrgicos, restringe la discusión para ese público. Sin embargo, una revisión sistemática cuyo objetivo fue identificar asociación entre nivel de dolor y riesgo de caídas, en pacientes ancianos, concluyó que el dolor fue el factor más importante para el riesgo de caídas, en comparación a la capacidad cognitiva, presencia de depresión, comprometimiento visual y uso de sedativos. Por tanto, esos resultados sugieren la importancia de una evaluación periódica de los niveles de dolor en pacientes internados, considerando principalmente la ocurrencia de caídas previas, a fin de proponer intervenciones que puedan disminuir este incidente36.

Es importante considerar que el resultado no significativo de la relación del dolor con el riesgo de caída, en esta investigación, puede estar asociado al modo como esa quinta señal vital fue identificada, sin el uso de una escala, lo que pudo haber dificultado la percepción de la extensión del síntoma y delimitación más precisa del nivel de dolor. El proceso de evaluación del dolor es amplio y envuelve la obtención de informaciones relacionadas a la fecha de inicio, localización, intensidad, duración, periodicidad, calidades sensoriales y afectivas del paciente y factores que inician, aumentan o disminuyen su intensidad. De esa forma, es necesario considerar que, debido a la subjetividad de este síntoma, es relevante la adopción de instrumentos validados, a fin de tornar más precisa la clasificación de este fenómeno37.

De acuerdo con los resultados del modelo de regresión, no hubo asociación entre riesgo de caída y la variable sexo. En la literatura, no existe un consenso sobre cual sexo tiene la mayor frequencia de caídas y si esa característica debe ser un factor asociado a la caída38. Estudios que consideran mayor incidencia de caída en el sexo masculino39-42, justifican que esa relación puede ser proveniente de la cultura masculina de no aceptar auxilio para determinadas tareas como, por ejemplo, levantarse de la cama y deambular. Existen estudios que se refieren al sexo femenino como el más propenso a caídas43-45, y lo justifican por la mayor frequencia de osteoartrosis en las mujeres, disminución de fuerza de masa muscular, su mayor vínculo con las actividades domésticas, alteraciones hormonales como la reducción del estrógeno, con consecuente pérdida de masa ósea. Se destaca que la NANDA-I no contempla sexo femenino como factor de riesgo para el diagnóstico de enfermería riesgo de caída desde la edición 2007-200846.

En lo que concierne a la edad, 37% de los pacientes de este estudio poseían edad superior a 60 años, y en la muestra estudiada las dos variables presentaron asociación significativa, de forma que el aumento de la edad implicaba en el aumento del riesgo de caída. Se sabe que el fenómeno caída y las consecuencias físicas y psíquicas provenientes del avance de la edad ha sido una preocupación recurrente de las instituciones de salud, una vez que las alteraciones funcionales y estructurales pueden comprometer el desarrollo psicomotor, además de disminuir fuerza muscular, la marcha, la estabilidad y la dinámica articular29. Es importante considerar también el aumento de las enfermedades crónico-degenerativas entre los ancianos y los efectos colaterales de los medicamentos que favorecen la ocurrencia de caídas31. En la NANDA- I18 el factor de riesgo "edad arriba de 65 años" está presente en el diagnóstico de enfermería riesgo de caídas, lo que refuerza la importancia de una evaluación juiciosa del enfermero para el levantamiento de alteraciones referentes a la edad y la planificación de acciones que puedan atenuar ese riesgo.

Como limitación del presente estudio, se tiene el hecho de que fueron considerados apenas los aspectos sociodemográficos y clínicos para evaluación de los factores asociados a la caída, sin embargo, se sabe la relevancia de los factores ambientales, del proceso de trabajo y organización de los servicios, por ejemplo, los recursos humanos como posibles preditores para la caída. Otra limitación está relacionada a las pocas publicaciones que utilizan el instrumento MFS, lo que restringió la comparación de los hallazgos de este estudio con otras realidades, a partir de la misma estrategia de evaluación. Es importante considerar también que la MFS fue sometida al proceso de adaptación transcultural para uso en Brasil16, sin embargo, todavía no existe publicación que referencie al análisis de precisión de la versión brasileña del instrumento.

Conclusión

Los resultados de este estudio posibilitaron la identificación de cinco factores asociados al riesgo de caída en pacientes adultos sometidos a procedimiento quirúrgico.

Se destaca la importancia de la actuación de las instituciones de salud para la minimización de la ocurrencia de caídas, principalmente en lo que se refiere a la adopción de medidas como utilización de pisos antideslizantes, equipamientos de auxilio a la deambulación, presencia de rejas laterales en las camas, así como orientaciones a los pacientes y la los acompañantes.

Por último, se espera que los resultados de esta investigación amplíen los conocimientos acerca de las cuestiones relacionadas a la seguridad del paciente, así como para la práctica clínica de la enfermería, reforzando la importancia de la evaluación de los pacientes quirúrgicos en cuanto al riesgo de sufrir caídas e implementación de intervenciones pre y posoperatorias contra ese incidente, el cual ocasiona problemas serios como lesiones, mayor tiempo de internación, mayores costos hospitalarios y hasta muerte. Así, a partir de los factores asociados encontrados, los enfermeros de sectores de internación quirúrgica podrán planificar intervenciones de enfermería para el riesgo de caída.

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Recibido: 10 de Agosto de 2016; Aprobado: 26 de Marzo de 2017

Correspondencia: Luciana Regina Ferreira da Mata Universidade Federal de São João del-Rei Campus Centro Oeste Av. Sebastião Gonçalves Coelho, 400 Bairro: Chanadour CEP: 35501-296, Divinópolis, MG, Brasil E-mail: luregbh@yahoo.com.br

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