Open-access El impacto de los cambios en la NR-1 en la gestión de enfermería: un nuevo enfoque de los riesgos psicosociales en enfermería

La reciente actualización de la Norma Regulatoria n° 1 (NR-1), que establece las disposiciones generales y la gestión de los riesgos laborales, representa una transformación significativa en la gestión de los riesgos psicosociales en el entorno laboral. Para la enfermería, profesión intrínsecamente vinculada al cuidado humano y que se ocupa directamente de situaciones de alta carga emocional y estrés, los cambios introducidos por la NR-1 ofrecen tanto desafíos como oportunidades para mejorar las prácticas de gestión y promover entornos laborales más seguros y saludables.

La adopción de las nuevas directrices requiere una visión holística e integrada del entorno laboral, considerando los múltiples factores que afectan el bienestar psicológico de los profesionales, como la sobrecarga de trabajo, los conflictos interpersonales y la exposición a situaciones de violencia física y psicológica. La actualización de la NR-1 refleja una creciente preocupación por la salud mental de los trabajadores, reconociendo que la gestión eficaz de estos riesgos no solo puede mejorar la calidad del trabajo, sino también la salud y la satisfacción de los profesionales de enfermería. Según la Organización Mundial de la Salud, “la salud mental es un estado de bienestar en el que el individuo es consciente de sus capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar de forma productiva y fructífera y contribuir a su comunidad”(1).

La nueva perspectiva del NR-1 sobre los riesgos psicosociales ha ampliado el alcance del Programa de Gestión de Riesgos (PGR), incluyendo explícitamente los riesgos psicosociales como parte de los requisitos para todas las organizaciones (Brasil, 2022). Este cambio tiene un impacto directo en las instituciones de salud, especialmente en el personal de enfermería, donde los factores psicosociales siempre han sido una preocupación central. La introducción de directrices específicas para la gestión de estos riesgos demuestra un reconocimiento más claro de que el estrés, la presión emocional, la falta de apoyo social y las condiciones laborales adversas pueden tener efectos devastadores en la salud mental y física de los profesionales.

La NR-1 exige que los gerentes de atención médica, incluyendo los gerentes de enfermería, implementen prácticas que aborden activamente estos riesgos, con el fin de mitigar los efectos negativos asociados a las condiciones laborales estresantes. Los factores de riesgo que deben monitorearse incluyen la sobrecarga de trabajo, la escasez de recursos humanos, la inseguridad laboral y la falta de reconocimiento y apoyo emocional(2). Para los trabajadores de enfermería, que a menudo están expuestos a estos desafíos, el cambio de regulaciones trae no sólo una oportunidad de desarrollo, sino también un requisito de innovación en las prácticas de gestión de la salud ocupacional.

Este nuevo contexto presenta desafíos y oportunidades para la gestión de enfermería, ya que la implementación de la NR-1 requiere una profunda transformación en las estrategias de gestión de riesgos dentro de los servicios de enfermería. No se trata solo de identificar los riesgos psicosociales, sino de adoptar un enfoque proactivo e integrado para abordarlos. Para que esta transición sea exitosa, la gestión de riesgos psicosociales debe incorporarse en la rutina diaria, lo que implica una serie de desafíos y oportunidades.

El primer paso para implementar la NR-1 es realizar una evaluación exhaustiva de los factores psicosociales presentes en el entorno laboral. Esto incluye el análisis de las condiciones laborales, las relaciones entre los miembros del equipo y la carga emocional de las tareas desempeñadas. Identificar situaciones de estrés excesivo, acoso moral, violencia física y psicológica, y otros factores adversos es esencial para un abordaje eficaz. Según la NR-1, “la PGR debe considerar los riesgos psicosociales y ergonómicos”(2).

Tras la evaluación, es necesario adoptar estrategias concretas para mitigar los riesgos identificados. Esto puede incluir la reorganización de las tareas de enfermería para evitar la sobrecarga laboral, la creación de espacios de descanso adecuados y el apoyo psicológico y emocional. Además, fomentar la comunicación abierta y la colaboración entre los miembros del equipo puede reducir significativamente la sensación de aislamiento y estrés.

Uno de los principales requisitos de la NR-1 es la implementación de un sistema continuo de monitoreo y evaluación de la salud mental de los trabajadores. Esto incluye la realización de controles periódicos, la medición de indicadores de estrés y el análisis del impacto de las medidas implementadas. Crear una cultura organizacional de retroalimentación constante facilita el ajuste de las prácticas y la mejora continua del ambiente laboral.

Otro aspecto a trabajar es la promoción de una cultura del cuidado. El NR-1 también destaca la importancia de un enfoque centrado en el cuidado y el bienestar. En el contexto de la enfermería, esto implica no solo la atención a los pacientes, sino también a los profesionales. Crear un entorno donde se valore la salud mental y donde los trabajadores se sientan seguros para expresar sus inquietudes y buscar ayuda es esencial para prevenir el síndrome de burnout y otras afecciones asociadas al estrés laboral.

El desarrollo de habilidades de liderazgo, comunicación efectiva, gestión de conflictos y resolución de problemas se vuelve esencial. Además, la implementación de políticas y prácticas que promuevan la salud mental debe ser un compromiso diario, reflejando un cambio cultural dentro de la organización. El gerente de enfermería debe ser un defensor del bienestar emocional del equipo, reconociendo que la salud mental de los profesionales de enfermería impacta directamente en la calidad de la atención(3-4).

En este contexto, el gerente desempeña un papel fundamental en la implementación de los cambios impuestos por la NR-1. Para ser eficaz en este proceso, no solo debe comprender los nuevos requisitos de la norma, sino también tener una visión estratégica y humanizada de la gestión de personas. Debe actuar como facilitador, garantizando la disponibilidad de los recursos necesarios para la implementación de la NR-1 y que el equipo esté capacitado y sensibilizado sobre los riesgos psicosociales.

La implementación de los cambios a la NR-1 representa un avance significativo en la gestión de riesgos psicosociales en el entorno laboral de enfermería. Para que estos avances se traduzcan en mejoras concretas, es fundamental adoptar un enfoque integral que incluya la identificación, la prevención y el seguimiento constante de los factores que afectan la salud mental de los trabajadores. Al integrar la gestión de riesgos psicosociales en su práctica diaria, los directivos de enfermería no solo cumplen con la norma, sino que también contribuyen a la creación de un entorno laboral más saludable, seguro y sostenible para todos los profesionales de enfermería.

Referencias bibliográficas

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    22 Ago 2025
  • Fecha del número
    2025

Histórico

  • Recibido
    07 Mayo 2025
  • Acepto
    15 Jun 2025
location_on
Associação Brasileira de Enfermagem SGA Norte Quadra 603 Conj. "B" - Av. L2 Norte 70830-102 Brasília, DF, Brasil, Tel.: (55 61) 3226-0653, Fax: (55 61) 3225-4473 - Brasília - DF - Brazil
E-mail: reben@abennacional.org.br
rss_feed Acompanhe os números deste periódico no seu leitor de RSS
Ir para o topo Reportar erro