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Revista Latino-Americana de Enfermagem

On-line version ISSN 1518-8345

Rev. Latino-Am. Enfermagem vol.27  Ribeirão Preto  2019  Epub July 18, 2019

https://doi.org/10.1590/1518-8345.2803.3155 

Artículo Original

Evaluación del dolor y factores asociados en las personas que viven con el VIH/SIDA*

Aliny Cristini Pereira1 
http://orcid.org/0000-0002-9274-3842

Fernanda Bradbury1  2 
http://orcid.org/0000-0003-0738-1144

Estefani Serafim Rossetti1 
http://orcid.org/0000-0002-5209-5035

Priscilla Hortense1 
http://orcid.org/0000-0003-0554-451X

1Universidade Federal de São Carlos, São Carlos, SP, Brasil

2Becario de la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo (FAPESP), Brasil


RESUMEN

Objetivos:

evaluar el dolor en las personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana/síndrome de inmunodeficiencia adquirida y relacionarse con factores sociodemográficos, clínicos, síntomas depresivos y calidad de vida relacionada con la salud.

Método:

estudio descriptivo, analítico, observacional, de corte transversal y de carácter cuantitativo. Participaron trescientos y dos (302) personas de un servicio de atención especializado. Se utilizaron instrumentos para la evaluación de datos sociodemográficos, clínicos, síntomas depresivos y calidad de vida relacionada con la salud. Se empleó el análisis descriptivo, bivariada y regresión logística múltiple.

Resultados:

se encontró un 59,27% de presencia de dolor de intensidad leve, recurrente en la cabeza, con interferencia en el humor, la mayoría del sexo femenino y en individuos sin/baja escolaridad. Las mujeres presentaron una mayor probabilidad de sufrir dolores moderados o severos. Las personas de 49 a 59 años presentaron mayor intensidad de dolor que las de 18 a 29 años. Los síntomas depresivos y dolor son variables directamente proporcionales. Cuanto mayor es el nivel de la calidad de vida relacionada con la salud y la escolaridad, menor es la posibilidad de la presencia de dolor.

Conclusión:

la presencia de dolor encontrado es preocupante y tiene asociación con el sexo femenino, sin/baja escolaridad, peor nivel de la calidad de vida relacionada a la salud y la presencia de síntomas depresivos.

Descriptores: VIH; Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida; Dolor; Dimensión del Dolor; Calidad de Vida; Depresión

RESUMO

Objetivo:

avaliar a dor em pessoas que vivem com o vírus da imunodeficiência humana/síndrome da imunodeficiência adquirida e relacionar com fatores sociodemográficos, clínicos, sintomas depressivos e qualidade de vida relacionada à saúde.

Método:

estudo descritivo, analítico, observacional, de corte transversal e de caráter quantitativo. Participaram trezentas e duas (302) pessoas de um serviço de atendimento especializado. Foram utilizados instrumentos para avaliação de dados sociodemográficos, clínicos, sintomas depressivos e qualidade de vida relacionada à saúde. Empregou-se análise descritiva, bivariada e regressão logística múltipla.

Resultados:

foram encontrados 59,27% de presença de dor de intensidade leve, recorrente na cabeça, com interferência no humor, a maioria do sexo feminino e em indivíduos sem/baixa escolaridade. As mulheres apresentaram maior probabilidade de ter dores moderadas ou severas. Pessoas de 49 a 59 anos apresentaram maior intensidade de dor do que as de 18 a 29 anos. Sintomas depressivos e dor são variáveis diretamente proporcionais. Quanto maior o nível da qualidade de vida relacionada à saúde e escolaridade, menor a possibilidade da presença de dor.

Conclusão:

a presença de dor encontrada é preocupante e possui associação com o sexo feminino, sem/baixa escolaridade, pior nível da qualidade de vida relacionada à saúde e presença de sintomas depressivos.

Descritores: HIV; Síndrome da Imunodeficiência Adquirida; Dor; Medição da Dor; Qualidade de Vida; Depressão

ABSTRACT

Objective:

to evaluate pain in people living with human immunodeficiency virus/acquired immunodeficiency syndrome and to relate it to sociodemographic and clinical factors, depressive symptoms and health-related quality of life.

Method:

descriptive, analytical, observational, cross-sectional and quantitative study. Three hundred and two (302) people assisted at a specialized care service participated in the study. Instruments were used to evaluate sociodemographic and clinical data, depressive symptoms, and health-related quality of life. Descriptive, bivariate analysis and multiple logistic regression were used.

Results:

the incidence of pain of mild intensity was 59.27%, recurrent in the head, with interference in mood, mostly affecting females and individuals with no schooling/low schooling. Women were more likely to have moderate or severe pain. People aged 49 to 59 years had greater pain intensity than people aged 18 to 29 years. The variables depressive symptoms and pain were directly proportional. The higher the health-related quality of life and schooling, the lower was the possibility of presence of pain.

Conclusion:

presence of pain is of concern and has association with female sex, lack of schooling/low schooling, worse level of health-related quality of life and presence of depressive symptoms.

Descriptors: HIV; Acquired Immunodeficiency Syndrome; Pain; Pain Measurement; Quality of Life; Depression

Introducción

La epidemia global del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), que está en el origen del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), comenzó en 1981 en Estados Unidos. Después de treinta años desde el inicio de la lucha contra el VIH/SIDA en Brasil que se produjo en 1985, el análisis es que esa nación ha sido ejemplar en su papel de la prevención y el tratamiento de esta enfermedad con grandes avances y pocos retrocesos(1). A pesar del éxito de las medidas de prevención y control de la enfermedad, miles de nuevos contagios ocurren cada año, por lo que el VIH/SIDA representa una pandemia, convirtiéndose en un desafío para varios sectores sociales en relación a las medidas de control de las vulnerabilidades implicadas aspectos individuales y contextuales de exposición al virus(12).

Con los avances terapéuticos y la introducción de nuevas clases de antirretrovirales en las últimas décadas, el panorama de esta infección evolucionó de enfermedad fatal a una condición crónica. Sin embargo, esta evolución en el tratamiento se muestra un desafío para los pacientes y profesionales de la salud, que en ese nuevo contexto de cronicidad deben encarar la infección por el VIH no como una sentencia de muerte, sino como un potencial obstáculo en la vida de las Personas que Viven con VIH/SIDA (PVHS)(3).

Las PVHS presentan diversos síntomas persistentes que se desarrollan en el transcurso de la enfermedad, siendo éstos asociados a las alteraciones del sistema inmunitario y a los efectos colaterales de la Terapia Antirretroviral (TARV). A pesar de la disminución de los efectos colaterales de la TARV, la prevalencia y el número de síntomas, independientemente de la carga viral del VIH y del recuento de células linfocitos T CD4+ todavía son altos, siendo los principales: fatiga; ausencia de sueño; dolores musculares y en las articulaciones; y la indisposición para el trabajo(45).

Una encuesta realizada en un ambulatorio en el Reino Unido con 859 PVHS tuvo como resultado la prevalencia de dolor en 62,8%, evaluándose el dolor en el último mes, de los cuales el 63% relató estar con dolor en el día de la entrevista. De los entrevistados, el 20% estaban tomando analgésicos diariamente. Se observó que hay muchos desafíos para controlar el dolor relacionado con el SIDA, incluyendo polifarmacia, sensibilidad aumentada a los efectos colaterales de drogas, comorbilidad psicológica e interacciones medicamentosas(4).

Una revisión sistemática mostró varios estudios relatando la prevalencia de dolor en las PVHS, siendo evidenciado que el dolor es un problema significativo, pero que se mantiene sustrato. El sub-diagnóstico y el sub-tratamiento del dolor en las PVHS son alarmantes y pocos estudios prestan atención a este tema, así como a los registros de su ocurrencia. Estos datos se vuelven preocupantes cuando se observa que el dolor puede afectar el estado de humor de la PVHS, lo que puede resultar en Síntomas Depresivos (SD) e impactar negativamente en la vida, interfiriendo en el nivel de la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS)(68).

La comprensión de los SD y de la CVRS en asociación con el dolor en PVHS es fundamental, considerando la evolución crónica de la infección, la posibilidad de mayor sobrevida y convivencia con una enfermedad estigmatizada, transmisible e incurable hasta el momento, con innumerables consecuencias biopsicosociales. Además, esta comprensión puede ayudar a profesionales de la salud a desarrollar estrategias de manejo del dolor mediante la creación de protocolos de atención(910). El enfermero, por encontrarse en la línea de frente en la atención ambulatoria a las PVHS, tiene un papel importante en la adhesión al tratamiento, en el control del dolor y de otros signos y síntomas, posibilitando mejor calidad de vida y satisfacción con el tratamiento.

La propuesta de este artículo es llamar la atención de los enfermeros para el problema del dolor y otros síntomas en las PVHS y lo que esto puede causar en la vida de esas personas. El trabajo del enfermero en la evaluación de esas variables y en la planificación de medidas de control es de extrema importancia para el éxito del tratamiento.

Así, el presente estudio tiene como objetivo evaluar el dolor en personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana/síndrome de inmunodeficiencia adquirida y relacionarse con factores sociodemográficos, clínicos, síntomas depresivos y calidad de vida relacionada con la salud.

Método

Se trata de un estudio descriptivo, analítico, observacional, de corte transversal y de carácter cuantitativo, desarrollado en un Servicio de Salud de la ciudad de São Carlos - São Paulo.

Para definir el número de la muestra, se realizó un muestreo estratificado por sexo, partiendo del número de PVHS en el registro de pacientes del Servicio de Atención Especializada (SAE) que estaban dentro de la edad a ser investigada: 18 y 59 años. Así, había 1431 individuos en esa edad registrados en 2016. Al inicio, se utilizó la fórmula del tamaño de la muestra para poblaciones finitas; después, a través de la estadística nacional de prevalencia del VIH/SIDA, se obtuvo la distribución de casos notificados en el Sistema de Información de Agravios de Notificación (SINAN) y registrados en el Sistema de Control de Exámenes de laboratorio (SISCEL)/Sistema de Control (SICLOM), según sexo y grupo de edad, entre 1980 y 2015. La suma de los casos notificados por el año de diagnóstico posibilitó estimar la distribución de casos según el grupo de edad y el sexo. Se obtuvo un total de 302 PVHS, siendo 197 hombres y 105 mujeres para considerar la muestra significativa.

Los criterios de inclusión fueron: ser adultos y tener entre 18 y 59 años, poseer VIH o VIH/SIDA, de ambos sexos, atendidos en el lugar de la investigación y que realizaban la TARV hace al menos seis meses.

En este estudio, se optó por estudiar sólo al individuo adulto, ya que niños, adolescentes y ancianos son poblaciones que presentan características específicas que merecen ser analizadas en sus particularidades, lo que no sería el objetivo de esta investigación.

El tiempo de seis meses de realización de la TARV fue adoptado para no generar conflicto de interpretación con la variable dolor y el inicio del uso de la referida terapia, ya que ocurren diversas manifestaciones de reacciones adversas en los seis primeros meses del tratamiento(11).

Los criterios de exclusión de los participantes fueron: no comprender o no poder responder a las preguntas de los instrumentos, mujeres que se encontraban gestantes y personas coinfectadas (poseer más de una patología viral).

La invitación para la participación de la investigación fue realizada en el propio local de atención. Los pacientes eran abordados e invitados en la sala de espera en los días en que tenían consultas programadas. En el caso de que el paciente aceptase, se le daba la posibilidad de elegir el momento más adecuado para la realización de la entrevista, la cual ocurría en una sala reservada para proporcionar la privacidad y confort al participante. El período de recolección de datos fue de enero a julio de 2017.

En la recolección de datos, se utilizaron cuestionarios de dominio público y se investigaron datos sociodemográficos y clínicos relacionados con el dolor, síntomas depresivos y calidad de vida referente a la salud. En los datos sociodemográficos y clínicos, se investigaron iniciales del nombre del paciente, edad, sexo, color/raza, estado civil, ingreso familiar, escolaridad, ocupación, recuento de linfocitos T CD4+, etapa clínica de la infección, tipo y tiempo de realización de la TARV.

Para investigar el dolor, se utilizó el Brief Pain Inventory (BPI), instrumento traducido, validado y adaptado culturalmente en Brasil en 2011. El BPI evalúa la presencia de dolor en las últimas 24 horas, local del dolor, intensidad, tratamiento realizado para alivio, porcentaje de alivio y la interferencia en la vida diaria en 7 dimensiones (actividades generales, humor, capacidad de movimiento y de trabajo normal, relaciones con los demás, sueño y disfrutar de la vida). Para caracterizar los niveles de intensidad del dolor, se utilizó la puntuación: de 1 a 4, dolor leve; 5 a 7, dolor moderado y 8 a 10, dolor severo(12).

Para evaluar los Síntomas Depresivos, se utilizó el Patient Health Questionnaire-9 (PHQ-9), constituido por nueve preguntas que evalúan la presencia de cada uno de los síntomas de la depresión. El instrumento tuvo sus propiedades psicométricas validadas en Brasil para la población general en 2013. En este estudio, se adoptó el punto de corte de ≥9 para la presencia de SD, según lo recomendado por el autor(13).

El VIH/SIDA Targeted Quality of Life (HAT-QoL) fue construido específicamente para individuos infectados por el VIH y se utiliza para evaluar la Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS). Fue traducido y validado en Brasil en 2009. Los 34 ítems del HAT-QoL evalúan nueve áreas de la CVRS: función general (seis ítems); satisfacción con la vida (cuatro ítems); preocupaciones por la salud (cuatro ítems); preocupaciones financieras (tres ítems); preocupaciones con la medicación (cinco ítems); aceptación del VIH (dos ítems); preocupaciones por el secreto (cinco ítems); confianza en el profesional: médico, enfermero o cualquier profesional de salud que atienda al paciente (tres ítems) y la función sexual (dos elementos). En cada dominio, cero es la puntuación más baja y 100 el mejor puntaje posible. En la mayoría de los casos, el impacto de la infección por el VIH en la CVRS de los individuos y cuanto menor el puntaje, más acometida a la función, mayor es la preocupación y menor la satisfacción con la vida(14).

Para el análisis de los datos, la doble digitación fue realizada, siendo los datos organizados en hoja de Excel y exportados al programa de análisis estadístico Software R (2016). Inicialmente, se garantizó la consistencia de las informaciones recolectadas vía análisis descriptivo. Se probó la normalidad entre las medias de las muestras por medio de las pruebas de Kolmogorov-Smirnov y Shapiro-Wilk. Después de eso, se realizó el análisis bivariado con el objetivo de verificar la asociación de las variables sociodemográficas y clínicas con el dolor. Para variables categóricas, se utilizaron las pruebas Chi-cuadrado o de Fisher, de acuerdo con la frecuencia en las clases de las variables. Para variables continuas, se utilizó la prueba no paramétrica de Mann-Whitney, que compara dos grupos independientes (con y sin dolor). El nivel de significancia adoptado fue del 5%. Por último, se realizó el ajuste de modelos de regresión logística múltiple con el objetivo de analizar la asociación de todas esas variables con el dolor. Para seleccionar las variables significativas en el modelo, se utilizó el método de selección vía Stepwise, con alfa de entrada del 10% y alfa de permanencia del 5%.

Esta investigación fue aprobada por el Comité de Ética en Investigación (CEP) de la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar) bajo el CAAE n° 62745716.1.0000.5504. La solicitud para su desarrollo en el lugar de recolección de datos fue aprobada por la municipalidad del municipio. Todos los participantes firmaron el Término de Consentimiento Libre y Esclarecido (TCLE).

Resultados

Los resultados encontrados muestran que de las 302 PVHS estudiadas, 179 (59,27%) relataron haber presentado dolor en las últimas 24 horas. En la Tabla 1, la presencia de dolor fue analizada según las variables sociodemográficas, siendo sexo y escolaridad las variables con valores significativos.

Tabla 1 Valores de frecuencia (%), valores absolutos, valor-p* de las variables sóciodemográficas asociadas a la variable de dolor en Personas que Viven con HIV/SIDA. São Carlos, SP, Brasil, 2017 

Variables Categorías Dolor Total Valor-p*
No
N % n %
Sexo Femenino 31 29,52% 74 70,48% 105 0.0038
Masculino 92 46,70% 105 53,30% 197
Edad (años) 18-≤29 38 45,78% 45 54,21% 83 0.5007
30-≤39 47 39,83% 71 60,16% 118
40-≤49 29 40,27% 43 59,72% 72
50-≤59 9 31,03% 20 68,96% 29
Color de la Piel Blanca 55 45,83% 65 54,17% 120 0.2954
Parda 48 40,34% 71 59,66% 119
Negra 14 29,79% 33 70,21% 47
Otras 6 37,50% 10 62,50% 16
Estado civil Casado 26 45,61% 31 54,39% 57 0.2635§
Divorciado 14 46,67% 16 53,33% 30
Soltero 70 42,17% 96 57,83% 166
Viudo 2 25,00% 6 75,00% 8
Vive con compañero 11 26,83% 30 73,17% 41
Renta familiar|| Menos de un salario mínimo 22 40,74% 32 59,26% 54 0.1327
Un salario mínimo 39 33,62% 77 66,38% 116
Dos salarios mínimos 30 42,86% 40 57,14% 70
Más de dos salrios mínimos 32 51,61% 30 48,39% 62
Escolaridad in/baja escolaridade 17 35,42% 31 64,58% 48 0.0001 §
Enseñanza fundamental completa 19 52,78% 17 47,22% 36
Enseñanza media incompleta 11 16,92% 54 83,08% 65
Enseñanza media completa 45 45,45% 54 54,55% 99
Enseñanza superior incompleta 16 55,17% 13 44,83% 29
Enseñanza superior completa/post 15 60,00% 10 40,00% 25
Ocupación Alejado por el INSS debido al VIH** 7 36,84% 12 63,16% 19 0.5215§
Jubilado 2 22,22% 7 77,78% 9
Desempleado 36 46,15% 42 53,85% 78
Empleado 78 39,80% 118 60,20% 196

*Valor-p- Probabilidad de significancia;

Valor-p< 0,05;

Prueba chi-quadrado;

§Prueba de Fisher;

||1 salario mínimo, Brasil, año 2017- R$ 937,00;

INSS- Instituto Nacional de Seguro Social;

*VIH- Virus de la Inmunodeficiencia Humana

En la Tabla 2, la presencia de dolor fue analizada según los aspectos clínicos de la enfermedad, siendo que no se evidenció asociación significativa entre las variables clínicas y la presencia de dolor.

Tabla 2 Valores de frecuencia (%), valores absolutos, valor-p* de las variables clínicas asociadas a la variable de dolor en Personas que Viven con HIV/SIDS. São Carlos, SP, Brasil, 2017 

Variables Categorías Dolor Total Valor-p*
No
n % n %
Linfocitos T CD4+ <200 células/mm³ 7 33,33% 14 66,67% 21 0.6139
201-350 células/mm³ 13 44,83% 16 55,17% 29
351-500 células/mm³ 21 35,00% 39 65,00% 60
>500 células/mm³ 82 42,71% 110 57,29% 192
Etapa clínica 2ª fase - asintomático 116 41,88% 161 58,12% 277 0.1762
4ª fase – SIDA 7 28,00% 18 72,00% 25
TARV§ 1ª línea de tratamiento 81 42,86% 108 57,14% 189 0.7461
2ª línea de tratamiento 35 36,46% 61 63,54% 96
No realiza 2 33,33% 4 66,67% 6
Situaciones especiales 5 45,45% 6 54,55% 11

*Valor-p-Probabilidae de significancia;

Teste chi-quadrado;

Prueba de Fisher;

§TARV- Terapia antirretroviral.

La asociación de las variables Linfocitos T CD4 y el dolor retornó un p-valor elevado, dado el nivel de significancia del 5%. Por lo tanto, no tenemos evidencia para rechazar la hipótesis de que la asociación entre esas variables sea nula, pero dos aspectos deben ser evidenciados en ese análisis: no ocurrió una ordenación perfecta en la prevalencia, conforme el aumento de la concentración de células T CD4; los niveles de la variable tampoco fueron significativos en el análisis de regresión múltiple.

En la asociación entre la etapa clínica y la TARV, aunque las categorías presentan prevalencias aparentemente diferentes, el p-valor no fue significativo y no podemos rechazar una hipótesis de asociación nula. Sin embargo, el número menor de pacientes en algunos grupos implica la pérdida de poder de la prueba. En el análisis de regresión múltiple, en ambas variables, el valor-p tampoco fue significativo.

En la Tabla 3, los datos relacionados con el dolor se presentan en lo que se refiere a la clasificación de la intensidad y a la interferencia del dolor en la vida diaria. De manera general, se observaron valores altos de interferencia del dolor en la vida de las PVHS, siendo que el humor fue altamente afectado por el dolor, seguido por actividades diarias y actividades generales.

Tabla 3 Valores de frecuencia (%), tendencia central y variabilidad de los niveles de intensidad y de interferencia del dolor en diferentes aspectos de la vida de las Personas que Viven con HIV/SIDA. São Carlos, SP, Brasi, 2017 

n % Media DP* Mediana Mínimo Máximo
Intensidad del dolor
Leve 108 59,88% 3,26 1,05 3,50 1,00 4,75
Moderada 65 36,72% 6,11 0,86 6,00 5,00 7,75
Severa 6 03,38% 8,00 0,52 8,12 7,00 8,50
Interferencia del dolor
Actividad general 179 6,50 7,57 6,71 0,00 10,00
Actividad diaria 179 7,04 3,25 8,00 0,00 10,00
Humor 179 7,76 3,13 9,00 0,00 10,00
Habilidad de caminar 179 5,60 4,01 6,00 0,00 10,00
Trabajo 179 5,82 4,44 8,00 0,00 10,00
Relacionamiento con otras personas 179 5,97 3,89 7,00 0,00 10,00
Sueño 179 4,69 3,78 4,00 0,00 10,00
Apreciar la vida 179 5,21 3,45 5,00 0,00 10,00

*DE-Desviación estándar

En la asociación de SD con la variable de dolor, hubo un valor significativo (p<0,0001). Se pudo observar en las PVHS que, mediante la presencia del dolor, el 71,87% presentaban SD y mediante la ausencia de dolor, el 28,12% presentaban SD.

En la CVRS, por medio del instrumento HAT-QoL, se observó que en los sectores función general (p<0,0001), satisfacción con la vida (p<0,0001), preocupación por la salud (p<0,0001), preocupación financiera (p<0,0001), la aceptación del VIH (p=0,0021), la preocupación por el secreto (p=0,0021) y la actividad sexual (p=0,0009) se observaron valores significativos en la relación con el dolor. Siendo así, indican que las personas que tienen dolor presentan peor CVRS en estos dominios.

Sólo los dominios preocupación por la medicación y la confianza en el médico no obtuvieron valores significativos en su relación con el dolor, o sea, esas variables de la CVRS no están siendo influenciadas por el dolor.

Cuando se realizó la regresión logística múltiple de la variable dolor, datos sociodemográficos, clínicos, SD y CVRS, se observó que muchas variables no fueron estadísticamente significativas al nivel del 5%. En este contexto, para que se pudiera mantener en el modelo sólo las variables significativas, se realizó el proceso de selección de variables vía Stepwise (con alfa de permanencia en el modelo del 5%). De esta forma, se obtuvo como resultado que la CVRS promedio presentó un p-valor<0.0001 y Odds Ratio (OR)=0,96. Esto significa que el aumento en un punto en esa puntuación disminuye en un 4% la probabilidad de que las PVHS reporten dolor. Este dato afirma la relación inversamente proporcional existente entre el dolor y el nivel de la CVRS en esa referida población. Se observó también que otra variable fue dada como significativa, siendo ella el sexo (p=0,03). A partir de tal valor significativo, se concluyó que las mujeres presentan un 79% de probabilidad superior a los hombres de relatar dolor.

En la Tabla 4, otro modelo fue ajustado y fue desconsiderada la CVRS debido a su alto poder de significancia estadística en relación al dolor. Siendo así, quedaron significativas las variables sexo, escolaridad y SD.

Tabla 4 Regresión logística múltiple desconsiderando la Calidad de Vida Relacionada a la Salud media y con selección vía Stepwise. São Carlos, SP, Brasil, 2017 

Variable Categoría OR* OR*(95% CI) Valor-p
Sexo Femenino 1,89 1,12 3,20 0,017§
Escolaridad Enseñanza media completa 0,65 0,38 1,12 0,922§
Enseñanza superior/post-graduación 0,45 0,23 0,88 0,066§
SD|| Puntaje ≥ 9 2,11 1,27 3,52 0,004§

*OR- Odds ratio;

95% CI- 95% intervalo de confianza;

Valor-p- Probabilidad de significancia;

§Selección vía Stepwise (con alfa de permanencia en el modelo 5%);

||SD- Síntoma depresivo

Se observa que la OR para el sexo fue de 1,89, lo que significa que las mujeres tienden a relatar el 89% más que los hombres. En la escolaridad de las PVHS, se encuentra inversamente proporcional al dolor. La OR es de 0,65, es decir, personas con mayor nivel de formación escolar presentan un 35% menos de posibilidades de relatar dolor. Siendo así, PVHS con nivel de escolaridad mayor tienden a relatar menos dolor que las con escolaridad inferior a la enseñanza media completa. Con respecto a los SD, cuando la puntuación es ≥ 9 en el instrumento PHQ-9, que significa presencia de SD, las PVHS tienen oportunidad de relatar dolor 2,11 veces mayor que PVHS que puntúan <9.

En la Tabla 5, se muestra la selección de variables significativas para diferenciar la intensidad del dolor en dos grandes grupos. Por lo tanto, el grupo 1 (dolor severo y dolor moderado) se comparó con el grupo 2 (dolor leve y sin dolor). Se realizó tal análisis para correlacionar las variables estudiadas a los niveles de dolor presentes en la población estudiada. De esta forma, se pueden visualizar posibles datos significativos que pueden diferenciarse entre los niveles de dolor y, por fin, caracterizar especificidades importantes en la población estudiada.

Tabla 5 Regresión logística múltiple de las variables significativas para diferenciación de la intensidad del dolor. São Carlos, SP, Brasil, 2017 

Variable Categoría OR* OR* (95% CI) Valor-p
Sexo Femenino 2,07 1,16 3,71 0,014
Edad > 29 años y <= 49 años 1,29 0,66 2,55 0,189
> 49 años 3,85 1,40 10,61 0,008
Renta familiar§ Dos salarios mínimos 0,37 0,17 0,78 0,612
Más de dos salarios mínimos 0,21 0,08 0,57 0,038
PHQ-9|| Puntaje ≥ 9 2,48 1,39 4,43 0,002

*OR- Odds ratio;

95% CI- 95% intervalo de confianza;

Valor-p- Probabilidad de significancia;

§1 salario mínimo, Brasil, año 2017- R$ 937,00;

||PHQ-9 - Patient Health Questionnaire-9

Al analizar los datos de la tabla, se observa que nuevamente el sexo está presente con valor significativo (p=0,01). La OR dice que las mujeres tienen 2,07 veces más probabilidades de reportar dolores moderados o severos que los hombres. El grupo de edad de PVHS de 49 a 59 años presentó OR de 3,85. Esto significa que las personas en este grupo de edad presentan quejas de dolor que varían de moderada a severa, aproximadamente 4 veces más que personas jóvenes (referencia 18 a 29 años).

Es posible observar que a medida que la renta aumenta, existe disminución de la alegación de dolores moderados/severos y que el grupo de pacientes con puntuación en el PHQ-9 ≥ 9 presenta 2,48 veces más posibilidades de poseer dolores moderados y severos.

Discusión

Con respecto a la presencia del dolor, fue posible observar que el 59,27% de las PVHS presentaron dolor en las últimas 24 horas. Se entiende que la presencia de dolor de casi el 60% en las PVHS es algo preocupante. Sin embargo, es necesario conocer la prevalencia de dolor de la población en general para afirmar que esa prevalencia en PVHS es incluso alta.

Una revisión sistemática fue realizada para investigar la prevalencia de dolor en PVHS, lo que resultó en una variación de 54% a 83% en los estudios analizados(6). Un estudio realizado en Uganda, con el objetivo de analizar la prevalencia de dolor en PVHS, tuvo como resultado que el 68% de las personas reportaron dolor en el momento de la entrevista(7).

Sin embargo, otros resultados diferían del presente estudio, con valores de prevalencia de dolor inferiores a los encontrados, pero todavía bastante preocupantes. En Tailandia, los investigadores evidenciaron que sólo el 22% de las PVHS estudiadas relataron dolor en las últimas 24 horas(15). Otro estudio analizó la presencia de dolor en PVHS en el último año en Nueva York y constató una prevalencia de dolor del 40% en esa población(16).

Cuando se hizo la correlación del dolor con las variables sociodemográficas, fue posible observar predominio de dolor en mujeres (70,48%). Esta correlación también quedó evidenciada en la literatura, en que algunos estudios encuentran fuertes asociaciones entre el sexo femenino y el dolor(1718).

En la variable escolaridad, se observaron valores significativos para la relación con el dolor, siendo que las PVHS que poseen enseñanza media incompleta presentaron mayor prevalencia de dolor (83,08%), seguida de sin/baja escolaridad (64,58%). Otros dos estudios (7,10) mostraron mayor prevalencia de dolor en PVHS que poseen solamente la enseñanza primaria (enseñanza fundamental), seguida de PVHS con sólo la enseñanza secundaria (enseñanza media).

En la relación del tiempo de realización de la TARV realizado por las PVHS, la variable dolor tuvo como resultado un valor significativo (p=0,0448), siendo así las personas que sienten dolor realizan la TARV desde hace más tiempo (5,83 años o ± 60 meses) en relación a las personas que no sienten dolor.

La relación de tiempo de la TARV con el dolor ya es visto en la literatura, siendo que su uso continuado puede causar efectos adversos de tipo neurológico, por ejemplo, el dolor neuropático periférico. En este contexto, la neuropatía aún se destaca por la carencia de conocimientos sobre el dolor asociado al tipo de fármaco o esquema terapéutico utilizado por el paciente. A pesar de la evolución de efectividad y calidad de la TARV, el dolor en la PVHS sigue siendo común, por lo que es importante reconocer que tanto los mecanismos de replicación viral como la realización continua de la TARV en asociación con procesos adversos contribuyen en la manifestación clínica del dolor en esa población(1920).

En los niveles de dolor, el presente estudio mostró un mayor relato de dolor de nivel leve (59,88%), seguido de dolor moderado (36,72%) y dolor severo (3,38%). Un estudio realizado en el estado de Rio Grande do Norte, Brasil, tuvo como resultado que 47,5% de las PVHS presentaron ningún dolor/dolor leve, 24,1%, dolor moderado y 28,4%, dolor severo(18). El dolor, en general, es reconocido por causar un impacto negativo en la capacidad de realización de las funciones diarias de las PVHS(6).

Sobre la interferencia del dolor en la vida diaria de las PVHS, en esta investigación, se calculó que las actividades que sufrieron más interferencia fueron humor, seguido por actividad diaria y, por último, la actividad general. La literatura evidencia alta interferencia del dolor en la vida diaria, principalmente en los aspectos del sueño, apreciar la vida y el trabajo de las PVHS(15,2122).

En las áreas del cuerpo con mayor predominio de dolor, la cabeza fue el área más recurrente en la presente investigación. Los estudios evidenciaron datos similares, trayendo como resultado la identificación de la cabeza como una de las áreas del cuerpo más prevalentes con relación al dolor(47,11,16).

En los SD y su relación con el dolor, se obtuvieron valores significativos como resultado. De esta forma, las personas con dolor presentaron SD en mayor proporción. Un estudio observó que casi la mitad de las PVHS (42,8%) que presentaban dolor tenían también depresión moderada o grave. La dirección de la relación entre dolor y depresión puede ser recíproca, pues es probable que aquellos que experimentan dolor se tornan deprimidos y aquellos que están deprimidos pueden ser más propensos a relatar dolor. Además, los cambios ocurridos en el sistema nervioso central de las PVHS, asociados a la depresión, pueden influir en la evolución de la enfermedad, ya que contribuyen al aumento de la vulnerabilidad biológica(2225).

La no relación entre VIH/SIDA y SD también ya fue evidenciada por la literatura, en que dos estudios tuvieron como resultado baja relación entre las variables. Uno de ellos evidenció que, por más que alguna PVHS con dolor presentaron SD (10,3%), no hubo una relación significativa entre las variables. Otro estudio tuvo como resultado que, entre las PVHS, la prevalencia de esas comorbilidades juntas fue de apenas el 5%. Aunque no todos los pacientes con dolor están deprimidos, tanto el dolor y la depresión pueden resultar de manifestaciones de enfermedades que perturban otros aspectos de la vida(10,15).

Por medio del instrumento HAT-QoL, fue posible observar que los dominios función general, satisfacción con la vida, preocupación por la salud, preocupación financiera, aceptación del VIH, sigilo y actividad sexual presentaron valores significativos y un nivel de la CVRS menor que el que se encontró en otros estudios, en los que no se investigó la presencia de dolor. En los dominios que no presentaron valores estadísticamente significativos (preocupación con la medicación y confianza en el profesional), el nivel de la CVRS fue menor que en otras investigaciones comparadas que sólo analizaban la CVRS de las PVHS(9,26). Así, en todo el análisis de los nueve dominios, es claramente visible que el dolor tiene un impacto negativo en la CVRS de las PVHS.

Por medio de las regresiones logísticas múltiples realizadas en el presente estudio, se constató que el aumento en un punto en el instrumento HAT-QoL disminuyó en un 4% la probabilidad de que las PVHS reportaran dolor, o sea, cuanto mayor el dolor, menor la CVRS. Dos estudios relataron que el dolor moderado a severo tiene un impacto significativo en la capacidad funcional y en la CVRS(4,21). De esta forma, es evidenciado que el dolor tiene un efecto debilitante en la CVRS de las PVHS7).

En este estudio, también fue posible analizar que el mayor nivel de dolor fue prevalente en mujeres que poseen el 79% (OR = 1,05 – 3,05) de probabilidad superior a los hombres de relatar dolor y 2,07 veces más posibilidades de informar de dolor moderado o severo. Cuando se desconsidera sólo la variable CVRS, debido a su alto poder de significancia estadística en relación al dolor, las mujeres pasan a tener 89% (OR = 1,12 – 3,20) de posibilidades de relatar dolor en relación a los hombres.

El presente estudio tuvo como resultado, también, que cuanto mayor el grado de escolaridad, menor la relación con el dolor. Se obtuvo como hallazgo que personas con mayor nivel de formación escolar presentan un 35% menos de posibilidades de relatar dolor. La relación del dolor con individuos sin/baja escolaridad ya fue evidenciada en literatura tanto con relación a la presencia del dolor como con la intensidad, estando el menor nivel de escolaridad asociado al dolor más intenso(15,18).

El estudio obtuvo como resultado que las PVHS con puntuación ≥ 9 en el instrumento PHQ-9, lo que significa presencia de SD, poseen oportunidad de relatar dolor 2,11 veces mayor y 2,48 veces más probabilidades de que estos dolores sean moderados o severos. Algunos factores identificados se asocian al riesgo de SD en las personas infectadas por el VIH, entre ellos percepción de que el VIH afecta todos los aspectos de la vida (percepción de las consecuencias impuestas por la enfermedad) y problemas emocionales asociados al diagnóstico de seropositividad (el estrés).

Los esfuerzos para diagnosticar y tratar un episodio de SD asociado al VIH pueden prevenir el dolor y futuras comorbilidades relacionadas con ella, además de tener un impacto positivo en la CVRS. Por lo tanto, es importante que los profesionales de la salud sepan que a menudo tendrán que lidiar con la somatización de quejas y enfermedades emocionales, con el fin de promover la salud mental de las PVHS. De esta forma, el enfermero ejerce un importante papel en esa situación ayudando al equipo de salud en la prevención, diagnóstico y tratamiento de SD entre las PVHS, así como en la asistencia integral a esos individuos(8,10,2728).

Se observó que PVHS en el grupo de edad de 49 a 59 años presentan quejas de dolores que varían de moderada a severa, aproximadamente 4 veces más que personas del grupo de edad de 18 a 29 años. Este resultado también está presente en otros estudios(7,18,29). Uno de ellos realizado con PVHS en cuidados ambulatorios tuvo como resultado que por encima de 36 años estos pacientes presentaban más dolor que aquellos con edades inferiores, teniendo como nivel leve el de mayor afectación, seguido de la severa y por último el dolor moderado. En regresión logística, se obtuvo como resultado que las personas con edad mayor de 36 años tenían más probabilidades de desarrollar dolor moderado que dolor leve/sin dolor, 1,02 (p <0,310), así como 0,99 más probabilidades desarrollar dolor severo que dolor leve/sin dolor, 0,99 (p <0,689)(7).

En la renta económica, a medida que aumenta, existe disminución de la alegación de dolores moderados y severos. Un estudio tuvo como resultado que diversos factores de riesgo impactan en el dolor, siendo la baja renta una de ellas. De esta forma, estudios evidencian mayores índices de dolor en países donde la población posee baja y media renta económica(15,30).

Como limitación del estudio, se puede identificar que el análisis relacionado con la presencia de dolor fue restringido para las últimas 24 horas en función del instrumento de evaluación del dolor utilizado. Sin embargo, esta restricción nos impide saber la presencia real de dolor. Esto puede haber eliminado la posibilidad de identificar un mayor número de personas con dolor, es decir, las personas que no presentaron dolor en las últimas 24 horas, pero presentaron con frecuencia en la última semana o mes no tuvieron sus características evaluadas.

Conclusión

Se resalta que este estudio presenta datos de una variable poco investigada en el país, el dolor en PVHS.

Los resultados permiten presentar una prevalencia de dolor bastante preocupante en PVHS en edad adulta, destacándose una mayor asociación con el sexo femenino, baja escolaridad, peor nivel de la CVRS y presencia de SD. Tales resultados posibilitan la discusión entre investigadores y enfermeros con el propósito de trazar medidas para objetivar el manejo de ese síntoma.

El profesional de la enfermería tiene un papel fundamental en el equipo de salud en lo que se refiere al diagnóstico, prevención y manejo del dolor en PVHS. Así, para posibilitar una buena CVRS, son de extrema importancia acciones de enfermería dirigidas al diagnóstico, prevención y manejo del dolor en personas que conviven con una enfermedad crónica, en que innumerables otros síntomas pueden ocurrir.

Nuevos estudios pueden desarrollarse, por ejemplo, con un seguimiento longitudinal de esta muestra para entender cómo se comportan esas variables con el paso del tiempo. Además, se pueden también desarrollar estudios para conocer las causas del dolor y para probar intervenciones que puedan minimizarla.

*Artículo parte de la disertación de maestría “Prevalência, fatores associados à dor e qualidade de vida relacionada à saúde em pessoas que vivem com HIV/aids”, presentada en la Universidade Federal de São Carlos, São Carlos, SP, Brasil.

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Recibido: 28 de Agosto de 2018; Aprobado: 17 de Febrero de 2019

Autor correspondiente: Aliny Cristini Pereira. E-mail: alinycristini@yahoo.com.br

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